Se suman feministas a la construcción de una nueva Nación

Participación Política de las Mujeres
   Plantean a la CND: sin las mujeres no hay democracia
Se suman feministas a la construcción de una nueva Nación
Por: Sara Lovera
CIMAC | México.- 15/09/2006

Las mujeres feministas, desde distintas organizaciones y partidos políticos, consideran que es espurio el presidente electo Felipe Calderón y se sumaron a las tareas de un nuevo proyecto de nación, que debe ser laico, profundo y que reconozca la diversidad.


Al apoyar condicionadamente su colaboración en las tareas de reconstrucción de la Constitucionalidad, desde una perspectiva feminista, irán este sábado 16 de septiembre a la Convención Nacional Democrática (CND) a plantear que, si ha de perfilarse otro país, la transformación debe ser a fondo, donde se reconozca centralmente la desigualdad entre los hombres y las mujeres, se conculque la discriminación y la pobreza femenina.


Pero de la mano de un reconocimiento en la igualdad, plantean que es hora de decretar la paridad en la representación política, una campaña educativa y de sexualidad, voluntad política para generar la igualdad social y oportunidades reales para las mujeres.


Es fundamental construir otra visión que eche a un lado la conmiseración y el enfoque victimista, que reconozca los cambios en la familia e impulse un programa integral para enfrentar la violencia contra las mujeres, el asesinato de miles y el oprobio económico.


SIN MUJERES NO HAY DEMOCRACIA


Luego de varias semanas de discusión -en todo el país- mujeres del Espacio Feminista, mujeres de los partidos que conformaron la Coalición por el Bien de Todos, mujeres indígenas, mujeres de la otra campaña, del partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), empleadas, amas de casa, artista, tienen la propuesta y es clara: sin mujeres no hay democracia, ni puede hablarse de un cambio verdadero si no es incluida, activamente, más de la mitad de la población.


Seguras de compartir y apoyar las acciones de resistencia civil, al movimiento oposicionista y los trabajos de la Convención, los diferentes agrupamientos participaran con sus propuestas en las mesas de la CND, tras haber discutido en las distintas entidades de la República.


Acordes con los puntos planteados para discutir la agenda de la CND, en el espacio feminista, el grupo de mujeres autodenominadas del Meliá, mujeres de Nuevo León, Baja California, Veracruz, consideran que la muestra más evidente de la desvalorización femenina es la pobreza, la falta de oportunidades, pero centralmente la violación a los derechos humanos en este sistema que consciente la violencia contra las mujeres que califican de una verdadera guerra.


Denuncian la impunidad en los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez y en todo el país. Las muertes maternas, por falta de servicios médicos, la disminución de puestos de representación popular, el hambre, la desnutrición, la exclusión de las indígenas.


Dicen en los documentos, entregados a la Coordinadora de la CND, que hay evidencias de que este sistema mantiene a las mujeres en condiciones alarmantes, contrarias a la democracia, en posición de inferioridad y marginación.


Proponen una refundación de todas las instituciones; enfrentar con amplitud una nueva mirada para las mujeres campesinas, un cambio drástico y verdadero en las leyes electorales, se pronuncian por echar abajo la llamada Ley Televisa y denuncian con cifras y diagnóstico serio la discriminación de las mujeres en todos los campos.


UNA NACIÓN CON OTRA VISIÓN


El Espacio Feminista plantó la urgencia de retomar una nueva nación con otra visión y un programa de reivindicaciones pospuesto una y otra vez. Urgen a que una nueva gobernabilidad debe cumplir con los acuerdos internacionales.


Denuncian en el documento sobre los medios de comunicación, que el contenido de la televisión además de promover la afirmación del papel de las mujeres como secundario e indigno, que ahora mismo el duopolio Televisa/Azteca promueve la prostitución y el abuso sexual a menores.


Igualmente evidencian que el feminicidio ha cegado miles de vidas. Sólo más de 6 mil en los últimos cinco años, sólo 10 entidades del país. Más de cinco mil en 2002, reconocido por las autoridades. Califican al feminicidio como crimen de Estado y urgieron al Senado a ratificar la ley integral que se aprobó en la Cámara de Diputados.


Establecen las mujeres indígenas la violación sistemática a sus derechos humanos y urgen a derogar la ley, que en este sexenio traicionó los Acuerdos de San Andrés.


Reclaman cambios electorales para acceder a una ciudadanía completa de las mujeres. Muestran la incapacidad del Estado para resolver la pobreza y la desigualdad; afirman que la muerte materna cobra al menos 13 vidas diariamente, ligadas a la maternidad.


Examinan cómo ha venido creciendo la infección del VIH/Sida por la condición subordinada de las mujeres y la falta de voluntad política de los gobiernos priistas y el panista, para atender este flagelo que a las mujeres deja en condiciones de vulnerabilidad.


Consideran central que la transformación del Estado debe ser integral. Los cambios deben abarcar tanto la reforma profunda de los poderes públicos, para que éstos introduzcan la perspectiva de género en sus acciones y, en sus decisiones, enfrenten la marginación, la desigualdad y la discriminación de las mujeres en la sociedad y el Estado.


Agregan que, así como a los mecanismos para que transformen esos espacios de decisión con un sentido incluyente, es urgente que se garantice la presencia plena y activa de las mujeres, en todos los niveles y espacios.


La transformación integral y a fondo de las instituciones, debe partir del compromiso del reconocimiento del derecho a la igualdad y a la diversidad y reconocerse que la lucha por introducir cambios en la estructura del Estado y en las leyes, va de la mano con la lucha por lograr las transformaciones culturales, capaces de combatir la dominación de las mujeres.

06/SL/SJ/CV