Aumenta la representatividad de cubanas en el gobierno

Participación Política de las Mujeres
    33.5 por ciento de los puestos directivos, ocupados por mujeres
Aumenta la representatividad de cubanas en el gobierno
Por: Raquel Sierra
cimac / sem-Cuba | La Habana.- 23/12/2003

Cuba alcanzó una cifra récord de representatividad femenina en las altas esferas de dirección del gobierno con el nombramiento, a finales de octubre, de Martha Domínguez Ariosa al frente del Ministerio de la Industria Ligera.

Domínguez, quien sustituyó al hasta ahora ministro Jesús Pérez Othón, se suma a otras cinco mujeres que se desempeñan como titulares de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Comercio Interior, Finanzas y Precios, Inversión Extranjera y Colaboración Económica y Auditoría y Control.

Alcanzar altos cargos representa haber tenido resultados relevantes en el ámbito profesional y político, pero también una dedicación a tiempo completo que muchas mujeres capaces no pueden asumir, entre otras razones por la carga de las tareas domésticas o el cuidado de la familia.

Según una nota publicada en el diario oficial Granma, la nueva ministra de la Industria Ligera "participó de forma destacada en el proceso de expansión de la industria mecánica hasta 1980 en que se le nombró directora de inversiones en la rama automotriz".

Por tal actitud, agregó, "fue promovida en 1994 a directora de la empresa Conrado Benítez, productora de cables eléctricos y telefónicos, tarea que desempeñó con eficacia, y cinco años después a la responsabilidad que ocupaba al momento de su designación".

A finales de los años 90 del pasado siglo, en la isla caribeña sólo había tres ministras, las cuales todavía se mantienen en esos puestos.

La Constitución cubana postula, entre otros derechos, el acceso de la mujer a "todos los cargos y empleos del Estado, la Administración Pública y la producción y prestación de servicios".

Datos oficiales de agosto de 2003 arrojan que en Cuba el 33.5 por ciento de los puestos dirigentes son ocupados por mujeres. La cifra sobrepasa la meta del 30 por ciento fijado en la Cumbre Mundial de la Mujer (Beijing, 1995), aún incumplida por la inmensa mayoría de las naciones.

Las cubanas representan el 61 por ciento de los fiscales del país, el 36 por ciento de los diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) y están al frente de 48 centros de investigación científica.

Actualmente tres mujeres son primeras secretarias del gobernante Partido Comunista de Cuba en las provincias de Pinar del Río y Cienfuegos, al occidente y centro de la isla, y en el municipio especial de la Isla de la Juventud, al sur de La Habana.

Si a finales de la década de los años 50 del pasado siglo las cubanas significaban sólo 12 por ciento de la fuerza laboral del país era femenina, en la actualidad ellas representan 44.7 por ciento de las personas ocupadas en la economía estatal civil.

La presencia femenina es decisiva en sectores como Educación y Salud (72%) y en la Ciencia (50.3%), y son mayoría entre los investigadores y los técnicos y profesionales de nivel medio y superior.

Amparo Regalado, directora de la única fábrica de trusas del país, perteneciente precisamente a la industria ligera, afirmó que en ese organismo el reconocimiento a la capacidad femenina ha llevado no pocas mujeres al frente de importantes empresas.

"Yo creo que sí administramos mejor, los hacemos como manejamos la casa para que no falten las cosas, y tener una pequeña reserva de dinero en caso de eventualidad, pero en grande", confesó.

Iniciada en la ligera como costurera y jefa de turno, hoy dirige con favorables resultados un colectivo integrado por 150 mujeres y algunos hombres. "Ellos generalmente reconocen la autoridad femenina, ganada con mayor sacrificio y entrega debido a la doble carga que representa el trabajo doméstico", dijo.

El secretario de Estado y director ejecutivo del Centro de Exportación e Inversiones de República Dominicana, José Daniel del Rosario Valdez, consideró alentador ver cómo las mujeres ocupan puestos importantes en Cuba, como parte de un proceso que sólo comienza en el Caribe.

No obstante, expertos de diferentes instituciones de la isla estiman que las cifras de acceso femenino al poder son insuficientes cuando se tienen en cuenta los avances que ha logrado la mujer dentro de la fuerza de trabajo y en materia educativa.

Algunas cubanas que ocupan cargos de dirección a nivel ministerial confiesan que dirigir significa dedicar prácticamente todo el día al trabajo, incluso los fines de semana, para lo que hay que contar con la familia y en no pocos casos, sacrificar a los hijos.

03/RS/GMT