MUJERES CAUTIVAS
VIOLENCIA
   MUJERES CAUTIVAS
La Prostitución es Siempre Explotación
Cimacfoto: César Martínez López
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 21/03/2017 El pasado 15 de marzo, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas dedicó su sesión a la trata de seres humanos. La Ministra de la Niñez, de las Personas Adultas Mayores y de Igualdad de Género de Suecia, hizo una magistral intervención para promover el Modelo Nórdico para enfrentar la prostitución y sobre la necesidad de poner en marcha políticas públicas desde un enfoque sistemático sensible al género, además de abordar las causas de la trata de mujeres y niñas en la agenda internacional.
 
Entre otras cosas mencionó que Suecia se alinea con la recomendación de la Unión Europea y la intervención de Noruega a nombre de los países nórdicos.
 
Combatir las brutales violaciones a los derechos humanos que sufren las víctimas de la trata de personas debe ser una prioridad para todos los Estados Parte de la ONU. Es responsabilidad de todos. Dijo, también, que Suecia refrenda su compromiso de erradicar todas las formas de trata de personas y las distintas formas y modalidades de explotación.
 
El debate organizado por el Reino Unido a nivel Ministerial fue muy importante por muchas razones. En primer lugar, dijo la representante de Suecia, necesitamos asegurar que este tema se mantenga en la agenda global. En segundo lugar, porque es necesario movernos en acciones que vayan en línea con la Resolución 2331 (2016). Y finalmente, dijo, porque la trata de personas es una amenaza transnacional, que requiere respuestas transnacionales y las Naciones Unidas nos ofrecen el foro ideal para lograr esta meta.
 
La trata de personas y las distintas formas de esclavitud van en aumento. Y esto se debe al surgimiento o fortalecimiento de la delincuencia organizada nacional e internacional, así como a los actuales conflictos y al desplazamiento masivo de la población civil. Y se incrementa y florece porque existen aquellos que están listos y al acecho para explotar cruelmente a las personas que viven situaciones de vulnerabilidad.
 
La manera más efectiva para erradicar la trata de seres humanos es combatir las causas estructurales que le dan origen. La causa de origen principal es la demanda: si los hombres no compraran servicios sexuales no habría trata para la explotación sexual. 
Prevenir los conflictos y el desplazamiento antes de que ocurra e invertir en desarrollo igualitario y sustentable para todas y todos son medidas importantes para combatir la trata de personas. Las obligaciones internacionales relacionadas a la trata de personas y al trabajo forzado deben ser respetadas y cumplidas.
 
También dijo que el Consejo de Seguridad tiene un papel muy importante que jugar en la prevención, incluyendo este tema en la Agenda de Paz Sostenible. Además, los mandatos del Consejo de Seguridad deben incluir el papel que los grupos de delincuencia organizada, así como los grupos terroristas juegan en perpetuar situaciones de inestabilidad y conflictos que facilitan la trata de personas, y la propia trata de personas. Trabajar sobre el terreno para generar instituciones del sector de seguridad efectivas y transparentes puede ampliar la capacidad de los Estados miembros para combatir a estos grupos. 
 
Como lo había reportado previamente el Secretario General, hay un nexo claro entre conflicto y post-conflicto relacionado con la violencia sexual, la trata de personas y la esclavitud sexual, trabajos forzados, tráfico de órganos, etc., la lista es larga. Y dijo que se enfocaría en la explotación sexual – predominantemente dirigida a mujeres, niñas y niños.
 
Y mencionó que los efectos o daños de la trata con propósitos de explotación sexual son diferentes de los daños causados por la trata con otros propósitos de explotación. Su gravedad se debe a las formas específicas en que los cuerpos de las mujeres y niñas tratadas o explotadas son abusados y usados.
 
Por lo que, reconociendo que la trata de personas y la explotación sexual tienen una clara dimensión de género, es indispensable que todas las acciones contra la trata tengan obligatoriamente que contar con un enfoque género-específico. 
 
Suecia, dijo, quiere resaltar la importancia de no crear mercados legales para los tratantes de personas y explotadores. Hay una discusión en curso dentro de la ONU, y en todas partes, acerca de si la prostitución debe ser vista o no como una profesión; el término “trabajadoras sexuales” se usa frecuentemente en esta discusión.
 
La política sueca sobre este tema es clara. La prostitución NUNCA puede ser vista como un trabajo; la prostitución es siempre explotación. Por eso, Suecia hace un llamado urgente a más países para que consideren aprobar legislaciones que sancionen la demanda y ofrezcan protección y asistencia a las personas explotadas – de esa manera, se debe modificar el enfoque criminal y la sanción de las personas explotadas, a los explotadores y consumidores de sexo de paga. Para las víctimas, incluir el conocimiento de sus propios derechos, incluyendo los derechos sexuales y reproductivos es crucial.
 
Otro elemento esencial es la rendición de cuentas en ambientes de conflicto y post-conflicto. Suecia apoya enfáticamente la implementación de la política de las Naciones Unidas de cero tolerancia a la explotación y abuso sexual.
 
Como Presidente del Grupo de Trabajo sobre Niñez y Conflictos Armados del Consejo de Seguridad, señaló, también queremos resaltar la particularmente situación de vulnerabilidad de la niñez en estos contextos, así como resaltar el reclutamiento forzado y compulsivo de niñas y niños para ser usados en conflictos armados o actividades de la delincuencia organizada. 
 
El Objetivo 8.7 de las Metas del Desarrollo Sustentable nos require eliminar cualquier forma de trabajo infantil y debemos enfocarnos con determinación en alcanzar esta meta.  También necesitamos enfocarnos en la meta 5 relacionada con la igualdad de género y otras metas relevantes de la Agenda de Desarrollo Sustentable, dijo.
 
Finalmente, necesitamos permitir que las mujeres y niñas decidan sobre sus propios cuerpos, vidas y futuros en todos los contextos. Necesitamos involucrar más mujeres en ambas, las actividades de construcción de paz y en las acciones contra la trata y contra la explotación sexual. Si logramos impulsar una agenda de las mujeres, la paz y la seguridad, podemos garantizar que las voces de las mujeres, sus experiencias y sus soluciones sean traídas a la mesa, porque la igualdad de género también es un derecho humano.
 
