Pese a la migración, en Tantoyuca no cesan celebraciones ancestrales

Migración
   En La Esperanza quedan apenas unas 260 personas
Pese a la migración, en Tantoyuca no cesan celebraciones ancestrales
Por: Livia Díaz/corresponsal
CIMAC | Tantoyuca, Ver..- 20/08/2008

A pesar de la reducción dramática de la población en Tantoyuca, debido a la migración y, dicen algunas autoridades municipales, a la "planificación familiar", los festejos populares y religiosos no dejan de realizarse.

Las y los migrantes regresan a celebrar, por ejemplo, "La purificación del agua". Y en la comunidad La Esperanza también se hace fiesta. Dice el agente municipal Martín Olivares de la Cruz que "la planificación familiar ha funcionado, pues ya no hay niños".

Son pocos los menores de 5 años, por lo que tuvieron que cerrar el preescolar y la escuela primaria está en riesgo de lo mismo.
Además de la planificación, la emigración es muy alta, dijo Olivares de la Cruz. Las familias se van mudando en busca de trabajo a otros lugares como Tampico, apenas quedan unas 50 familias y en total la población está conformada por unas 260 personas.

Aún así, recientemente se llevó a cabo la fiesta donde se hace la "Procesión del Cerro de la Cruz", que comienza el 7 de agosto, con la Novena de Rezos. El día 14 hay eventos deportivos, fuegos artificiales, torito, castillos, procesión y baile con el grupo "Wence", de Ébano.

Entre otras tradiciones está la danza "Los Chules", un ritual al dios que les propicia el alimento para todo el año. Según la leyenda, un día que no tenían nada qué comer, cayeron granos sobre el techo de las casas y desde entonces se dan así las gracias.

Otra de las danzas es "Chicome Xóchitl", o "Danza de las 7 flores". Después se sube al Cerro de la Cruz, reconocido en la región porque muchos "suben a curarse." Hay sanaciones en la capilla y también Rituales de Purificación.

Se comen tamales "tlaxpiques", que son grandes y llevan adentro un pollo o gallina entero. Este tamal, junto con otras viandas, se lleva al cerro, donde se coloca una ofrenda y los padrinos y papás auxilian a los que están muy enfermos.

El presidente de la fiesta este año, señor Basilio Ponce Nicolás, explicó que son un pueblo náhuatl, y "es una promesa que se hace cada año para tener una buena siembra."

Es muy fácil llegar, sólo hay que pasar por San Sebastián y a un kilómetro y medio, a mano izquierda, está la entrada a Santa María, en donde son muy bien acogidos los visitantes pues entre todos, echan la casa por la ventana.


08/LD/CV/GG