Crean premio Rosa María O’leary para ambientalistas

Participación Política de las Mujeres
   La activista lucha contra la contaminación en Sonora
Crean premio Rosa María O’leary para ambientalistas
Por: Silvia Núñez Esquer/corresponsal
Hermosillo, Son01/05/2008

En el marco de la Cuarta Reunión Regional sobre Medio Ambiente, se instituyó el reconocimiento "Rosa María O’leary Franco", para distinguir a personajes de la sociedad civil que hayan emprendido y sostenido luchas ciudadanas por la conservación y respeto al medio ambiente.

Sandra Martínez coordinadora ejecutiva de la Red Fronteriza de Salud y Ambiente (RFSA), dijo que el reconocimiento, creado a quince años de existencia de ésta organización, tiene como fin que la ciudadanía y los activistas a favor del medio ambiente agradezcan el esfuerzo y solidaridad de las y los ambientalistas distinguidos.

Decidieron llamarlo "Rosa María O’leary Franco", para retomar el nombre de una lideresa y luchadora ambiental que, a través de su lucha, solitaria a veces, defiende el derecho de todos y de todas: los que están de acuerdo y los que no, los que están lejos, los que no se enteran, los preocupados, los escépticos, los gobernantes, los que critican, los afectados, los intereses de todas y todos. De los que están en Hermosillo, en Hidalgo, en San Luis Potosí y en cualquier lugar donde se solicite su voz, dijo Martínez.

Aseguró que a través del nombre de Rosa María, cada vez que entreguen el reconocimiento ambiental reconocerán su lucha y su valentía.

El reconocimiento Rosa María O’leary se entregó por primera vez el pasado 26 de abril al señor Enrique Montaño Guzmán, de la ciudad de Magdalena, por ser líder, fundador y presidente del Comité pro limpieza del Río Magdalena, en su recorrido por las Ciudades de Imuris, Magdalena de Kino y Santa Ana, así como los poblados intermedios, en al sur de Nogales Arizona, EU, en el estado de Sonora, México.
LUCHA EN VARIOS FRENTES

En entrevista, la química Rosa María O´leary, cuya actividad en defensa del medio ambiente, particularmente reconocida por la resistencia hacia la instalación en Sonora de confinamientos de residuos tóxicos, habló sobre los principales problemas ambientales que aquejan a la segunda entidad más grande de México.

La luchadora social asegura que, entre otros, es la minería uno de los graves problemas, porque afectan las granjas acuícolas; hay problemas con los plaguicidas, que no se pueden retirar del mercado hasta que se acabe la existencia, porque existen tratados que obligan a no devolverlos. Sólo se ha logrado que ya no entren al país los que están prohibidos, detalla. Continúan los problemas con el basurero tóxico Cytrar que es "un pasivo ambiental tremendo que tenemos", advierte.

Físicamente, se encuentran ahí todavía aproximadamente trescientas mil toneladas de tóxicos porque no se retiraron más que dos mil 430 toneladas, informa O´leary. Hay un problema muy serio porque la primera celda, la que fue de la Ford, nunca se ha abierto. Supuestamente está sellada y está sellada bien, pero no se sabe. Cuando vino la empresa canadiense Pro Eco a hacer la evaluación ni tocó la celda. Ellos estaban "espantados" porque en ese lugar encontraron mucha radioactividad, y después nunca se volvió a mencionar, recuerda.

Tenemos una problemática, pero desconocemos hasta qué grado se encuentre. Por otra parte, de la macro celda que estuvo a cargo de Tec Med, dice, no existía una memoria técnica. Se encontraron muchos contaminantes, de los cuales teníamos antecedentes por las bitácoras de Semarnat, que también estaban incompletas. Pero Pro Eco, con toda su tecnología, nunca pudo llegar hasta la geomembrana, a pesar de que era un estudio que costó setecientos mil dólares.

El Cytrar está señalado como uno de los focos rojos en el país y supuestamente se va a hacer un estudio de riesgo ambiental, de riesgo a la salud que tienen anunciado hace tres años, señala. Hay un problema serio de contaminación en Hermosillo, que ya está siendo estudiado por investigadores de la Universidad de Sonora y de otras universidades, asegura la ambientalista, quien participó en el movimiento ciudadano que impidió que Cytrar continuara funcionando.

