Marisela Escobedo

OPINIÓN
VIOLENCIA
   MUJER SONORA
Feminicidio en México ¡Ya basta!
CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer
Por: Silvia Núñez Esquer*
Cimacnoticias | Hermosillo, Son.- 31/01/2017

La exposición temporal “Feminicidio en México ¡Ya basta!” exhibida en el Museo de la Memoria y Tolerancia, es un buen ejemplo de cómo el arte también es un vehículo para sensibilizar y exponer sin sutilezas –o con ellas- la realidad más cruda que acecha a las mujeres y niñas en este país.
 
Teresa Margolles, artista sinaloense del performance, echa mano de diversos recursos para llevar a las personas visitantes por el contexto nacional en cifras. Las definiciones básicas sobre feminicidio y violencia de género contra las mujeres también están en la exposición de Margolles.
 
Casos emblemáticos, reproducción de las pesquisas, y la representación de la verdad a la que se enfrentan las familias de las mujeres desaparecidas y/o asesinadas está visto en el muy bien llamado laberinto de la impunidad.
 
Los estantes repletos de carpetas y cajas con leyendas como: “Desaparecidas”, “Expedientes de mujeres”, “No identificada”, “Incompleto” y otras, parecen venirse encima de quienes circulan por ese estrecho pasillo de la ignominia, haciendo que los visitantes sientan por unos momentos lo que las familias, cuando persiguen la justicia a través de ese laberinto que es el sistema judicial mexicano.
 
LAS QUE FALTAN
 
Los casos emblemáticos, cuidadosamente escogidos, cuentan historias de víctimas de feminicidio, así como de sobrevivientes de feminicidio, un verdadero acierto de la artista.
 
Sin embargo, es imposible extrañar entre los diez casos expuestos en una especie de ficha informativa, a Marisela Escobedo y a su hija Rubí Frayre Escobedo. Ambas asesinadas cruelmente, madre e hija serán el vivo ejemplo de que ser mujer en México es en sí mismo un riesgo.
 
No podíamos dejar de evocar a Paloma Angélica Escobar Ledezma, cuya madre, Norma Ledezma dio a su vida un solo objetivo: Encontrar justicia para su hija asesinada.
 
Ambos casos ocurridos en el estado de Chihuahua son sin duda de lo más representativo de la impunidad que se cuela indefectiblemente en los procesos judiciales, si las familias no se dedican de tiempo completo a perseguir la justicia.
 
Marisela nos mostró además que no importa la distancia, los recursos limitados, los niveles de gobierno a los que haya que ir a exigir, como ella lo hizo. Pero quien debía protegerla le dio la espalda, le cerró la puerta.
 
CUARTOS VACÍOS
 
Parte de la exposición es la serie “Cuartos vacíos” de la fotógrafa Mayra Martell, quien documenta espacios y objetos personales de mujeres desaparecidas desde 2005. La autora logra introducir a quien la observa, a la intimidad de las habitaciones ahora vacías, de las mujeres que ya no están.
 
La sección de carteles de Cintia Bolio da cuenta de la respuesta de la sociedad civil organizada para visibilizar y llamar a la respuesta.
Acciones como la Marcha internacional #25N, en donde destacaron los hashtag: #FeminicidiosEmergenciaNacional, #NiUnaMenos, #VivasNosQueremos, están ahí como recordatorio de lo que nos queda pendiente por hacer.
 
Sin dejar de exponer en síntesis la situación del feminicidio en el mundo, Teresa Margolles muestra un mapa de México, en donde con hilos provenientes de enormes madejas, no solo ubica los puntos geográficos de mayor riesgo, sino que hábilmente nos pone frente a la intersección de los diversos tipos de feminicidio.
 
Tal vez sea esa la más grande aportación o innovación de la exposición “Feminicidio ¡Ya basta!”, pues nunca nos hubiésemos imaginado que la tipología del feminicidio estaría al alcance de cualquier persona, desglosada en forma sencilla y atractiva.
 
SIN VIDA
 
La espiral de la violencia y el tipo penal feminicidio en México quedan establecidos como un conjunto de piezas que componen el enorme problema que no nos cabe en las manos, ni nos alcanza la imaginación para visualizarlo, hasta que vemos el cuerpo sin vida de una mujer.
 
