Redes de lenocinio en Tlaxcala

Trata de Personas
   Solapamiento, complicidad y silencio de autoridades
Redes de lenocinio en Tlaxcala
Por: Hypatia Velasco Ramírez/enviada
CIMAC | Tercera y última parte

Tlaxcala, Tlax..- 09/08/2007

En las zonas de tolerancia de Atlixco, en el estado de Puebla, o de Yautepec, en Morelos, si una trabajadora sexual no ha cubierto la cuota que quiere su padrote, la encierran en un cuarto y no la dejan salir. Región del centro de México, donde ha habido mujeres violadas, golpeadas, asesinadas, y no se sabe nada de ellas. "Es la explotación descarnada de las mujeres hacia el trabajo sexual, esto quiere decir que el lenocinio esta presente en el estado".


Así lo señaló a Cimacnoticias, Luz Rivera Martínez, integrante de El Colectivo Mujeres en Pro de sus Derechos, del Consejo Nacional Urbano y Campesino (CNUC).


"Tuvimos el caso de una compañera que llegó a plantear que estaba muy asustada, porque su pareja se llevó a su hija y ella sabía que el papá del novio se dedicaba a la explotación de jovencitas en La Merced, en la Ciudad de México. Estaba muy preocupada porque era viernes y los viernes había salida de jovencitas hacia esa zona.


"Decidimos buscar a la niña y cuando nos íbamos acercando a la casa donde la tenían, al tipo ya lo iban correteando las mujeres y los hombres con piedras y palos. Cuando entramos a la casa resultó que no sólo era una, logramos rescatar a tres jovencitas que estaban drogadas y listas para llevárselas al otro lado", cuenta Rivera Martínez.


Gente que está en el trabajo sexual fuera de Tlaxcala, señala, nos ha dicho que el lenocinio aquí es muy grave, hay redes de lenocinio muy fuerte. De hecho, asegura, las zonas de lenocinio en el estado las tienen muy ubicadas el gobierno y el mismo pueblo de Tlaxcala.


Por ello, y ante la zona de tolerancia que el presidente municipal, el petista Reyes Ruiz Peña, pretende construir en Apizaco, Rivera Martínez refiere que se esta trabajando con La otra Campaña, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) "a conciencia".


Y explica, "se tienen que fortalecer los lazos de solidaridad hacia afuera y hacia adentro en el marco del trabajo sexual, y sobre todo formar políticamente y concientemente a las compañeras, que conozcan sus derechos sexuales y de salud como mujeres. Romper aquello que las hace estar atrapadas, darles caminos y brechas de libertad para que ellas puedan hacer por si mismas cosas, como ir a pedir al sector salud una caja de condones, las vacunas que necesiten y que las revisen como lo marca la ley".


COMPLICIDAD Y SILENCIO


Una de las principales preocupaciones para Rivera Martínez, es la fuerza con la que impera el lenocinio en Tlaxcala y que teme aumente de establecerse la zona de tolerancia en Apizaco.


Sociológicamente no puedo definir por qué sucede de esta manera el fenómeno en el estado, dice, "me parece que es el machismo exacerbado y ¿por qué en Tlaxcala?, lo tendrían que responder las autoridades, ya que a cualquier autoridad a la que le preguntes te va a responder cuáles son las zonas y en donde están. Las autoridades pasadas y presentes saben esto, pero ha habido solapamiento, complicidad y silencio".


Además, explica, esta situación se ha dado porque no hay leyes que lo controlen: "Nos hacemos de la vista gorda, hay una actitud de silencio y el silencio es también cómplice de esta situación de las mujeres".


Tampoco hay voluntad, las voluntades de los de arriba no existen, hay muchas complicidades, reitera.


"Las voluntades para cambiar las cosas deben estar abajo, con la gente y la gente debe darles un trato justo a las trabajadoras sexuales porque lo que no queremos es el lenocinio, ni la droga, ni la explotación infantil. Estamos totalmente en contra de la trata de personas, debe ser penada y en Tlaxcala regular este delito ha implicado un gran movimiento".


Pero para Luz Rivera no es suficiente que haya una ley, si no que es necesario hablar.


"Decir que te están haciendo daño, no es momento de callarnos. Debemos formar redes de denuncias que nos permitan hacer que la ley se cumpla y la cual debe estar hecha desde abajo, profundizada por la propia gente, las madres y los padres de familia y las comunidades. Perdemos mucho tiempo cabildeando para que los políticos nos hagan caso, el día que rescatamos a las tres jóvenes la patrulla se fue, necesitamos la fortaleza de una sociedad que proteja a los más débiles y hablar en voz alta, no en secreto.


"Hay un pueblo aquí en Tlaxcala donde les dan la bendición a los padrotes que inician, les hacen su misa de iniciación, eso es complicidad de quien hace la misa y les hecha el agua bendita. La gente debe estar conciente de que no podemos seguir permitiendo que estas cosas nos pasen".


Para Rivera Martínez, México no puede tener un marco legal solamente porque es un gran avance tenerlo, sino que éste debe ir de la mano de la participación ciudadana.


LEGISLACIÓN EN EL DF


Sobre la iniciativa de ley de prostitución que actualmente se encuentra en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), presentada por el diputado Víctor Hugo Círigo del Partido de la Revolución Democrática, Rivera Martínez señaló que hay una situación generalizada en las zonas de tolerancia: condenar a las trabajadoras sexuales.


"Querer legalizar y estudiar a las trabajadoras sexuales es un problema que se hace desde una clase política donde empiezan a discutir los que nada tienen que ver con ellas, los que no saben qué pasa con una trabajadora sexual ni ha vivido el lenocinio. Sin embargo, empiezan a regular su vida y a hablar de un marco que no conocen y no saben".


¿De qué manera podemos detener esta situación y qué además es un constante?, se pregunta.


"Todo mundo habla a nombre de ellas, difícilmente son capaces de ver y conocer a las trabajadoras y empaparse de sus problemas. No ven cómo las tratan en las cárceles, ni saben cuándo ellas son explotadas.


"Verlas es conocer sus miedos, saber qué significa para ellas hablar, reconocer sus temores, estar a su lado, darles la palabra.


"(Las leyes) Siempre se hacen contra la voluntad de todos, siempre se plantean las cosas por encima de todos y es una constante que se debe romper uniéndonos, compartiendo nuestras experiencias, nuestras preocupaciones y construir una propuesta que salga desde abajo", concluye Luz Rivera Martínez.


07/HVR/CV