Comandanta Ramona, a un año de su muerte

Participación Política de las Mujeres
   Construyó la Ley revolucionaria de las mujeres
Comandanta Ramona, a un año de su muerte
CIMAC | México DF.- 05/01/2007

A un año de la muerte de la comandanta Ramona, indígena tzotzil que construyó, comunidad por comunidad, en el estado de Chiapas la Ley Revolucionaria de las Mujeres, activistas de "La Otra Campaña" del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) celebrarán una misa al mediodía de mañana en la Ciudad de México.


El evento, convocado por el Colectivo Votán Zapata Coyoacán, se llevará a cabo como un homenaje a la lucha de una de las dos únicas mujeres que integraban el Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI) del EZLN en la selva chiapaneca, al sur de México.


La comandanta Ramona, quien murió víctima de cáncer de riñón, luchó por la defensa de los derechos de las mujeres indígenas y de las artesanas, por el derecho a la educación, por escuelas especiales para mujeres, por la valoración del trabajo artesanal, y el respeto de los derechos de las mujeres.


Impulsó y defendió dentro del EZLN los derechos humanos de las mujeres. Su interés por ello la llevó a recorrer durante años comunidad por comunidad de Chiapas, hasta conformar la Ley Revolucionario de las Mujeres, dada a conocer pocos días después del levantamiento zapatista de 1994.


La noticia de su fallecimiento, acaecido el 6 de enero del 2006, fue dada a conocer por el subcomandante Marcos, quien consternado suspendió su recorrido de "La Otra Campaña" ?que había iniciado el 1º de enero de ese año-- para regresar a Oventic, Chiapas, para participar en la ceremonia funeraria.


Con la voz entrecortada, el Subcomandante explicó que desde hace 10 años la comandanta Ramona luchaba contra la muerte, pero que esa mañana empezó con vómito y diarrea y cuando iba rumbo a San Cristóbal de las Casas murió.


En este caso, es muy triste el hablar, pero lo que les puedo decir es que el mundo perdió una de esas mujeres que hacen falta; México perdió una de esas luchadoras que hacen falta y a nosotros nos arrancaron un pedazo de corazón.


La comandanta Ramona nació en Chiapas en 1959, su cuerpo yace en el panteón de San Andrés Larráinzar, donde en 1996 se firmaron acuerdos sobre derechos indígenas entre el Gobierno federal y el EZLN, los cuales aún están pendientes de cumplirse.


La ceremonia, que incluyó rezos de monjas católicas, indígenas de Chiapas y guerrilleros del EZLN, se celebró un día después de que el alto mando rebelde, encabezado por el subcomandante Marcos, rindiera honores militares a su compañera de armas en un acto privado en la cercana aldea de Oventic, reportaron agencias internacionales el día de su entierro.


En el acto fúnebre, rebeldes con pasamontañas, que cuidaron el cortejo fúnebre de la comandanta Ramona, prohibieron a la prensa tomar fotografías del cuerpo y hacer entrevistas a los deudos de la dirigente guerrillera, a fin de no convertir el funeral en un show mediático.


Dirigentes indígenas y comunales comentaron en la ceremonia religiosa que la comandanta Ramona se distinguió como una aguerrida luchadora social, una insurgente con destrezas militares y amplia visión política y una férrea defensora de los nativos.


Indígena tzotzil de más de 40 años de edad, Ramona ganó fama mundial después de comandar la ocupación guerrillera a la ciudad chiapaneca de San Cristóbal de las Casas, el 1 de enero de 1994, cuando el EZLN se alzó en armas contra el gobierno del entonces presidente mexicano, Carlos Salinas de Gortari.


De acuerdo con un reporte de la agencia EFE, emisoras de radio de Chiapas indicaron que Ramona se llamaba en realidad María Sebastiana Díaz y que llegó a la jefatura guerrillera después de haber sido empleada doméstica, activista social y combatiente en la primera línea de fuego del EZLN.


07/CV/GG


Discurso de la Comandanta Ramona en la celebración del 12 de octubre de 1996, en el zócalo de la Ciudad de México.


12 de octubre de 1996


Al pueblo de México:


Hermanos y hermanas:


Por mi voz habla la voz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.


Hoy hemos venido hasta aquí, hasta el centro de este país que se llama México, para decirle a todos los mexicanos y mexicanas unas cuantas palabras que tenemos nosotros los zapatistas.


De por sí es muy pequeña nuestra palabra de los zapatistas, pero su paso es muy grande y camina muy lejos y se entra en muchos corazones.


Estos corazones que nos escucharon son de hombres, mujeres, niños y ancianos que quieren un país democrático, libre y justo.


Estos corazones son los que nos ayudaron a llegar hasta el Zócalo de la ciudad de México.


Estos corazones quieren lo mismo que los zapatistas queremos y lo que todos queremos.


Queremos un México que nos tome en cuenta como seres humanos, que nos respete y reconozca nuestra dignidad.


Por eso queremos unir nuestra pequeña voz de zapatistas a la voz grande de todos los que luchan por un México nuevo.


Llegamos hasta aquí para gritar, junto con todos, los ya no, que nunca más un México sin nosotros.


Eso queremos, un México donde todos tengamos un lugar digno.


Por eso estamos dispuestos a participar en un gran diálogo nacional con todos.


Un diálogo donde nuestra palabra sea una palabra más en muchas palabras y nuestro corazón sea un corazón más dentro de muchos corazones.


Para este diálogo nacional vamos a caminar mucho y vamos a dar muchos pasos.


Nosotros estamos dispuestos a todo para dar estos pasos.


Pero necesitamos que todos ustedes nos ayuden a caminar a todos los zapatistas, así como me ayudaron a mí a caminar hasta aquí.


Hermanos y hermanas mexicanos:


Yo soy la comandante Ramona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.


Soy el primero de muchos pasos de los zapatistas al Distrito Federal y a todos los lugares de México.


Esperamos que todos ustedes caminen junto a nosotros.


Esta es nuestra palabra, hermanos y hermanas mexicanos.


Gracias.


Desde el Zócalo de la ciudad de México


Distrito Federal


Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.


Comandante Ramona