Sofía no pudo cruzar y ver a su padre por la Ley Wilberforce

Migración
   Se intenta detener tráfico para explotación sexual y laboral
Sofía no pudo cruzar y ver a su padre por la Ley Wilberforce
Por: Leticia Puente Beresford/corresponsal
CIMAC | Nueva York, EU.- 04/06/2009

Sofía, que cumplió en diciembre del 2008 sus 15 "primaveras", no soportó más la ausencia de su papá. No lo había visto en los últimos ocho años, desde que se vino a Estados Unidos y lo esperaba de visita en México para su fiesta de presentación.

Jorge, su padre, cocinero de restaurante euro-italiano, dijo a Cimacnoticias:

--No me lo vas a creer. No me pude ir. El cruce de regreso está muy duro. No hay paso.

Sin embargo, Sofía decidió que entonces ella iría a verlo. Se le arregló el viaje.

La primera vez, no pasó. La segunda, ya estando de este lado, "que la detienen y va pa' tras", relata Jorge. Y otra vez de regreso a México.

Pero no se dio por vencida. Insistió, volvió a cruzar. La suerte la volvió a abandonar. Ni sus rezos ni sus plegarias surtieron efecto, lo mismo que las de su mamá y papá. No lograron el milagro.

La detuvieron de nuevo y, esta vez, no le dieron el regreso tan fácilmente. En Arizona, le aplicaron la Ley William Wilberforce (HR7311).

En este país, Estados Unidos, se aprobó esta nueva ley, que se aplica desde hace unas semanas, cuyo propósito principal es sancionar con severidad el tráfico de inmigrantes destinadas a la explotación sexual y laboral, un fenómeno real y creciente que afecta a las y los menores de edad.

El cónsul de México en Yuma, Miguel Escobar, dijo a Notimex que entre las características de la reglamentación destaca la creación de políticas públicas sobre el tema y el entrenamiento a oficiales federales para la detección de posibles víctimas.

Indicó también que esta nueva ley modifica notablemente las políticas en torno a las y los menores de edad detenidos por la Patrulla Fronteriza del vecino país o en los puertos de entrada entre México y Estados Unidos.

Las y los detenidos podrían ser enviados al Departamento de Salud y Servicios Sociales de Arizona, mientras se realiza la investigación correspondiente, donde se les interrogaría sobre las causas de la separación familiar y el ingreso sin documentos, lo que podría retrasar su repatriación.

En tanto, Sofía aún no se recupera del susto y de las emociones encontradas de miedo y gusto por la ilusión de volver a ver a su padre. Se siente desilusionada porque no logró cumplir su deseo.

Cuenta Jorge: "esos, los de la migra me la hicieron chillar de a feo. Pero, la Sofía es una necia. Insistió e insistió. Preguntas y más preguntas, qué ¿a donde vas?, que "estas muy niña para ir a trabajar", que "quién te paga el viaje... si no nos dices, ya no te vamos a regresar con tu mama"... Eso estuvo muy cabrón…".

Y continúa: "su mamá, bien preocupada. Yo acá, sin poder dormir. Que bueno, finalmente creo que se les conmovió el corazón y que me la dejan salir. Que me la mandan para México, a la casa".

Pero, eso sí, afirma Jorge, le advirtieron: si regresas y te detenemos, ahora si, no te vamos a soltar, aquí te quedarás detenida unos buenos años.

Jorge comentó también que durante la travesía de su hija, una mujer mexicana murió. Le dio un paro cardiaco y su hijo, quien la acompañaba, quedó solo en medio del desierto.

De esta forma, la Ley William Wilberforce (HR7311), intenta evitar el tráfico de inmigrantes y la trata de menores de edad, pero la separación de familiares continúa siendo un tema pendiente para la próxima reforma migratoria.

Jorge no tiene pensado regresar a México en lo futuro inmediato. Su hija, esta "aneciada", como dice él, en intentar cruzar la frontera otra vez. "No sé, no sé qué voy a hacer. Si le pasa algo a mi Sofía, su mamá se me moriría".

09/LPB/GG