Si acaso hay un elemento en la exposición del cual nos parece podría haberse prescindido: es el video de la piñata. No existe la certeza de que reproducir la violencia extrema ayude a concientizar sobre la necesidad de terminar con ella.
 
En cambio, hay muchísimas aportaciones académicas que indican que exponernos a la violencia sistemáticamente, provoca la imitación.
 
Golpear descarnadamente a una mujer con un palo es una acción que mientras realizamos nuestras actividades cotidianas se está perpetrando en uno o varios puntos del país. Sin embargo, reproducirla en un video que verán cientos de personas, es una especie de revelación para quien nunca la había visto y un refuerzo para quienes la han conocido de una u otra forma.
 
Tal vez por eso, cuando observábamos a la gente, las mujeres veían la pantalla y en unos segundos se retiraban, mientras que los hombres se quedaban durante minutos a verlo, incluso se sentaban para estar más cómodos.
 
La edición del libro que concentra lo más representativo de la exposición “Feminicidio en México ¡Ya basta!” es otro de los grandes aciertos, pues al ser la primera  sobre el tema, quedará registrada como la enorme aportación que significa para la difusión del feminicidio en México.
 
Apoyada por la Ford Foundation, Inmujeres, ONU Mujeres, Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, Católicas por el derecho a decidir y Universidad Iberoamericana, es un trabajo que debe ser visto por el público en general, pero muy especialmente por quienes son encargados de procurar justicia.
 
Es una oportunidad para colocarnos de frente al tema que, si bien ahora se menciona con mayor frecuencia en las noticias, es imposible sumergirnos al fondo de lo que significa el feminicidio, conociendo los casos en forma aislada.
 
Por ello hay que agradecer y reconocer a la artista Teresa Margolles y a quienes colaboraron con ella para lograr este resultado. El panorama  global del feminicidio en México está expuesto y debemos ir a su encuentro.
 
*Periodista integrante de la Red Nacional de Periodistas y directora del blog Mujer Sonora http://mujersonora.blogspot.mx/
Twitter: @mujersonora
 
17/SNE/GGQ








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Autoridades desdeñan acceso a la justicia para sus familiares
Sin castigo ni justicia: 6 años de impunidad para Marisela Escobedo
Marisela Escobedo sosteniendo la foto de su hija Rubí Marisol Frayre | Foto: cortesía Cedehm
Por: la Redacción*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 16/12/2016

Hoy se cumple el sexto aniversario del feminicidio de la activista Marisela Escobedo Ortiz, ocurrido en Chihuahua, a las puertas del Palacio de Gobierno. Desde entonces, la impunidad prevalece. Ni la recomendación 44/2013 emitida en 2013 por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) al gobierno de la entidad, ni los señalamientos internacionales, han logrado que la familia de la activista obtenga justicia.
 
INICIA LA IMPUNIDAD
 
Escobedo era enfermera jubilada del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y atendía una fábrica de muebles en Ciudad Juárez, de la cual era propietaria. Tras su divorcio trabajó para mantener a sus hijos Alejandro, Juan Manuel, Yesica, Paul y Rubí.
 
Convencida de que tendrían una mejor vida en Estados Unidos, decidió llevarlos a El Paso, Texas. Durante años cruzó continuamente a Ciudad Juárez para trabajar en el IMSS.
 
Cuando sus hijos crecieron, regresó a vivir a Juárez acompañada de Rubí Marisol, quien conoció a Sergio Rafael Barraza Bocanegra en la fábrica de muebles de Marisela. La adolescente se enamoró de él y procrearon una niña de nombre Heidi.
 
Rubí Frayre desapareció de su casa en Ciudad Juárez en agosto de 2008. Allí vivía con su pareja, Sergio Barraza Bocanegra, quien en enero de 2009 desapareció con Heidi (la hija que procreó con Rubí Marisol) debido a la presión continua de Marisela y sus propias indagaciones sobre la desaparición de su hija.
 
Marisela Escobedo presentó el reporte formal de la desaparición ante la Unidad de Personas Ausentes, Extraviadas y Desaparecidas en Ciudad Juárez, pero ante la inacción de las autoridades, ella misma investigó y logró ubicar, en el estado de Zacatecas, a la familia de Sergio Barraza y con ellos a su nieta, pero no a su hija.
 
