Participación Política de las Mujeres
   El género de la candidatura no garantiza avance feminista
Lucha Demócrata divide opiniones en el movimiento de mujeres
Por: Leticia Puente Beresford/corresponsal
CIMAC | Nueva York, EU.- 15/05/2008 Para las feministas, no es tan importante ver a una mujer ganar la presidencia de los Estados Unidos –a pesar de la histórica candidatura de Hillary Rodham Clinton– y el movimiento de mujeres se encuentra dolorosamente dividido en la carrera del Partido Demócrata para la nominación de la candidatura presidencial que está por terminar.

Se afirma lo anterior en un artículo de la agencia de noticias AP, titulado "Las feministas divididas entre Clinton y Obama", publicado el pasado fin de semana.

Entre la sinceridad y el encono ha transitado el debate sobre el tema: en foros de desayuno, en columnas, en la atmósfera bloguera. Y la agencia de noticias se pregunta si las mujeres activistas que aceptan o están a favor del candidato Barack Obama, al frente de la carrera por la nominación de su partido, están traicionando o defraudando a su género. O si las feministas que respaldan a Clinton están inmersas en la anticuada posición de la liberación de las mujeres.

Ellen Bravo es una autora y activista de Milwaukke, dedicada a ver por las mujeres trabajadoras, y está con Obama. Ella considera culpable a Clinton por su voto de autorización en el 2002 a la guerra con Irak y cree que el senador de Illinois será mejor en sus acciones políticas.

A sus 64 años, a Bravo la consternan las duras y directas criticas de mujeres y feministas pro-Clinton. "Sentí que era como un ultimátum votar por Hillary Clinton, porque de lo contrario estaría traicionando el movimiento de mujeres", dijo Bravo.

Gloria Felt, presidenta de Planned Parenthood Federation of America, está a favor de Clinton pero acepta que el nuevo movimiento de mujeres no incluye una sola forma de pensar. Y le preocupa que la división de las mujeres entre Obama-Clinton esta minando la fuerza que pudiera tener.

"Estamos desaprovechando la oportunidad de ser vistas, de votar en bloque y dar vuelta a las elecciones", dice Felt. "Mientras no trabajemos juntas en estrategias que refuercen el voto a favor de nuestros propios intereses, estaremos dañando una elección que no vamos a volver a tener, donde la gente diga las mujeres pueden determinar el porvenir", sentenció.


¿PROBLEMA GENERACIONAL?

El voto por Clinton en las elecciones primarias ha provenido de mujeres blancas, señala AP y varias televisoras del país. Sin embargo, existe una percepción generalizada de que en el movimiento de mujeres, las feministas jóvenes se inclina más hacia Obama, mientras que las de mayor edad están a favor de Clinton.

Ariel Garfinkel, estudiante del Mount Holyoke College, escribió en su columna de online que ella y muchas otras jóvenes feminista apoyan a Obama porque perciben la campaña de Clinton como si ésta tratarade capitalizar una división radical, poniendo además en duda el patriotismo de Obama.

La campaña de Hillary, consideró Garfinkel, es del viejo estilo político y de adhesión sin valores feministas. "En esta carrera, Obama es el feminista verdadero".

Courtney Martin, autora neoyorkina, indiscutiblemente a favor de Obama, escribió en la revista Glamour, del blog Glamocracy, el mes pasado, que ella no apoya a Clinton "en parte, porque me recuerda cómo fui reprendida por mi mamá". Sin embargo, a sus 28 años, pugna porque las activistas hagan a un lado sus hostilidades y se preparen juntas para la nominación demócrata.

Respeto profundamente lo que Clinton ha soportado como mujer, conciente de su género y poder, escribio Martin en The American Prospect.

Hannah Seligson, también feminista y escritora neoyorkina, le dio la espalda a Clinton, que estaría como aislada, al contrario de lo que ocurre con Obama, dice. "Me cohíbo y me mantengo fuera de las conversaciones de ellos", dijo Seligson de 25 años de edad, son muy apasionados y hay mucha virulencia hacia Hillary".

En eso coincide el grupo feminista The National Organization for Women (NOW), cuya presidenta Kim Gandy, ve la determinación de Clinton y su deseo de combatir como fuertes atributos. "Las mujeres que han estado resistiendo lo más fuerte y corren por lo más difícil están claramente gravitando en la órbita de la candidata con la que se identifican, dice Gandy. "Ellas la ven peleando"

Gandy no está de acuerdo con algunas feministas que rechazan a Clinton como una mujer que ascendió políticamente gracias a la carrera política de su esposo. "Ella posiblemente hubiera sido presidenta en lugar de él, si las cosas hubieran sido un poco diferente", dijo Gandy. Nadie sabe si su matrimonio con Hill Clinton la mantuvo políticamente o fue por ella misma, afirmó.

Considera que la eventual derrota de Clinton puede repercutir en algunas feministas. "Es difícil imaginar que en cualquier momento, pronto, habrá otra candidata tan extraordinaria como Hillary Clinton’, dijo Gandy.

Lo mismo opinó Gloria Feldt: "me siento muy triste al perder esta enorme oportunidad de colocar a los Estados Unidos en el círculo de naciones que han estado ubicando a mujeres como sus líderes. Me siento fuerte cuando se tiene la oportunidad de apoyar a una mujer calificada y capaz de hacerlo".

La campaña ha generado efervescencia en el movimiento de mujeres, consideró Kate Michelman, dirigente de la organización a favor del derecho al aborto NARAL Pro-Choice America, y quien apoya a Obama.

"Estamos en un momento en que no tenemos que basar todo lo que pensamos en términos de género y eso es un signo de progreso", dijo. "Es un punto de vista rígido que orilla a que, cuando cualquier mujer corre, todas tenemos que alinearnos y correr con ella. Eso es contradictorio con lo que considero es el feminismo".

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