NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   ¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?
   Una historia de las mujeres y la economía
Placeres y Saberes
Imagen retomada del portal librosylibreros.com.ar
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 17/04/2017 Adam Smith, el padre de la economía moderna, escribió que no era por la benevolencia del carnicero y el panadero por lo que podíamos cenar cada noche, sino porque ambos se preocupaban por su propio bienestar; así, el ánimo de lucro hacía girar el mundo y nació el Homo economicus. Cínico y egoísta, el Homo economicus ha dominado nuestra concepción del mundo desde entonces y su influencia se ha extendido desde el mercado hasta la manera como compramos, trabajamos y coqueteamos. Sin embargo, Adam Smith cenaba cada noche gracias a que su madre le preparaba la cena, y no lo hacía por egoísmo, sino por amor.
 
Hoy la economía se centra en el interés propio y excluye cualquier otra motivación. Ignora el trabajo no remunerado de criar, cuidar, limpiar y cocinar. E insiste en que si a las mujeres se les paga menos es porque su trabajo vale menos, ¿por qué, si no?  La economía nos ha contado una historia sobre cómo funciona el mundo y nos la hemos creído hasta el final. Pero ha llegado el momento de cambiar esa historia. En esta atrevida mirada a la crisis actual, Katrine Marçal se enfrenta al mayor mito de la actualidad y nos anima a acabar con el Homo economicus de una vez por todas.
 
Libro: ¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?
Una historia de las mujeres y la economía
 
Penguin Random House
 
Primera edición en México, febrero 2017
 







INTERNACIONAL
POBLACIÓN Y DESARROLLO
   Proyectos, sin pautas para incluirlas
Mujeres, más vulnerables ante el cambio climático
Mercy Ssekide, del distrito de Mabende, en Uganda, trabaja con su esposo en el terreno familiar. Crédito: FAO.
Por: Sally Nyakanyanga*
Cimacnoticias | Kampala.- 01/02/2017 El debate en torno al cambio climático ha ignorado la forma en que el fenómeno afecta de forma diferente a hombres y mujeres, concentrándose en subrayar la extrema variabilidad del clima y el hecho de que es impredecible, así como la disminución de la productividad agrícola.
 
Las mujeres representan 56 por ciento de los agricultores ugandeses y son responsables de más de 70 por ciento de la producción agrícola, así como de la seguridad alimentaria y nutricional en los hogares, según la Red de Mujeres de Uganda (Wougnet). Sin embargo, solo son propietarias de 16 por ciento de las tierras cultivables de este país.
 
Stella Tereka, enlace sobre género y cambio climático de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), explicó que las prácticas culturales discriminatorias, que tienden a favorecer a los hombres, limitan el control de las mujeres sobre los recursos productivos clave, lo que exacerba su vulnerabilidad al cambio climático.
 
“El trabajo intensivo recae sobre las mujeres, en especial las tareas no remuneradas del cuidado, lo que hace que no tengan tiempo para practicar lo que aprenden, el conocimiento y las capacidades obtenidas en grupo en sus actividades agrícolas”, explicó Tereka a IPS.
 
Por su parte, Winnie Masiko, negociadora de género y cambio climático que representa a Uganda en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), criticó la falta de pautas claras para incorporar la dimensión de género en los proyectos de cambio climático.
 
La Política de Tierras ugandesa, de 2013, garantiza a las mujeres el mismo derecho que a los hombres de ser propietarias o copropietarias de la tierra, pero eso no siempre se refleja en el terreno.
 
Masiko subrayó la necesidad de iniciativas concentradas en atender los desequilibrios estructurales para achicar la brecha de género, comprender las distintas necesidades de hombres y mujeres y allanar el camino para una efectiva adaptación al cambio climático.
 
Edidah Ampaire, coordinadora del proyecto Acción Política para la Adaptación al Cambio Climático, dijo que las contribuciones y los derechos de las mujeres están extremadamente restringidos, en especial en zonas rurales, y que el gobierno hace muy poco para atender los desequilibrios.
 
“La desigualdad de género está generalizada en las comunidades agrícolas y deja a las mujeres en desventaja”, precisó Ampaire.
 
Tereka subrayó que la promoción de la igualdad de género está en el centro de los programas de la FAO y que la agencia realiza esfuerzos deliberados para garantizar la inclusión femenina en todos sus programas.
 
“Es fundamental que las mujeres ganen poder y formen parte de la toma de decisiones en todos los niveles, a fin de que podamos ver su contribución efectiva al desarrollo de sus familias y sus naciones”, explicó Tereka.
 
ESCUELAS SIN MUROS
 
A través de la metodología de Escuelas de Campo para Agricultores (ECA), “conocidas como escuelas sin muros”, la FAO permite que hombres y mujeres con un objetivo común reciban capacitación, compartan ideas, aprendan entre sí mediante la observación y la experimentación en su propio contexto.
 
En promedio, las ECA cuentan con 60 por ciento de mujeres.
 
Proscovia Nakibuye, quien cría ganado en el distrito ugandés de Nakasongola, dijo que las ECA le enseñaron estrategias efectivas para hacer frente al cambio climático. “No enseñaron buenas prácticas para mantener el ganado y plantar pasturas”, relató.
 
“Las ECA ofrecen un espacio para aprender en grupo de forma práctica, mejorar la capacidad de realizar análisis críticos e incentivar el proceso de decisión de las poblaciones locales”, explicó Tereka.
 
“Las actividades se basan en el campo e incluyen la experimentación para resolver problemas, al reflejar un contexto local específico”, añadió.
 
“Los participantes aprenden a mejorar sus habilidades agrarias mediante experimentación, observación, análisis y aplicación en su propio terreno, lo que contribuye a una mejor producción y sustento. El proceso de las ECA mejora el empoderamiento individual, doméstico y comunitario, así como la cohesión social”, precisó.
 