Y mientras esto se discutía en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos organizó por primera vez una audiencia temática sobre Mujeres “Trabajadoras Sexuales” en las Américas, en donde se festinó que se haya llevado a su consideración el tema y se comprometió un informe temático, sin escuchar a las sobrevivientes, pero eso será el tema de otra columna.
 
*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora
 
17/TUZ/GG







MUJERES CAUTIVAS
DERECHOS HUMANOS
   MUJERES CAUTIVAS
8 de marzo: un día de lucha por los Derechos de las Mujeres
CIMACFoto:César Martínez López
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 07/03/2017 La historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, donde murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron, ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.  También se reconoce como antecedente las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1957, también en Nueva York.
 
PROTAGONISTAS DEL 8 DE MARZO
 
Si la máquina del tiempo existiera, podríamos ver a Celia o a Elisa, junto con sus compañeras de fábrica, caminando por las calles de Nueva York a fines del invierno de 1857. Era una época en la que cada vez más mujeres se incorporaban a la producción, especialmente en la rama textil, donde eran mayoría absoluta. Pero las extenuantes jornadas de más de 12 horas a cambio de salarios miserables sublevaron a las obreras de una fábrica textil neoyorquina que salieron a reclamar por sus derechos. Era el 8 de marzo y las manifestantes fueron atacadas por la policía.
 
Pero no fue la primera ni la última vez que las obreras textiles se movilizaban. Medio siglo más tarde, en marzo de 1908, 15 mil obreras marcharon por la misma ciudad al grito de “¡Pan y rosas!”, sintetizando en esta consigna sus demandas por aumento de salario y por mejores condiciones de vida.
 
Fue, finalmente, en 1910, durante un Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, que la alemana Clara Zetkin propuso que se estableciera el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, en homenaje a aquellas que llevaron adelante las primeras acciones de mujeres trabajadoras organizadas contra la explotación capitalista.
 
INSTITUCIONALIZACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL 
 
Fue el 8 de marzo de 2011 cuando el Fondo de Naciones Unidas para las Mujeres (UNIFEM), propuso a la Asamblea General de la ONU que todos los 8 de marzos se conmemorara el Día Internacional de las Mujeres y fue, a partir de ese año, que en lugar de conmemorar a nuestras ancestras, se convirtió en una celebración sin sentido, vacía de su contenido principal, donde hoy nos dicen felicidades y nos regalan una flor.
 
8 DE MARZO DE 2017
 
Y este 8 de marzo será, sin lugar a dudas, una conmemoración diferente, gracias a la iniciativa de convocar al Paro Internacional de Mujeres, que nos declaramos en huelga de trabajo, labores domésticas y de cuidado y de consumo, en por lo menos 40 países del mundo. Bajo la consigna “si nuestro trabajo no vale, produzcan sin nosotras”, tomaremos las calles las plazas, para protestar por la igualdad sustantiva y contra la violencia machista.
 
Dejaremos de trabajar, de cuidar, de limpiar y de consumir. Es un reconocimiento de que hay un sistema político, económico y sociocultural que nos oprime en todo el mundo y al que aspiramos subvertir. Es un llamado a construir un feminismo inclusivo e interseccional que nos invita a unirnos a la resistencia contra la discriminación, el racismo, la islamofobia, el antisemitismo, la misoginia y la explotación capitalista, porque nos están matando, porque nos desaparecen, porque no queremos ni una más víctima de las redes de trata y prostitución y ni una menos desaparecida o víctima de feminicidio.
 
Distintos grupos tomaran las calles con sus demandas específicas, nosotras contra la explotación de mujeres y niñas, sobre todo porque la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y otros Congresos estatales insisten en reglamentar la prostitución y reconocerla como “trabajo”.
 
POR QUÉ NOS OPONEMOS
 
Es acaso porque las abolicionistas somos de derecha y tenemos pactos con Bush, como se ha estado divulgando por Marta Lamas, o que vemos la sexualidad humana desde una postura moral y nos resistimos al progreso. No, no es así, nos oponemos porque como ha sucedido en Holanda, Alemania, el Estado de Victoria, en Australia, o Brasil y Uruguay, la antigua dicotomía entre la mujer virtuosa y la puta se reemplazó por una nueva dicotomía: trabajadora sexual – mujer víctima de trata. 
 
Mientras tanto, con el objeto de defender a la prostitución como un “trabajo”, se articuló la definición de la trata como neutral al género, mediante la trata para explotación laboral y la trata para explotación sexual se integraron bajo el mismo rubro, como “trata de personas”. 
 
De otra manera, hubiera sido muy evidente que el daño profundo de la trata con propósitos sexuales es decididamente una condición de género mediante la cual la víctima de la trata es trasladada o transportada para la prostitución.  “La prostitución” fue borrada del léxico y fue reemplazada por “trabajo sexual”.  De la misma manera, “proxeneta, lenón o padrote”, “reclutador” y “propietario de burdel” se reemplazaron por “dueños de negocios o empresarios” o “gerentes”. 
 
Sin embargo, el término “trata” resulta un poco complicado, porque significaba que aquellas personas tratadas son víctimas.  Entonces, el término “trata” empezó a reemplazarse con uno mucho más neutral, “migración”.  Debido a que era peligroso que los agentes que se benefician de la transportación de mujeres fueran estigmatizados como tratantes comunes, por lo que se acuñó la frase de “migración asistida”.
 
La verdad es que lo que se insiste llamar trata sexual no es nada menos que la prostitución globalizada. Los industriales del sexo transportan niñas y mujeres a través de fronteras nacionales o locales y las “lanzan” a la prostitución en lugares donde sus víctimas son menos capaces de resistir y donde existe la mayor demanda para ellas, siendo, finalmente la demanda la que a través de la prostitución, propicia la trata. En países con mayor grado de avance de las mujeres es donde existen relativamente pocas mujeres disponibles localmente para la explotación sexual comercial.  Los burdeles de los Estados Unidos, Canadá, Holanda, Alemania, Austria, Suiza y Australia están llenas con mujeres tratadas de Asia, América Latina y Europa del Este. 
 
El crear distinciones entre prostitución (o “trabajo sexual”) y la trata protege a los negocios de la industria sexual.  Aquellas personas que han promovido ese tipo de distinciones han sido en su mayor parte los que tienen intereses económicos relacionados con la industria del sexo. Países entre los que sobresalen Holanda y Alemania, que legalizaron y establecieron impuestos a los negocios de la industria del sexo y financian el cabildeo a favor de la prostitución a través de organizaciones no gubernamentales, grupos libertarios y los intereses de la industria del sexo.
 
