INTERNACIONAL
INFANCIA
   En el mundo cada día 41 mil niñas son casadas
Matrimonio infantil: pobreza y desigualdad
Especial
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 13/07/2017 Cada día, en el mundo, 41 mil niñas son afectadas por el matrimonio infantil, por lo que de no frenarse esta práctica, prevalecerá la pobreza y la desigualdad y la economía de los países podría tener un impacto en costos que pueden llegar a representar billones de dólares, advirtió un estudio realizado por el Banco Mundial y el International Center for Research on Women (ICRW).

El informe -elaborado por el ICRW, instituto de investigación mundial con la misión de capacitar a las mujeres, promover la igualdad de género y luchar contra la pobreza- define el matrimonio infantil como cualquier matrimonio formal o unión informal donde una o ambas partes son menores de 18 años de edad. Estas niñas –continúa- no tienen una opción y se ven obligadas a casarse.

Dado que la mayoría de estas niñas ya viven en la pobreza, dice el análisis, se convierte en la responsabilidad de cada país proporcionar servicios de salud y educación. Hasta ahora, dice el ICRW, los esfuerzos para parar el matrimonio infantil  han sido muy limitados, por lo que para terminar realmente con él, debe invertirse más en la educación de las niñas, de lo contrario, los resultados se reflejarán en las economías de los países.

Las investigadoras examinaron 25 países, entre ellos Egipto, India y Pakistán, y encontraron que al menos una de cada tres mujeres era casada antes de los 18 años y una de cada cinco mujeres tenía su primer hijo antes de los 18 años de edad.

La directora del proyecto del Banco Mundial y coautora del estudio Quentin Wodon, dijo que "el matrimonio infantil no sólo pone fin a las esperanzas y sueños de las niñas. También obstaculiza los esfuerzos para acabar con la pobreza y lograr el crecimiento económico y la equidad. Poner fin a esta práctica no es sólo moralmente correcto, sino es lo económicamente inteligente que hay que hacer”.

Cuando una niña es casada, hay un ingreso perdido para el país; a mayor nivel educativo, dice el informe, mayor ganancia esperada en la vida. El matrimonio infantil es una de las razones principales por las que adolescentes abandonan la escuela. Es raro que una niña casada se quede en la escuela.

En los países estudiados, se encontró que si las mujeres no se hubieran casado temprano, habría 26 mil millones en ganancias y productividad.
“En todos los países, el matrimonio infantil tiende a reducir los ingresos de las poblaciones en su conjunto en alrededor de uno por ciento en promedio”, dice el estudio. “Para las mujeres y los hogares afectados, las pérdidas en los ingresos tienen impactos aún mayores”.  

La terminación de uniones tempranas tendría un impacto positivo en las niñas porque podrían ir a la escuela y tener ingresos cuando tengan un trabajo. También conduciría a la reducción del crecimiento de la población y de las tasas de mortalidad de niños menores de 5 años. 

Si se reduce la mortalidad infantil en menores de 5 años de edad, para el año 2030, los beneficios estimados podrían representar más de 90 mil millones de dólares anuales.

En Níger, el país con la mayor prevalencia de matrimonios infantiles en el mundo, la población para el año 2030 podría ser cinco por ciento menos si se eliminara.

El estudio dice que mantener a las niñas en la escuela es una de las mejores maneras de evitar que sean casadas a edades muy tempranas. Si las niñas lograran estudiar la secundaria, por cada año, se podría reducir hasta en 5 por ciento la probabilidad de que sean casadas.

El acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva también ayudaría, dice el estudio.

Si los cambios no se hacen, los países en desarrollo van a enfrentarse a situaciones aún más difíciles en 2030.

"La pobreza, la desigualdad de género, el pobre acceso a una educación de calidad y los servicios de salud sexual y reproductiva favorables a las y los jóvenes y la falta de oportunidades de empleo decente contribuyen a perpetuar el matrimonio infantil y los primeros partos”, dijo la directora del proyecto de ICRW y coautora del informe, Suzanne Petroni.

"Todos estos temas tendrán que ser abordados para que los países puedan terminar exitosamente esta peligrosa y costosa práctica", concluyó.

