Participación Política de las Mujeres
   Primera gobernadora de Yucatán
Dulce María Sauri: urgen políticas, no sólo lenguaje, "de género"
Por: Socorro Chablé/corresponsal
CIMAC | Mérida, Yuc..- 05/03/2008 Imaginarla a los siete años de edad corriendo por el patio de su casa y compartiendo sus juegos infantiles no resulta excepcional. Sí lo es en cambio imaginarla pasar desapercibida para los adultos cuando intentaba escuchar las conversaciones de sus padres, tíos y tías, en las reuniones dominicales.

Con una familia sin trayectoria o participación política, ni siquiera en la administración pública, de padre empresario, un abuelo comerciante y otro empleado de la compañía de petróleos El Águila (ahora Pemex) Dulce María Sauri Riancho se refiere a sí misma como Ave Solitaria en su inclinación política partidista.

Sin la ostentación de guardias personales, incluso cuando fue gobernadora, más que la discreta presencia de su asistente personal y con la sencillez que siempre la ha caracterizado, Dulce María no sólo abre las puertas de su casa para esta entrevista, también nos comparte fragmentos de su vida personal y pública.

"A la edad de siete años me gustaba escuchar las conversaciones de mis tíos en casa de mi abuela paterna todos los domingos. Se hacia la rueda de las señoras por un lado y la rueda de los señores por otro, yo me sentaba en el suelo a escuchar la conversación de los señores, lo que hablaban se me hacía muy interesante."

"Ahí escuche todo lo relacionado al inicio de la revolución cubana, también sobre la campaña política de 1958, fue la primera vez que registré que había un candidato, que era Adolfo López Mateos. También escuche sobre la píldora anticonceptiva y que había unos sacerdotes que sí permitían su uso y otros no. Una de mis tías le dijo a la otra ‘si quieres ve a confesarte a la iglesia de Monjas, ahí sí te dan permiso’…", recuerda.

"Ahí fue donde empecé a cobrar conciencia de muchas cosas, en las conversaciones de los adultos, sólo tenía que estar ahí calladita y sentada en el suelo para poder escuchar. Después de eso en cuarto año de primaria mi amiga Margarita Robleda y yo decíamos que de grandes seríamos diplomáticas".

Su anecdotario infantil podría ser lo que marcó sus decisiones futuras para incursionar en la política partidista, a diferencia de lo que sucede con muchos que se han colocado en la política por el influyentismo familiar o el espaldarazo.

EN LA CIUDAD DE MÉXICO

Al concluir la preparatoria en Mérida, su ciudad natal, venció la resistencia familiar para trasladarse a México a cursar sus estudios superiores. Ella había elegido la UNAM pero, considerando que aún estaban recientes los sucesos del 68, su padre la había condicionado a que se inscribiera en la Universidad Iberoamericana, donde finalmente concluyó sus estudios de Sociología.

Una vez radicada en el Distrito Federal, en un intento de congruencia consigo misma y rebelándose a su padre, también se inscribió en la UNAM para iniciar la carrera de Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas, lo hacía por las tardes al salir de sus clases en la Ibero.

"Me había casado a los 20 años mientras estudiaba, lo que no había sido un obstáculo para cursar dos carreras en escuelas distintas, pero José Luis, mi esposo, había sido encarcelado como preso político y ya no pude continuar en la UNAM".

"Por otra parte, cuando cursaba el tercer año de la carrera tuve que dejar de estudiar un año porque nació mi hija. Entonces vivía en Guadalajara y viajaba a México para presentar mis exámenes. Terminé la carrera de Sociología en diciembre de 1974. Comencé a trabajar desde enero de 1975 hasta la fecha".

GOBERNADORA DE YUCATÁN

El 14 de febrero de 1991 a los 39 años de edad, Dulce María Sauri Riancho fue la primera mujer en ocupar el cargo como Gobernadora del estado de Yucatán. Este solo hecho le ha dado un lugar en la historia política de la entidad, pero también en la lucha histórica de las mujeres por abrirse paso en un ámbito que hasta hace unas décadas era exclusivo de los hombres.

Si bien su llegada al gobierno fue cubrir un interinato a partir de la licencia que solicitara el entonces gobernador Víctor Manzanilla Schaffer, el mérito es mayor al asumir el reto de hacer en tres años lo que tendría que haber hecho en seis.

Recuerda que cuando aún no cumplía los 30 años, asumió lo que fuera su primera gran responsabilidad en la administración pública como Delegada de la Secretaría de Programación y Presupuesto en Yucatán.