Su filosofía fue originada por una organización cuya sede está en Coyote, California,  quienes se abrogan el crédito de haber acuñado el término de “trabajadoras sexuales” en los principios de los años 70.  Ahora, Coyote representa solo una mezcla de activismo libertario y empresarios de la industria del sexo, asociados con la Alianza Global contra la Trata de Mujeres (GATW) cuya filosofía es que la prostitución es un trabajo, como cualquier otro y que debería ser legalizado como tal.
 
Si esta postura avanza en nuestro país, además de que competiríamos con Brasil por el segundo lugar mundial como destino de turismo sexual, personajes como Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, expresidente del PRI en la Ciudad de México, serían empresarios, en lugar de delincuentes.
 
**Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora
 
17/TUZ/GG







CRISTAL DE ROCA
DERECHOS HUMANOS
   CRISTAL DE ROCA
La llaga
CIMACFoto:César Martínez López
Por: Cecilia Lavalle*
Cimacnoticias | Chetumal, QR.- 07/03/2017 Ahí están las llagas. Supuran. Duelen. Hieden. Y, sin embargo, en general, a lo mucho se mueve la cabeza en señal de consternación o, a lo poco, se voltea a otro lado para mirar “cosas más importantes”.
 
Las violencias contra las mujeres suponen llagas enormes a nuestro sentido de humanidad. O, más precisamente, a lo que hemos supuesto o queremos suponer que significa nuestra humanidad.
 
Son muchas las violencias que se infligen a las mujeres de todo el mundo. Y se les infligen porque son mujeres. Nacer mujer implica en los hechos –y a menudo en el derecho también- no tener garantizados distintos derechos humanos o simplemente no tener derecho a tener derechos.
 
Y a menudo se justificará: Es que hizo tal cosa que estaba prohibida (claro, prohibida por ser mujer, porque de ser hombre no estaría prohibida). Es que estaba en tal lugar a tales horas (porque hay lugares y horas vedados para las mujeres).
 
En el fondo, y sin rebuscar mucho, el tema es que nacer humana no te garantiza los mismos derechos que nacer humano.
 
Y, lo que es peor, a media humanidad le parece bien que así sea, y a buena parte de la otra mitad le parece que es una barbaridad, pero qué se le va a hacer, ni modo.
 
Entonces, a tres cuartas partes de la humanidad le parece bien o poca cosa, lo mismo que mujeres ganen menos que hombres por el mismo trabajo, o que el “Club de Tobi” esté instalado en el poder político, económico, académico, cultural o religioso; y apenas si respinga con el acoso y el hostigamiento sexual, las violaciones sexuales, la prostitución, la Trata o los feminicidios.
 
Porque no veo indignaciones colectivas cuando el 95 por ciento de las personas víctimas de Trata son mujeres y niñas. No hay indignación nacional –en casi ningún país- cuando aparece una mujer tumultuariamente violada, asesinada y su cuerpo tirado a la basura. Vamos, no veo exigencia colectiva en México porque una de cada dos mujeres es víctima de violencia en su hogar, hay decenas de miles de mujeres y niñas desaparecidas, y hay pueblos enteros dedicados a la Trata.
 
¿Acaso no se nos considera humanas? O, más bien, deberíamos preguntarnos, ¿qué clase de humanidad somos?
 
Al parecer y por lo pronto, la emergencia en la que nos encontramos nos aconseja dejar esa pregunta para después. Y por eso los movimientos de mujeres han organizado para este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, una huelga masiva de mujeres.
 
Con el lema “Nosotras paramos”, se invita a que las mujeres paren sus labores, cualesquiera que estos sean, al menos durante media hora. Y en más de 40 países habrá marchas para exigir la garantía a nuestros derechos, empezando por el derecho a una vida libre de violencia. “Si nuestras vidas no valen, nosotras paramos”, es la consigna.
 
Se busca hacer evidente lo que aportamos cotidianamente; hacer patente que sin nosotras el mundo no funciona: ni el hogar ni la política ni la economía. Nada.
 
Y con todo y que me parece una buena idea –probada con enorme éxito en Islandia en 1975- y con todo con que estoy absolutamente segura que tarde o temprano esta estrategia tendrá éxito y, por supuesto, deseo que lo tenga, no dejo de tener un mal sabor de boca.
Porque no basta ser la mitad de la humanidad, no basta ser humanas, sino que hay que demostrar que valemos por lo que hacemos.
 
De modo que no será un elemental sentido de justicia o de solidaridad, o de cualquier otro considerado esencialmente humano, el que sea motor para que se detengan las violencias contra las mujeres; sino el pragmatismo.violencias contra las mujeres, acoso, hostigamiento sexual, violaciones sexuales, prostitución, Trata, feminicidios, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, huelga masiva de mujeres, “Nosotras paramos” 

 
Entonces quedará pendiente ganar la humanidad. Y acaso esa sea la gran llaga que hoy nos debe doler.
 
Apreciaría sus comentarios: cecilialavalle@hotmail.com
 
*Periodista de Quintana Roo, feminista e integrante de la Red Internacional de periodistas con visión de género.
 
17/CL/GG
 







INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Revela investigación en España
Volantes que anuncian prostitución en parabrisas ocultan explotación sexual
Por: la Redacción*
Cimacnoticias | Madrid, Esp .- 27/02/2017 Los cada vez más habituales flyers (volantes) que anuncian prostitución y que se sitúan en los limpiaparabrisas o por el suelo de las calles de Madrid han sido sometidos a un estudio para analizar su contenido. Lo han hecho profesionales de la investigación y docencia de la Universidad de Comillas ICAI-ICADE, Carmen Meneses, Jorge Uroz y Antonio Rúa.
 
Entre los datos revelados sorprende que los mensajes “ofrecen una visión de la prostitución libre, voluntaria e independiente” que es contraria a la realidad de la prostitución. Este estudio forma parte de uno mayor sobre prostitución y trata llevado a cabo dentro del marco del proyecto I+D+I “Visibilizando a las víctimas de trata: actuando contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual”.
 