De hecho, Nakibuye y su esposo observan grandes cambios tanto en su hogar como en las actividades agrícolas. “Antes, mis hijos no iban a la escuela, pero ahora gracias a la mayor venta de leche, les puedo pagar una educación decente”, aseguró.
 
La FAO también utilizó los Sistemas de Aprendizaje Acción de Género, una herramienta comunitaria que permite a hombres y mujeres planear el futuro que quieren y actuar contra las barreras, incluidas las normas sociales que inhiben la igualdad de género y la justicia.
 
Por su parte, Mercy Ssekide, una agricultora del distrito de Mubende que se unió a la ECA de Balyejjusa, observó: “Si no colaboras con tu propia familia, los cultivos no prosperan, por eso impulsé a mi esposo a unirse a las ECA, para que trabajemos como equipo”.
 
“Nos capacitan y nos impulsan a trabajar duro para manejar el cambio climático y para cubrir nuestras necesidades. Fuera de temporada, cultivamos tomates y ganamos dinero porque la población local y los comerciantes nos compran a nosotros”, indicó el marido de Mercy.
 
Así, la familia logró diversificar sus actividades y aventurarse en la avicultura, la cría de cabras y de cerdos y mantener una huerta. Y ahora, los Ssekide deciden en conjunto el uso de los ingresos y pueden pagar la educación terciaria de sus hijos.
 
La FAO, con fondos aportados por la Unión Europea, implementa el Proyecto Global de Cambio Climático en los distritos centrales ganaderos de Luwero, Nakasangola, Nakaseke, Mubende, Sembabule y Kiboga.
 
Teniendo en cuenta la falta de tiempo y el peso de las tareas que recaen sobre las mujeres, la FAO procura que las actividades de sus proyectos fomenten la participación femenina, en particular ajustando el horario de reuniones y de la capacitación para que ellas puedan participar y beneficiarse de las capacidades y del conocimiento sobre agricultura climáticamente inteligente.
 
Tereka cree que con un clima cada vez más impredecible, es fundamental el desarrollo de capacidades relacionadas con la agricultura climáticamente inteligente.
 
Incluso, urgió al gobierno ugandés a renovar el sistema de extensión agrícola para ofrecer una mejor respuesta de género para que los agricultores, y en especial las mujeres, usen de forma correcta los insumos distribuidos por el Estado en el marco de la Operación Creación de Riqueza.
 
La metodología de las ECA se implementa actualmente en 90 países, con cuatro millones de agricultores en el mundo que lograron mejorar sus capacidades y se ajustaron bien a los efectos del cambio climático.
 
*Este artículo fue publicado originalmente por la agencia internacional de noticias IPS.
 
17/SN/GGQ
 







NACIONAL
POBLACIÓN Y DESARROLLO
   La historia abordará la vida de mujeres tejedoras de Guerrero
Cineasta solicita apoyo para concluir documental
Foto retomada del proyecto del documental “La Memoria que Nos Teje”
Por: Claudia Arenas Rebollo
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 20/12/2016 La estudiante de la maestría en Cine Documental del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos(CUEC) Viviana Pineda, inició una campaña de fondeo colectivo que le permita concluir la postproducción de su documental “La Memoria que Nos Teje”.
 
Viviana lleva casi 2 años realizando el documental. La cineasta cuenta con la colaboración de grandes talentos. La fotografía está a cargo de Ian Brandon Morales, Miguel Nava Hernández (sonido), en la producción Indira Cato y Mauricio Oropeza y como actores principales serán las mujeres de la comunidad de Guerrero.
 
En entrevista con Cimacnoticias, explicó que este documental narra la historia de la organización de la gran cooperativa Ljaa Tejedoras de Esperanzas, conformada por 40 mujeres de la etnia amuzga cuya unión fue posible gracias a su colaboración en Radio Ñomndaa, emisora libre que transmite en el municipio de Xochistlahuaca, Guerrero.
 
La cooperativa se formó a partir de una lucha política y la defensa de sus usos y costumbres de la comunidad, ya que por muchos años mujeres y hombres, han sido aplastados por los políticos.
 
Las tejedoras, agregó, se conocieron cuando se empezó el proyecto para abrir la radio Radio Ñomndaa, con la finalidad de hacer valer sus derechos como pueblo indígena y defender su trabajo que realizan en la comunidad de Guerrero.
 
La mayoría de las mujeres hablan la lengua amuzga y las más jóvenes son bilingües. Además, 80 por ciento de la población se concentra en el municipio Xochistlahuaca que se ubica en la región de la Costa Chica en el sureste de Chilpancingo.
 
El problema que enfrentan las tejedoras, comentó la cineasta, es que su trabajo no es valorado ni pagado como ellas quisieran. Ejemplificó que para comprar el material de las prendas que elaboran se tienen que trasladar a la cabecera municipal en trasporte público, el cual les cobra 20 pesos y aparte invierten 120 pesos en el material que usan para el tejido, por lo que las tejedoras se organizaron para vender sus prendas a un precio justo.
 
Con el documental, dijo la cineasta, se pretende dar a conocer el trabajo de las tejedoras y generar redes de apoyo para que sus prendas lleguen a más lugares como la Ciudad de México, ya que la mayoría de las mujeres se dedican al tejido y los hombres a la siembra en la comunidad de Xochistlahuaca, agregó.
 
Todos los domingos las mujeres se ponen en el tianguis del ayuntamiento de Guerrero para vender sus prendas por mayoreo, pero no están satisfechas con lo que les pagan ya que el proceso de elaboración es muy laborioso y caro, por ello se han empezado a organizar para vender sus prendas a un precio más justo.
 
Viviana señalo que las tejedoras tardan  una semana y hasta un año dependiendo la prenda que elaboren, por eso la importancia de que se valore más el trabajo de estas mujeres que día con día se esfuerzan por trabajar y que su trabajo sea reconocido más allá de una cuestión económica.
 
