Explotación laboral, turismo sexual y matrimonios forzados

Trata de Personas
    Ciclo conferencias: Trata de personas: Desafío Trasnacional
Explotación laboral, turismo sexual y matrimonios forzados
Por: María de la Luz González, enviada
Cimac | Puebla.- 01/03/2006

Mujeres parlamentarias de 12 países de América y especialistas en el tema se pronunciaron aquí por impulsar leyes y estrategias regionales para prevenir, sancionar y erradicar la trata de personas, que afecta particularmente a mujeres, adolescentes, niñas y niños.

La explotación laboral, el turismo sexual, los matrimonios forzados, el trabajo infantil y las adopciones ilegales son algunas de las formas que adopta actualmente este fenómeno, coincidieron los asistentes al ciclo de conferencias "La trata de personas, un desafío trasnacional".

Organizado por el Comité Ejecutivo de la Red de Mujeres Parlamentarias de las Américas en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el encuentro tuvo como objetivo intercambiar conceptos y experiencias legislativas en materia de trata de personas y suscribir un compromiso sobre el tema al término de la reunión, que durará tres días.

Aunque no se tienen cifras sobre la dimensión de la trata de personas en México, se sabe que estima que en el mundo un millón de personas son víctimas de esta práctica ilegal anualmente.

Hay mujeres traficadas para el mercado matrimonial, o para atender la demanda de comercio sexual en cuarteles militares y burdeles, existen adopciones ilegales que no tienen como fin la formación de una familia, afirmó la senadora Lucero Saldaña, representante para América del Norte de la Red de Mujeres Parlamentarias.

"Miles de mujeres son atraídas a través de un contrato de trabajo rentable y destinadas a burdeles o clubes nocturnos. Mujeres y niñas provenientes de áreas rurales son vendidas y traficadas para llenar la demanda del turismo sexual", denunció la legisladora, quien citó a las mujeres emigrantes como uno de los grupos más vulnerables a la trata de personas.

"Nuestro interés como parlamentarias es legislar con perspectiva regional, porque esta práctica implica múltiples violaciones contra los derechos humanos y el crimen no tiene partidos ni fronteras", afirmó Saldaña.

Los conferencistas, entre quienes estuvieron Sofía Almazán, directora de CasaAlianza México, e Igone Guerra, coordinadora internacional del Programa para la Erradicación del Trabajo Infantil (ECPAT) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), plantearon también la problemática de la explotación infantil, que incluye el comercio sexual.

En materia de trabajo y explotación infantil, las cifras de ECPAT indican que en el mundo trabajan más de 246 millones de menores y adolescentes de entre 5 y 14 años, de los cuales 1 de cada 8 son explotados.

En México, de acuerdo con estadísticas oficiales, 16 mil niños son explotados sexualmente en el país y los menores trabajadores suman 3.3 millones, de los cuales 50 por ciento son mujeres.

En el plano internacional, Asia y Oceanía tienen el mayor porcentaje de menores trabajadores, con el 60 por ciento del total, seguida de África con un 29 por ciento, mientras la región de América Latina y el Caribe concentra a ocho por ciento de esa población, esto es, casi 20 millones.

El ECPAT ha recomendado focalizar sus acciones en aquellas áreas consideradas las peores formas de trabajo infantil: esclavitud, actividades ilegales (como la explotación sexual comercial) para erradicar la explotación laboral de los menores.

En materia de comercio sexual con infantes, el ECPAT considera actividades como la prostitución, la pornografía y el tráfico de menores, en las cuales se explota a aproximadamente un millón 800 mil niñas, niños y adolescentes en todo el mundo, que involucra a redes sumamente poderosas, con ganancias cercanas a los siete mil millones de dólares anuales.

Sobre el trabajo doméstico infantil, la coordinadora del ECPAT precisó que se trata de la contratación de menores para realizar tareas en el domicilio de un tercero, que, en muchas ocasiones, tienen características de explotación, con largas jornadas de trabajo, en condiciones peligrosas y con abusos físicos, sexuales y psicológicos.

A los niños víctimas de este tipo de explotación se les niega el derecho a la educación; no se les permite socializar con otros menores, son sometidos a trabajos forzosos o prácticas similares a la esclavitud, y muchos de ellos son víctimas de trata, pero, por tratarse de una actividad no regulada se carece de cifras del fenómeno, aunque algunos estudios realizados en países de Centroamérica señalan que el 90 por ciento de los trabajadores domésticos infantiles son niñas.

06/MLG/LR