Durante la detención por el delito de sustracción de menor, ocurrida en junio de 2009 en Zacatecas, Sergio Barraza confesó el asesinato de Rubí Marisol, incluso le dijo a los policías dónde quemó y tiró el cuerpo de la joven. Los había tirado en un terreno donde se criaban cerdos.
 
Pese a ello, su confesión no tuvo validez porque cuando la hizo no estuvo presente un defensor; y el Ministerio Público (MP) sólo pudo presentarla como entrevista.
 
El feminicida fue absuelto en abril de 2010 y liberado, por lo que el MP interpuso un recurso de casación. Tras la liberación de Barraza, Marisela Escobedo emprendió un camino incansable para obtener justicia.
 
Inicialmente, Marisela Escobedo llevó sola el caso de su hija, caminaba diariamente desde la Fiscalía hasta la Ciudad judicial, pero tras la injusta sentencia, solicitó al Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm) presidido por la abogada Luz Estela Castro, que la representara legalmente y asumiera el juicio de casación correspondiente.
 
Ambas logaron que el Tribunal de Casación anulara la sentencia absolutoria, emitiera un fallo condenatorio contra Barraza Bocanegra, y ordenara que un nuevo Tribunal de Juicio Oral realizara una nueva audiencia.
 
Así, los magistrados determinaron que Barraza cometió el delito de homicidio agravado, le impusieron una sentencia de 50 años de prisión, y lo condenaron a pagar una indemnización de 38 mil 390 pesos a su hija. Pero el fallo nunca se ejecutó.
 
En julio de 2010, Marisela Escobedo volvió a localizar en Zacatecas a Sergio Barraza, y acompañó un operativo de la policía para detenerlo, pero éste se escapó.

Mujeres de Chihuahua colocan ofrenda floral en memoria de Marisela Escobedo | Instagram: @cedehm

 
DE VÍCTIMA A ACTIVISTA
 
Escobedo Ortiz encabezó marchas, colgó mantas en eventos oficiales, hizo plantones, se reunió con organizaciones civiles. Su solicitud siempre fue que las autoridades localizaran y encerraran al asesino de su hija, a quien ella, con sus propios recursos, había encontrado e informado a las autoridades dónde se encontraba.
 
Acudió a las autoridades estatales, pidió entrevistarse con el gobernador César Duarte, marchó desde Chihuahua a la Ciudad de México. También solicitó audiencia con el entonces titular del Ejecutivo, Felipe Calderón y el ex procurador general de la República Arturo Chávez, pero las puertas de sus oficinas nunca se le abrieron.
 
Pero Marisela Escobedo no calló. El 10 de mayo del 2010 marchó desnuda en Ciudad Juárez y sólo se cubrió con un cartel que tenía la fotografía de su hija asesinada.
 
 “Me privaron de mis garantías como víctima, se pusieron en el papel de abogados defensores para el homicida, mientras a mí me dejaron sin ninguna garantía y con el dolor en la piel”, criticó en esa ocasión.
 
“Por ello vengo desnuda únicamente con las fotografías de mi hija; esto representa que en Ciudad Juárez las mujeres estamos olvidadas”, añadió.
 
También en 2010 la activista se plantó frente a la emblemática cruz de clavos, en la ciudad de Chihuahua, símbolo de la impunidad e injusticia de los asesinatos de mujeres en el estado. Después se instaló frente al Palacio de Gobierno.
 
LA TRÁGICA NOCHE
 
La noche del 16 de diciembre de 2010, Marisela Escobedo -como lo había advertido ella misma dos días antes al denunciar las amenazas que pesaban en su contra- fue asesinada a las puertas del Palacio de Gobierno de Chihuahua, luego de varios días instalada en un plantón para exigir justicia por el feminicidio de su hija Rubí, perpetrado en 2008.
 
Como se puede observar en los videos de vigilancia que captaron el momento, un hombre intentó dispararle y Marisela corrió hacia el Palacio de Gobierno, pero los guardias no abrieron las puertas, por lo que finalmente perdió la vida.
 
