Oaxaca: Nadín, seis meses de incertidumbre por Edmundo Reyes

Participación Política de las Mujeres
   Viaja, trabaja, lucha "¡hasta encontrarlo!"
Oaxaca: Nadín, seis meses de incertidumbre por Edmundo Reyes
Por: Frida Guerrera/corresponsal
CIMAC | Oaxaca, Oax..- 27/12/2007

Hace algunos meses conocí a Nadín en el Distrito Federal, en una terminal de autobuses. Es pequeña y no parece mayor de 18 años. Tiene la mirada recelosa, desconfiada, pero no hostil. Y mi mirada se quedó atrapada en ellos.

Teníamos que viajar juntas en el mismo autobús sin conocernos, hasta la ciudad de Oaxaca. La intención era cuidarnos mutuamente: ella por ser hija de quien es y yo por ser de la prensa "indeseada", de la llamada prensa alternativa, a quien los políticos descalifican como no objetiva.

El trayecto fue ameno y triste. Pude conocer a esta mujer, que rebasa los 20 años de edad, hija preocupada por su madre enferma y por su padre, Edmundo Reyes Amaya, que desapareció el 25 de mayo del 2007, a quien vinculan con el Ejército Popular Revolucionario, de lo cual ella se enteró por un periódico nacional.

La sensación que me deja es que está sola, luchando contra un gobierno, contra un fascismo, que le arrancó a su padre. Llegamos a Oaxaca y entonces empezó la verdadera relación entre esta mujer y yo: me di cuenta de su lucha, de sus lágrimas, muchas veces tuve que ser dura con ella para no dejarla caer.

Gente viene y va ofreciéndole ayuda, una ayuda que a veces no llega. Otras personas se quedan y calladamente le apoyan, con una tarjeta para el teléfono, con un abrazo, pegando carteles, o simplemente escuchándola.

No me había atrevido a escribir sobre mi relación con esta mujer, por miedo a que me vincularan con ella y a que mi trabajo periodístico se viera alterado y poco creíble. Pensándolo bien me vi egoísta al no compartir las vivencias a su lado.

Hoy Nadín está en Europa en campaña para presentar el caso de su padre, sé que en muchas ocasiones se debe de sentir sola, alejada de su familia. Es triste que no estuviera en el funeral de su abuelo, el padre de Edmundo. Una muerte que se aceleró con todo lo que ha pasado desde aquel 25 de mayo.

Y con todo el dolor que le generó a Nadín, tuvo que seguir en gira, en esa necesidad de que el mundo entero sepa que su padre está desaparecido y que ya va a cumplir seis largos meses que no se encuentra en casa.

Son seis largos meses en los que Nadín extraña su voz, seis meses en la que no lo escucha cantar alguna canción de Óscar Chávez, seis meses en los que Nadín necesita su guía, su respaldo, seis meses de esperarlo.

Y este último mes del año seguro pesa más, porque mientras las familias se reúnen para festejar, Edmundo no estará con su familia. Nadín se preguntará ¿dónde está? y seguirá esperando, trabajando, ¡hasta encontrarlo!

07/FG/GG