Migración
    Un día en el destierro
Generar riqueza para otros, condena de migrantes
Por: Sarah Stuteville
Cimac | México, DF.- 26/12/2005

Cada historia es igual que todas: única. Son migrantes, mujeres y hombres que de dólar en dólar contribuyen a la riqueza de México, pero también a la de Estados Unidos. Un día en el destierro es un homenaje que periodistas de ambos lados de la frontera rinden a su incansable y silencioso esfuerzo.

Miguel Gutiérrez, de 18 años, quiere la promesa de que su nombre verdadero permanecerá en el anonimato. A pesar de que las leyes tendrían que proteger su derecho a contar su historia; a pesar del éxito que avista desde que él y otros compañeros indocumentados en el barrio de Bushwick, corazón de Brooklyn, Nueva York, se organizan en defensa de sus derechos, tiene miedo: miedo de perder otro trabajo, un lujo que ya no se puede dar.

"Pagan salario mínimo… esta tienda no… la de allá enfrente, tampoco", dice Manuel Guerrero, un organizador del Sindicato de Tiendas Departamentales y de Descuento, mientras camina por la avenida Knickerbocker Avenue, llena de tiendas de saldos y segundas. Llena de abusos laborales.

"Hay tiendas como ésta por todo Nueva York y Brooklyn, llenas de migrantes que no reciben ni el mínimo", dice Guerrero entre ropa y tenis baratos, entre las chucherías de las tiendas de todo por 99 centavos donde a toda hora suena música de banda.

Pero la Knickerbocker tiene algo distinto, porque las y los trabajadores contraatacan. Su lucha fue iniciada este 2005 cuando la organización de migrantes Se Hace Camino al Andar (Make the Road by Walking) lanzó la campaña ¡Despierta Brooklyn! por el trabajo digno, en un intento de llamar la atención de gobierno y población local sobre los abusos laborales contra personas indocumentadas.

PESADILLA AMERICANA

Miguel llegó a Estados Unidos con su hermano y su tío. A los pocos días de su llegada, entró en la Super Star 99 Cent Store en la Knickerbocker y obtuvo un trabajo. Empezó por acomodar la mercancía, limpiar la tienda y atender a la clientela. Era el primer trabajo que tenía aparte de su negocio familiar en la ciudad de Puebla.

Al inicio, Gutiérrez estaba feliz por tener un trabajo, pero casi de inmediato se dio cuenta que ese trabajo nada tenía que ver con el sueño americano.

"Pensé que se ganaban 500 dólares a la semana en Estados Unidos", dice Gutiérrez con una voz callada mientras come su lunch en una abigarrada tienda de abarrotes mexicanos.

"Mi plan era ahorrar mucho dinero aquí, trabajar unos años y luego regresar a México para abrir mi propia carnicería". Pero ha pasado más de un año y Miguel no logra ahorrar lo que quiere.

Y la falta de logros no se equipara a la falta de tesón; Miguel muestra su esfuerzo cada día que pasa en el departamento de dos recámaras que comparte con otros seis trabajadores y sus familias para pagar una renta barata. O cuando trabaja entre 60 y 70 horas semanales. Pero los salarios en The Super Star sólo le han servido para irla pasando: seis días, 250 dólares. A 3.75 la hora, cuando el salario mínimo es de seis dólares.

SE HACE CAMINO

En cinco años, los integrantes de Make the Road contribuyeron a las demandas para acabar con el abuso en el barrio, pero se dieron cuenta de que la acción legal no tenía impacto permanente en las condiciones laborales de Bushwick.

"Hicimos una encuesta entre trabajadores y otras personas en el barrio y encontramos que lo que querían, como servicios de salud, mayor sueldos y buen trato, era algo que sólo podrían obtener con poder de negociación; entonces buscamos a los sindicatos" relata Andrew Friedman, uno de los fundadores de Make the Road.

