Violentadas sexualmente mujeres migrantes en EU denuncia Elvira Arellano

Migración
   Cuando son deportadas y reintentan cruzar la frontera
Violentadas sexualmente mujeres migrantes en EU denuncia Elvira Arellano
Por: Leticia Puente Beresford/corresponsal
CIMAC | Nueva York.- 31/07/2008

Luego de ser deportadas mujeres migrantes reintentan cruzar la frontera y, ya en territorio estadounidense, la mayoría son violentadas sexualmente.

Es la denuncia de Elvira Arellano, activista mexicana, desde La Casa de refugio Elvira, en la ciudad de Tijuana, frontera de México con Estados Unidos, albergue donde se recibe a mujeres y familias deportadas.

En su columna del diario hispano neoyorkino La Prensa, Elvira Arellano comenta su relación familiar actual luego de ser deportada.

"Mi hijo Saulito se encuentra en Chicago este verano, al otro lado de la frontera, donde tiene su ciudadanía. Saulito me cuenta de sus experiencias allá, mientras yo realizo mi trabajo en este lado".

Acerca de la situación que viven las mujeres migrantes relata.

"Anoche, oímos los gritos de una joven en la calle. Se encontraba rodeada por las autoridades de la policía, pero no permitía que la tocaran. No quiso hablar con ellos. Había sido violada, por más de un hombre.

"De las mujeres que hemos recibido, diez fueron violadas sexualmente antes de llegar a nuestra casa. La mayoría de las violaciones son en territorio de los Estados Unidos cuando las personas están intentando ingresar para poder regresar y estar con sus hijos que dejaron cuando fueron deportadas".

Y precisa que al ser violadas no les queda más que regresar a territorio mexicano, algunas para poner la denuncia y que las revisen.

"De ahí no hay nadie que le de seguimiento a estos casos y a muchos otros más pues las autoridades están más pendientes de arrestar deportados que carecen de identificación para quitarles el poco dinero que traen. A muchas de nosotras como mujeres nos dejan en Tijuana donde no conocemos a nadie y nos encontramos completamente indefensas y vulnerables al acoso y violación", denuncia.

Acerca de su experiencia, Elvira afirma.

"Me da mucha rabia cuando los de la ‘migra’ dicen que llevan a cabo las deportaciones con sensatez.

"Todavía puedo escuchar sus voces de como se burlaban de mi. Yo sé que ellos saben el lugar a donde nos arrojan y quisieran ser testigos de como somos violadas y ultrajadas.

"Esta semana estuvimos con Ángeles de la Frontera y hablamos con dos menores de edad que quedaron sin sus padres por razón de la deportación. Se manifestaron tan desolados, tan abandonados", lamenta.

Habla también de lo que su hijo siente.

"Me acuerdo como reaccionó Saulito al enterarse de que uno de sus amigos se encontraba bajo orden de deportación. ¿Como es posible que lo separen de su papá?, dijo, ¿ahora que va a hacer?

"Saulito me da orgullo. Fue a Operation Push el sábado para apoyar al Reverendo Jesse Jackson. Los poderosos en los Estados Unidos intentan callar al Reverendo y causarle vergüenza por unos comentarios que hizo. Pero yo realmente creo que lo quieren silenciar porque cuando habla no permite que los estadounidenses se olviden de los marginados que el Evangelio califica como: los mas humildes de mi gente.

Elvira Arellano comenta la importancia que ha tenido para ella, como activista deportada, el papel de Jesse Jackson.

"El reverendo Jackson ha estado con nosotros, señalando la verdad, que son las políticas comerciales como el TLCAN que nos ha obligado a tantos de nosotros a cruzar la frontera para poder trabajar y darles de comer a nuestras familias.

"Me recuerdo como la esposa del Reverendo, Jackie, estuvo conmigo en el santuario antes de que saliera.

"Es por la vergüenza que nos pretenden silenciar y a los que buscan hablar en nuestra defensa.

"Es por la vergüenza que pretenden silenciar la verdad. Pero nosotros no debemos mantenernos callados, no debemos abandonar a personas que ellos intentan silenciar. No debemos tener miedo de su odio, no debemos permitir que a nosotros o a nuestro pueblo nos humillen o brutalicen".

Rememora su experiencia cuando buscó no ser deportada.

"En Santuario, a menudo yo leía el salmo 25 de voz alta a la congregación. Empieza así:

A ti Señor, elevo mi alma
Mi Dios, en ti confío
No permitas que sea yo humillado
No dejes que mis enemigos se burlen de mi
Quien en ti pone su esperanza
Jamás será avergonzado
Pero quedarán en vergüenza
Los que traicionen sin razón.

Y finaliza diciendo: "Oro para que nuestra gente en ambos lados de la frontera escuche estas palabras".

08/LPB/CV