Migración
    OPINIÓN
Inmigrantes. ¿Brindamos por el nuevo año?
Por: Fabiola Calvo
Cimac | Madrid.- 26/12/2005

Entramos en la última semana del año y en el ejercicio de los buenos deseos, las promesas que no se cumplirán, o si; los brindis, las suculentas cenas, las reuniones y un sinfín de actividades sociales, la mayoría rayando en la hipocresía.

No está mal hacer un balance personal: éxitos y sus causas; las pérdidas, el trabajo, la familia, las amistades y, sobre todo, ¿cómo estoy yo sola frente al espejo? No me puedo mentir.

Suele ocurrir que esas reflexiones no las vinculamos con la realidad pura y dura; con las circunstancias de este mundo tan conectado, pero tan desconectado; con los cambios individuales alimentados con el transcurrir del planeta, ni con el ir y venir de tanta gente extraña.

Esa gente extraña se llaman migrantes, que hoy ascienden a 200 millones, según dijo el jefe economista del Banco Mundial, Francois Bourguignon y que, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -refiriéndose al envío de más de 2 mil 700 millones de dólares que en 2005 hicieron los salvadoreños a su país- han creado "una nueva realidad económica".

Ese cambio de realidad no es de uno solo; corresponde a la larga lista de países que están expulsando a sus habitantes (América Latina, África, Asia y antigua Europa del Este)

La llegada de los ciudadanos o ciudadanas, generalmente de las antiguas colonias, también transforma las condiciones de los países que los reciben (Estados Unidos y Europa occidental), sólo que unos tienen la necesidad de comer y sostener a su familia, y los otros, de mantener y aumentar su producción y bienestar.

Pero no todas ni todos los inmigrantes envían remesas a sus familias, como los Top manta (vendedores callejeros de DC y DVD en España, en su mayoría negros) o los protagonistas de las revueltas en Francia.

Para que haya trabajo para todos, la migración debe ser ordenada, dicen los gobiernos. ¿Desde cuando los movimientos de población se hacen en fila? Y como no es posible ordenarla, entonces aparecen los muros, no importa que sea en Melilla, al sur de Estados Unidos, o en Israel porque, claro, el muro de Berlín era un atentado contra la libertad, y éstos son en defensa de… ¡Qué lo digan más alto!

En América Latina, a pesar de tres años de crecimiento, cuatro de cada 10 personas vive en la pobreza, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe(CEPAL); en Asia Central siguen los conflictos y tres potencias esperan hacerse con su parte: Estados Unidos, Rusia y China; la guerra en Irak deja un balance doloroso que otros llamarían democracia; en África, el hambre, el Sida, la corrupción y las guerras amenazan a la población minuto a minuto, ¿y quieren una migración ordenada?

Ningún Estado ha puesto al ser humano en el centro de las conquistas de la ciencia y la economía. Quizá se preocupen por quienes votan en las elecciones en detrimento de las y los extranjeros.

El Banco Interamericano de Desarrollo se pregunta cómo rentabilizar las remesas de los migrantes en los países latinoamericanos. Podrían también rentabilizarla en estudios sobre la atomización de las familias, la deserción escolar y las crisis emocionales que padecen los que se quedan y los que se van.

Podrían investigar el acontecer de los pueblos que cambian su paisaje porque el envío del migrante contribuye al consumismo, al enriquecimiento del comerciante y, por ende, de las empresas productoras y, cómo no, al movimiento en billones del capital financiero.

Efectivamente, termina el año y de nuevo los brindis por el éxito. Próximo viaje desde Europa hasta Venus o desde Estados Unidos hasta Marte. No hay peligro de la presencia de inmigrantes.

*Periodista colombiana residente en Madrid

05/FC/YT









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