17/EA/LGL







INTERNACIONAL
INFANCIA
   Más de 250 mil niñas casadas en una década, muchas con adultos
En Estados Unidos, matrimonio infantil es legal en 50 estados
Se prevé que la asamblea legislativa de Nueva York aprobará un proyecto de ley que eleva la edad mínima de matrimonio de 14 a 17 años. Crédito: George Gao / IPS
Por: Tharanga Yakupitiyage*
Cimacnoticias | Naciones Unidas.- 09/06/2017 El matrimonio infantil sigue siendo legal en los 50 estados que integran Estados Unidos, donde se casan miles de menores de 18 años por año, aunque la práctica suele vincularse más a países del Sur en desarrollo que a la mayor economía del mundo.
 
“Son leyes antiguas que nunca se modificaron porque la gente no se daba cuenta de lo que sucedía”, aseguró Fraidy Reiss, directora de Al Fin Sin Cadenas, una organización que lucha por erradicar el matrimonio de niñas y niños menores de 18 años en Estados Unidos.
 
Basándose en los datos existentes, la organización calcula que más de 250 mil menores de 18 años contrajeron matrimonio en Estados Unidos entre 2000 y 2010, incluso niñas de 12 años en los estados de Alaska, Carolina del Sur y Luisiana.
 
El Centro de Justicia Tahirih, que protege a mujeres y niñas de situaciones de violencia de género, concluyó que el sudoccidental estado de Texas tiene la segunda mayor tasa de matrimonios infantiles en el país, con unos 40 mil menores de 18 años que se casaron entre 2000 y 2014.
 
La mayoría de los contrayentes son niñas, y aproximadamente 77 por ciento del total se casaron con hombres adultos, a menudo mucho mayores que ellas.
 
Esos casos abarcan diversas religiones, orígenes étnicos y circunstancias, desde una joven de 15 años cuya familia musulmana la obligó a casarse con un hombre de 23 años porque la encontraron citándose con alguien de diferente origen en Nevada, a una joven cuya comunidad cristiana en Colorado la presionó para que se casara porque estaba embarazada.
 
“Creo que es absolutamente escandaloso”, opinó Heather Barr, investigadora de Human Rights Watch. El matrimonio infantil es un problema que sucede en todos los continentes y con consecuencias similares, aseguró.
 
“El daño que sufre una niña que se casa en el estado de Nueva York no es tan distinto al que le sucede a una niña en República Centroafricana”, observó.
 
El matrimonio infantil está estrechamente ligado a las altas tasas de abandono escolar y a la pobreza. Quienes se casan ​​antes de los 18 años tienen tres veces más probabilidades de experimentar violencia de género que aquellas que lo hacen después de cumplir los 21 años.
 
Las mujeres y niñas que contraen matrimonio a una edad temprana también suelen experimentar problemas de salud física y mental, lo que incluye mayores tasas de mortalidad materna e infecciones de transmisión sexual.
 
Reiss señaló a IPS cómo el matrimonio forzado repercute en la salud mental de las niñas, ya que muchas recurren al suicidio como salida. Otras simplemente se rinden y continúan con el matrimonio porque no tienen otra opción.
 
“Saben que al continuar con el matrimonio eso significa que las van a violar en su noche de bodas y a partir de entonces, que las retirarán de escuela, que todos sus sueños para el futuro habrán desaparecido”, sostuvo.
 
Aunque la edad mínima para contraer matrimonio es de 18 años, la mayoría de los estados permiten que las y los menores se casen con el consentimiento de los padres o de un tribunal. Sin embargo, tanto Reiss como Barr consideran que eso es problemático y “ridículo”.
 
“Los matrimonios infantiles a menudo son arreglados o forzados por los padres, por lo que en una situación en la que en realidad son los progenitores quienes obligan a una niña a casarse, el consentimiento… no tienen ningún sentido”, razonó Barr.
 
En cuanto al consentimiento judicial, la ley no especifica ningún criterio que un juez debe considerar antes de aprobar el matrimonio. En 27 estados las leyes no especifican ninguna edad por debajo de la cual una niña o niño no pueda casarse.
 
“La edad mínima para el matrimonio se reduce efectivamente a cero”, según Reiss.
 
INICIATIVAS PARA EVITARLO
 
En los últimos años hubo varias iniciativas para erradicar el matrimonio infantil en Estados Unidos.
 
En mayo, el Congreso legislativo de Texas aprobó un proyecto de ley que fija en 18 años la edad legal para contraer matrimonio. Aunque permite el casamiento a menores de 18 años, solo podrán hacerlo si un juez concluye que viven por su cuenta y ya no dependen de tutores para mantenerse. La iniciativa entrará en vigor una vez que tenga la firma del gobernador Greg Abbott.
 
