Teresa Ulloa, contra el comercio de cuerpos femeninos

Trata de Personas
   Si acaba el consumo, tratantes buscarán otro negocio
Teresa Ulloa, contra el comercio de cuerpos femeninos
Por: Shirly Said*
CIMAC | México DF.- 23/03/2009

"Sororalmente, La Tere", así firma sus e-mails Teresa Ulloa Ziaurriz, directora regional de la Coalición Contra el Tráfico de Mujeres y Niñas para América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).

Su saludo pregona una hermandad que toma aún más fuerza cuando una sabe que fue ella la primera abogada mujer en defender los derechos de reproducción y sexualidad femenina ante la justicia mexicana, que fundó la asociación civil Defensoras Populares y que es también pedagoga, especialista en violencia de género y madre.

Quizás podría firmar sólo "Tere" y omitir el "La". Quizás ese "la" responda a un uso del lenguaje característico de su México natal, donde anteponer artículos a los nombres sea un gesto informal y cariñoso. Lo cierto es que luego de conversar con ella se puede sospechar que hay algo más. Que se trata casi de un gaje del oficio, una muletilla producto de tanto batallar por la precisión.

Tere jamás se refiere genéricamente a una población integrada por mujeres y hombres usando denominadores en masculino. "Las y los"… todas y cada una de las veces. No escatima esas palabras a lo largo de casi una hora de entrevista.

"Se tendría que empezar a hablar de la pedagogía de la igualdad desde la perspectiva de género en todas las instituciones que forman parte del proceso de socialización de las niñas y los niños, para construir un mundo sin inferiores ni superiores, donde el poder sea ejercido horizontalmente entre mujeres y hombres –propone. En la medida en que logremos eso, alcanzaremos una revolución pacífica de una generación a otra".

Esa idea le sirve de norte en la marcha sin pausa (con prisa) por una sociedad basada en el consenso. Se encuentra entre sus mayores urgencias el desmantelamiento de las redes de explotación sexual y la llevó a impulsar el programa "Agarra la onda, chavo", que apunta a desalentar el consumo de prostitución en jóvenes y adultos.

"En los cursos se les explica qué es perspectiva de género, patriarcado, misoginia, y se van dando cuenta de toda la violencia que trae el machismo para ellos mismos, para las mujeres y para la sociedad en general", cuenta.

CONTRA EL CONSUMO

A los ojos de este proyecto, el punto más fuerte del sistema de relaciones sociales se convierte en su talón de Aquiles. Partiendo del ABC de cualquier manual de economía, la CATWLAC plantea la fórmula para terminar con el comercio de cuerpos femeninos: "Como toda industria, se rige por la ley de la oferta y la demanda, aunque sea ilícita. Si logras acabar con el consumo, va a desaparecer el que recluta, el que traslada, el que encierra y el que explota. Y tendrán que buscarse otro negocio".

Lo malo: esos engranajes pertenecen, efectivamente, a otro negocio. Lo peor: quienes deberían desactivarlos son piezas clave en su funcionamiento.

Tere lo explica así: "Se ha podido confirmar que las redes dedicadas al narcotráfico están utilizando su infraestructura para la trata de mujeres, niñas y niños, en estrecha relación con las altas esferas políticas y las principales figuras del poder económico".

Frente a una mafia que no reconoce fronteras, la respuesta se organiza en torno a la Coalición Internacional, una ONG con status consultivo en las Naciones Unidas que nuclea a las sedes regionales de Europa, Asia, Oceanía, África, América del Norte y América Latina y el Caribe.

Entre sus acciones más destacadas se cuentan las campañas por la criminalización de la demanda, que Suecia concretó en 1999 el trabajo con empleados de migraciones y líneas aéreas para frenar el turismo sexual, y la firma en el 2000 de un documento adicional a la Convención contra el Crimen Organizado Transnacional de la ONU, en el que se reconoce la trata como una amenaza de la seguridad pública y nacional.

"La ONU estaba sólo pensando en los crímenes transnacionales y no consideró tocar la trata interna, que en nuestros países es muchísimo más grave aún", señala.

"Ahora los gobiernos latinoamericanos se acogen a esta legislación y abandonan la Convención del ´49, que establece que hay explotación de la prostitución aunque haya consentimiento de la víctima. Y es muy cómodo hacer esa salvedad cuando tienen intereses metidos en el negocio".

Indignada Teresa usa algunas palabras en clave jurídica y otras en el lenguaje más coloquial del enojo mundano. "Los gobiernos que están involucrados están incurriendo en violación al principio de la debida diligencia", dice primero.

"No podemos entender cómo es que están operando los grandes capos de las bandas más importantes en Argentina y no se les toca. Tenemos que invocar la Convención y si es necesario llevar a nuestros gobiernos hasta la Corte de La Haya por la violación de tratados ratificados", concluye.

Por momentos retoma el optimismo "si no tenemos confianza en las autoridades de nuestros países, siempre hay una opción a través de organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Comité de la CEDAW".

Por desgracia tenemos una Corte de Justicia muy patriarcal, sentencia.

"Vivimos en un sistema que se renueva y se sofistica. Es una situación de neo-patriarcado, donde el poder lo tiene el que ha triunfado, hay actitudes machistas y patriarcales de hombres contra hombres y contra mujeres, de mujeres contra mujeres y contra hombres. El problema es cómo desentrañamos este ejercicio absurdo del poder que nos lleva a explotar, discriminar, violentar o violar los derecho de los otros y las otras".

La Tere se despide informal y sororalmente, la solución es, dice, aquella revolución pacífica a la que invita a todas y todos, una lucha que para ella tiene su origen en "mi hija que cumple 18 años".

* Periodista argentina.

09/SC/CV/GG