"¿Mi presidente?... ¡ni siquiera ganó!, viene a pasearse": Rosa

Migración
   Ya me gustaría verlo protestando, levantando la dignidad
"¿Mi presidente?... ¡ni siquiera ganó!, viene a pasearse": Rosa
Por: Leticia Puente Beresford/corresponsal
CIMAC | Nueva York, EU.- 12/02/2008

¿Te enteraste que vino tu presidente?, se le preguntó a Rosa, mexicana que reside en esta ciudad estadounidense desde hace siete años.

­-- ¿Mi qué? ¿Mi presidente? Ni loca. Yo no voté por él.

Es más, su visita no tiene sentido. Lo que tiene que hacer es ponerse a trabajar allá y cumplir. Aquí sólo vino a pasear. A ver, por falta de oportunidades me tuve que venir a vivir a este país. Presidentes van y vienen. Y con el PAN (Partido Acción Nacional), sólo hay más pobreza.

"Ya me gustaría verlo bien fajado --continúa Rosa-- organizando a todos aquí. Protestando. Levantando la dignidad. No sólo con pronunciamientos en contra de muros o de alto a las redadas y deportaciones. Aquí es el pueblo el que se levanta. Nos levantamos sin él y sin el apoyo de nadie allá. Marché, fui a expresar mi postura por una reforma migratoria y nada. Todo está peor.

"Él sólo viene de paseo. Posiblemente como yo, que cada año regreso a México. Y todo está peor. Que muy machín, bien puesto contra el narcotráfico. ¿Y eso en qué nos beneficia a los que necesitamos comer, educación y trabajo? Dijo que crearía trabajos. Y nada.

"Tengo una amiga recién titulada. Y ya mejor se viene para acá. Ya encontró trabajo de niñera. Ganará mucho más acá que perdiendo el tiempo con su título en la mano", cuenta la migrante mexicana a Cimacnoticias.

Rosa trabaja para una agencia de gobierno en el estado de New Jersey que brinda ayuda para madres y padres de familia. "Aquí vienen las mujeres en busca de apoyo para el cuidado de sus hijas e hijos después de la escuela", dice, "y las historias de mis compatriotas me hacen enojar".

Aquí –continúa Rosa-- llegué hace siete años. Entré a estudiar la preparatoria, porque aquí es obligatoria. Al salir, cuidaba niños. Y los fines de semana limpiaba casas. Encontré un buen trabajo. Allá, allá en México, ya me hubiera muerto de hambre.

"¿Mi presidente?... hummm… ¡si ni siquiera ganó! Bien que viene a pasearse, en lugar de levantarse con el pueblo para que se terminen las injusticias que aquí se comenten en contra de mexicanos y mexicanas que buscan una vida mejor. Que prepare a México para todos y todas las que estamos aquí.

"Pero le faltan... para decir ¡Vámonos a México! Pero, bien sabe que eso no lo puede hacer, porque Calderón no tiene nada que ofrecer, más que miseria. Sólo hay que mirar el campo. Allá, las mujeres ya no están en sus pueblos, allá se van a las ciudades. Y las que se deciden, como yo, cruzamos o viajamos con los papeles para tener una vida mejor. México no. Y con ese presidente menos", remata la migrante.

20 MINUTOS DE INTERÉS

El diario neoyorkino La Prensa publica hoy que a pesar de que Felipe Calderón anunció que su primera gira oficial a Estados Unidos tendría como objetivo principal acercarse a la comunidad inmigrante, en su primera parada en Nueva York pasó con los inmigrantes 20 minutos, de las casi 24 horas de su estancia, en una reunión a puerta cerrada.

Tampoco ofreció ninguna declaración a los numerosos medios hispanos que informan en su propio idioma a las y los inmigrantes mexicanos que viven en la ciudad de Nueva York y que estuvieron esperándolo por seis horas a la entrada del hotel donde se celebraba la reunión. Calderón sólo conversó con el diario financiero The Wall Street Journal, en cuyas instalaciones tuvo un encuentro editorial.

"Reunirse con los inmigrantes no fue su prioridad. Todavía creo no poder adivinar a qué vino. No creo que el enfoque de su viaje fuera estar con inmigrantes", dijo Joel Magallán, director ejecutivo de la Asociación Tepeyac, la organización de ayuda a inmigrantes mexicanos más grande de la ciudad de Nueva York.

Pero para las pocas personas que se reunieron con él, como Norberta Díaz, presidenta de la Asociación de Mujeres Poblanas, "fue muy lindo, muy claro y no hizo promesas, sólo nos escuchó. Nos gustó saber la nueva iniciativa de consulados móviles que viajarán por el estado", afirmó.

No opina lo mismo Magallán, quien dijo a la prensa: escuchar está bien, pero no es lo importante, sino que se pongan a trabajar con nosotros.

La mexicana es la comunidad latinoamericana de mayor crecimiento en esta ciudad de Nueva York. Suman 264 mil personas, según el Centro de Estudios Latinoamericanos, Caribeños y Latinos de la Universidad de Nueva York.

08/LPB/GG/CV