El Senado de Nueva York aprobó un proyecto de ley que eleva la edad mínima de matrimonio de 14 a 17 años. Se espera que la asamblea legislativa del estado también lo apruebe.
 
No obstante, Reiss criticó el proyecto de ley porque, en su opinión, los menores de 17 años siguen siendo niños.
 
“Esta idea de permitir que las jóvenes de 17 años se casen porque los legisladores suponen que es de alguna manera menos reprobable que el casamiento de una niña de siete años…, (pues) no lo es”, aseguró en diálogo con IPS.
 
En marzo, el estado de Nuevo Hampshire rechazó un proyecto de ley que elevaba a 18 la edad mínima para contraer matrimonio con el argumento de que perjudicaría a las adolescentes embarazadas y a los militares menores de edad, por lo que el límite se dejó en 13 años.
 
En Nueva Jersey, el gobernador Chris Christie vetó condicionalmente un proyecto de ley que prohibía el matrimonio a menores de 18 años porque “no concuerda con las sensibilidades y, en algunos casos, las costumbres religiosas, de la población de este estado”.
 
Tanto Reiss como Barr condenaron la medida y subrayaron que el matrimonio infantil no tiene nada que ver con la religión. “No se trata de un asunto de tradición, sino de derechos humanos”, destacó Barr.
 
DONANTE HIPÓCRITA
 
La actitud de Estados Unidos como país donante resulta hipócrita cuando critica a otros países por su escasa protección contra el matrimonio infantil, comentó.
 
“Realmente socava su credibilidad… creemos que la reforma en este tema en Estados Unidos y otros países occidentales que son países donantes también puede ayudar a apoyar el esfuerzo mundial” contra la práctica, dijo Barr.
 
En 2016, el Departamento de Estado de Estados Unidos calificó el matrimonio infantil de “abuso de Derechos Humanos” que “genera repercusiones devastadoras para la vida de una niña, terminando efectivamente con su infancia”. “Es una batalla cuesta arriba”, añadió Reiss.
 
Según Niñas, No Novias, cada año 1.5 millones de niñas se casan antes de los 18 años. Si la tendencia continúa, para 2050 habrá mil 200 mujeres que contrajeron matrimonio cuando eran niñas.
 
Entre las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible número cinco, relativo a la igualdad de género, se encuentra eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado.
 
*Este artículo fue originalmente publicado por la agencia internacional de noticias IPS.
 
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QUINTO PODER
   QUINTO PODER
La violencia detrás del embarazo adolescente
Cimacfoto: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Cam.- 21/03/2017 Cuando se habla de la prevención del embarazo adolescente se habla también de la prevención de la violencia familiar contra las mujeres, la violencia económica por el empobrecimiento y la criminalización que lleva a muchas mujeres a ser imputadas por delitos de “hambre” o acusadas de ser malasmadres, expulsadas de los hogares familiares y abandonadas a su suerte potenciales víctimas de trata.
 
En muchas áreas geográficas de México, si es que sobreviven al abuso sexual y el hambre, y a la sobrecarga de trabajo, las niñas al llegar a la edad de los 12 años son “sexualizadas”, no solo por el entorno comunitario que empieza a ejercer acoso y hostigamiento, en algunos casos hasta violación por parte de hombres cercanos a su vivienda o escuela, o en algunos casos por familiares que las “toman” considerándolas propiedad del patriarca de la familia.
 
En municipios rurales de México la realidad de las niñas es tan terrible que narrarla supone un esfuerzo anímico. Escucharla, saberla y contarla se vuelve necesario para que nos quitemos la venda de los ojos y aceptemos que los horrores se ensañan en su contra. Si el mundo es injusto para las mujeres, imaginen cómo lo es para ellas.
 
En Campeche un juez no reconoció el testimonio de una niña de 9 años víctima de abuso sexual de un profesor, que tiene 20 años cometiendo estos delitos contra sus alumnas con la total complicidad de la Secretaría de Educación, que ha callado este y muchos otros casos.
 
Tras 4 años en busca de justicia, el juzgado Segundo de Distrito en el estado concedió un amparo que reconoce que los derechos de una mujer y su niña fueron gravemente violentados, entre otras razones porque “el juez local y magistrados de la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Estado no otorgaron valor preponderante a la información testimonial de la víctima –en este caso la niña-, “haciendo no solo excesiva sino ilegal su exigencia de requerimientos de otros medios de prueba” y que “no atendió a la naturaleza del delito sexual”.
 