En Sexo por anuncios: Análisis de los flyers de servicios sexuales en Madrid han analizado 107 flyers recogidos en la vía pública de la ciudad, mediante un análisis del discurso y de contenido, complementado con un análisis cuantitativo de las variables principales.
 
El análisis ha permitido señalar que los destinatarios de estos anuncios son principalmente varones, casi en exclusividad. Sólo unos pocos incluían a parejas, y solo uno prestaba servicios a mujeres.
 
EURO, PALABRA MÁS REPETIDA
 
Facilitado por el programa Nvivo, se profundizó en la frecuencia de las palabras contenidas en los anuncios o flyers. La palabra “euro” es la que destaca en todos los flyers analizados; se encuentra en prácticamente todos los anuncios, lo que apunta a mostrar la prostitución como un producto más en la sociedad de consumo y que el dinero es la principal razón para ejercer la prostitución.
 
Tras “euro”, las palabras más repetidas son “años”, “discreta”, “discreción”, “chicas”, “copa gratis”, “nuevas” y “zona”.
 
VOLUMINOSA Y LATINA O ANIÑADAS Y ASIÁTICAS
 
El estudio analiza también cómo se presentan las imágenes de estos flyers. Se trata, generalmente, de una iconografía e imágenes provocadoras, con una carga erótica importante, resaltando aquellos atributos corporales femeninos que más puedan atraer sexualmente a los varones: el pecho y las nalgas.
 
Distinguen tres iconografías femeninas: 1. La mujer voluminosa, representada en su mayoría por las mujeres latinoamericanas. 2. Las mujeres asiáticas, con rostro aniñado. 3. La figura delgada y esbelta propia de la imagen femenina de la moda y la estética publicitaria seductora y provocadora.
 
NORMALIZAN EXPLOTACIÓN SEXUAL
 
El estudio concluye que la imagen que transmiten estos flyers, con “una mujer diferente, independiente y liberal que utiliza su cuerpo para obtener beneficios económicos” se aleja de la realidad que existe detrás.
 
Se enmascara la explotación sexual de estas mujeres y se normaliza la prostitución.
 
Apuntan también a que “El alto contenido erótico que muestran y el fácil acceso a los menores, para los que supone un juego de colección de cromos, y que ha hecho que Asociaciones de Madres y Padres (AMPAS) denuncien la situación al Ayuntamiento y éste determine la regulación de este tipo de anuncios por los mensajes que transmite a la población adolescente”.
 
PRÁCTICAS SEXUALES DE RIESGO
 
Para completar el estudio, llamaron a más de cien número de teléfono que aparecían en los flyers, de los cuales sólo respondieron 58.
 
Al contrastar la información que proporciona el flyer con la que encontraron en foros de internet donde “valoran” a las mujeres prostituidas, encontraron prácticas sexuales de riesgo como felaciones sin preservativo (si se paga un precio mayor) o penetración sin preservativo, especialmente entre las asiáticas prostituidas.
 
*Artículo retomado del portal Tribuna Feminista
 
17/RED/GG







MUJERES CAUTIVAS
LABORAL
   Mujeres Cautivas
“Prostitución” y su impacto en la Igualdad de Género
CIMACFoto:César Martínez López
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 13/12/2016
El miércoles 28 de febrero de 2014, en Estrasburgo, el Parlamento Europeo votó la Resolución No. 2013/2103(INI), sobre explotación sexual, “prostitución” y su impacto en la igualdad de género.
 
Es importante traer a colación esta Resolución porque en la Ciudad de México se votó el dictamen de la Comisión de la Carta de Derechos Humanos de la primera Constitución. En el borrador enviado a la Asamblea Constituyente por el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, en su Artículo 15, Apartado F, Fracción 3, Inciso b) se intentaba consagrar el derecho al “trabajo sexual” voluntario y autónomo, con capacitación para desempeñar mejor el “trabajo”, credencialización y sin mecanismos que pudieran garantizar que era voluntario y autónomo.
 
El predictamen, que se dio a conocer 72 horas antes de la votación, eliminaba el inciso b), aunque mantenía la credencialización y la capacitación para todas y todos los trabajadores no asalariados, el que se votó con 13 votos a favor, 1 en contra y 1 abstención.  
 
Pero tenemos que reconocer que el nuevo texto, al contrario del anterior, sí establece la obligación del Gobierno de la Ciudad de promover el empleo asalariado y digno, y no consagra tan contundentemente la precarización del trabajo. Este dictamen será ahora votado en el pleno y tomando en cuenta los enormes intereses que trastoca, no podemos declarar la victoria, todavía.
 
Precisamente por eso es que consideré importante traer a colación esta resolución, que tiene elementos muy importantes, porque, además, es inminente la intención de la ALDF de reglamentar la “prostitución”. Esa resolución establece que:
 
- Reconoce que la “prostitución” y la explotación sexual comercial son cuestiones con un gran componente de género y constituyen violaciones de la dignidad humana contrarias a los principios de los derechos humanos, entre ellos, la igualdad de género.
 
Destaca que hay diversos vínculos entre “prostitución” y trata de personas, y reconoce que la “prostitución” alimenta la trata de mujeres, niñas y adolescentes vulnerables; un alto porcentaje tienen entre 13 y 25 años. La mayoría de las víctimas (62 por ciento) son objeto de trata con fines de explotación sexual, constituyendo las mujeres, niñas y adolescentes 96 por ciento de las víctimas, y que el porcentaje de víctimas de países en vías de desarrollo se ha incrementado alarmantemente.
 
Señala que la “prostitución” es también una cuestión de salud, puesto que deja efectos perjudiciales en las personas que la ejercen, que tienen más probabilidades de sufrir traumas sexuales, físicos y mentales, y presentar un mayor índice de mortalidad que la población media. Añade que muchos de los compradores de sexo lo piden sin protección, lo que incrementa los riesgos para la salud, tanto para las personas en “situación de “prostitución” como para los compradores de sexo.
 
Resalta que la “prostitución” y la industria del sexo tienen consecuencias físicas y sicológicas devastadoras y duraderas, incluso después de haber salido de la “prostitución”, para las personas en esa situación, especialmente mujeres, niñas, niños y adolescentes. Además de ser, a la vez, causa y consecuencia de la desigualdad de género y de perpetuar los estereotipos y el pensamiento estereotipado sobre las mujeres que venden sexo, como la idea de que el cuerpo de las mujeres, niñas y adolescentes está en venta para satisfacer la demanda masculina de sexo.
 
