Migración
   Segundo Tribunal de Mujeres Migrantes
Argentina: Por los derechos de las migrantes y refugiadas
Por: Norma Loto
CIMAC/SEMlac | Buenos Aires, Arg..- 09/04/2007 Nelly es boliviana y vive en Argentina. Ella habla de la exclusión cotidiana que le pesa en su alma. Con su relato, Nelly logra incomodar a todo un auditorio, que es parte de una sociedad que discrimina a diario a los migrantes.

Tiene su casa en Escobar, una localidad de la provincia de Buenos Aires. Allí reside una de las colectividades bolivianas más grandes de Argentina, que en su gran mayoría se dedica al cultivo y la venta de vegetales. Algunas personas de esas comunidades fueron víctimas, en el año 2000, de reiterados ataques xenófobos.

"Tenemos la necesidad de que nuestro trabajo sea reconocido. Actualmente, lo que hacen nuestros mayores no es valorado, ya que no tienen aportes provisionales, y no se pueden jubilar. Nosotros no podemos mantenerlos. Pedimos al Estado argentino que reconozca nuestros trabajos", comenta.

Además, "nuestras autoridades consulares no nos dan garantías ni posibilidades de regularizar nuestra situación", dice Nancy Silva una peruana residente en Argentina.
Estos son algunos de los testimonios que se escucharon en el Segundo Tribunal de Mujeres Migrantes en la Argentina, celebrado el 27 de marzo. El evento estuvo organizado por la Asociación de Mujeres Unidas Migrantes y Refugiadas en Argentina (AMUMRA) y tuvo como finalidad exhortar a los Estados a cumplir con el respeto de los derechos de las personas migrantes y refugiadas.

"No pretendemos solamente denunciar y pedir por nuestros derechos, sino también que nos reconozcan como una voz activa y generadora de propuestas para el cambio" manifestó a SEMlac Natividad Obeso, presidenta de AMUMRA.

El Segundo Tribunal de Mujeres Migrantes y Refugiadas en la Argentina estuvo integrado por notables especialistas en derechos humanos del país y de naciones limítrofes, como la periodista Marta Dillon; María José Libertino, representante del Instituto Nacional Contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI); Waldo Albarracín, Defensor del Pueblo de Bolivia y Ana Falú, directora regional deL Programa Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem) de Brasil y el Cono Sur, El boliviano Waldo Albarracín manifestó su preocupación por la creciente ola de discriminación que se está gestando en Europa por parte de grupos ultranacionalistas y afirmó que "ni los Estados ni los ciudadanos toman conciencia de la extraterritorialidad de los derechos humanos"

Agregó que "la mayoría de los Estados del mundo son firmantes de tratados internacionales que respetan los derechos de las personas, pero falta la convicción moral para empezar a cumplirlos".

"Las personas migran con sus derechos. Los países expulsores deberían tomar conciencia de la situación de los migrantes en Argentina y facilitar los trámites de residencia", concluyó.

Por su parte, Ana Falú, directora de Unifem de Brasil y el Cono Sur, remarcó que, a pesar de que Argentina ha ratificado convenios internacionales ?entre ellos la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW) ?, "sabemos que son procesos que demoran en llegar a las prácticas cotidianas. El respeto por los migrantes no sólo debe hacerse visible en el marco de los derechos humanos, sino también en la cultura", subrayó.

Según el informe elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) sobre Estado de la Población Mundial 2006, el número de mujeres migrantes distribuidas alrededor del mundo llegaría a 95 millones, es decir, 50 por ciento del total de la población migrante a nivel mundial

Cada año, millones de mujeres que ocupan variadísimos empleos en el extranjero envían centenares de millones de dólares en remesas a sus hogares y comunidades de origen. Para los países anfitriones, el trabajo de las migrantes está tan imbricado en la trama misma de la sociedad, que casi no se percibe", detalla el documento.

El Unfpa considera que "las mujeres migrantes realizan duros trabajos en los hogares de familias de trabajadores, atienden a los enfermos y reconfortan a los ancianos. Aportan sus conocimientos técnicos y profesionales, pagan impuestos y apoyan calladamente una calidad de vida que muchos dan por sentada".

EL PRIMER TRIBUNAL

El antecedente de este evento es el Primer Tribunal de Mujeres Migrantes en Argentina, realizado el 28 de marzo de 2006, en el cual las migrantes manifestaron su preocupación acerca de las políticas migratorias, además de la exclusión y de la violencia cotidiana que se reflejan en la sociedad y las leyes.

Como una ironía del destino, 48 horas después de celebrarse aquel encuentro, el incendio de un taller textil en el que trabajaban y vivían hacinadas familias de origen boliviano dejaba como saldo seis muertos, entre ellos cuatro menores ? dos niños de tres años, uno de 10 y un adolescente de 15? y dos mujeres de 25 y 45 años de edad.

Aquel doloroso hecho dejó al descubierto la situación de servidumbre a la que son sometidos los inmigrantes bolivianos, en su mayoría indocumentados.

Desde entonces, se gestaron acciones desde el Estado nacional para priorizar los derechos de los migrantes y refugiados, como la promoción del Programa Nacional de Normalización Documentaria Migratoria, la aprobación de la Ley del Refugiado y de la Ratificación de la Convención de los Derechos de todos los Trabajadores Migrantes y sus Familias.

07/NL/GG







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