Argentina: lo que las mujeres esperan de Cristina Fernández

Participación Política de las Mujeres
   Pendientes, temas como trata, violencia familiar, aborto
Argentina: lo que las mujeres esperan de Cristina Fernández
Por: Alejandra Waigandt
CIMAC/Artemisa | Argentina.- 14/12/2007

El 10 de diciembre asumió la primera presidenta mujer elegida directamente por la ciudadanía argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien en un discurso preciso y sin errores, reconoció que le iba a costar más la tarea de administrar el Estado sólo por ser mujer.

Si bien la flamante presidenta aseguró que cuidará que el Poder Legislativo discuta y debata libremente propuestas alternativas, organizaciones sociales esperan acciones concretas a favor de los derechos humanos de las mujeres y los derechos de género.

Cristina Fernández de Kirchner asumió la Presidencia de la Nación el lunes pasado, convirtiéndose en la primera jefa de Estado surgida de las urnas en la historia de Argentina. Recibió la banda presidencial y el bastón de mando de su marido y presidente saliente Néstor Kirchner frente a la Asamblea Legislativa. Luego ofreció un discurso de casi una hora, donde delineó algunos ejes de su gestión que caduca en 2011.

Al final de su oratoria, Fernández de Kirchner se refirió a la situación de inequidad de género. Dijo que sabía que le iba a costar más porque es mujer, en alusión a su futuro desempeño como jefa de Estado. "Se puede ser obrera, se puede ser profesional, se puede ser empresaria, pero siempre nos va a costar más".

Y afirmó entonces que "cree tener la fuerza para poder hacerlo" y cerró el tema diciendo que tiene los ejemplos de Eva Duarte de Perón y de las mujeres que "se atrevieron donde nadie se atrevió", en relación a las "Madres y Abuelas" de miles de hijas e hijos desaparecidos y cientos de nietas y nietos apropiados durante la dictadura militar.

La nueva Presidenta fue políticamente correcta, conciliadora e intentó cuidar en todos los pasajes del discurso que no leyó, los tonos sexistas. Si bien no habló de las mujeres como un colectivo sujeto de derechos, abordó dos de los puntos claves de la gestión del presidente saliente, la política de derechos humanos y la reforma del sistema judicial. "Falta aún que también abordemos el resto del Poder Judicial en la reforma que necesariamente deberemos darle, para que la gente, la sociedad, los argentinos vuelvan a sentir a la Justicia como un valor reparador y equilibrador"...

"Muchas veces cuando uno escucha algunas declaraciones precisamente de aquellos hombres que deben aplicar la ley y la Constitución, pero por sobre todas las cosas la garantía de la igualdad, porque si algo debe caracterizar el ejercicio de la democracia es la igualdad ante la ley, no solamente la libertad, es la libertad y la igualdad, la una sin la otra no funcionan.

"Y entonces cuando uno muchas veces escucha algunas declaraciones en cuanto a que esto no es posible, comprende muchas veces la desazón que envuelve a los ciudadanos y a las ciudadanas de a pie, como a mí me gusta llamarles.

"Y en esta tarea de reconstruir institucionalidad, el sistema democrático constitucional, creo que también los tres poderes del Estado, el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y la Corte Suprema de Justicia, hemos finalmente derribado el muro de la impunidad y decretada la anulación de las leyes de Obediencia Debida, Punto Final e Indultos, hemos aportado a la construcción del sistema democrático' (sic)".

Los medios de comunicación locales e internacionales que abordaron la asunción de Cristina Fernández de Kirchner lo hicieron desde el punto de vista de la creciente influencia de las mujeres en la política argentina, pero casi toda la prensa local, en especial la televisiva, se concentró en la imagen de la mandataria, los "guiños" hacia su marido y los dichos sobre el modelo económico, la educación y las relaciones del país con el exterior.

Algunos medios digitales aseguraron inclusive que en el ámbito de la política internacional se leyó la asunción de la flamante presidenta argentina en clave de género y que por esa razón muchas delegaciones que concurrieron al Congreso fueron encabezadas por mujeres, tal como ocurrió con la del Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe, que estuvo representada por Pamela Cox. O destacaron la presencia de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, aclarando que es la primera vez en la historia de Latinoamérica que dos mujeres coinciden en el poder.