También resalta que la normalización de la “prostitución” es violencia contra la mujer y señala que los hombres que compran sexo son más proclives a cometer actos sexuales coercitivos, violentos, contra las mujeres y que, con frecuencia, muestran actitudes misóginas.
 
Señala que entre 80 y 95 por ciento de las personas que en situación de “prostitución” ha sufrido alguna forma de violencia antes de empezar a ejercer el “trabajo sexual” (violación, incesto, pedofilia), 62 por ciento declara haber sufrido una violación y 68 por ciento padece trastornos de estrés postraumático, un porcentaje similar al de las víctimas de tortura.
 
Establece que considerar la “prostitución” como “trabajo sexual legal”, despenalizar la industria del sexo, en general, y legalizar el proxenetismo no es la solución para proteger a las mujeres de la violencia y explotación, sino que produce el efecto contrario y aumenta el riesgo de que sufran un mayor nivel de violencia; al tiempo que se fomenta el crecimiento de los mercados de la “prostitución” y, por tanto, el número de mujeres víctimas de abusos.
 
Reconoce que a la inmensa mayoría de las personas en esta situación les gustaría abandonarla, pero se sienten incapaces de hacerlo. Destaca que estas personas necesitan ayuda adecuada, particularmente asistencia social y psicológica, para escapar de las redes de explotación; propone que se establezcan programas que ayuden a las personas a abandonar la “prostitución”.
 
De igual forma señala que los problemas económicos y la pobreza son las principales causas de la “prostitución” entre las mujeres, niñas, niños y adolescentes. Hace hincapié en que la exclusión social es un factor fundamental que contribuye al aumento de la vulnerabilidad de las mujeres.
 
Además que la crisis económica y social ha provocado desempleo, dando lugar a que las mujeres más vulnerables empiecen a ejercer la “prostitución”/entren en el negocio del sexo”, con objeto de superar la pobreza y la exclusión social.
 
Ojalá que nuestros diputados y una que otra diputada despistada de la Asamblea Constituyente, se dieran la oportunidad de informarse y analizar cuáles han sido las consecuencias de la reglamentación en otros países, y el favor tan grande que le estarían haciendo al dirigente del movimiento territorial del PRI en la Ciudad de México (Gutiérrez de la Torre) con la reglamentación. 
 
Hay pocos temas que tienen la virtud de derribar las diferencias ideológicas y unir a los diputados en torno a intereses y complicidades tan evidentes. La “prostitución” es uno de esos temas.
 
*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora
 







REPORTAJE
LABORAL
   El término no se incluyó en la Carta Magna
Desechan propuesta de incluir “trabajo sexual” en la Constitución
Tomada de argentinaindymedia.org
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 12/12/2016
Mientras crece la demanda de empleos dignos y decentes en la capital, el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera -junto con el Grupo Redactor que elabora el proyecto de Constitución- optó por ampliar las actividades no asalariadas y proponer el “trabajo sexual” como una alternativa más de ocupación.    
 
Así, ofertar el cuerpo sería una vía económica para las capitalinas que viven en la precariedad laboral, con bajos sueldos, sin prestaciones ni seguridad social, o para aquellas que tienen la necesidad y disponibilidad de trabajar más tiempo del que ya lo hacen porque la remuneración que reciben simplemente es insuficiente. 
 
El Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) indica que la tasa de subocupación femenina (con deseo de trabajar más) creció 82 por ciento de 2014 al primer trimestre de 2016. Mientras que en su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), indica que para el primer trimestre de 2016, la tasa de informalidad para las mujeres era de 48.1 por ciento.
 
En medio de este escenario de carestía, Mancera Espinosa –quien se mantuvo ausente de los debates para exponer cómo se podría regular y proteger esta actividad- propuso incluir la “prostitución” como un trabajo no remunerado y dejó que la sociedad civil confrontara sus opiniones. 
 
Ante la complejidad del tema y la presión de agrupaciones civiles que se opusieron o que apoyaron la idea, la Comisión Carta de Derechos de la Asamblea Constituyente, como organismo parlamentario encargado de analizar la propuesta, desechó la iniciativa de su dictamen. 
 
¿NUEVO MODELO DE TRABAJO? 
 
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, establece el derecho de toda persona de gozar de condiciones laborales que le aseguren un salario equitativo con el valor de su trabajo, condiciones de existencia digna para sí y su familia, así como seguridad e higiene en el trabajo, oportunidades de promoción y vacaciones, entre otros. 
 
Sin embargo, desde hace algunas décadas las fuentes de empleo se caracterizan por la rotación laboral, disminución de la cobertura de seguridad social, falta de control sobre el tiempo destinado al trabajo y crecimiento de empleos sin beneficios, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). 
 
Es un espejismo pensar que el “trabajo sexual” es una actividad más flexible, sin horarios fijos, con más autonomía y libertad de las trabajadoras, puntualizó la profesora de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Jennifer Ann Cooper, quien explicó que en este mercado laboral también hay diferencias de género.
 
Para Cooper, en el mercado de la “prostitución” la oferta es en su mayoría femenina y la demanda masculina, debido a que históricamente el cuerpo de las mujeres ha sido objeto de intercambio.
 
La especialista aseguró que no es un secreto que en México la economía está funcionando con altos niveles de desempleo, contención salarial y precarización en la obtención de un ingreso, además de una crisis de los cuidados, la desintegración de familias y redes de apoyo.
 
“Las políticas económicas actuales están destruyendo la vida humana y una amplia proporción de la población está viviendo una vida que no vale la pena vivir”, sintetizó. En este escenario, dijo, reconocer la “prostitución” como un trabajo indudablemente ayuda al crecimiento económico y a disminuir el desempleo femenino.
 
En ese sentido y considerando que quienes ejercen esta actividad lo hacen de manera libre, la “venta del sexo” es un buen negocio, pero la economista feminista reiteró que esa “elección libre” es un espejismo porque mujeres y hombres internacionalizan las normas sociales, al aceptar la venta del cuerpo de las mujeres. 
 
A su vez la doctora en Sociología, Olivia Tena Guerrero, explicó que el trabajo es una producción de bienes u ofrecimiento de servicios para satisfacer alguna necesidad, por tanto se debería cuestionar a quién beneficia y qué necesidad satisface el usar el cuerpo de las mujeres. Tampoco hay cifras de cuántas o quienes ejercen esta actividad, que, consideró, beneficiaría a grupos que ejercen su poder económico en la industria del sexo, y verían fructíferos sus negocios. 
 