Esto nos da una idea de que si en la sociedad en la que vivimos la voz de las mujeres no existe ni tiene valor, la de las niñas mucho  menos, por esa razón se cometen a diario abusos y violaciones a lo largo y ancho del país, y cuando las niñas tienen el valor de denunciar no les creerán.
 
El embarazo adolescente es, por donde se le quiera ver, un síntoma de la violencia contra las niñas. A las “adolescentes”, con su minoría de edad, nos lleva a mirarlas desde una perspectiva de género y de derechos humanos como niñas a las que el contexto social las conduce a un escenario de violencia derivada del abandono, el desinterés, la violencia económica o la desatención que viven frente al interés sobre los hijos varones.
 
En muchos de los casos, el embarazo adolescente entraña hechos de violencia sexual, abuso, violación, sometimiento de hombres adultos que, valiéndose de la asimetría emocional, el control y  la subyugación, abusan de ellas y estas presentan embarazo, niñas cuyos parámetros afectivos son del abandono y el desinterés familiar lo que las hace proclives a ser víctimas de esos abusos.
 
Este “caldo de cultivo” de violencias se traduce en la trata, enganchadores, abusadores que las ven como objetos disponibles para su uso y explotación, pero también como cosas que pueden usar porque a nadie le importan, porque ni siquiera hay estadísticas que nos hablen del empobrecimiento al que son sometidas las niñas en el área rural y su pobreza alimentaria.
 
El embarazo adolescente tiene muchas más aristas y todas son caminos distintos hacia un mismo lugar: la violencia.
 
Hablamos de casos en los que las niñas-madres son casadas (matrimonio infantil) con hombres mayores que las maltratan y explotan en condiciones de matrimonio servil, a las que abandonarán apenas lleguen a los 25 años de edad con dos o tres hijos e hijas, sin educación formal para valerse por sí mismas y proclives a los abusos.
 
Se trata de historias de adolescentes embarazadas por sus padres-abuelos que, con total y absoluta impunidad, continúan historias de abusos de los que sus propias madres no han logrado escapar.
 
Se trata de las mujeres que están encarceladas y cuyas vidas tienen en común el embarazo temprano, obligadas a ser madres por las circunstancias, sin acceso a la educación y al empleo, empobrecidas y con dependencia emocional de parejas que las conducen a la comisión de delitos bajo ese esquema de subyugación y control.
 
Cuando se habla de embarazo adolescente hay que hablar no solo de métodos anticonceptivos o de las jóvenes que se embarazan y serán “mamás luchonas”. Detrás hay miles de historias de abuso y violencia sexual que se pretende caricaturizar incluso con una lona institucional que habla de las “mujeres que se embarazan antes de los 18 años”, así, solas, sin que veamos la violencia sobre las niñas porque si no lo vemos, nadie tiene que hacer nada para cambiar esa realidad.
 
* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.
 
17/AC/GG
 







QUINTO PODER
DERECHOS HUMANOS
   QUINTO PODER
Las niñas invisibles
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Cam .- 14/03/2017 A Malena, una niña invisible que se quedó en la memoria
 
Cada año en México y en el mundo, un alto número de niñas mueren de hambre, en partos a temprana edad, son víctimas de feminicidio y, si sobreviven, lo hacen en condiciones de explotación, trata, con altos riesgos de contraer VIH, con alimentación deficiente y escasas oportunidades de asistir a la escuela.
 
Guatemala, Nigeria, Europa del Este, Perú, México son lugares donde existe el matrimonio infantil, la trata de personas, la venta de niñas, la explotación en el matrimonio servil, donde las  niñas mueren a diario por el abandono y la indiferencia de un sistema social-patriarcal que valora más la vida de los niños. Y donde, desde el momento en el que una mujer sabe que está embarazada lo común es que se lamente por la conciencia de que “las niñas sufren más”.
 
Lo que persiste es el abandono. De las niñas nadie se acuerda, no es de ahora, es de siempre y en el mundo prevalece la violencia contra las niñas, principalmente la violencia estructural y la íntima violencia que se ejerce en los hogares donde las niñas son un mal inevitable.
 
Cuando tenía 6 años conocí a Malena y su historia, que la nombro para no olvidarla, como a tantas otras, como a las que se van sin que nadie las note.
 
Malena, también de 6 años, murió envenenada porque a alguien se le ocurrió que podía confundir el polvo de leche con el veneno para ratas y servirlo a una niña sin padre y cuya sonrisa solo su madre recordaría.
 
