Segolene Royal, ¿víctima de campaña machista?

Participación Política de las Mujeres
   Va en segundo lugar, dicen encuestas
Segolene Royal, ¿víctima de campaña machista?
CIMAC/Artemisa | México DF.- 19/04/2007

Si los sondeos son ciertos, Francia podría tener una mujer en la presidencia luego del próximo 22 de abril, la primera vuelta de las elecciones presidenciales 2007: Segolene Royal, de 53 años.


A pesar de que sus propuestas de gestión no contemplan políticas de igualdad entre los géneros, la candidata socialista es víctima de una campaña machista en uno de los países más masculinos de la política europea.


Con una imagen de "super madre influyente", "atlética", "sin arrugas ni liftings" y de "un glamour despojado", Segolene Royal se ha encargado de capitalizar las preferencias electorales al convertirse en un raro paradigma de la política francesa.


Su condición de mujer candidata fue toda una novedad para Francia y un imán para las políticas latinoamericanas y los medios de comunicación, que ven en ella un modelo de integración de la mujer. Sin embargo y más allá de su condición de mujer, Royal no contempla en su batería de propuestas el diseño de políticas tendientes a lograr la igualdad de oportunidades entre los géneros, o programas que contribuyan a achicar las diferencias.


Sus propuestas de carácter social se concentran sobre todo en los asuntos sociales, económicos y medioambientales del país: contiene promesas para "subir las pensiones mínimas un 5 por ciento, renegociar y consolidar la jornada laboral de 35 horas, incrementar el salario mínimo y establecer campamentos de entrenamiento al estilo de los militares para lidiar con jóvenes delincuentes".


También incluye controvertidos planes para crear jurados populares que evalúen el trabajo de los parlamentarios, dar a los padres una mayor voz para decidir a qué escuela van sus hijos y trabajar más para regular las tarifas bancarias.


"¡Y TIENE 53 AÑOS!"


Ese fue el titulo de la portada de la revista "Closer" en la que la posible futura presidenta de Francia fue fotografiada en bikini este verano. La nota la incluía en la lista de las "50 estrellas de la playa" que veranearon en la Costa Azul.


Este es uno de los ejemplos que inundan la campaña electoral y que llevó a las feministas de ese país a pronunciarse esta semana: "¡Basta de machismo! Queremos una mujer presidenta para construir finalmente una república basada en la igualdad", dice la solicitada publicada por 3 MIL mujeres, quienes aseguraron que la candidata del Partido Socialista es "inteligente, competente, determinada. Y es precisamente eso lo que exaspera, infunde miedo y provoca desprecio".


El texto titulado "Un millón de mujeres se enfurecen" fue firmado por varias personalidades francesas, entre las que se destacan las actrices Agnes Jaoui y Sylvie Testud, y las escritoras Genevieve Brisac y Marie Darrieussecq.


Royal marcha segunda en las encuestas detrás del oficialista conservador Nicolás Sarkozy, actual ministro de Interior, y adelante del candidato de Unión Para la Democracia Francesa, Francois Bayrou.


En Europa, sigue siendo tímido el ascenso de las mujeres en puestos políticos: siguen siendo minoritarias en los parlamentos de Europa del Oeste, donde representan 19 por ciento, pero en países como Suecia hay un 47.3 por ciento de mujeres en Cámara de Diputados. España tiene 36 por ciento de mujeres en el Congreso de los Diputados y 23.2 por ciento en el Senado. Francia ocupa el puesto 84 en paridad de géneros, pues solo tiene un 12.2 por ciento de diputadas y un 16.9 por ciento de senadoras.


HISTORIA DE UNA MUJER CON IDEAS FUERTES


Mientras que sus detractores la acusan de crear mensajes superficiales, populistas y vacíos de un contenido real, Segolene Royal no tuvo prejuicios en abordar la problemática de la inseguridad en su campaña, al mismo tiempo que propuso enviar a los delincuentes juveniles a hacer trabajos humanitarios con el ejército, en lugar de meterlos en las cárceles o dejarlos salir a la calle.


Tampoco teme pecar de conservadora cuando defiende la institución familiar y la lucha contra la pornografía en la televisión. O de progresista, cuando repudia la utilización de la mujer como objeto sexual en la publicidad, o apoya la distribución gratuita de la píldora del día después en establecimientos escolares.


Si hay algo que no le falta a esta mujer es decisión y temple cuando se traza un objetivo. Bien lo sabe su propio padre, un coronel de infantería a quien llevó a juicio por no querer pagarle la universidad, y le ganó. Gracias a eso pudo ingresar a la prestigiosa Escuela Nacional de Administración francesa (ENA), donde se formó en ciencias políticas. En sus aulas se convirtió en una profesional de política y encontró en su camino a Jacques Attali (consejero de Francois Mitterand), quien la llevó a convertirse en diputada a los 35 años y en ministra tres años después.


Esta mujer es la misma que en enero pasado suspendió durante un mes a su vocero, Arnaud Montebourg, por realizar declaraciones que ponían en entredicho a su pareja y primer secretario del partido, François Hollande. "Está suspendido de sus funciones y no hablará en mi nombre durante un mes. Sus declaraciones estaban fuera de lugar", declaró Royal.


Montebourg, también diputado, había expresado en un programa de televisión que el "único defecto de Royal era su compañero sentimental". El vocero de la candidata se disculpó luego por estas declaraciones, realizadas "en broma" y posteriormente "malinterpretadas" y propuso su dimisión a Royal, quien optó finalmente por una suspensión.


Royal y Hollande son pareja desde hace más de 25 años y tienen cuatro hijos en común. En los últimos días, sus supuestas desavenencias sobre la forma en que se debe dirigir la campaña electoral o las prioridades del partido socialista ocuparon un gran espacio en la prensa francesa.

07/GG