DERECHOS PENDIENTES
 
El Gobierno de la Ciudad de México lanzó la iniciativa, pero se alejó del debate, y en su lugar organizaciones civiles como la Asociación de Bares y Centros Nocturnos y la asociación Balance se encargaron de respaldar la propuesta.
 
Otras organizaciones defensoras de las “trabajadoras sexuales” como Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez y la Red Mexicana de Trabajo Sexual, presentaron sus argumentos en foros paralelos que organizó la Asamblea Legislativa del Distrito Federal para reformar la Ley de Cultura Cívica, y quitar la “prostitución” como una falta administrativa. 
 
Entre los principales argumentos para exigir que se reconociera como un empleo, estaba el derecho a elegir dedicarse al trabajo que a cada quien le acomode, pero en particular evitar la discriminación, el estigma y la violencia contra estas mujeres.
 
Una postura que para Tena Guerrero, quien coordinó el Programa de Investigación Feminista del CEIICH de la UNAM, no dejó claros los mecanismos para favorecer la inclusión social de las “trabajadoras sexuales” o como evitarían la discriminación y la violencia hacia ellas.
 
Considerando que los estándares internacionales explican que el derecho al trabajo “es esencial para la realización de otros derechos humanos, y constituye una parte inseparable e inherente de la dignidad humana, y que toda persona tiene el derecho a trabajar para poder vivir con dignidad”, para la académica reconocer la actividad sexual no garantiza mejores condiciones de vida.
 
En tanto, las activistas que se oponen, dicen que un marco normativo no garantiza que los Derechos Humanos no sean violentados y como ejemplo está el modelo de outsourcing, un sistema de subcontratación que evade garantías mínimas a las empleadas.  
 
Las agrupaciones en contra del falso ideal de la “prostitución” aseguran que la obligación central de los Estados es erradicar y disminuir  la discriminación y la violencia contra las mujeres, a fin de evitar poner en mayor riesgo a la población femenina que ha sido vulnerada en el ejercicio de sus derechos. 
 
16/AGM/AMS/LGL
 







NACIONAL
VIOLENCIA
   El término no estará en la próxima Constitución
Constituyentes no reconocerán “trabajo sexual” en CDMX
CIMACFoto:César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 08/12/2016 Ante las posiciones divididas entre legisladores, la Comisión Carta de Derechos de la Asamblea Constituyente desechó la propuesta de reconocer el “trabajo sexual” en el dictamen de los artículos 8 al 19, 48 y 57 de la Constitución Política de la Ciudad de México.
 
En el proyecto de dictamen que se publicó la noche de este 7 de diciembre, desaparece del artículo 15 el apartado que decía que las autoridades de la Ciudad, en el ámbito de sus competencias  “reconocen y protegen el trabajo sexual voluntario y autónomo como una actividad lícita”.
 
Luego de revisar las propuestas ciudadanas y las iniciativas legislativas, la Comisión presidida por la antropóloga feminista Marcela Lagarde, sólo especificó en el apartado B del artículo 15 del dictamen, que los trabajadores no asalariados podrán poseer una identidad formal como “personas trabajadoras no asalariadas de la ciudad”.
 
En las consideraciones del documento, se precisan algunos argumentos que sirvieron para sacar del dictamen la propuesta original del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera y del Grupo Redactor del texto constitucional, entre ellos Lol Kin Castañeda y Clara Jusidman, quienes además fueron designadas diputadas constituyentes e integrantes de esta Comisión.  
 
Por ejemplo, la constituyente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Lisbeth Hernández Lecona expuso su rechazo a esta iniciativa porque en su opinión regular el “trabajo sexual voluntario lícito” afectaba la dignidad humana, pues con esta disposición mujeres y hombres se verían como objetos y materia de comercio. 
 
A su vez el diputado constituyente del Partido Acción Nacional (PAN), Carlos Gelista González, presentó un documento donde aseguró que la propuesta del borrador de Carta Magna adolecía de los elementos para brindar seguridad jurídica a quienes ejercen esa actividad.
 
Las organizaciones civiles y activistas también enviaron sus propuestas en apoyo o rechazo de considerar el “trabajo sexual”. Entre las agrupaciones que aplaudieron la propuesta estuvo la Asociación de Bares y Centros Nocturnos, que sugirió ampliar el derecho al trabajo sexual en sus “diferentes expresiones y modalidades”.
 
La asociación Balance, que trabaja temas de salud sexual y reproductiva, sugirió modificar la propuesta para que dijera que se “reconoce el trabajo sexual, consiente, libre, voluntario y autónomo realizado por personas mayores de edad como una actividad lícita”, al tiempo que sugirieron considerar en el análisis los argumentos de la Red Latinoamericana de Trabajo Sexual.
 
En contra de la propuesta se manifestó la Coalición para la Abolición del Sistema Prostituyente –integrada por activistas,  académicas y organizaciones como la Red Género y Economía o la Coalición para Abolir la Prostitución Internacional–, que propuso robustecer los derechos de las personas trabajadoras no asalariadas y quitar del texto el “trabajo sexual”.
 
Al rechazo se sumó el Observatorio Género Violencia y Derechos Humanos de la Ciudad de México, que pidió la eliminación de este párrafo por ir en contra de los tratados internacionales como la Convención para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución ajena.
 
Luego de las audiencias públicas, la Comisión Carta de Derechos de la Constituyente hizo una valoración de las propuestas, pero en el caso de las que se refieren a trabajo sexual no expuso si era materia de otra norma, si no era de carácter normativo o si contravenía alguna legislación, como lo hizo con el resto de las propuestas.
 
El dictamen se votará en el órgano legislativo y después será enviado al pleno de la Asamblea Constituyente para su discusión y eventual aprobación.
 
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ESTADOS
DERECHOS HUMANOS
   Buscan ajustar término de “trabajo sexual” en Carta Magna de CDMX
Buscan ajustar término de “trabajo sexual” en Carta Magna de CDMX
CIMACFoto:César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 07/12/2016 La Comisión Carta de Derechos de la Asamblea Constituyente prevé modificar la redacción del artículo 15 del Proyecto de Constitución Política de la Ciudad de México sobre “trabajo sexual”, aunque todavía no hay un consenso porque las distintas fuerzas políticas están divididas.
 