La directora comentó también que lleva 8 años de conocer la comunidad de Guerrero y la finalidad de proyectar su documental al público, es justamente por el componente político que tienen las tejedoras de Guerrero.
 
Para poder filmar el material, ella se acercó a la Asamblea de la radio Radio Ñomndaa  y les platicó acerca de su proyecto y ésta decidió apoyarla.
 
La documentalista añadió que los usuarios pueden hacer sus aportaciones voluntarias en la plataforma KickStarter, buscando el nombre del documental “La Memoria que nos Teje” y al donar se les recompensa con fotos del documental, prendas o dándoles crédito en la película.
 
En Facebook también se encuentran la campaña y el tráiler del documental.
 
 
16/CAR/ KVR/LGL







INTERNACIONAL
Aborto
   Recaudan fondos para seguir defendiendo DSyR
Centroamérica: la región más restrictiva y violenta en materia de aborto
Imagen retomada del sitio amecopres.net
Por: Gloria López
Cimacnoticias/AmecoPress | Madrid, Esp.- 20/12/2016 La asociación “Calala Fondo de Mujeres” impulsó una campaña para recaudar fondos para seguir defendiendo los Derechos Sexuales y Reproductivos (DSyR) en Centroamérica.
 
La campaña “Que el ganchillo deje de ser Cosa de Mujeres”, tiene como propósito concientizar a las personas sobre la violencia que sufren las mujeres en países como El Salvador, donde tienen que abortar en condiciones inseguras y que ponen en riesgo su vida.
 
“Penalizar el aborto no significa que éste no se practique, sino al contrario, se realiza clandestinamente y se convierte en una amenaza para la salud y para la vida de las mujeres”, aseguró la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 
Para la OMS es alarmante que en Centroamérica existan miles de mujeres con embarazos no deseados y tienen que escoger entre morir o vivir un futuro en la cárcel”.
 
Por eso, la asociación cada año organiza una campaña de recaudación de fondos para apoyar a grupos de mujeres que luchan en defensa de los derechos sexuales y reproductivos en Centroamérica, una de las regiones más restrictivas y violentas en materia de aborto y derechos de las mujeres.
 
La asociación “Calala Fondo de Mujeres” además de realizar un trabajo de activismo y sensibilización en sus comunidades, desarrolla talleres, jornadas culturales y realiza movilización política para que la situación legal en los países, donde todavía no se legaliza el aborto se respete el derecho a decidir.
 
Por ello, piden ayuda para tejer una red de apoyo por los derechos sexuales y reproductivos en Centroamérica. “Devuelve las agujas de crochet a la cesta de manualidades y ponle fin a esta barbarie”.
 
16/GL/KVR/LGL







INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   La UNESCO solicita a los gobiernos revisar y modificar textos
Libros escolares difunden prejuicios de género
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Madrid, Esp.- 19/12/2016 La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura  (UNESCO) señaló en su Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEM), la necesidad “urgente” de que los gobiernos revisen y modifiquen los libros de texto de las escuelas, ya que deben ser responsables de difundir valores de igualdad en cada sociedad.
 
En el apartado que la UNESCO le dedica al género y su presencia en estos manuales, indica que los libros de texto pueden difundir prejuicios de género, discriminación a través de estereotipos y desequilibrios en las representaciones de hombres y mujeres en cuentos e ilustraciones.
 
Estos sesgos de género en los libros de texto, según la UNESCO, pueden dar forma a las identidades de género “que impidan el progreso hacia la igualdad en la educación y el empoderamiento de las mujeres para el desarrollo económico”.
 
Reconoció también que esta desigualdad de género en los libros de texto es: “uno los impedimentos hacia la igualdad y además está muy disimulado”.
 
El análisis del informe GEM muestra que el contenido en la igualdad de género aumentó en los libros de texto en todo el mundo.
 
El porcentaje de información sobre los derechos de las mujeres aumentó del 15 por ciento en el periodo 1946-1969, al 37 por ciento del 2000-2011, mientras que la discriminación contra las mujeres pasó del 16 por ciento al 38 por ciento.
 
Los libros de texto que más incluyen los derechos y luchas de las mujeres son los de Europa y América del Norte (43 por ciento), seguidos por África subsahariana.
 
Sin embargo, los libros de texto en el Norte de África y Asia occidental tienen las tasas de cobertura más bajas, alrededor del 14 por ciento.
 
*Este artículo fue retomado de la revista digital Tribunafeminista.org
 
16/RED/KVR/LGL







INTERNACIONAL
Aborto
   La interrupción del embarazo representa la tercera causa de muerte en el país
Rechazan legalizar el aborto en República Dominicana
Archivo CIMACFoto
Por: Mercedes Alonso Romero
Cimacnoticias/SEMlac | Santo Domingo, RD.- 19/12/2016 El Senado de República Dominicana aprobó de emergencia el proyecto del Código Penal en el que mantiene la criminalización del aborto, producto de una violación sexual, incesto y por malformación.
 
Grupos de feministas e integrantes de la Asociación Nacional de Enfermería se manifestaron ante esta exclusión de propuesta que fue enviada por el Poder Ejecutivo en el año 2014. “Como ciudadanos y ciudadanas rechazamos tajantemente este nuevo agravio a los derechos de las mujeres y niñas”.
 
La Coalición por los Derechos y la Vida de las Mujeres entregó a SEMlac un documento en el que reclama al gobierno dominicano el cumplimiento de los acuerdos firmados.
 
El propósito es erradicar la violencia en contra de las mujeres, especialmente la que se ejerce  a través de violación sexual, incesto o por malformación. “La interrupción del embarazo, al menos en estas situaciones, es un asunto claro de salud pública y de reducción de muertes maternas”.
 