COLOCAN PLACA EN SU HONOR Y LA QUITAN
 
El 8 de marzo del 2011, en el contexto del Día Internacional de la Mujer, activistas y defensoras de Derechos Humanos de Chihuahua, colocaron una placa en honor a la defensora que decía: "El 16 de diciembre del año 2010 cayó el cuerpo de Marisela Escobedo, asesinada por exigir justicia por el feminicidio de su hija Rubí".
 
Pese a que la habían puesto en la banqueta del Palacio de Gobierno,  ésta fue retirada la misma noche de ese día porque según las autoridades “dañaba el edificio histórico”.
 
CHIVOS EXPIATORIOS
 
E 7 de octubre de 2012, ante la presión mediática por esclarecer el caso, las autoridades de Chihuahua presentaron a José Enrique Jiménez Zavala “el Wicked” como el asesino material de la activista.
 
Sin embargo, para su familia, el verdadero autor del crimen fue Antonio Barraza Bocanegra, hermano de Sergio (pareja de Rubí Marisol).
 
En noviembre de 2012, Sergio Barraza perdió la vida en medio de un enfrentamiento entre el crimen organizado (del que se presume formaba parte) y elementos del Ejército. Para diciembre de 2014, el “Wicked” fue asesinado en la cárcel, cerrándose así el caso y la posibilidad de conocer la verdad sobre el mismo.
 
A 3 AÑOS DE LA RECOMENDACIÓN TODO SIGUE IGUAL
 
A 3 años de ocurrido el asesinato de la activista, la CNDH emitió la Recomendación 44/2013, ante la resistencia de la Fiscalía de Chihuahua para dar información sobre el avance y estado de los expedientes; por no haber investigado las amenazas que pesaban contra la defensora de Derechos Humanos (DH) previas a su asesinato; y ante la indebida procuración de justicia. La Recomendación fue dirigida al ex gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez.
 
De acuerdo con la CNDH el gobierno de Chihuahua es responsable de violar los DH de Marisela y de sus familiares, pues en un primer momento desdeñó la información proporcionada por la activista con respecto al asesino de su hija; no investigó las amenazas de muerte que le fueron proferidas; no brindó a sus hijos y nietos la seguridad necesaria tras el asesinato y los “orilló” al exilio en Estados Unidos.
 
Por ello, recomendó que a la brevedad se brindara la asistencia médica, psicológica, social y material necesaria a quienes le sobreviven y ofrecer una disculpa institucional a las y los familiares de la luchadora civil.
 
También pedía realizar una investigación y sanción para los servidores públicos involucrados en los hechos que derivaron en la muerte de la activista y continuar con las investigaciones del crimen de Rubí,  desde las pruebas aportadas por la familia de la joven.
 
A 6 años de los hechos, nadie ha sido sancionado, aunque en enero de 2014 la Fiscalía General del Estado aseguró que se habían abierto cuatro carpetas de investigación en contra de agentes de MP, policías y ex funcionarios que cometieron irregularidades.
 
* Con información de Anaiz Zamora Márquez y Gladis Torres Ruiz
 
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NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, candidato al Premio Tulipán
Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, candidato al Premio Tulipán
Fotografía: CEDEHM
Por: Silvia Núñez Esquer, corresponsal
Cimacnoticias | Chihuahua, Chi.- 02/09/2016

En la recuperación de Chihuahua como ciudad habitable, y en la apropiación de las herramientas jurídicas por parte de las víctimas de delitos, ha jugado un papel fundamental el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm).
 
Ese proyecto, que congrega a una treintena de mujeres defensoras, ha dado mucho de qué hablar y ha aportado su experiencia como caso de éxito para lograr la justicia en casos de violaciones a los Derechos Humanos.
 
Está integrado por abogadas en su mayoría, pero también por psicólogas, comunicólogas y otras profesionistas que reflejan su visión de que la violencia contra las mujeres es un problema estructural que debe ser atendido integralmente.
 
Defienden a víctimas de violaciones a sus Derechos Humanos de cualquier género, edad, origen étnico, condición física y condición económica.
 
Son ellas las que han visibilizado el contexto social y estructural que permite que las mujeres puedan seguir siendo violentadas, asesinadas, discriminadas, criminalizadas por pobres, por decidir sobre sus cuerpos, o incluso por no cumplir o por no tener los elementos para cumplir con el rol asignado de género.
 