A favor de reconocer el “trabajo sexual” como una actividad laboral autónoma y voluntaria está la ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Olga Sánchez Cordero; la diputada perredista Lol Kin Castañeda y la legisladora de Movimiento Ciudadano (MC), Esthela Damián Peralta.
 
En una reunión que se realizó la semana pasada entre las y los diputados que integran esta Comisión, discutieron si la Carta Magna capitalina debe incluir el “trabajo sexual”, propuesta que no fue apoyada por la antropóloga feminista y presidenta de esta Comisión, Marcela Lagarde y de los Ríos, ni por el diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Carlos Gelista González.
 
Marcela Lagarde ha manifestado públicamente que la Constitución de la CDMX no puede legalizar el “comercio sexual” de las mujeres ni reconocer el “trabajo sexual”; incluso en octubre pasado se comprometió con el movimiento feminista, a presentar un párrafo alternativo a la actual redacción del artículo 15 del borrador.
 
En el proyecto presentado por el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, estipula en dicho artículo en su apartado F, numeral 3, inciso b que las autoridades de la Ciudad, en el ámbito de sus competencias y de conformidad con lo previsto por la ley, “reconocen y protegen el trabajo sexual voluntario y autónomo como una actividad lícita”.
 
La autora del libro “Los cautiverios de las mujeres. Madres, monjas, putas, presas y locas”, aclaró que quienes se oponen a legalizar el “comercio sexual” no están en contra de quienes están en situación de prostitución o de explotación sexual, tras asegurar que hay total solidaridad con estas mujeres, pero acotó que no pueden permitir que se avale el “comercio sexual”.
 
La además diputada constituyente por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), dijo que hay que buscar alternativas ante la venta de niñas en lugares como La Merced, pero también ante las mujeres que se dedican al “trabajo sexual”, temas que son un problema de la ciudad y de la Constitución más avanzada del país que tiene como objetivo garantizar los Derechos Humanos de las personas.
 
En aquella ocasión la también integrante de la Red de Investigadoras por la Vida y la Libertad de las Mujeres, se comprometió a escuchar y analizar las propuestas que llegaran a la Comisión que preside para formular reformas, lograr que integre los grandes problemas de la ciudad y asentar en letra todo lo que se ha avanzado en las últimas décadas. 
 
En tanto que el diputado Carlos Gelista expresó, desde la instalación de esta Comisión, que el capítulo laboral -donde se reconoce “el trabajo sexual”-, es confuso y se debe analizar porque la idea es dar a la Constitución capitalina un enfoque de derechos de las personas aunque sin generar expectativas que no se van a cumplir.
 
La propuesta de reconocer el “trabajo sexual” se respalda en la resolución que en enero de 2014 publicó el Juzgado Primero de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal, quien otorgó un amparo a un grupo de mujeres que se dedican a “ofertar servicios sexuales”, que reclamaron ser consideradas trabajadoras no asalariadas.
 
Esta resolución abrió el debate para derogar el artículo 24, fracción VII, de la Ley de Cultura Cívica del Distrito Federal, que dice que la “prostitución” es una “falta administrativa” y a la par para incluir este tema en el borrador de la Constitución capitalina.
 
Esta semana la Comisión Carta de Derechos de la Constituyente debe tener un predictamen que aborde del artículo 8 al 19 del borrador constitucional, a fin de que la próxima semana se vote y el documento final se presente ante el pleno de la Asamblea Constituyente el próximo 10 de diciembre.
 
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LIBERTAD DE EXPRESIÓN
   Piden se deseche término de Constitución de la CDMX
Reconocer “trabajo sexual” no garantiza mejores condiciones de vida
Cimacfoto: Blanca Ibelles
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 07/12/2016 Ante el riesgo de que la Constitución de la Ciudad de México permita la explotación sexual de las mujeres, académicas, activistas e investigadoras llamaron a la Asamblea Constituyente a desechar la redacción del artículo 15 del borrador que reconoce y protege el “trabajo sexual”.
 
La economista Jennifer Ann Cooper, la socióloga Olivia Tena Guerrero, la psicóloga Roberta Liliana Flores Ángeles, la antropóloga Verónica Caporal Pérez y la activista Carmen Ugarte García, coincidieron en que reconocer esta actividad como trabajo no garantizará mejores condiciones en la vida y seguridad de las capitalinas.
 
En conferencia de prensa, las académicas señalaron que ante un tema tan complejo es necesario tener un diagnóstico del fenómeno antes de implementar una política pública, por ello llamaron a las y los diputados constituyentes a evitar que los consumidores de “servicios sexuales”, tengan el privilegio de acceder libremente al cuerpo de las mujeres para su satisfacción.
 
La profesora de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Jennifer Ann Cooper, expuso que pocos asuntos como la “prostitución” necesitan de un verdadero debate porque de no analizar el tema, se corre el riesgo de que los argumentos feministas no se tomen en cuenta a la hora de legislar o reglamentar esta actividad, como una cuestión política o económica.
 
Cooper, quien es integrante de la Asociación Internacional de Economía Feminista, dijo que, como en otros mercados, en el contexto de la “prostitución” los agentes económicos siempre intentan optimizar sus ganancias, es decir, quienes se benefician del “trabajo sexual” no son las mujeres que lo realizan, sino aquellos que se dedican a la “venta” de los servicios sexuales de las otras personas. 
 
Para la especialista resulta un “espejismo” decir que este “trabajo” fomenta el empleo femenino, y que es ético porque se elige de manera voluntaria. Asegura que elegir dedicarse a la “prostitución” se da en un marco de restricciones, y por tanto no es una “compra-venta” en condiciones de igualdad porque el cliente compra el derecho de manosear o penetrar cualquier parte del cuerpo.
 
A esta postura se sumó Olivia Tena Guerrero, socióloga y especialista en género y salud, quien destacó que el erotismo y la sexualidad son dos de las manifestaciones humanas más gozosas siempre que se realizan en condiciones de igualdad, porque las personas siempre sienten placer con su cuerpo cuando ocurre sin chantaje, extorsión o violencia.
 