La Coalición por los Derechos y la Vida de las Mujeres está integrada por 78 organizaciones diversas, que defienden la salud, los derechos de las mujeres, de trabajadores y trabajadoras; así como los de la población campesina.
 
El pasado 5 de octubre, la Coalición ofreció una conferencia titulada: “Por el derecho a la vida y salud de las mujeres”, donde dio a conocer las altas tasas de mortalidad materna, asociada con abortos clandestinos, que se realizan en condiciones inseguras.
 
Se estima que en República Dominicana cada año se realizan alrededor de 90 mil abortos inseguros y más del 13 por ciento deriva en muertes maternas. (Representa la tercera causa de mortalidad en el país).
 
Los abortos son practicados por manos inexpertas en condiciones de inseguridad; recaen sobre todo en mujeres pobres y jóvenes.
 
16/MAR/KVR/LGL







NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Mulyd obtuvo tres becas deportivas de alto rendimiento
Niñas mazahuas olvidan su entorno violento con fútbol
CIMACFoto:César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 06/12/2016 La organización Mujeres, Lucha y Derechos para Todas (Mulyd) ha convertido el fútbol en un medio para que las niñas mazahuas del Estado de México conozcan sus Derechos Humanos, aumenten su autoestima, liderazgo y salgan de los entornos de violencia donde han crecido.
 
Así lo relata Maye –una niña perteneciente a la localidad de El Pintado en el municipio de San José del Rincón, en el Estado de México–, en el video documental “Jugando por mis derechos”, trabajo que resultó ganador del primer lugar a nivel Latinoamérica en el concurso “Cortemos la violencia”.
 
El concurso, impulsado por diversas organizaciones feministas en América Latina como: Fondo Semillas, Fondo Lunaria, Alquimia, Mujeres del Sur, Apthapi Jopueti y ELAS, tenía como objetivo denunciar y prevenir las distintas violencias de género a través del formato audiovisual, en el participaron más de 70 videos de 16 países.
 
En entrevista con Cimacnoticias, la directora de Mulyd, Guadalupe García, dijo que la organización ha trabajado por siete años con niñas, adolescentes y mujeres mazahuas quienes sufren altos niveles de marginación, violencia de género, negación de sus derechos sexuales y reproductivos, falta de oportunidades, altos niveles de pobreza, analfabetismo y desnutrición.
 
Mediante torneos de fútbol, talleres de derechos sexuales y reproductivos, así como proyectos de liderazgo, la organización ha logrado empoderar a las mujeres de estas comunidades a partir del ejercicio de sus derechos.
 
“El futbol es un acto de rebeldía en mi vida”, expresó Guadalupe García, por ello decidieron organizar el torneo de soccer “Jugando por mis derechos” el 8 de marzo, a propósito del Día Internacional de la Mujer.
 
El proyecto tuvo gran éxito. En este torneo participaron más de 100 niñas mazahuas, quienes después conformaron la selección de niñas de su localidad, a pesar de no contar con el apoyo de la comunidad, ni de las autoridades del municipio San Felipe del Progreso por considerar que el fútbol es “un deporte para hombres”, señaló Guadalupe García.
 
Con este proyecto han logrado que las niñas tengan mayor confianza, autoestima y deseos de seguir estudiando, también sus familiares han mostrado apoyo en las actividades. “La historia de Maye es la historia de muchas niñas, que tienen muchas capacidades, pero no cuentan con oportunidades, ni apoyo para salir adelante”, resaltó la directora de Mulyd.
 
Para las integrantes de la organización es muy importante que más mujeres conozcan el trabajo que realizan para disminuir el machismo y la discriminación contra las mujeres indígenas, por ello a través del concurso audiovisual decidieron compartir su experiencia con más mujeres, “no pretendíamos ganar, nuestra apuesta era que más gente conociera sobre las necesidad que tienen las niñas de cambiar su vida”, dijo.
 
Con el apoyo de la comunidad, el pasado 25 de noviembre lograron viajar a Bogotá, Colombia, para recibir el premio del concurso, ceremonia que se realizó como parte del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
 
Este año la organización Mulyd obtuvo becas de deportistas de alto rendimiento para tres niñas, a través de alianzas con el Instituto Profesional en la Enseñanza y Formación Humana S.C (IPEFH) y el Club de Futbol Femenil Lioness; asimismo su trabajo fue reconocido por la integrante del Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIPA), Moya Dodd.
 
Guadalupe García dijo que el propósito de Mulyd es crear una academia de fútbol soccer, así como un refugio para mujeres víctimas de violencia intrafamiliar, que sigue siendo unos de los principales problemas que enfrentan las indígenas mazahuas.
 
16/HZM/AMS







NACIONAL
VIOLENCIA
   Que PEF tenga fondo revolvente para fortalecer refugios
Exige RNR que no se disminuya su presupuesto para 2017
Especial
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 25/11/2016 Hoy en el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Red Nacional de Refugios (RNR) hizo un llamado al Estado Mexicano en sus tres órdenes de gobierno (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), para que el próximo año no exista una disminución al presupuesto asignado para los refugios y sus Centros de Atención Externa (CAES).
 
En un comunicado, la RNR demandó que las mujeres-quienes conforman más del 50 por ciento de la población mexicana- sean una prioridad en la agenda política del país; por lo que pidió legislar y asignar recursos adecuados para la prevención, atención y eliminación de la violencia de género desde el enfoque de Derechos Humanos y la perspectiva de género.
 
Mencionó que la falta de un presupuesto con perspectiva de género es un obstáculo para responder a las recomendaciones de la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém do Pará), para que las mujeres gocen de una vida sin violencia y se promueva la Igualdad sustantiva.
 
Actualmente, a pesar de que las autoridades mexicanas están obligadas a prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus formas, han sido incapaces de garantizar a las mujeres el acceso a una vida libre de violencia, señaló la Red.
 