Al saber de las niñas víctimas de la violencia del Estado en Guatemala, pienso en todas las niñas que como ellas, como “Lulú”, una joven que buscaba a su familia al ser rescatada en el Hogar de Michoacán, donde una mujer prácticamente acumulaba a personas a las que aisló del resto del mundo.
 
Por todas las niñas Malenas que son borradas, porque las "niñas a nadie les importa", si viven, si comen, si mueren de hambre, si son encerradas, si alguien las abusa o si sus propios padres se van y las dejan abandonadas a sus suerte para morir de hambre, condenadas al abuso y a la violencia.
 
Por las niñas de Guatemala, por las de México, las de África y la India, por las niñas que nombramos para no olvidarlas.
 
Es solo el panorama global de la violencia contra las mujeres desde sus primeros años. Al menos en América Latina se habla de 70 mil jóvenes adolescentes que mueren al año por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. Tan solo en México, la tasa de fertilidad en adolescentes es de 65 mujeres por cada mil.
 
Según datos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en 2014, 55.2 por ciento de los niños y niñas de entre 2 y 5 años de edad vivían en pobreza y 13.1 por ciento en pobreza extrema. A esto se suma que el 60.5 por ciento de ellos presentaba carencias en el acceso a la seguridad social y 25.8 por ciento en el acceso a la alimentación.
 
Aunque el preescolar es obligatorio en México, únicamente el 42.2 por ciento de los niños y niñas de 3 años de edad fueron atendidos por una institución educativa durante el ciclo escolar 2014-2015; para los de 4 años fue el 89 por ciento; y para los de 5, el 84.3 por ciento, estos y otros números nos dan una idea de la situación de las niñas.
 
En México, se habla de que 7 de cada 10 personas que desaparecen en el rango de edad de 15 a 19 años de edad, son mujeres. Los casos de feminicidio de niñas entran en una categoría de subregistro que se diluye ante el enorme número de casos.
 
Aunque no se precisa a detalle cómo está la situación para las niñas, es claro a nivel internacional que en todas las sociedades se privilegia a los niños nacidos sobre las niñas, por las creencias de que ellos serán los que continúen con los “apellidos” o los que se encarguen de la continuación de una etnia o costumbres y tradiciones.
 
En Estados Unidos y Canadá, las mujeres de los pueblos originarios han denunciado la marginación y la violación de sus derechos a la propiedad de la tierra, apoyados por sentencias de jueces que reconocen el derecho de la comunidad a restringir la herencia para las mujeres que se casan con hombres que no pertenecen a sus mismos pueblos, pero no aplica lo mismo para los hombres de la comunidad.
 
Este panorama nos pone en oportunidad de reflexionar sobre la realidad en la que se violentan los derechos de las niñas y el caso de Guatemala es la punta del iceberg de la problemática en Latinoamérica, que evidencia una desvalorización de la vida de las niñas.
 
Necesitamos construir y trabajar por un mundo en el que las mujeres al saberse embarazadas no se angustien al saber que parir una niña será sinónimo de una historia de sufrimiento y dolor.
 
* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.
 
17/AC/GG
 







INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   ONG impulsaron enmienda
Malawi prohíbe que las niñas se casen, aunque padres aprueben
Imagen retomada del portal Tribuna Feminista.
Por: la Redacción*
Cimacnoticias | Madrid, Esp .- 23/02/2017 Malawi ha hecho una enmienda histórica a su Constitución para prohibir totalmente el matrimonio infantil, tras una campaña de un año de duración por parte de grupos y organizaciones de ese país.
 
La enmienda para prohibir totalmente el matrimonio infantil en Malawi fue votada por el Parlamento el pasado 14 de febrero. Elimina una laguna legal que ha permitido que niñas de entre 15 y 18 años se pudieran casar. Las y los parlamentarios de Malawi votaron 131 frente a 2, en favor de la eliminación de esta disposición.
 
CAMPAÑA DIRIGIDA POR JÓVENES
 
Memoria Banda, de 20 años, una de las jóvenes que ha dirigido la campaña, afirma: “Cuando mi hermana pequeña tenía sólo 11 años, la obligaron a casarse porque presentó un embarazo. En ese momento, yo era muy joven y pensaba que era normal. Pero rápidamente me di cuenta del impacto devastador que tuvo sobre ella, sufrió abusos constantes en el matrimonio. Cuando llegó a casa, vi que la persona que había sido mi hermana pequeña ya no era mi hermana pequeña.
 
