Mujeres bolivianas impulsan ley contra el racismo

DERECHOS HUMANOS
   Luego del vejamen a campesinos en Sucre
Mujeres bolivianas impulsan ley contra el racismo
Por: Redaccion
CIMAC | México DF.- 02/07/2008

Un foro social de mujeres bolivianas demandó al Congreso Nacional la redacción y aprobación de una ley que condene las manifestaciones de racismo y discriminación contra sectores sociales, en particular los indígenas, informó desde Sucre Mario Hubert Garrido, de la Agencia Informativa Latinoamericana, Prensa Latina.

La senadora Leonilda Zurita explicó a Prensa Latina que al margen del rechazo en todo el país y de organismos internacionales a las agresiones a 30 labriegos el pasado 24 de mayo, en la capital de los bolivianos, las mujeres decidieron alzar su voz ante ese flagelo.

También la legisladora por el gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) fustigó el odio y la discriminación, sentimientos que son incitados por el Comité Interinstitucional de Sucre, encabezado por Jaime Barrón, Fidel Herrera, Jhon Cava y la alcaldesa Aydeé Nava.

Las mujeres bolivianas, afirmó Zurita, siempre han estado a la vanguardia de las luchas por las reivindicaciones sociales. Precisó la líder de la federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa que en la cumbre igualmente repudiaron la discriminación que sufren las mujeres sobre todo en áreas rurales, en su acceso al empleo y la educación general.

Para el actual proceso de cambio, dijo, es vital que nuestras mujeres sepan leer y escribir.

En ese sentido, la legisladora destacó la ayuda de Cuba y Venezuela en programas como Yo sí puedo, que permitirá liberar a Bolivia del analfabetismo, meta propuesta para finales de este año.

Zurita precisó que las conclusiones del foro fueron entregadas al
vicepresidente de la República, Álvaro García, en su condición de máxima autoridad del Congreso Nacional, para el análisis en ese ente legislativo.

La reunión de mujeres bolivianas también aprobó una Resolución de apoyo al proceso de cambio que impulsa el presidente Evo Morales desde enero de 2006. Agregó Zurita que miles de mujeres asistieron además a una marcha de protesta por los vejámenes que sufrieron labriegos el pasado 24 de mayo.

ANTES EN DIPUTADOS

La lucha contra manifestaciones de racismo y discriminación en Bolivia tuvo asimismo su respuesta en la Comisión de Constitución de la Cámara baja (Diputados) de Bolivia, que remitió al Senado un proyecto de ley para combatir esos abusos, precisó Zurita.

La norma, propuesta por legisladoras y legisladores de la agrupación Movimiento Sin Miedo (MSM), fue valorada por un grupo especial de trabajo que atiende Asuntos Indígenas y por la Asamblea Permanente de Derechos Humanos.

De acuerdo con el parlamentario Javier Vargas, la ley busca enjuiciar a las personas que atenten o vulneren los derechos de las y los ciudadanos, sobre todo de campesinos e indígenas, quienes son los más agredidos por diferencias étnicas.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Constitución, René Martínez, sostuvo que el documento contempla sanciones contra toda forma de discriminación.

El proyecto señala que ningún ciudadano o colectivo podrá ser
discriminado, maltratado, sometido a violencia física o sicológica por razones de origen, raza, cultura, género, opción política e ideológica, credo, capacidad física o presencia sexual, explicó.

Recordó que el 24 de mayo pasado, en Sucre, durante la conmemoración del aniversario 199 del Grito Libertario de América, unos 30 labriegos fueron agredidos por grupos violentos, los cuales los obligaron a desvestirse y repetir consignas contra el actual gobierno.

También en la localidad de Alto Parapetí, en Santa Cruz, se han denunciado relaciones de servidumbre de decenas de familias guaraníes, agregó.

VIOLENCIA EN SUCRE

Zurita opinó que los bolivianos recuerdan con vergüenza aquel vejamen contra campesinos, a quienes en una céntrica plaza de Sucre obligaron a despojarse de sus ropas y repetir consignas racistas.

Asimismo denunció que las provocaciones partieron del Comité
Interinstitucional, opuesto al actual proceso de cambio, cuyos principales dirigentes rechazaban la visita a esa región del presidente constitucional de la República, Evo Morales.

Para lograr sus objetivos, aclaró, utilizaron grupos de choque vinculados a jóvenes de la Universidad San Francisco Xavier, quienes llegaron a agredir a efectivos policiales desplegados la víspera en el estadio Patria para garantizar la seguridad del jefe de Estado.

Igualmente las agrupaciones violentas amedrentaron a campesinos de varias provincias del sureño departamento de Chuquisaca, interesados en asistir al acto de entrega de ambulancias y otros proyectos sociales para el territorio, acotó.

La violencia vivida en Sucre, opinó, afectó la imagen democrática del país andino, además de evidenciar una marcada división entre sus habitantes.

El extremo llegó cuando los jóvenes enardecidos tomaron a labriegos como rehenes y los condujeron por la fuerza hasta la céntrica Plaza 25 de Mayo para allí vejarlos y humillarlos.

El gobierno boliviano responsabilizó a las autoridades de Chuquisaca, entre ellos la alcaldesa Aydeé Nava, el presidente del Comité Interinstitucional, Jaime Barrón y al máximo dirigente del Comité Cívico, Jhon Cava, de incitar el clima de confrontación y los disturbios.

Esos grupos radicales, aclaró, también allanaron viviendas, y atacaron una casa de campaña y un domicilio particular donde se encontraba el candidato a prefecto departamental por el MAS, Walter Valda.

El pasado 6 de mayo, los ministros Walker San Miguel, de Defensa, y Celima Torrico, de Justicia, fueron atacados luego de participar en la posesión de Eddy Fernández como nuevo titular de la Corte Suprema de Justicia, indicó.


ONU CONDENÓ VIOLENCIA

Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Bolivia condenó los hechos de violencia ocurridos el pasado 24 de mayo en la ciudad de Sucre, con saldo de decenas de heridos.

De acuerdo con un comunicado de esa delegación, los incidentes son incompatibles con el respeto a la integridad de las personas y la libertad de expresión.

En ese sentido, señala que los vejámenes de que fueron víctimas los campesinos por parte de estudiantes, en la Plaza 25 de Mayo, vulneran la dignidad humana. La Oficina en Bolivia del Alto Comisionado deplora especialmente el tinte de discriminación racial de esos sucesos, agrega el texto.

También el organismo mundial manifestó su preocupación por la impunidad con que actuaron los grupos violentos en Sucre y demandó que los responsables de tanta violencia sean sancionados con apego a las leyes.

De otra parte, el gobierno boliviano anunció que presentará ante la ONU un informe con detalles y evidencias sobre las agresiones perpetradas por varios jóvenes universitarios contra campesinos, entre ellos varias mujeres, finalizó la Agencia Informativa Latinoamericana, Prensa Latina.

08/GG