Diputada Federal a los 31 años de edad, Presidenta del Comité Directivo del PRI antes de cumplir los 32, con cuatro años en el cargo y al frente de varios procesos electorales en ese periodo, Delegada en San Luis Potosí, Senadora electa por primera vez en 1988 y Secretaría de Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional con Luis Donaldo Colosio, fueron algunos de los cargos que le dieran el aval antes de ocupar la gubernatura de Yucatán.

"Es la responsabilidad más importante y más gratificante que he tenido, gobernar el estado es de una enorme responsabilidad pero al mismo tiempo es la posibilidad real de solucionar problemas y mantener una estrecha cercanía con la gente".

LOS COSTOS

Ser la primera mujer que asumiera el gobierno en Yucatán y la segunda en el país tiene su costo, probablemente la sociedad y los medios de comunicación no estaban preparados para este hecho.

"En el caso de las mujeres que participamos en política, hay mucho interés en saber qué pasa en la esfera familiar. En el caso de los hombres eso prácticamente no se toma en cuenta. Aplicando el enfoque de género en este aspecto, sí hay diferencias, que en algunos casos abiertamente son desventajas para las mujeres", explica Dulce María.

"Se busca inmediatamente al referente masculino, ya sea padre, esposo, amante o hijo que nos está diciendo qué hacer, porque no hay la aceptación de que como mujeres tomamos nuestras propias decisiones. Es una cuestión cultural que nos afecta y la lucha aún es cerrada contra este prejuicio".

"Hombres y mujeres como personas publicas estamos sometidos a un escrutinio permanente por los medios de comunicación y qué bueno que así sea. En lo que sí hay claras diferencias es que el tipo de cuestionamientos, la critica, los asuntos en los que particularmente se centra el interés de los medios, son distintos en las mujeres que en los hombres. Yo nunca he leído que se le critique a un político por el traje que lleva, en el caso de las mujeres políticas si. Recuerdo el reportaje de un informe presidencial sobre la ropa que llevaban senadoras y diputadas, pero nunca he visto un reportaje equivalente sobre los hombres".

"Como gobernadora esto lo viví muy de cerca, sin embargo todas estas reflexiones las hice posteriormente, porque cuando yo entré a la gubernatura, no había tiempo de detenerse en esto, llegué a hacer lo que consideré que debía y a tomar las decisiones que correspondía en mi ejercicio de gobierno".

DECISIONES Y ACCIONES

Desde su administración al frente de Yucatán, Dulce María daba los primeros pasos para impulsar el pleno ejercicio de los derechos de las mujeres.

Haciendo una primera revisión del Código Civil del Estado, presentó una iniciativa al Congreso local para excluir normas obsoletas y discriminatorias para las mujeres. La iniciativa fue aprobada.

"Donde verdaderamente trabajé ya desde una perspectiva mucho más amplia fue cuando recibí la responsabilidad de conformar primero la Coordinación del Programa Nacional de la Mujer en 1996 y después la Coordinación de la Comisión Nacional de las Mujeres (de junio de 1996 a marzo de 1999), que fue el antecedente para la creación del Instituto Nacional de las Mujeres. Este esfuerzo respondía a diseñar los mecanismos para cumplir con los compromisos internacionales que México asumió desde 1975".

-- ¿Que piensa de las o los gobernantes que por incorporar "las y los" en sus discursos dicen haber implementado la perspectiva de genero en las políticas públicas?, le pregunto.

-- Ojalá todo fuera como incorporar los artículos, ya con eso estaría resuelto, pero cuando esa incorporación no corresponde a un compromiso, es retórica vacua, que sobradamente da razones para ser motivo de burla.

"No basta con crear un Instituto de la Mujer. Mientras se sigan concibiendo las instituciones como islas, no van a ser lo eficaces que se requieren. Ésta es precisamente la visión que ha imperado tanto en la administración estatal como en la federal. La manera de combatir la discriminación y de luchar por la igualdad de derechos exige una integralidad de las políticas públicas, que el enfoque de genero signifique que la acción de gobierno estaría compartida por todas las instancias gubernamentales. La misión principal de una institución que tenga que ver con los derechos de las mujeres está en impulsar y presionar para que el conjunto de la administración pública garantice esos diferentes programas en igualdad de acceso y oportunidades para las mujeres.

"Estoy cierta de que hombres y mujeres como seres humanos deberíamos tener los mismos derechos, pero la cuestión está en que los obstáculos para ejercer a plenitud esos derechos son distintos en las mujeres que en los hombres, y el trabajo de un enfoque de género es saber distinguir esas diferencias y erradicarlas.

