Niñas y niños piden al Papa interceda por sus madres y padres deportados

Migración
   O en peligro de deportación
Niñas y niños piden al Papa interceda por sus madres y padres deportados
Por: Leticia Puente Beresford/corresponsal
CIMAC | Nueva York, EU.- 16/04/2008

Niños y niñas estadounidenses solicitaron al Papa Benedicto XVI interceda por sus madres y padres deportados o en peligro de deportación y esperan que durante su visita de seis días a Estados Unidos el pontífice de la Iglesia Católica se pronuncie sobre el tema.

Desde Los Ángeles, un grupo de niñas y niños, representativo de por lo menos cuatro millones de ellos en similares circunstancias, le escribieron cartas al Papa Benedicto XVI, informa Univisión.

Las y los niños, participantes en el programa Adóptame --mediante el cual un ciudadano estadounidense adopta simbólicamente a una persona inmigrante indocumentada que no tiene antecedentes delictivos, trabaja y paga impuestos-- solicitaron al Papa su intercesión ante los legisladores del país para solucionar el problema de sus madres y padres.

En la redada, cuando las autoridades de Inmigración golpearon en la puerta y abrieron la puerta de mi casa, y mi padre no tenía documentos, él fue arrestado y se lo llevaron, escribió en su carta Cecilia Vargas, una niña que adoptó a su padre mediante el
Programa de la Coalición Latinoamericana Internacional (CLI), para tratar de evitar su deportación.

Yo nunca olvidaré esto, es una pesadilla, Su Santidad, por favor entregue este mensaje al presidente George W. Bush, en esta carta quiero afirmar que estoy trabajando con el programa Adóptame para que sea considerado por el Congreso de los Estados Unidos y se convierta en ley, agregó la niña en su misiva.

MILLONES EN PELIGRO

Según cálculos de CLI, hay cerca de 4 millones de niñas y niños nacidos en Estados Unidos cuyos padres son inmigrantes indocumentados que han sido deportados por las autoridades, o están en la cárcel esperando la definición de su proceso, o viven diariamente con el temor de un arresto y consecuente deportación.

Quisimos hacer llegar al Santo Padre los mensajes de estas niñas y niños que día a día están sufriendo con la situación de sus padres, afirmó Oswaldo Cabrera, director ejecutivo de CLI.

Estamos pidiendo que se respeten los derechos humanos de estos 4 millones de niñas y niños ciudadanos estadounidenses, cuyas familias han sido rotas o están en riesgo de serlo, por la deportación de alguno de sus padres, agrego Cabrera

Valentina, Ángel y Cecilia Vargas, Yesenia Rangel y Yolanda Méndez fueron los menores de edad que escribieron las cartas al Pontífice.

Yolanda Méndez le escribió al Santo Padre diciéndole que estaba muy contenta porque a través del programa Adóptame pudo volver a tener a su padre en la casa, explicó Cabrera, quien señaló que la carta de adopción había sido una ayuda para que se le permitiera continuar con su proceso de nacionalización, que ya está bastante avanzado.

Yesenia Rangel también estuvo feliz al escribir su carta pues su padre fue liberado por el Juez, en parte por ver la decidida intención de la niña de adoptar a su padre y a las certificaciones profesionales sobre los efectos psicológicos negativos que habían sufrido los niños, especialmente, Bulmaro, su hermano, de 6 años de edad.

MADRES Y PADRES MEXICANOS

Sin embargo, el caso de las niñas Vargas fue diferente, explicó el activista. Cecilia Vargas lloraba mientras escribía la carta y no podía entender por qué la separaban de sus padres, solamente porque ellos son mexicanos.

¿Por qué no podemos tener a nuestros padres en los Estados Unidos, solo porque ellos son indocumentados?, escribió Cecilia en su carta. No entendemos por qué cada noche tenemos que sufrir la pesadilla de que mi padre está siendo arrestado por los oficiales de inmigración.

Al explicar que las cartas serán entregadas al Santo Padre con el apoyo de la cadena Univisión, que hará un programa especial, Cabrera señaló que esperan una respuesta del Pontífice en las próximas semanas.

ESPERANZA

Somos 4 millones de niños nacidos en los Estados Unidos que no podemos dormir tranquilos, Su Santidad. Tengo la esperanza de que usted pueda transmitir este mensaje, escribió Cecilia Vargas en su carta al Papa.

Valentina Vargas hizo un llamado a todos los niños en los Estados Unidos cuyos padres sean inmigrantes indocumentados, para que los adopten y no permitan que las familias sean separadas.

En 2003, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) estableció los Equipos de Operaciones contra Fugitivos con el fin de arrestar y deportar a las personas que no habían cumplido con una orden de abandonar el país.

Según cifras del ICE, en el 2007, mediante el programa se arrestaron más de 30 mil fugitivos, casi el doble de los detenidos el 2006.

La Raza y The Urban Institute concluyeron que el principal responsable del peligro que se cierne sobre otros 3 millones de niñas y niños estadounidenses es el Congreso federal, instancia que no ha llegado a un acuerdo para reformar la Ley de inmigración.

Hay 12 millones de inmigrantes indocumentados e indocumentadas en el país en situación de riesgo de detención y deportación, y alrededor de cinco millones de niños, de los cuales 3 millones son ciudadanos de Estados Unidos, advierte.

Agrega que la falta de una reforma amplia niega el empleo a padres de niñas y niños estadounidenses, y con ello los sume en la pobreza y aumenta los riesgos en otras áreas tales como salud y educación.

También criticó la aprobación de recursos para aumentar la capacidad de detención del ICE y la deportación de las y los inmigrantes indocumentados en vez de darles una oportunidad para que regularicen su estadía.

La Raza también recomendó mejorar los mecanismos de respuesta de la comunidad ante eventuales y nuevas redadas, y tener vigentes mecanismos de ayuda para atender a niños y niñas que se queden sin la protección de sus padres.

No tienen capacidad de respuesta, no están preparados para actuar ante una redada masiva, no tienen recursos, ni el liderazgo ni la infraestructura que se necesita, dijo.

Por cada dos adultos detenidos en una redada, por lo menos una niña o niño resultan afectados, apunta. Y dos terceras partes de estas niñas y niños son ciudadanos estadounidenses.

08/LPB/GG