Son ellas las que han acumulado un expertise que generosamente comparten con tantas y tantas personas a las que han capacitado, transmitiendo sus prácticas y casos de éxito en litigio estratégico con perspectiva de género, en el estado de Chihuahua.
 
Funcionarias, funcionarios, organizaciones de la sociedad civil, mujeres y hombres en lo individual han sido capacitados por el Cedehm en Chihuahua, en la Ciudad de México o donde se requiera.
 
Luz Estela Castro –conocida como Lucha Castro–, Alma Gómez y Gabino Gómez han construido una verdadera institución de Derechos Humanos. Igual litigan casos de feminicidio, violencia familiar o desaparición forzada. En todos se valen de los instrumentos internacionales para demostrar que la legislación local es compatible con los más altos estándares de procuración de justicia.
 
No pudieron salvar a Marisela Escobedo, la madre y activista que fue asesinada el 16 de diciembre de 2010 frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua cuando realizaba una protesta para esclarecer el homicidio de su hija Rubí Marisol Frayre, pero han apoyado a otras víctimas para que obtengan lo que buscan integralmente como justicia.
 
Han formado nuevas abogadas en litigio estratégico de Derechos Humanos y han sido factor clave para que nuevas generaciones de operadores de justicia invoquen los estándares internacionales para salvaguardarlos.
 
Han transmitido sus conocimientos y experiencia a otras defensoras y eso se les agradece profundamente. Gracias al Cedehm, hoy día muchas personas han sido capacitadas, y muchas víctimas han obtenido justicia.
 
UN PREMIO DE JUSTICIA
 
Por ello el Cedehm está nominado al premio Tulipán de Derechos Humanos 2016 (Human Rights Tulip), el reconocimiento de los Países Bajos que toma en cuenta a los más destacados defensores y defensoras e insta a que sean nominados y a que todas y todos  voten por ellos.
 
Este Centro, que puso a las autoridades a trabajar en pro de las víctimas respetando irrestrictamente los derechos de los imputados, puede, con toda legitimidad, aspirar a obtener el Tulipán 2016.
 
Es un equipo sólido, integrado, alegre, respetuoso, responsable, inter y trans disciplinario, que no descansa ni un solo día.
 
Son activistas, pero también son profesionistas con ética, con respeto para las demandas de sus representadas y representados. Decidieron ejercer el Derecho, la Psicología, la Sociología, la Comunicación, el Trabajo Social del lado de las víctimas.
 
Dentro de éstas se encuentran también las mujeres acusadas injustamente, a quienes se les imputan delitos por no cumplir el rol de género que se les asignó. A esas también las defienden, como defienden todo lo justo.
 
Estas mujeres son también capaces de establecer una vinculación cordial con autoridades, privilegiando el respeto y la autonomía para vigilar que se cumpla el marco normativo vigente.
 
El Cedehm, coordinado por la defensora y abogada Lucha Castro ha marcado la vida de Chihuahua y México.
 
EXPERTAS EN SPA
 
Es hoy por hoy la única organización de la sociedad civil especializada en defensa de Derechos Humanos con perspectiva de género en el Sistema Penal Acusatorio (SPA) y que cuenta con un programa de capacitación permanente al respecto.
 
Son tan generosas que ya publicaron un libro plasmando la experiencia de su primer año en el SPA, brindando un análisis de cómo el entonces nuevo sistema penal, implantado en el estado de Chihuahua como primera entidad en la República, puede beneficiar a las víctimas si los profesionales aprenden a litigar desde esa posición.
 
Ya están preparando la siguiente publicación, a ocho años del inicio del SPA, donde relatan cómo  han ido avanzando, dominando la práctica, proponiendo, diseñando estrategias, conminando a las autoridades a capacitarse para que puedan dominar el marco internacional que beneficia a las personas, antes que a cualquier otro interés.
 
Por todo ello las integrantes de Cedehm merecen el Tulipán y otros premios más. Para todas las personas que nos hemos beneficiado de su experiencia, recibiendo capacitación que gustosas han compartido, votar por ellas es una gran oportunidad de agradecérselos.
 
