Presentación


Uno de los grandes pendientes en política pública en México es la salud sexual y reproductiva de adolescentes y jóvenes pues el embarazo en este grupo poblacional lejos de reducirse sigue incrementándose, mientras que el acceso a la anticoncepción se ha estancado desde hace 22 años.

El Consejo Nacional de Población ha documentado que desde 1987 a 2009 apenas se redujo 2.2 por ciento el acceso a métodos de anticoncepción; mientras en el primer año el acceso para adolescentes era de 23.7 por ciento, para 2009 se redujo a 21.5 por ciento.
 
Las adolescentes y jóvenes de zonas rurales e indígenas tienen menor acceso a anticonceptivos y son las que presentan mayor fecundidad en comparación con las que viven en ciudades. La Enadid 2009, destaca que el 20 por ciento de las mexicanas sin escolaridad tiene necesidad insatisfecha de anticonceptivos (NIA), misma que se traduce en un 21.5 para quienes hablan lengua indígena y se reduce a 9 por ciento en las que no la hablan.

La falta de acceso a anticonceptivos provoca que actualmente una de cada tres adolescentes se embarace antes de cumplir los 20 años, mientras que más del 60 por ciento no utiliza ningún método en su primera relación sexual.

Si bien el Programa Nacional de Población 2008-2012 de Conapo tiene como meta reducir los nacimientos en madres adolescentes (que actualmente se ubican en 80) a 58 por cada 1000 adolescentes, ello implicaría que este año tendría que trabajar para lograr que este grupo poblacional acceda a una amplia gama de anticonceptivos.

Ante este panorama y gracias al apoyo de la Fundación MacArthur CIMAC inicia la campaña Periodistas por el respeto a los derechos sexuales y reproductivos de la juventud, cuyo fin es continuar incidiendo para colocar el tema en la agenda mediática y servir de puente entre las organizaciones expertas y las personas tomadoras de decisiones para lograr un verdadero respeto a los derechos sexuales y reproductivos de la adolescencia y juventud.