Familias viven en carne propia maltrato a migrantes

NACIONAL
Migración
   Hostigamiento contra albergues y defensoras de DH
Familias viven en carne propia maltrato a migrantes
CIMACFoto: Anaiz Zamora Márquez
Por: Anaiz Zamora Márquez
Cimacnoticias | México, DF.- 16/10/2013

La inmovilidad del Estado mexicano ante el creciente fenómeno migratorio no sólo expone a las y los migrantes centroamericanos a ser víctimas de diversas agresiones, sino también a sus familias y a las y los defensores de Derechos Humanos (DH) de esta población.
 
Al presentar la exposición fotográfica “Viajes invisibles, migrantes en México: protejamos sus derechos”, Amnistía  Internacional (AI), defensoras y madres de migrantes desaparecidos en territorio nacional, manifestaron su indignación ante la invisibilidad y contexto de violencia en el que se mueve y transita la población migrante.
 
Asistente a la presentación realizada en el Centro Cultural de España, Ana Enamorado, madre de Óscar López Enamorado (migrante hondureño que desapareció en Jalisco en 2010), denunció que el secuestro de las personas que emigran no es un tema individual, pues dejan a una familia en total desamparo y vulnerabilidad.
 
Son las madres y las esposas –dijo– las que sufren la verdadera tragedia de la desaparición, y relató que ante la falta de acción gubernamental para dar con su paradero son las propias familias las que emprenden la búsqueda con muy pocos o nulos resultados.
 
Dio a conocer que la Caravana de Madres Centroamericanas de Migrantes Desaparecidos en Tránsito entregó al gobierno federal más de tres mil expedientes con datos, documentos y fotografías de migrantes, pero no han recibido una respuesta.
 
La Comisión Nacional de Derechos Humanos estima que 11 mil personas migrantes fueron secuestradas en los últimos seis meses de 2011.
 
“Carecemos de recursos económicos y nos trasladamos a México desde Honduras, Guatemala, El Salvador o Nicaragua, con la ayuda de la población; cuando estamos aquí recorremos caminando las rutas migratorias, buscamos en los albergues, en las plazas públicas y en las calles; preguntamos a todos los que podemos, hacemos conferencias de prensa, denunciamos y aún así para el gobierno las y los migrantes desaparecidos no existen”, acusó Ana Enamorado. 
 
Andrea González, integrante del comedor para migrantes “San José”, en Huehuetoca, Estado de México, denunció que las problemáticas y agresiones que enfrentan las personas en tránsito se han incrementado a la par que se ha creado un clima de hostigamiento y agresiones para quienes buscan defender y proteger los DH de esta población.
 
Muestra de ello –agregó– son las agresiones y amenazas de las que fueron víctimas las y los integrantes del comedor “San José”, y que llevaron a que en julio pasado se cerrara el espacio de manera indefinida por razones de seguridad.
 
“El camino de las personas migrantes cada vez se vuelve más inhumano”, pues anteriormente el riesgo más grande durante el trayecto era caer de “La Bestia” (el tren de carga), pero ahora sufren extorsiones, secuestros, pago de cuotas, y las mujeres y niñas están altamente expuestas a ser agredidas sexualmente o caer en redes de trata de personas, explicó González. 
 
Criticó que el Estado mexicano no garantice derechos a esta población y que carezca de políticas públicas que le permita regresar a su país de origen; por ello –sostuvo– en los hechos las autoridades son responsables de la violencia ejercida contra las y los migrantes por su “omisión e inacción”.
 
“Las y los defensores no vamos a callarnos aunque tengamos que cerrar espacios y abrir nuevos, aunque tengamos que cambiarnos de lugar, pues ningún ser humano es ilegal y migrar no es un delito”, sentenció Andrea González.
 
Perseo Quiroz, director ejecutivo de AI-México, dijo que la exposición tiene como objetivo visibilizar la realidad que viven las personas migrantes en su tránsito por México, y la falta del Estado mexicano en su deber de proteger y garantizar los DH de las personas migrantes y de las y los defensores de esta población.
 
Las fotografías que integran la muestra están colocadas en las rejas de la Catedral Metropolitana, ubicada en el Zócalo capitalino, y podrán visitarse hasta el 19 de enero de 2014.
 
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