Más amenazas a activistas de Nuestras Hijas de Regreso a Casa

VIOLENCIA
   AI pide a gobierno y a Fevimtra investigar
Más amenazas a activistas de Nuestras Hijas de Regreso a Casa
Por: Redaccion
CIMAC | México DF.- 11/11/2008

Amnistía Internacional (AI) anunció una acción urgente para llamar a las autoridades para que tomen medidas ante las reiteradas y recientes amenazas que han sufrido las activistas de Nuestras Hijas de Regreso a Casa Marisela Ortiz Rivera, Norma Andrade, María Luisa García Andrade y otras personas integrantes del la organización que pide justicia para las mujeres asesinadas en la región.

María Luisa García Andrade y Marisela Ortiz Rivera han recibido amenazas de muerte por escrito, la última de ellas el pasado 5 de noviembre. Las amenazas se enviaron unos días después del estreno de "Bajo Juárez: La ciudad devorando a sus hijas", un documental sobre los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez y la ciudad de Chihuahua, en el estado de Chihuahua.

Entre las personas retratadas en el documental aparece Lilia Alejandra García Andrade, la hija asesinada de Norma Andrade y hermana de María Luisa García. Esta última y Marisela Ortiz aparecen en el documental como destacadas activistas de Nuestras Hijas de Regreso a Casa.

Según un testigo presencial, el 30 de octubre pasado un automóvil oscuro con los cristales tintados se acercó a la casa de María Luisa García, en Ciudad Juárez, cuando ella estaba ausente. Un hombre salió del auto y arrojó contra la casa una piedra que rompió una ventana, a través de la cual arrojó una gran tarjeta en la que se amenazaba con matar a María Luisa García y hacer daño a sus hijos.

El 5 de noviembre pasado, Marisela Ortiz encontró también ante su casa una tarjeta que, con letras recortadas y pegadas, decía: "Vajo [sic] Juarez muerte". Las dos mujeres han presentado una denuncia ante la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra).

REITERADAS AMENAZAS

La preocupación por las personas que componen NHRC se ve acrecentada por el hecho de que ya han sido amenazadas en el pasado, señala Amnistía Internacional.

En mayo de 2008, tras el estreno de la película "Bordertown", basada libremente en las historias de las mujeres asesinadas en la región, varias mujeres miembros de Nuestras Hijas recibieron un correo electrónico insultante y amenazador tras prestar su apoyo a la presentación de la película como medio de llamar la atención hacia los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez.

Desde aquellas amenazas de mayo de 2008 contra las integrantes de Nuestras Hijas y sus familias, no ha habido progresos en la investigación y la búsqueda de los responsables. Marisela Ortiz Rivera y María Luisa García Andrade sólo han recibido una protección limitada de agentes de la policía federal, y no hanrecibido atención alguna de la Procuraduría General de ni protección de la Policía estatal, pese a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ordenó al Gobierno mexicano que adoptara medidas para protegerlas.

Ante ello, Amnistía Internacional solicita a las autoridades se asignen medidas exhaustivas de protección para ellas y sus familias, conforme a los deseos de las propias amenazadas.

Insta a las autoridades locales y a la Fevimtra a llevar a cabo una investigación inmediata e imparcial para identificar a los responsables de las amenazas recibidas por María Luisa García y Marisela Ortiz y llevarlos ante la justicia.

Pide a las autoridades que proporcionen información sobre las medidas tomadas para investigar las amenazas dirigidas contra estas mujeres y contra otras destacadas integrantes de Nuestras Hijas de Regreso a Casa en mayo de 2008.

Y solicita también a las autoridades que cumplan con las obligaciones contraidas en virtud de la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho y el Deber de los Individuos, los Grupos y las Instituciones de Promover y Proteger los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales Universalmente Reconocidos, y que garanticen que las defensoras y defensores de los derechos humanos pueden ejercer su derecho a llevar a cabo sus actividades sin restricciones y sin temor a represalias.

08/GG