Teme Nuestras Hijas de regreso a casa reinicio de amenazas

Feminicidio Ciudad Juárez
   Con el estreno de Bajo Juárez: la ciudad devorando a sus hijas
Teme Nuestras Hijas de regreso a casa reinicio de amenazas
Por: Lourdes Godínez Leal
CIMAC | México DF.- 03/10/2008

Ante el estreno del documental Bajo Juárez: La ciudad devorando a sus hijas, de Alejandra Sánchez, que tendrá lugar hoy a nivel nacional, Marisela Ortiz, de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, en Ciudad Juárez, expresó su temor de que revivan las amenazas contra ella y su compañera Marilú Andrade, pese a las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en junio pasado.

En entrevista telefónica con Cimacnoticias, la activista de una de las organizaciones más importantes en Ciudad Juárez que ha dado seguimiento al feminicidio en la entidad, denunció que el Estado no ha cubierto en su totalidad las medidas: por ahora únicamente están acompañadas por dos agentes de la Agencia Federal de Investigación (AFI), pero el resto de las medidas acordadas están sin cumplir, dijo.

Afirmó que pese al acompañamiento de los agentes y a que hasta la fecha no han vuelto a recibir amenazas, las integrantes de la organización se sienten inseguras y el miedo se ha incrementado ante el estreno del documental a nivel nacional, del cual se distribuirán 12 copias en todo el país.

Lo anterior porque cuando se promocionó en México la película Verdades que matan (Bordertown), en mayo pasado, cinta que critica el Tratado de Libre Comercio y habla de la explotación de las obreras en las maquilas, Ortiz, Marilú Andrade y Norma Ledezma tuvieron que suspender su participación en dicha promoción debido a las amenazas de muerte de que fueron objeto vía celular y correo electrónico.

Ahora tampoco participarán en la promoción del documental por el miedo a que las amenacen nuevamente, ya que las medidas cautelares no contemplan a sus hijas, a quienes también llegaron las amenazas.

Ortiz señaló que el pasado 28 de agosto, sus abogados Karla Michel Salas y David Peña, de la Asociación de Abogados Democráticos, quienes llevaron a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH)tres casos de asesinatos en la zona conocida como Campo Algodonero, enviaron a la CIDH un documento informándole que las medidas solicitadas por ésta no han sido cumplidas en su totalidad y que no ha habido un seguimiento de éstas por parte de las autoridades mexicanas.

Hasta ahora, puntualizó, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Violentos contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra) es la única instancia que ha hecho una investigación sobre las amenazas, pero tampoco hay resultados y no sabemos de quién debemos cuidarnos, dijo.

EL DOCUMENTAL

Con el título Bajo Juárez: la ciudad devorando a sus hijas, Alejandra Sánchez y José Antonio Cordero muestran y demuestran la ineficiencia de funcionarios estatales y federales para aclarar los 430 asesinatos (que documenta hasta 2005) y las más de 500 desapariciones de mujeres en Juárez y Chihuahua.

Dividido encuatro capítulos, narra la historia documentada desde 1993 por diversas ONG: la muerte y desaparición de mujeres jóvenes en Ciudad Juárez y Chihuahua.

A través de testimonios de las madres y familiares de las víctimas, la autora del documental presenta un Ciudad Juárez donde las bondades del neoliberalismo no han llegado, pero donde se concentra la aspiración de las jóvenes de otros estados de la República, como Veracruz, para encontrar un trabajo en la maquila, pese a saber que en esta ciudad la vida de las mujeres es sinónimo de riesgo y de impunidad.

En casi una hora con 40 minutos, Alejandra Sánchez presenta la lucha de más de una década de las madres de jóvenes como Neyra Azucena, de Lilia García Andrade y de cientos de mujeres que salieron una mañana a su trabajo para ya no regresar y que dejaron casa, familia, esposo, hijas o hijos.

El Campo Algodonero, El Cerro del Cristo Negro y Los Arenales fueron recorridos por la autora, quien recopiló el material del levantamiento de los cadáveres de mujeres mutiladas, torturadas y violadas, encontradas por policías.

Pero también ofrece, en el segundo capítulo del documental, titulado Culpables o inocentes, testimonios de quienes hasta ahora han sido considerados por algunas ONG como chivos expiatorios.

Los Ruteros, El Egipcio, La Foca y el Cerillo son considerados por Alejandra Sánchez como los chivos expiatorios de la justicia mexicana, presos en el Cereso de Chihuahua, purgando ya penas de hasta 30 años de cárcel, como ocurrió con El Egipcio, quien fuera condenado a esta sentencia, pero que murió en prisión en 1995.

La intención del documental, según ha manifestado su coautor, José Antonio Cordero, es continuar visibilizando este fenómeno social y darle voz a quienes tienen mucho que decir: las madres de las mujeres asesinadas y a quienes han hecho investigación en el caso, como los periodistas Diana Washington, del diario El Paso Times, y de Sergio González Rodríguez, de Reforma.

08/LGL/GG