Indicaron que uno de los principales problemas para combatir la violencia de género, radica en la falta de acceso a la justicia, sumado a la falta de armonización en las leyes de cada estado y la falta de coordinación de las autoridades.
 
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el país 63 de cada 100 mujeres de más de 15 años han sufrido algún tipo de violencia y en promedio 7 mujeres son asesinadas diariamente.
 
Asimismo una de cada seis mujeres mayores de 15 años vive violencia en su relación de pareja (Inegi, agosto 2015), y una de cada 4 mujeres ha vivido discriminación laboral (ONU Mujeres, 2015). 
 
Recordaron que las organizaciones civiles han presionado a las autoridades para que diseñen diversos mecanismos que protejan a las mujeres, como por ejemplo la Alerta de Violencia de Género (AVG) que si bien se ha solicitado en algunos estados, se niegan a implementarla.
 
Otro mecanismo que surge de la sociedad civil para proteger a las mujeres son los refugios y sus CAES que atienden a mujeres víctimas de violencia, y en su caso a sus hijas e hijos.
 
En Latinoamérica, México es el único país que cuenta con una RNR integrada por 43 Organizaciones tanto de gobierno como de la sociedad civil que representa a más del 50 por ciento de los refugios del país.
 
Sin embargo, señaló la RNR, “aún los refugios no están dentro de la política pública del Estado Mexicano, y no se contemplan como un programa específico y especializado que deba tener un presupuesto etiquetado anualmente, por lo que cada año este presupuesto está en riesgo y sólo se accede a él a través de convocatorias”.
 
Por ello “es imprescindible contar en el Presupuesto de Egresos de la Federación con un fondo revolvente para el fortalecimiento, operatividad  y continuidad de los Refugios y sus Centros de Atención Externa”.
 
Finalmente, la RNR constituida legalmente en 2004, pidió la activación inmediata de las AVG en donde las organizaciones civiles la han demandado, entre ellos en San Luis Potosí y que se implemente una política de Estado post-refugio para la restitución de los Derechos Humanos de las mujeres como ciudadanas: casas de transición, fomento económico, acceso a la salud, educación y todo lo necesario para fomentar su bienestar y su desarrollo integral, y en su caso, de sus hijas e hijos.
 
16/GMV/LGL
 







QUINTO PODER
VIOLENCIA
   QUINTO PODER
La subordinación de las mujeres
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche.- 11/10/2016 La Organización Mundial de la Salud sostiene que las diferentes funciones de género que se traducen en roles y estereotipos, pueden generar desigualdades, es decir, diferencias entre mujeres y hombres que favorecen sistemáticamente a uno de los dos grupos, lo que se traduce en violencia y discriminación contra ellas.
 
Ello constituye la pieza clave para entender la dominación y discriminación en contra de las mujeres por parte de los hombres, y ha impedido su pleno adelanto. La violencia contra las mujeres es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se le fuerza a una situación de subordinación respecto del hombre.
 
Entender esto nos permite mirar en su plena dimensión que nombrar a un hombre al frente de la Comisión de Igualdad de un congreso, (como ocurrió en Sinaloa) constituye un acto que promueve la subordinación de las mujeres que integren la comisión respecto al “hombre” que fue nombrado y designado.
 
Esta condición prevalecerá con todas las mujeres que busquen una alianza desde la sociedad civil, otros organismos públicos para contribuir a eliminar la desigualdad contra las mujeres, condición contradictoria con los principios de la propia comisión.
 
Esto nos lleva repensar en la razón por las que se crearon las cuotas paritarias: para que las mujeres se representaran a sí mismas en espacios de toma de decisión a fin de garantizar, difundir y defender los derechos e intereses de género, fundamentalmente con el propósito de revertir las desigualdades históricas, resultado de las formas de opresión y control (entre ellas, que las voces de las mujeres fueran representadas por los hombres).
 
Las mujeres estamos en proceso de construir nuestra propia voz, nuestros discursos, desde la reflexión para escucharnos a nosotras mismas, y esto nos permitirá  transitar hacia el ejercicio pleno de nuestros derechos para revertir esas desigualdades que hoy día se traducen en feminización de la pobreza, del analfabetismo, de los salarios peor remunerados.

Las instituciones de atención a las mujeres y las comisiones legislativas, son resultado de las recomendaciones que el Estado Mexicano ha recibido de organismos internacionales y por los tratados y convenciones que ha signado, como la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Belém do Pará) que reconocen la necesidad de implementar acciones afirmativas para revertir la desigualdad.
 
El Comité de expertas de la CEDAW recomendó al Estado parte que:
 
b) Elimine los obstáculos que impiden que las mujeres, en particular las indígenas, participar en la vida política de sus comunidades, inclusive realizando campañas de concienciación orientadas a ampliar la participación de la mujer en la vida política en los planos estatal y municipal;
 
Es contradictorio entonces que por un lado el congreso tenga esa responsabilidad, y un espacio que representa una oportunidad de participación para las mujeres, no sea ocupado por una.
 
Las críticas al sistema paritario, las acciones afirmativas y las medidas de protección a los Derechos Humanos de las mujeres son criticados bajo el argumento de que “las mujeres quieren todo y discriminan al hombre”.
 
Las mujeres no queremos todo, queremos empezar a tener voz, empezar a representarnos a nosotras mismas.
 
¿Es que acaso es tan difícil comprender que podemos hablar por nosotras mismas, pensar y defender nosotras mismas nuestro derecho a la construcción de una sociedad igualitaria, desde la perspectiva de las mujeres?
 
* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.
 