Si bien la primera mandataria no mencionó a su par chilena durante el discurso inaugural, se sabe que han tejido una buena relación y son amigas. De hecho, una de las primeras audiencias tras ser inaugurada la nueva gestión fue con Michele Bachelet.

UN GABINETE MASCULINO

El nuevo gabinete de ministros está conformado por un total de 19 integrantes y sólo tres de ellos son mujeres. Dos fueron confirmadas en sus cargos: Nilda Garré en el Ministerio de Defensa y Alicia Kirchner en el Ministerio de Desarrollo Social, mientras que la ex interventora del PAMI, Graciela Ocaña, sucederá a Ginés González García en el Ministerio de Salud.

Esta área es la principal preocupación de las organizaciones feministas que luchan por el cumplimiento de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Hasta el momento se desconoce la posición de la nueva ministra respecto de estos temas.

MAYORÍA OFICIALISTA

La presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner asume con mayoría en ambas cámaras legislativas: el 54.4 por ciento en Diputados y el 58 por ciento en el Senado. Es que la fórmula oficialista fue elegida con el 45 por ciento de los votos en la elección general del 28 de octubre, donde también se votó para renovar la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.

En la Cámara de Diputados, donde se renovarán 130 bancas de las 257 que poseen los 24 distritos del país, el Frente para la Victoria (FV) ostentará unos 140 escaños propios. Más precisamente sumará unos 78 sillones a los 62 con mandato hasta 2009. Es decir que tendrá la mayoría propia para aprobar las leyes que quisiera el próximo gobierno y también el quórum de 129 diputadas y diputados necesarios para iniciar las sesiones del cuerpo.

En tanto el otro cuerpo parlamentario, tras ser elegidos 24 senadores y senadoras sobre un total de los y las 72 que lo integran, el FV mantendrá la mayoría propia con 42 legisladoras y legisladores.

Pero además podrá contar con los votos que aportarán unos cinco aliados (Partido Nuevo de Corrientes, Partido de Unidad Fueguina, UCR rionegrina y dos concertadoras o concertadoras santiagueños), los que elevarán el número de personas afines al gobierno nacional a 47, a sólo uno de los dos tercios necesarios para tratar proyectos especiales como reformas a la Ley de Coparticipación, juicios políticos, la insistencia en la sanción original de temas que regresan de Diputados y el tratamiento de proyectos sobre tablas.

¿AVANCE EN MATERIA DE GÉNERO?

El movimiento de mujeres de nuestro país había considerado "positivo" este hecho, el que una mujer asuma la presidencia argentina, pero advirtieron que no necesariamente implica un avance en materia de género.

El Poder Legislativo va a ser dominado por el oficialista Frente para la Victoria (FV) y difícilmente esta fuerza vaya a girar todos los grados que se necesitan para favorecer leyes como la que presentó al Congreso la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, a fin de despenalizar y legalizar la interrupción voluntaria del embarazo.

O la iniciativa que garantizaba a las mujeres, en especial a aquellas de escasos recursos, el acceso al aborto legalizado por el Código Penal no llegó a tratarse sobre tablas en noviembre porque la Comisión de Legislación Penal de Diputados no emitió el dictamen que faltaba, dejando caducar su estado parlamentario.

El proyecto fue impulsado por las diputadas kirchnerista Juliana Marino y socialista Silvia Augsburger y establecía un protocolo de atención de abortos no punibles. Era el más avanzado respecto de otras propuestas con el mismo tema.

De hecho, después de triunfar en las elecciones generales de octubre, la nueva presidenta confirmó su posición contraria al aborto porque es "católica", pero recién en la práctica podrá observarse si la mandataria impone sus creencias personales sobre los asuntos públicos en una república laica como Argentina.

Se especula con que otros proyectos de ley conllevarán progresos en la tarea de construir "equidad", ya que podrían tener un destino mejor al ser normas impulsadas por la anterior gestión.

Se trata de dos iniciativas: la que tipifica de delito a la trata de personas y la que aborda el tema de la violencia familiar. La primera descansa en Diputados, pues el Senado le otorgó la media sanción en base a un proyecto impulsado por la ex legisladora Vilma Ibarra.

La segunda aún no ingresó a las cámaras, pero en su momento fue impulsada por el ahora ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, a través del Programa Las Víctimas contra Las Violencias. La norma va a legislar la protección, sanción y erradicación de la violencia y el abuso del poder en el ámbito de las organizaciones familiares.

07/AW/GG/CV