"Si el propósito fundamental es que las mujeres puedan ejercer a plenitud los derechos que le corresponden, hay que encontrar cuáles son los obstáculos, definirlos, precisarlos y ponerles remedio. Ese es un análisis que creo que todavía está pendiente en Yucatán, se hace necesaria una corresponsabilidad entre gobierno y sociedad para definir las acciones que acaben con las desventajas que impiden la realización de las mujeres".

-- ¿Como ha vivido su relación de pareja a partir de su quehacer político?

-- Creo que José Luis es un hombre muy inteligente, porque sólo un hombre inteligente y seguro de sí mismo aguanta a lo largo de 35 años la relación con una mujer de mis características.

"Pero el elemento más importante en nuestra relación ha sido el respeto. Hay muchísimas cosas en las que estamos de acuerdo y otras en que no, somos dos individuos, no somos paquete, lo que yo pienso o hago no necesariamente es lo que él piensa o hace y viceversa, buscamos no afectarnos mutuamente, sobre la condición del respeto. Cuando el tomó una determinación como la que tomó y que lo llevó a casi siete años de cárcel como preso político, yo lo respeté y apoyé, así como el lo hizo en mi determinación de militar en el PRI y presidir el PRI. Aunque a veces tengamos criterios distintos, siempre nos respetamos, por eso hemos durado todo este tiempo casados".

Dulce María sonríe cuando le pregunto sobre sus hijos, luego entendí su picardía. Son tres y son hijos sexenales de elecciones intermedias de 1973, 1979 y de 1985.

"Ninguno de los tres tienen participación política activa –cuenta-- son interesados en ella, pero ninguno se ve a sí mismo haciendo política partidista electoral, no es fácil cuando públicamente le dicen muchas cosas a tu mamá, procesar esas cosas para los niños no fue fácil, aunque fueron niños y luego jóvenes muy seguros de sí mismos, que se defendieron solos y se defendieron bien, excepto cuando tuvo que intervenir José Luis en la escuela porque un maestro quería descalificar a mi hijo porque su mamá era del PRI".

-- ¿Qué lleva a Dulce María a desarrollar su carrera político-partidista en el PRI?

-- Algunas personas que conocen mi trayectoria de vida, dirán ¿cómo, esposa de un preso político casi siete años, escogió al PRI? En, en parte, porque a lo largo de todo ese tiempo me quedó claro que el cambio político en el país había que intentarlo desde adentro del sistema político, aunque asumo que es un tema sumamente polémico, pero también recordemos en el contexto que todavía en 1976 el Partido Comunista Mexicano estaba proscrito y que la reforma de 1977 que es la que da el reconocimiento a los partidos de izquierda y al pluralismo, estaba muy incipiente.

"Creo que fue, principalmente el convencimiento del cambio desde adentro del sistema y por otro la cercanía que tenía la administración publica con el partido la que me permitió ir conociendo al PRI, con todos sus vicios pero también con todos sus grandes valores y oportunidades de cambio que un partido incluyente que en aquel momento era el PRI podía representar, así comenzó la historia de mi participación electoral en el PRI".

-- ¿Que opina sobre laspasadas campaña electoral en el estado, y en particular de las candidatas?

-- ¿Cuál es la diferencia del ejercicio de gobierno de una mujer a un hombre? –se pregunta ella misma--. En primer termino la visión, en segundo la experiencia donde la cuestión de género sí se aplica, la tercera es tener ciertos valores, producto de nuestra formación cultural, que hacen que las mujeres seamos más conciliadoras en la solución de los conflictos.

"En estas campañas, mi opinión es que el enfoque de género no se ha vio con claridad, ni entre las candidatas, ni entre los candidatos. Entendiendo el enfoque de género no al hecho de hablar de las mujeres, sino buscando entender las diferencias y dando señales claras de que habrá un diseño en las políticas públicas que se traduzca en acciones para combatirlas en el caso de que representen desventajas o discriminación.

"A su vez me parece muy positivo para la sociedad yucateca que hayahabido dos mujeres, de cinco, contendientes a la gubernatura, y dos mujeres con alta visibilidad. De entrada esa es una aportación importante, más allá del resultado que traiga el 20 de mayo, el hecho de que muchas niñas, jóvenes, mujeres vean a dos mujeres contendiendo por la gubernatura es una aportación, indudablemente de trascendencia. No hay nada mejor que el ejemplo, las nuevas generaciones siempre dirán: "Si ella puede, ¿por qué yo no?".

08/SC/GG







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