Pensar el erotismo como “trabajo” pierde el sentido de libertad, gozo y creatividad, consideró la también psicóloga. Además recalcó que al formalizar esta actividad como un negocio o un servicio, se debe analizar quiénes son las personas que se beneficiarían y cuáles son los intereses económicos de los que buscan legitimar el “trabajo sexual” en la Constitución capitalina.
 
Ahora que la Comisión Carta de Derechos discute el dictamen del artículo 15, las activistas enviaron un pronunciamiento al organismo legislativo para que considere que crear un marco normativo para supuestamente proteger a las “trabajadoras sexuales”, no será garantía de derechos laborales como sucede con las jornaleras, maquiladoras o trabajadoras de “outsourcing”.
 
En un documento que entregaron a la Comisión, las activistas señalaron que incluir este término en la Carta Magna capitalina deja de lado el contexto en que se da, las consecuencias físicas y emocionales de ejercer este oficio y contribuye a hacer imposible la distinción entre prostitución “libre y forzada”.
 
Agregaron que México firmó el “Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de prostitución ajena”, que en el artículo 73 de la Constitución Mexicana indica que es facultad exclusiva del Congreso de la Unión legislar en materia de trabajo,  por lo que la Asamblea Constituyente no tiene atribuciones para ello.
 
16/AGM/AMS







NACIONAL
Trata de Personas
   Abolicionistas y reglamentaristas coinciden en proteger a víctimas
No criminalizar a mujeres en situación de prostitución y combatir la trata
CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 30/11/2016 Las organizaciones que se han pronunciado a favor y en contra de reconocer el “trabajo sexual” como una actividad autónoma y no asalariada en la Constitución Política de la Ciudad de México, coinciden en la importancia de no criminalizar a las mujeres que realizan esta actividad y combatir la trata de personas.
 
Organizaciones integradas en la Coalición para la Abolición del Sistema Prostituyente se oponen a reconocer el “trabajo sexual” porque consideran que esto fomentaría la explotación sexual, mientras que agrupaciones como Brigada Callejera de Apoyo “Elisa Martínez” a la Mujer y la “Red Mexicana de Trabajo Sexual”, sostienen que es una forma de prevenir la discriminación y las extorsiones a las mujeres.
 
A pesar de las diferencias, durante las audiencias públicas organizadas por el diputado perredista Víctor Hugo Romo en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, las dos posturas coinciden en la necesidad de proteger a las víctimas de trata de personas y en no criminalizar a las mujeres que, por cualquier razón, se dedican o son obligadas a “ofertar servicios sexuales”.
 
Durante las audiencias, que se realizaron entre octubre y noviembre -y a las cuales no asistieron legisladores- Elvira Madrid y Jaime Montejo, integrantes del colectivo “Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer”, expusieron seis peticiones, algunas de las cuales fueron apoyadas por Mónica Soto y Teresa Ulloa, integrantes de la Coalición para la Abolición del Sistema Prostituyente.
 
Brigada Callejera, agrupación que se dedica a acompañar a “trabajadoras sexuales” y ofrecer servicios médicos gratuitos a esta población, propone que la Procuraduría General de Justicia capitalina y la Procuraduría General de la República firmen un acuerdo para evitar presentar como “pruebas” de lenocinio o trata de personas, los condones usados y nuevos que encuentran cuando detienen a las “trabajadoras sexuales”.
 
La activista Elvira Madrid, explicó que la policía capitalina argumenta que los condones son una prueba para fincar delitos como lenocinio y trata de personas o delincuencia organizada.
 
Sobre esta propuesta, la activista y quien fuera secretaria de Equidad de Género del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Mónica Soto, aseguró que no se debe criminalizar, extorsionar ni violentar a las mujeres. 
 
Jaime Montejo expuso que tampoco se deben instalar zonas de tolerancia, puntos tolerados, perímetros autorizados o zonas económicas para ejercer este “trabajo” porque que en realidad funcionan como campos de concentración de “trabajadores sexuales”; una idea con la que coincidió la directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés), Teresa Ulloa.
 
Otro punto de coincidencia entre las agrupaciones que se oponen y las que apoyan el reconocimiento de esta actividad, es eliminar los controles sanitarios al “trabajo sexual” ya que son discriminatorios, así como no obligar a trabajadoras, bailarinas, empleadas de  bares, cantinas, centros nocturnos y hoteles, a firmar declaraciones sin leerlas y sin estar de acuerdo con ellas.
 
Cabe decir que en el año 2000 en la Gaceta Oficial del Distrito Federal se anunció el retiro de la credencial del control sanitario para las y los “trabajadores sexuales” que emitía el Consejo Nacional para Prevención y Control del Sida (Conasida) como una forma de certificar que las mujeres no tenían VIH/Sida y con ello prevenir la propagación de la infección. La credencial se retiró porque no funcionaba como medida de prevención.
 
Otra propuesta de este colectivo, y donde ya no hay coincidencia con las llamadas “abolicionistas”, es que la Jefatura de Gobierno capitalino publique unos lineamientos en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México donde vincule a las y los “trabajadores sexuales” con el reglamento de trabajadores no asalariados del Distrito Federal, con lo que esta actividad se reconocería como un oficio.
 
También piden que se suprima el delito de lenocinio del Código Penal de la Ciudad de México que penaliza el derecho de organización del “trabajo sexual”,  toda vez que a decir de este colectivo, la actual penalización impide que las mujeres se agrupen, por ejemplo, para tener una casa o departamento donde “ofrezcan sus servicios sexuales”.
 
Actualmente el artículo 189 de esta norma dice que “se sancionará con prisión de 2 a 10 años y de quinientos a cinco mil días de multa al que explote el cuerpo de una persona u obtenga de ella un beneficio por medio del comercio sexual; facilite los medios para que se prostituya; o regentee, administre o sostenga prostíbulos, casas de cita o lugares dedicados a explotar la prostitución”.
 
Como solución, Brigada Callejera propone reforma la Ley de Fomento Cooperativo para el Distrito Federal, norma que promueve la generación de autoempleos, para incorporar a las “trabajadoras sexuales no asalariadas”, lo que desde su postura sería una forma de evitar la penalización de esta actividad.
 
Ahora la Asamblea Constituyente analiza el proyecto de Carta Magna para revisar si se incluye o no el “trabajo sexual” mientras que en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal se analiza derogar la “prostitución” como una falta administrativa en el artículo 24, fracción VII, de la Ley de Cultura Cívica capitalina.
 
16/AGM/LGL







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