Votemos pues por el Cedehm, para que sea distinguido con el Human Rights Tulip, como un ejemplo de defensa de los Derechos Humanos. La votación se abrió el 29 de agosto y cierra el próximo 7 de septiembre: http://www.humanrightstulip.nl/candidates-and-voting
 
16/SNE/GGQ








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Marchan familias
Chihuahua: nuevo gobierno crearía fiscalía especializada para personas desaparecidas
La marcha se realizó el pasado 30 de agosto en la capital del estado | Laura Carrasco Gutiérrez, corresponsal
Por: Laura Carrasco Gutiérrez, corresponsal
Cimacnoticias | Ciudad Juárez, Chi.- 01/09/2016

Al término de la marcha del pasado martes, encabezada por organizaciones como  Justicia por Nuestras Hijas, dedicada a localizar a jóvenes desaparecidas en Chihuahua, el gobernador electo, Javier Corral Jurado, ofreció a familiares acompañamiento, verdad, solidaridad y, en caso necesario, la creación de una fiscalía especializada, “para ir cerrando esta tragedia y aliviando el dolor”.
 
La marcha, que tuvo como consigna “Duarte, nos fallaste” se realizó el pasado 30 de agosto en la capital del estado, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, y estuvo encabezada por activistas como Norma Ledezma, fundadora de Justicia para Nuestras Hijas, organización que tiene documentados 200 casos de desaparición forzada de mujeres en el estado, y que inició luego de que su hija Paloma Escobar Ledezma desapareció en enero de 2002 y fue encontrada sin vida en marzo de ese año.     
 
Madres, hermanas y muchos familiares más de personas desaparecidas en el estado, junto con otras organizaciones de la sociedad civil, llegaron hasta la Plaza Hidalgo, frente a Palacio de Gobierno, y formaron una valla en el lugar donde fue asesinada Marisela Escobedo, el 16 de diciembre de 2010, cuando realizaba una protesta en demanda del esclarecimiento del homicidio de su hija de 16 años, Rubí Marisol Frayre Escobedo.
 
Chihuahua, indican datos del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm), ocupa el sexto lugar en desapariciones del país y desde 2006 presenta un alarmante incremento en las cifras. Sin embargo, dijo Ledezma, aunque a la marcha acudieron muchos familiares, también muchos otros no participaron, ante el temor de seguir sufriendo el maltrato, la falta de atención y las puertas cerradas de la autoridades.
 
Peor aún, el gobierno de César Duarte ha negado la existencia de las desapariciones forzadas que se han cometido en el estado, lo que invisibiliza el delito y condena a las familias a no tener verdad ni justicia, agregó Ledezma. En tanto, el  delito continúa, gracias a la impunidad, la complicidad y la corrupción. 
 
Ledezma, quien ha llevado su demanda de justicia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dijo que para las familias el “día del desaparecido” sirve para sacar a la luz a las desaparecidas, tras un año, dos, tres, diez, de ausencia, para juntar los recuerdos. 
 
Explicó que el papel de las mujeres en la búsqueda y demanda de justicia es de gran importancia debido a su gran fortaleza. Y aunque hay muchos hombres acompañando la lucha, ellas participan en mayor número y no claudican, no dejan de luchar. Su participación, dijo, significa resistencia y resiliencia, ya que “después de haber pasado y revolcarte en ese dolor”, resurgen y siguen abrazando a las demás, a las que siguen viniendo. 
 
UNA LUCHA DE RIESGOS
 
La lucha por la justicia ante la desaparición de las jóvenes ha tenido costos muy graves, afirma Norma Ledezma, pues las autoridades han sido ineficaces para garantizar la seguridad de mujeres que buscaban a sus seres queridos desaparecidos y han sido víctimas del mismo delito, como Artemisa Ibarra, Marta Loya y María Guadalupe Fierro. 
 
Otras más, como Lourdes Hernández Alarcón, activista y madre de Pamela Portillo Hernández, víctima de desaparición desde el 2010, se convierten en investigadoras del caso, con el alto riesgo que esto significa. Ella identificó como victimarios de la desaparición de su hija a elementos del Centro de Inteligencia Policiaca del Estado de Chihuahua, pero aunque armó su investigación y la presentó a las autoridades, hasta el momento no le han dado apoyo.
 
Al investigar, explica Hernández Alarcón, no buscamos desaparecer ni suplir el trabajo de las autoridades sino ayudar, pero no entendemos “por qué, si ya les hicimos todo el trabajo, no lo terminan entonces”.
 
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