Exhorta ONU a luchar contra pornografía infantil online

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   Necesaria la participación de compañías de tarjetas de crédito
Exhorta ONU a luchar contra pornografía infantil online
Por: Andrea González
Cimac / SEM | Santiago de Chile.- 09/05/2005

La participación de las compañías de tarjetas de crédito en la lucha contra la financiación de las páginas de pornografía infantil en Internet es indispensable, declaró el experto de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para este tema, el uruguayo Juan Miguel Petit.

El funcionario aseguró que ese mercado virtual del sexo infantil adquiere dimensiones alarmantes, sobre todo, en los países con altas tasas de acceso a la red de redes, por lo que se invitó a las empresas emisoras de tarjetas de crédito, como a fabricantes de programas y sistemas informáticos a participar en una campaña internacional contra esa actividad delictiva.

En el caso de las tarjetas de crédito, se quiere evitar que estas sean utilizadas como un medio de pago para ingresar "en las terribles páginas de pornografía infantil que existen en la red", señaló el experto de la ONU sobre el Tráfico, Prostitución y Pornografía de Niñas y Niños.

Por otra parte, Petit alertó que otro aspecto inquietante de este problema es "la creciente implicación del crimen organizado en la utilización de menores con fines pornográficos".

Al respecto, agregó que varias páginas de Internet que venden vídeos con contenidos de pornografía infantil "parecen tener su origen en Europa del Este", lo que aumenta las sospechas de su vinculación con el tráfico y prostitución de menores.

Al abordar las causas de este problema, Petit sostuvo que la más importante es la ruptura de los lazos sociales a causa de la pobreza y la falta de asistencia de los estados.

Aunque el fenómeno de la pornografía infantil está más extendido en los países ricos, donde la población tiene mayor acceso a Internet, el funcionario de ONU advirtió que se trata de una amenaza que también se cierne sobre las naciones y las familias pobres, que desconocen los riesgos que corren los niños.

UNA MILLONARIA "INDUSTRIA"

Para dar una idea del dinero que proporciona esta actividad ilícita, el relator uruguayo dijo que se calcula que cada página de pornografía infantil en Estados Unidos, recauda de 3 a 4 millones de dólares al mes y recordó que "existen cientos de ellas".

Sobre los "consumidores" de esos contenidos, indicó que generalmente se trata de personas de clase media o media alta, con trabajos y hasta familias.

Asimismo, Petit mencionó que en los últimos años los foros o canales de chat (conversación por Internet) han sido utilizados por abusadores sexuales para contactar a menores. Para actuar, esas personas aprovechan el anonimato y les proponen a los niños y niñas participar en encuentros secretos.

El relator afirmó que, "en muchos, países todavía no han abordado el asunto, mientras que otros están comenzando a hacerlo a través de sus legislaciones".

Entre las recomendaciones a los gobiernos, que Petit incluye en su informe anual a la Comisión de Derechos Humanos, destaca la necesidad de que se aprueben leyes específicas que definan como delito la pornografía infantil por Internet, así como las actividades conexas.

La legislación es el punto de partida para abordar el problema y su inexistencia crea un vacío peligroso que expone a los menores e incrementa la impunidad, comentó.

En ese sentido, dijo, hace falta que "la conducta de todos los participantes en la cadena de pornografía infantil, desde la producción hasta la posesión, tenga consecuencias penales".

Propuso que dichas legislaciones protejan a todos los menores de 18 años, independientemente de la edad de consentimiento para la actividad sexual, que podría ser inferior. "No se puede considerar que un menor de edad es capaz de aceptar participar en la pornografía, prostitución o el tráfico de seres humanos", refirió.

Señaló que, dado el carácter tecnológico del fenómeno, es prudente considerar la creación de departamentos especializados dentro de las administraciones públicas para reprimir ese delito y mejorar la capacidad de investigación.

2005/AG/SJ