Mexicanas luchan en el mundo por la defensa del género

Participación Política de las Mujeres
   La otra cara de la globalización
Mexicanas luchan en el mundo por la defensa del género
Por: Miriam Ruiz
CIMAC | México, D.F.- 20/03/2007

El movimiento por los derechos de las mujeres siempre fue internacional, aun desde las sufragistas europeas del siglo XIX. Pero la globalización cambió la dinámica para luchar por todos los derechos humanos. Y en esa nueva arena, de México para el mundo, las mujeres también aportan.


Mariclaire Acosta Urquidi fue nombrada subsecretaria para Derechos Humanos y Democracia en la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE) al segundo día del gobierno foxista, allá en el año 2000. Feminista y cofundadora de la Academia Mexicana de Derechos Humanos y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, desde hace un año ocupa un cargo ante la Organización de Estados Americanos (OEA).


Yo creo que son los temas globales lo que distingue a nuestra generación de activistas, comenta la actual jefa del Departamento de la Promoción de la Gobernabilidad de la OEA, situado en la calle F en Washington, DC.


A nosotras nos tocó luchar por los derechos humanos, el medio ambiente, los derechos de las mujeres que no son temas que se circunscriben a los Estados nacionales sino a la globalización en un concepto amplio, no solo económico, dice en entrevista telefónica al recalcar que le parece natural ese salto de algunas activistas de la sociedad civil que llevan sus casos a organismos multilaterales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde esta semana el gobierno mexicano tendrá que explicar sobre la persistencia de la tortura, entre otros asuntos.


Todas vienen de organizaciones que tienen como cometido cuidar los tratados internacionales, agrega, y te va cambiando la cabeza, ves las cosas con otra perspectiva y reconoces la humanidad de todos, te das cuenta que lo de Ciudad Juárez se vive en Guatemala, en Irán, Irak y la India.


Para ella, su nuevo puesto tiene varios retos. Desde la sociedad civil me hubiera costado mucho más trabajo mi paso a una estructura multilateral. Mi paso por una estructura como Cancillería me ayudó a entender cómo funcionan en temas de jerarquías, cómo se toman las decisiones, la diferencia entre un especialista y luego un actor político que decide. En resumen, las limitaciones del sistema.


Y también está el reto que antes solamente vivían los diplomáticos, generalmente acompañados de sus esposas e hijos: dejar tu tierra, tus relaciones y amistades. Para Mariclaire Acosta, eso ha sido lo más difícil aunque aprecia la compañía y apoyo de su compañero. Piensa que de alguna manera, algún día volverá.


LA SORORIDAD ES GLOBAL


El caso de Mariclaire Acosta es apenas uno de cientos de casos en el que las mujeres, principalmente de la sociedad civil, dejan su activismo local para aventurarse en el movimiento internacional, como lo describe Robin Morgan, autora de la Sororidad es Global.


En su obra, considerada como una enciclopedia y libro de texto predilecto en los cursos de feminismo, marca una nueva etapa en el movimiento por los derechos de las mujeres con las conferencias de la Mujer organizadas por la ONU (desde Nairobi, 1985, hasta Pekín en 1995) donde se acrisolaron voces femeninas desde la política, la sociedad civil y la academia de por lo menos 80 países, para hacer frente común a la discriminación estructural que provoca que a la fecha 30 por ciento de las mujeres en el mundo no sepan leer o escribir y constituyan el 90 por ciento de la población refugiada.


Este nuevo frente internacional es también una nueva veta para la participación pública de las mujeres: cabe recordar que un amplio estudio de la Unión Interparlamentaria reconoce que la sociedad civil es una vía de acceso a los parlamentos del planeta para ganar presencia femenina en los mismos.


En ese mundo de retos y oportunidades, las mujeres de México caminan para hacer algo por ellas, por las mexicanas y por todas las otras.


VANESSA CORIA


Nació en la Ciudad de México y vivió en el sur de la gran Metrópoli hasta que, luego de graduarse con honores como abogada en el 2003 en el Tec de Monterrey, se abocó a especializarse en derechos humanos. Desde 2005, como integrante el equipo de defensa jurídica del CMPDPDH, lleva casos al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, como el de las mujeres violadas por militares en México.


Actualmente, desde San José de Costa Rica, litiga casos para buscar justicia ante la CIDH y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.


TERESA COLUMBA ULLOA ZIAURRIZ


Feminista, abogada y pedagoga, fundó Defensoras Populares, como un deseo de hacer llegar los mecanismos de defensa jurídica -mediante las leyes locales, nacionales e instrumentos internacionales- a todas las mexicanas, en un tiempo en que los conceptos de violencia familiar o feminicidio no estaban en nuestro vocabulario.


Integrante de las 12 Mujeres Mexicanas postuladas al Nobel de la Paz, la Tere se dedica hoy a llamar la atención y buscar castigo a los tratantes de niñas y mujeres como directora para América Latina y el Caribe de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres.


LIDIA ALPIZAR


Socióloga nacida en San José, Costa Rica, fundó en México la organización ELIGE por el respeto a los derechos sexuales y reproductivos para las y los jóvenes y participó como integrante de la sociedad civil mexicana en el proceso de revisión de compromisos signados por el gobierno mexicano durante la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer en Pekín.


Defensora del derecho a la diversidad sexual de tiempo completo y de la autonomía de las mujeres, desde el mes de febrero partió a Toronto para ser la directora ejecutiva de la Asociación por los Derechos de la Mujer y el Desarrollo (AWID, por sus siglas en inglés) que engloba a cinco mil personas que trabajan por la población femenina en todos los continentes.


07/MR/GG