16/AC/LGL







OPINIÓN
DERECHOS HUMANOS
   COLABORACION ESPECIAL
   La Cumbre de la Paz en Colombia
Un encuentro mundial de mujeres
La abogada y responsable del programa de justicia transicional, Catalina Díaz (al micrófono), esclareció algunos de los mitos que se han propagado en redes sociales y medios, a fin de desacreditar el acuerdo de paz entre la guerrilla, el gobierno y la sociedad | Foto Lydia Cacho
Por: Lydia Cacho*
Cimacnoticias | Bogotá, Col.- 23/09/2016 Es morena de facciones afiladas y pómulos prominentes, viste un traje típico, porta en el pecho un gran collar bordado de chaquiras, un abalorio de protección. Se llama Alcira Villafaña, desde hace 30 años, cuando era niña, su padre, quien fuera un reconocido líder de los movimientos comunitarios indígenas, la involucró en la defensa de la cultura y la tierra.
 
Alcira vive en Magdalena, uno de los 32 departamentos de Colombia localizado al norte del país, en la región Caribe colombiana. Hoy en Bogotá, como miembro de la II Cumbre de Mujeres y Paz, habla con la entereza de una líder espiritual: “la guerra es una epidemia, una enfermedad del espíritu humano. Yo soy parte de la Junta Nacional de Mujeres Indígenas. Estamos aquí en la Cumbre de la paz porque tenemos confianza en la construcción que hemos hecho como pueblos y como mujeres para arrancar la raíz de la guerra de nuestra tierra”.
 
Alcira ha trabajado con víctimas y sobrevivientes del conflicto armado en Colombia, ha visto de todo, dice, conoce las historias de mujeres violadas, de hombres y niños asesinados por todos los bandos, pero desde niña conoció bien la historia del genocidio de los pueblos originarios de Colombia. Por eso tenemos paciencia, dice, hemos sabido esperar hasta que los políticos entiendan que la voz del pueblo manda la paz y no la guerra. Hoy parece que la espera ha terminado.
 
A once días de que se lleve a cabo el plebiscito por la paz en Colombia, que tiene como meta poner fin a la guerra interna que ha durado 50 años y dejado ocho millones de víctimas, se reunieron más de 600 mujeres líderes comunitarias de todo Colombia, y  especialistas del mundo, dedicadas a procesos de paz. Se dieron cita embajadores de países europeos y funcionarias públicas de alto nivel.
 
Esta Cumbre de Mujeres por la Paz no fue cubierta adecuadamente por ningún periódico colombiano. Ni una sola nota sobre esta segunda cumbre llegó a las primeras planas de los diarios más importantes del país, a pesar de la trascendencia histórica del evento, similar a los que se llevaron a cabo en su momento en la pacificación de Irlanda del Norte, Filipinas, Sudáfrica o incluso en España, durante los diálogos con la ETA.
 
El ambiente en los salones y pasillos del histórico hotel Tequendama en la ciudad de Bogotá se respira saturado de emoción. Mujeres diversas, activistas, políticas, empresarias, intelectuales, académicas, científicas, diplomáticas, de entre 18 y 90 años están presentes. Las afrocolombianas, indígenas originarias, las de la altillanura, las rurales y citadinas, todas se organizan en grupos para poner sus agendas locales sobre la mesa y buscar fórmulas y estrategias para interactuar formalmente en el contexto de la campaña denominada  “Sí a la Paz” y posteriormente en la articulación de lo que se adivina un largo y complejo proceso de pacificación, sanación y justicia restaurativa.
 
Este 26 de septiembre, después de décadas de trabajo comunitario y político, se llevará a cabo la firma definitiva que hará realidad el Acuerdo Final entre el gobierno Colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército Popular (FARC-EP), para dar fin al conflicto armado de este país sudamericano que durante cinco décadas ha sido sometido a la violencia armada entre grupos guerrilleros, cárteles de delincuencia organizada dedicados a la narcoindustria y la trata de personas, así como los grupos de paramilitares, originalmente auspiciados por empresarios locales, y que terminaron convirtiéndose en milicias mercenarias que robaron y despojaron de sus tierras a cientos de miles de ciudadanos, que cometieron crímenes de lesa humanidad, secuestros y violaciones multitudinarias de niñas y mujeres.
 
De acuerdo con los informes del gobierno nacional del presidente colombiano Juan Manuel Santos, los cárteles de la droga han sido sometidos a una mínima capacidad operativa, y con los años, se han convertido en pequeños grupos criminales perseguidos persistentemente por las autoridades; mientras que los grupos paramilitares se han fragmentado y algunos de sus excombatientes se han pronunciado esta semana por el Sí a la paz. 
 
El pasado 21 de septiembre, 23 ex jefes de grupos paramilitares denominados Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) todos ellos encarcelados en prisiones de los Estados Unidos y Colombia, firmaron un desplegado difundido en medios y redes sociales; en él, se dirigen al presidente Santos y a la sociedad colombiana. Un fragmento del comunicado dice a la letra: “En otros tiempos fuimos contradictores y enemigos acérrimos de las guerrillas, hoy sólo tenemos la mano tendida y el corazón dispuesto para regresar al país a contribuir con la paz en Colombia”.
 
Los grupos paramilitares, financiados por empresarios y terratenientes, han sido, de la mano de las guerrillas y los cárteles, instrumentales en la devastación psico-emocional, en la fractura del tejido social y la crisis económica de poblaciones enteras en diversas regiones de Colombia; acompañadas por un abandono histórico del gobierno de su propia responsabilidad respecto al desarrollo social, lo cual incrementó la pobreza plagada de violencia y emigración forzada.
 
En un largo proceso de búsqueda de alianzas de paz, Colombia llevó a cabo acuerdos de extradición con los Estados Unidos, gracias a los cuales los líderes paramilitares recibieron sentencias condenatorias a cambio de que treinta mil miembros armados de sus grupos se desmovilizaran e integraran en la vida civil.
 
En su comunicado los paramilitares “tienden la mano a la paz” en búsqueda de nuevos acuerdos para ser integrados en los procesos de justicia transicional que podría acortar las condenas de algunos de sus líderes. El presidente Santos aún no ha respondido a esta propuesta, y según las especialistas de la Cumbre, no lo hará hasta después del plebiscito que se llevará a cabo el 2 de octubre próximo.
 
