Uruguay: desaparición y asesinato de Natalia alerta sobre la trata

Trata de Personas
   10 mujeres jóvenes desaparecidas en 2006
Uruguay: desaparición y asesinato de Natalia alerta sobre la trata
Por: Ángela Castellanos
CIMAC/SEMlac | Montevideo, Urg..- 14/03/2007

La desaparición y muerte de una muchacha de 19 años han conmovido a la sociedad uruguaya y despertado la reflexión sobre la violencia de género y la trata de personas a que están expuestas las mujeres jóvenes.


Natalia Martínez Bengoa pasaba vacaciones junto con su familia en la ciudad uruguaya de Pirlápolis y desapareció al salir de una discoteca en la madrugada del 19 de enero. Según testimonios de amigas, la muchacha se quedó atrás unos minutos, mientras el resto de las jóvenes iba a buscar un vehículo para regresar a sus respectivos hospedajes.


"Natalia salió de la (discoteca) La Rinconada, se retrasó despidiéndose del portero, porque ella era "habitué" (cliente frecuente) de ahí, mientras que las otras tres chicas iban al auto. De repente, no la vieron más. Hasta ahí sabemos", afirmó a los medios de comunicación locales Magdalena Bengoa, madre de la joven.


Magdalena ha reiterado a la prensa que su hija siempre avisa a dónde va, que no bebe, ni se droga. La familia de Natalia y la policía informaron que nunca pudieron comunicarse con la chica a través de su teléfono celular, pues al principio les daba que estaba fuera de servicio, y luego la casilla de mensajes estaba saturada.


Desde entonces, se desarrolló una intensa investigación. La Policía rastreó la zona durante tres semanas, paulatinamente halló pertenencias de Natalia, interrogó a más de 80 personas, y hasta usó a videntes. La familia de la joven, en tanto, inició una campaña de búsqueda mediante carteles, sitios Web y marchas en Montevideo.


Natalia no es la única muchacha que desapareció en 2006 en Canelones, el departamento donde está ubicado el balneario en el cual se perdió el rastro de la joven.


A la marcha del 30 enero acudieron familiares de otras uruguayas ausentes.


En la lista de personas ausentes, difundida por el Ministerio del Interior, figuran 10 mujeres desaparecidas el año pasado: Desirée Uhalde (21 años), Mirtha Tudiri (16 años), Ana María de los Santos (23 años), Marisa Romero (14 años), Martha Rivero (12 años), Noelia Marcone (17 años), María Luz Silva (16 años), Gladis Mariela Romero (14 años), María Virginia Giménez (13 años) y Stephanie Alejandra Rodríguez (16 años).


Esta agresiva búsqueda de la policía, más la constante información en los medios de comunicación, despertó protestas y recelos por parte de algunos familiares de las otras jóvenes desaparecidas, cuyos casos no tuvieron la misma atención y seguimiento.


Dado que las muchachas no son de familias adineradas y que en Uruguay no hay organizaciones criminales dedicadas al secuestro, pero sí al tráfico de mujeres, se teme que algunos casos puedan estar relacionados con la prostitución forzada en el extranjero o con violencia de género, ejercida por varones ante la resistencia de las jóvenes a sus requerimientos sexuales.


Tras tres semanas de declarada desaparecida, el cuerpo de Natalia fue hallado en un bosque aledaño a la ciudad donde pasaba vacaciones. Medicina forense indicó que la joven no murió en ese lugar, sino que fue arrojada allí por su o sus victimarios, y que no hubo premeditación.


El resultado de la autopsia concluyó que ella murió de un paro cardiorrespiratorio, que no sufrió tortura, pero encontraron evidencias de una atadura practicada por el agresor para inmovilizarla.


La policía considera imposible que nadie haya visto nada, por lo cual supone que alguien está ocultando información.


El pasado 14 de enero, luego de encontrarse el cuerpo, se realizó otra marcha para pedir al Ministerio del Interior que se haga justicia. En la manifestación, muchas chicas decían lo que está latente en cada familia con adolescentes mujeres: "eso me pudo haber pasado a mí".


07/AC/GG