NACIONAL
Migración
   Apofam exige reforma inmediata para poner fin a deportaciones
Basta de separación familiar a causa de la migración, claman
Familiares de migrantes realizaron bordados referentes a la migración | CIMACFoto: César Martínez López
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | México, DF.- 19/12/2014 La Asamblea Popular de Familias Migrantes (Apofam) exigió a las autoridades mexicanas que impulsen una reforma migratoria inmediata, para evitar la separación familiar y las violaciones a los Derechos Humanos (DH) que padece la población migrante.
 
Familiares de migrantes y personas deportadas de Estados Unidos enumeraron las demandas que habrían de hacerle al gobierno federal y al vecino del norte porque este 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante (promulgado por Naciones Unidas), el fenómeno migratorio los sigue separando de sus seres queridos y sus DH siguen siendo violados.
 
En representación de las 200 familias que integran la Apofam en Oaxaca, Guerrero, Puebla y el Distrito Federal, 13 mujeres y cuatro hombres (de diferentes edades y con historias distintas) demandaron al gobierno mexicano una reforma migratoria inmediata.
 
La nueva legislación en la materia debería ser una herramienta para poner alto a las deportaciones, fomentar el diálogo con el Congreso de EU y permitir el libre tránsito de personas, señalaron las familias.
 
A la par, el gobierno mexicano debe combatir las razones que originan la migración en México a través de fomentar el empleo, brindar apoyos económicos a las comunidades de origen, y otorgar más recursos para el campo.
 
También debe garantizar condiciones de inclusión para que la población migrante de retorno pueda encontrar trabajo, se acrediten sus años de estudio y pueda adquirir documentación.
 
Pidieron que se deje de criminalizar a la población mexicana que quiere viajar a EU y las autoridades migratorias dejen de negarles documentos legales para viajar temporalmente a visitar a sus familias que no ven desde hace más de 20 años.
 
Denunciaron que tanto las familias que quieren reencontrarse con sus seres queridos, así como las personas que fueron deportadas, no encuentran ningún canal de apoyo en las autoridades mexicanas para solucionar su situación.
 
Y llamaron a las familias migrantes del mundo a sumarse al reclamo social a través de la organización comunitaria.
 
RECLAMO DE LAS COMUNIDADES
 
Las y los integrantes de Apofam son campesinos y artesanos de regiones indígenas de México, por lo que decidieron manifestar sus demandas a través del trabajo que realizan cada día.
 
Las familias expusieron bordados de colores con imágenes que representan el fenómeno migratorio en su vida: personas cruzando un río, mariposas y flores que simbolizan a las mujeres y a las familias.
 
Marco Antonio Castillo Martínez, director de la Apofam, dijo en entrevista que la organización se conformó en 2012 por el creciente interés de las comunidades de abordar el tema migratorio, ya que es una consecuencia del aumento de la separación familiar.
 
La Asamblea surgió a partir de la iniciativa de las comunidades de mayor tradición migratoria para reunificarse con sus familiares, encontrar alternativas a la migración, y atacar las causas que obligaron a las familias a separarse.
 
Es una estructura organizativa que ayuda a las familias migrantes a desarrollar procesos comunitarios, generar empoderamiento y dar servicios individuales de atención a casos migratorios, o a la búsqueda de empleo para migrantes retornados y promover un diálogo entre México y EU por la reunificación familiar, señaló Castillo Martínez.
 
Cada comunidad tiene actividades distintas basadas en sus propias costumbres para detener el flujo migratorio, y generar recursos para lograr la reunificación familiar.
 
Explicó que el discurso convencional sobre la migración siempre se ha centrado en los varones; sin embargo, “si las familias no se fragmentan por completo y las comunidades no han tenido un estallido mayor es gracias al trabajo de las mujeres”.
 
La población femenina en el proceso migratorio es el sostén moral y económico, toda vez que sus remesas son fundamentales para la manutención de las familias.
 
La mayoría de integrantes de la Apofam son mujeres que reclaman su derecho de ver a sus familiares, de reencontrarse con ellas, abundó Marco Antonio Castillo.
 
Josefina Guadalupe Romero, de 60 años de edad y proveniente de la región mixteca de Puebla, relató que las comunidades de origen de la migración “hemos trabajado mucho para poder ver a nuestros hijos”. Las familias de su localidad formaron un centro comunitario donde llevan a cabo eventos culturales y talleres sobre tejidos de palma.
 
DATOS SON HISTORIAS
 
Gabriela Morales Gracia, del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, advirtió que la separación familiar no es visible entre las y los funcionarios, ya que piensan que son casos esporádicos.
 
Relató que en una reunión llamó la atención que más de 100 funcionarios del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y de la Secretaría de Relaciones Exteriores reconocieron que conocían casos en todo el país de separación familiar derivada del fenómeno migratorio.
 
El reto es visibilizar que son familias que llevan separadas más de cinco años, que es un problema de falta de atención de la agenda pública, y que se habla de la deportación en cifras, pero no del carácter humano de lo que implica.
 
“Más allá de la política de control y deportación hay que ver a las personas, que aunque no aporten dinero son seres humanos que han construido una vida, que tienen una serie de redes y que también aportan a la sociedad otras formas de desarrollo”, enfatizó Morales.
 
Recordó que México también está expulsando y criminalizando a la población migrante centroamericana que tiene familia en este país  y que sólo desea reencontrarse con ella.
 
Y detalló que es necesario que México reciba a la migración de retorno no sólo con folletos sino también con trabajo, y señaló que en los procesos de separación familiar hace falta información, ya que el sistema de protección de la infancia en EU es tan eficaz que en un periodo de seis meses la gente puede perder a sus hijos.
 
La Apofam está integrada por personas adultas mayores que quieren volver a ver a sus hijas e hijos –quienes tienen trabajo y familia en el país del norte–, pero las autoridades les niegan las visas temporales.
 
También hay mujeres jóvenes que planean ir a EU porque toda su familia emigró hacia allá, y no piensan volver porque en México no hay oportunidades de desarrollo.
 
María Elena Anaya, por ejemplo, regresó hace cinco años a México porque su hijo menor (quien nunca había vivido en este país) fue deportado. Ahora quiere reencontrarse con el resto de su familia que la espera en EU.
 
Una mujer, cuyos hijos emigraron hace 40 años, compartió que ha hecho muchos esfuerzos para volver a ver sus seres queridos sin lograrlo hasta ahora. “La migración deja familias a medias”, reflexionó.
 
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