El bajo sueldo de Miguel era solamente uno de los problemas que él y cuatro personas indocumentadas más en Super Star enfrentaban: Sin horas extra, tenían 20 minutos para comer aunque sus turnos eran de 11 horas diarias. También vivían maltrato verbal del dueño y eran hostigados para trabajar rápido en condiciones inseguras. Un compañero, Alfredo Huerta, se cayó así de unas escaleras plegables. Por un pie roto, el dueño le ofreció dos semanas de sueldo.

LA ESTRATEGIA: EL BOICOT

Desde mayo a la fecha, con el apoyo de Workers Unite, grupo base para ¡Despierta Brooklyn!, Miguel y otros compañeros avanzan lentamente en su lucha por lo que buscaban en primer lugar: una mejor vida en otro lugar.

Mucho está en el aire aún; hay fuego y refuego pero los casos avanzan lentamente en el sistema judicial. Para cambiar la cultura laboral de Bushwick, apuestan a la estrategia del boicot.

Mientras, Miguel Gutiérrez, pese a los esfuerzos sindicales, mantiene su salario menor al mínimo en otra tienda de todo por 99 centavos. A pesar de todo, sigue en la campaña. "Yo no pensaba que esto pudiera funcionar o que las campañas sirvieran; nadie lo creía, porque no pensábamos que nadie nos podría ayudar con el gobierno estadounidense".

Se termina su coca y se prepara a regresar al trabajo.

* Estadounidense. Premio James Aronson por Periodismo con Justicia Social. Integrante de la Red Trinacional de Periodistas México, Estados Unidos y Canadá.

**Traducción y adaptación: Miriam Ruiz

RECUADRO

* Sin ingreso suficiente, 80% de familias mexicanas en EU
-- Mandan a México cerca de 300 dólares al mes

Por Lucía González*

Sólo 19 por ciento de las y los inmigrantes mexicanos tiene un sueldo de 50 mil dólares al año, casi el mínimo necesario para vivir en Estados Unidos, de acuerdo con una investigación del Centro PEW Hispanic Center, uno de los más serios en cuanto a las relaciones México-Estados Unidos, con sede en Washington.

El estudio de este organismo afirma además que en México, entre un 44 y 47 por ciento de las familias que reciben dinero de inmigrantes, reciben entre150 y 370 dólares al mes; un 25 por ciento de 370 a 600 dólares y más de 600 sólo un 24 por ciento.

El 78 por ciento del dinero que reciben se utiliza en comida, ropa o transporte; 7 por ciento se destina a la educación y 8 por ciento a los ahorros.

Jeffrey S. Passel, investigador asociado de PEW, dice que se calcula que hay 10.3 millones de indocumentados en Estados Unidos, de los cuales 57 por ciento es originario de México; los migrantes del país se distribuyen en 8 estados: California, Texas, Florida, Nueva York, Luisiana, Illinois, Nebraska y Carolina del Norte.

En lo que los investigadores coinciden es en que las cifras de los estudios nunca son absolutas, ya que muchos inmigrantes no quieren participar en ellos por temor a revelar sus datos; ésa des la condición más denigrante de los indocumentados: vivir en las sombras.

Del total de los inmigrantes a Estados Unidos, 50 por ciento envía dinero una vez al mes; varias veces al mes, 15 por ciento, y algunas veces al año, 35 por ciento.

Además, el estudio afirma que 70 por ciento de los inmigrantes sigue usando el sistema de giros en empresas como Wester Union, Orlandi Valuta, Vigo y Money Orders, mientras que un 10 por ciento lo hace a través de algún conocido y sólo 11 por ciento utiliza los bancos. Siete por ciento, usa el correo y el restante dos por ciento se vale de las uniones de crédito.

En la mayoría de los estados de Estados Unidos se puede vivir bien con un sueldo de 40 mil dólares al año, exceptuando California, Florida y Nueva York, donde el nivel de vida es caro. Por eso PEW se asombra de que los inmigrantes mexicanos envíen dinero a México cuando el ingreso salarial de 46 por ciento de ellos es de menos de 30 mil dólares, lo que les deja muy poco dinero para sobrevivir.


* Periodista mexicana emigrada a Texas, Estados Unidos. Integrante de la Red Trinacional de Periodistas México, Estados Unidos y Canadá.

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