En cuanto a la minería, la especialista dice que, por ejemplo, en el caso de Grupo México, todas las lagunas de evaporación de la mina caen al río. Por su parte, Molymex tira sus aguas residuales al río. Molymex es una tostadora de molibdeno de origen chileno y que está tostando y separando molibdeno proveniente de Perú, con altas concentraciones de plomo. Semarnat y Profepa nos negaron siempre, recuerda la activista, que el plomo que había en Cumpas fuera de la tostadora.

Lamentó de que nos hemos convertido en la maquiladora de América del Sur, de Chile y Perú, contaminando un pueblo que ¡no tiene nada que ver!, aunque haya habido una pequeña tostadora hace muchos años, ahora es la gran maquiladora de contaminantes de todo el mundo.

Señala que existe también el problema de Mulatos, donde están las mineras canadienses, que no dejan nada a la economía mexicana y solamente nos dejan contaminación y muerte. Generan más miseria, le van quitando a la gente sus tierras, primero le pagan cualquier miseria, la gastan y después la gente ya no tiene ni siquiera esas tierritas y entonces tiene que migrar. Es un problema que va creando otro y otro, y la contaminación está sumada a todo esto.

Otro gran problema que visualiza O’leary es la deforestación por la tala de árboles jóvenes en la sierra de Sonora para hacer carbón.

Asunto también preocupante es el del arsénico, afirma O’lary. Actualmente, explica, se realiza un estudio en toda la franja fronteriza norte y es el estado de Sonora, el que tiene altas concentraciones de arsénico en el agua. El arsénico puede provenir precisamente de la actividad minera. Aunque aquí en Hermosillo ya hubo un problema de este tipo, uno de los lugares más afectados es Caborca, donde se encuentra la minera Peñoles.

"Se piensa que una se opone a estos proyectos porque se opine al desarrollo. Pero un verdadero desarrollo implica un crecimiento integral de toda la comunidad y tanto inversionistas como gobierno no han querido integrar a los miembros de las comunidades", afirma convencida.

DEFORESTACIÓN, AGUA Y PLAGUICIDAS

Sobre la deforestación que provoca el pastoreo, dice que es grave, pero más aún lo es el desabasto de agua, que se ve incrementa por la comercialización que antepone intereses muy grandes sobre el más elemental derecho al agua.

Al sur del estado, el aspecto de los plaguicidas es grave, dice, se han encontrado órgano clorados en flora y fauna de Yavaros, un pueblo pesquero.

Y es ahí donde hubo un problema con un grupo de adolescentes, quienes presentaron debilidad, temblores, dolores de cabeza y desmayos, lo que llamó la atención de la sociedad porque al parecer era un hecho inexplicable. Para el secretario de Salud local, Raymundo López Vucovich, se trataba de una histeria colectiva producida por juegos, como la Ouija, que les producían tensión

Pero la ambientalista opina: se sabe que son los plaguicidas órgano clorados los que producen estos cuadros, no obstante que las autoridades no lo acepten.

Por último, recordó el caso de una remesa de varilla radioactiva procedente de Ciudad Juárez, en cuyo proceso de fundición accidentalmente la mezclaron con una cápsula supuestamente de cobalto y contaminó toneladas de varilla que se distribuyó en varias entidades. Entre los destinos estuvieron Sonora, Chihuahua, Baja California y parte del sur de México. En esta ciudad se construyeron las primeras casas de las colonias Cuauhtémoc y Bachoco, en 1986.

El problema se detectó accidentalmente ya que una parte de esa varilla se exportaría a Estados Unidos y al pasar la frontera los detectores de radioactividad encendieron la alarma por lo que se tuvo la certeza que esa varilla, que está distribuida por todo el país, está fundida con uranio, con las respectivas consecuencias para la salud de quienes estén expuestos a su cercanía.

GOBIERNO, SIN CAPACIDAD DE RESPUESTA

En cuanto a la capacidad de respuesta del Gobierno ante esta problemática, opina la ambientalista que es muy mala. En primer lugar, afirma, las autoridades niegan los problemas, la no aceptación es parte del problema. No tienen idea de lo que es desarrollo ni sustentabilidad. Alguien dijo que el discurso del desarrollo sustentable es el rostro humano del pillaje. Te pintan que todo está muy bonito, los oyes hablar y parecería que saben y hacen lo que prometen, considera.

Los empresarios y el Gobierno, que luego resultan ser los mismos, afirma O’leary, estén anteponiendo los intereses empresariales, de partido o de grupo de poder a un verdadero desarrollo, esto no va a funcionar, sentencia.

08/SNE/GG