Durante tres días de trabajo estratégico y político, más de seiscientas mujeres y una decena de hombres llevaron a cabo mesas para elaborar punto por punto las metodologías necesarias para implementar los acuerdos de paz en todas y cada una de las regiones del país.
 
“...Estamos aquí en la Cumbre de la paz porque tenemos confianza en la construcción que hemos hecho como pueblos y como mujeres para arrancar la raíz de la guerra de nuestra tierra”: Alcira Villafaña | Foto Lydia Cacho


Entre quienes coordinaron las mesas de debate y el análisis de factibilidad de implementación de los acuerdos, se encontraba la Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer, Martha Ordóñez, la mexicana Belén Sanz, que es representante de la Agencia de las Naciones Unidas para la Mujer en Colombia (ONUMujer); el Alto Comisionado para la paz, Sergio Jaramillo y Catalina Díaz, la directora de Justicia Transicional del Ministerio de Justicia de Colombia. Los debates giraron en torno a las verdaderas posibilidades de implementación de los acuerdos en el contexto de post-conflicto que vive este país latinoamericano.
 
Las activistas organizadoras de la Cumbre Nacional de Mujeres y Paz, coordinaron 20 mesas regionales con mujeres que representan a todas las regiones de Colombia  para la identificación de estrategias y acciones para la incidencia y participación efectiva  de las mujeres en la implementación del acuerdo final entre el gobierno y las FARC-EP. A su lado, en las reflexiones colectivas participaron también Mónica McWilliams, negociadora y signataria del proceso de paz de Irlanda del norte, junto con la experta Carmen Magallón, vicepresidenta de la Asociación Española de Investigación para la Paz, Marie Andersson, embajadora de Suecia y Johan Vibe, embajador de Noruega. A su lado la experta en negociación de conflictos de Filipinas Myriam Coronel, Katherine Ronderos, Marina Gallegos y una veintena más de mujeres colombianas organizadoras del encuentro.
 
Uno de los momentos que adquirió mayor relevancia en el diálogo público se dio cuando la irlandesa Mónica McWilliams advirtió a las asistentes “La paz es un proceso, largo y complejo; cada vez que alguno de los actores de este proceso de paz retome las armas o ejerza violencia, debemos decirle no puedes hacer esto, y este es el castigo por romper las reglas”.
 
La negociadora aseguró que la clave del éxito de la paz estable y duradera es la verdadera integración; “Si tu acuerdo de paz dice que debes ceder ciertas cosas a ciertos individuos, esos acuerdos deben ser respetados”, y recordó anécdotas de las complejidades que el pueblo irlandés enfrentó para aprender a vivir al lado de quienes antes se consideraban enemigos terroristas.
 
McWilliams añadió: “será difícil incluir a la integración a los ex guerrilleros de las FARC, difícil también estar con los soldados y con los actores de las diferentes fuerzas de seguridad privadas y públicas que cometieron crímenes. Nosotros lo logramos en Irlanda del Norte y la comunidad internacional fue un pilar durante todos estos años.”
 
La voz de la comandanta guerrillera Victoria Sandino resuena en el salón Rojo del hotel donde se celebra la Cumbre. “daremos el sí a la paz porque queremos una verdadera democracia donde todos podamos vivir con libertades plenas y seguros, donde se respeten las ideas, y todos los niños y niñas tengan educación”.
 
Su verdadero nombre es Judith Salamanca Herrera, ella narra en entrevista que cuando tenía 8 años iba caminando con su abuela en su zona natal de Tierralta, Córdoba. Pasaban los hombres armados, de traje verde con mochilas al lomo, ella preguntó a la abuela ¿son los policías? La anciana respondió “si, mija son la policía del monte”. Eran en realidad los guerrilleros de las FARC-EP.
 
Judith tenía 12 años cuando se inició en las juventudes comunistas; trabajó como alfabetizadora haciendo trabajo social en las comunidades, hasta que un día se dio cuenta de que los movimientos civiles y sindicalistas eran perseguidos y no tenían derechos, entonces se sumó a las filas de la guerrilla. Hace 2 años, en 2014, se convirtió en la primera mujer en tomar la palabra en la mesa de negociaciones de la Habana en Cuba, como representante de la Subcomisión de Género de la Mesa de Negociaciones para la paz.
 
La comandanta Victoria Sandino asegura que al escuchar a las víctimas durante estos 20 meses, recordó su juventud, en la década de los años 80, cuando los paramilitares sembraron el terror y la persecución de la gente de izquierda, de campesinos y guerrilleros. “Tenemos que recuperar la memoria histórica, porque es la única manera en que podremos explicarnos lo sucedido, acceder a la verdad, resarcir a todas las víctimas, perdonarnos todas y todos”. 
 
Al día siguiente de este evento, los diarios colombianos daban testimonio de todas las declaraciones, pormenores de hombres, políticos, analistas, ex presidentes, ex guerrilleros, pero no está reflejada ninguna voz de las mujeres que en este momento están articulando las estrategias para implementar la paz en todas las comunidades y grupos veredales, ni las que están articulando la educación para el voto por el sí en el plebiscito.
 
Este punto llama la atención en particular porque los acuerdos de paz y el propio presidente Santos, así como el responsable del poder judicial, han declarado públicamente que éste es un proceso que debe integrar a las mujeres, 52 por ciento de la población, que ellas han sido las víctimas más golpeadas durante los años del conflicto armado.
 
Son, sí, las encargadas de cuidar a los huérfanos de la guerra, de organizar los programas gubernamentales denominados Madres Comunitarias, cientos de miles de mujeres y niñas víctimas de violencia sexual por parte de guerrilleros, militares, paramilitares y narcotraficantes. Ellas, las viudas y huérfanas de cientos de miles de hijos asesinados y desaparecidos, han sido y son las responsables de la triple jornada que ha permitido la existencia de las organizaciones comunitarias a pesar de la guerra. Los datos revelan que la mayoría de los actores violentos son hombres, la mayoría de las actoras de rescate social y cultural son mujeres.
 
Diego Bautista, representante del Alto Comisionado para la Paz en Colombia, reconoció en la Cumbre el papel de las mujeres, aseguró que la arquitectura institucional en Colombia  no es la ideal para implementar la paz. En entrevista aseguró que “se necesitarán reformas constitucionales y legales, pero sobre todo se deberá asegurar la paridad en la participación de las mujeres en la política”.
 
Ellas trabajan arduamente por la paz y para lograr este acuerdo que se visibiliza en las cúpulas del poder, pero los medios de su país no las ven como actoras políticas, a pesar del reconocimiento que la ONU ha hecho del trabajo pacificador de estas mujeres.
 
En el acuerdo de La Habana se menciona la palabra mujer 197 veces, en 14 instancias concretas de implementación se exige la participación de las mujeres; en el acuerdo se reconoce plenamente la discriminación contra las mujeres en todos los ámbitos y se admite que son en su mayoría, las despojadas del derecho a la tierra, y las víctimas de la violencia económica. De allí que entre las consignas que se escucharon en los salones de la Cumbre la más sonora fue “Queremos ser ciudadanas pactantes, no mujeres pactadas”.
 
La abogada y responsable del programa de justicia transicional, Catalina Díaz, esclareció algunos de los mitos que se han propagado en redes sociales y medios, a fin de desacreditar el acuerdo de paz entre la guerrilla, el gobierno y la sociedad.
 
La funcionaria federal aseguró que no habrá impunidad ni amnistía para nadie. “Habrá investigación, juzgamiento y sanción de todos los crímenes. Habrá sentencias de entre 15 y 18 años para los violadores”. Dijo que “todo victimario deberá asumir la responsabilidad de los crímenes cometidos”. Además la funcionaria declaró que la reparación del daño deberá incluir  la salud psico-emocional, física y sexual de las miles de mujeres y niñas víctimas de violencia sexual.
 
Agregó que el retorno es un tema crítico para las mujeres que fueron desplazadas a lo largo de los años y a quienes se les despojó de sus tierras y asesinó a sus esposos, hijos o hermanos, ultimados por los diferentes grupos armados. Se refirió también a la inminente campaña de desmonte de minas unipersonales que impiden el retorno de las poblaciones a las diversas comunidades.
 
Miriam Awad, de Santa Martha Magdalena, perteneciente a la organización de Derechos Humanos Tierra de Esperanza | Foto: Lydia Cacho


Díaz enfatizó que todos los insurgentes presentes en la Habana en los acuerdos de paz, están bajo investigación por crímenes de guerra que deberán ser probados. Reiteró que la amnistía general es falsa, que los tribunales especiales sí tendrán jurisdicción frente a los crímenes de financiación de grupos paramilitares e insurgentes, sin importar si quien les financió es una empresa poderosa o reconocida, se investigará y sentenciará a quien resulte responsable.
 
Las mujeres activistas mencionaron la región de San Carlos Antioquía como el sitio emblemático del conflicto, pues 95 por ciento de la población fue víctima de desplazamientos forzado debido a la violencia generada por los grupos armados. Un acto simbólico sin precedentes en los eventos protocolarios diplomáticos y gubernamentales, fue la subida al escenario de nueve mujeres afro-colombianas, quienes leyeron en voz alta los acuerdos finales de la Cumbre.
 
“La gente que se opone a la paz, no ha visto lo que nosotras atestiguamos. Entre 1998 y 2002, la época en que hubo un mayor número de masacres efectuadas por los grupos paramilitares, las mujeres de mi organización trabajamos, desde hace 25 años, creando modelos para la defensa de los derechos de la población desplazada por el conflicto armado”, estas son las palabras de la activista Miriam Awad, de Santa Martha Magdalena, perteneciente a la organización de Derechos Humanos Tierra de Esperanza.
 
Ella y sus compañeras han trabajado con familias desplazadas, en particular con mujeres, niñas y niños, en el desarrollo de una agenda común del Caribe colombiano. “Por lo mismo nosotras sabemos desde hace años cómo en las comunidades más dolidas por la guerra se entiende, se asume y se desea la paz”, declara Miriam durante la entrevista para Cimacnoticias.
 
Además de los informes de cada mesa de trabajo regional, se creó el Manifiesto Político de las Mujeres por un País en Paz, el cual fue leído al final de la tercera jornada en un acto protocolario con representantes de España y otros países de la Unión Europea, de África, Filipinas e Irlanda del Norte, así como con funcionarios y funcionarias del gobierno nacional de Colombia.
 
El encabezado de este Manifiesto de una cuartilla dice: “Nosotras las mujeres colombianas desde diversas identidades y expresiones de ser mujer, participantes de la II Cumbre de Mujeres y Paz, y provenientes de regiones y territorios andinos, amazónicos, caribeños, insulares, del pacífico, de los llanos, del norte, del sur, del oriente y occidente del país, y de otros territorios fuera de nuestras fronteras, que a lo largo de nuestra vida nos hemos dedicado a construir un país, una casa y una calle en paz, y a que todas las personas podamos vivir seguras y valoradas en nuestra dignidad humana, afirmamos que necesitamos la paz para defender la vida, afianzar la democracia, para garantizar la participación y la representación activa de las mujeres y el goce efectivo de nuestros Derechos Humanos.”
 
*Lydia Cacho. Periodista mexicana, ganadora del premio UNESCO-Guillermo Cano a la valentía en el periodismo, se encuentra en Colombia cubriendo el proceso de paz y el plebiscito. @Lydiacachosi 
 
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