Ahora, dice, junto con un equipo de jóvenes activistas apoyados por Plan International, hemos trabajado con el gobierno para enmendar la Constitución de nuestro país para ayudar a terminar con el matrimonio infantil de una vez por todas “.
 
En 2015 Malawi tenía la novena tasa más alta de matrimonio infantil en el mundo (el 46 por ciento de las niñas se casa antes de los 18 años). La práctica está técnicamente prohibida por la ley en Malawi, habiendo sido prohibida en 2015 con la Ley de Matrimonio, Divorcio y Relaciones Familiares, que aumentó la edad mínima de matrimonio de 15 a 18. Pero a pesar de este importante paso, la Constitución contenía una laguna legal que todavía permitía que niños y niñas entre 15 y 18 años se casaran con el consentimiento de los padres.
 
ACABAR CON EL MATRIMONIO INFANTIL
 
La ONG Plan Internacional es una de las que ha estado apoyando a las organizaciones de Malawi para cambiar esta ley. Lilly Omondi, directora de Plan International Malawi, afirma: “Este es un cambio trascendental para las futuras generaciones de Malawi, y estamos muy contentas de que la juventud haya jugado un papel importante en este éxito. Para los ministros pertinentes y otros encargados de la toma de decisiones, escuchar a los propios jóvenes fue crucial para el proceso. Al asegurarse de que se han escuchado sus voces, estos jóvenes han ayudado a asegurar la salud y la felicidad de millones de jóvenes malawianas que vienen”.
 
*Este artículo fue retomado del portal de la revista feminista Tribuna Feminista.
 
17/RED/GG







INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Combatirlos requiere plan integral y multisectorial
Mismas causas y factores detrás de Ablación y matrimonio infantil
Imagen retomada del portal de AmecoPress.
Por: Ana de León
Cimacnoticias/AmecoPress | Madrid, Esp .- 03/02/2017 La mutilación genital femenina (MGF) y el matrimonio infantil son dos de las prácticas tradicionales más perjudiciales que afectan con mayor frecuencia a las mujeres y niñas hoy en día. Las devastadoras consecuencias que tienen para la salud, la educación y la igualdad de las mujeres y niñas las convierten en obstáculos significativos para el desarrollo.
 
La ablación y el matrimonio infantil comparten numerosas causas y factores sociales que incluyen la desigualdad de género, normas sociales establecidas, un deseo por controlar la sexualidad femenina, creencias religiosas, y oportunidades económicas limitadas para mujeres y niñas. Esto pone en alerta la necesidad de trabajar de manera integrada ambos temas cuando coexisten en el mismo contexto. La experiencia con la que ya cuenta la ONG World Vision de tratar ambas prácticas en conjunto ha proporcionado información útil para una programación eficaz, incluida la necesidad de implicar a los líderes religiosos, así como a mujeres y niñas en las comunidades donde estas prácticas se llevan a cabo.
 
CAUSAS SUBYACENTES
 
La primera causa son las normas culturales y las prácticas tradicionales. Estas incluyen comportamientos asociados con la religión, roles de género obsoletos, ritos de pasajes, códigos de honor de la familia y la comunidad y mecanismos de justicia. Estas prácticas se han llevado a cabo durante generaciones y el significado social subyacente puede variar en función del contexto.
 
Otra causa también se debe a las normas de género y la desigualdad. Las niñas y los niños a menudo experimentan la violencia de manera diferente, debido a cómo son vistos y valorados por la sociedad. Los niños pueden ser considerados "más valiosos" para la familia como proveedores de ingresos. Sin embargo el honor familiar está ligado a la virginidad de una hija. Como resultado, las niñas son obligadas a ser mutiladas para probar su virginidad.
 
La tercera causa es la pobreza. En muchas partes del mundo, los padres ven a sus hijas como una carga financiera, por lo que el matrimonio infantil facilita la salida de la niña a una edad muy temprana. Es una estrategia para la supervivencia económica. También la falta de acceso a una educación segura y asequible fomenta esta práctica ancestral. Se consideran más aceptables en contextos en los que hay limitadas alternativas disponibles, particularmente en la forma de educación y empleo.
 
La última causa es utilizar estas prácticas como salvaguardia.
 
Existen algunas comunidades donde las niñas corren un alto riesgo de abuso y violencia, las familias a menudo creen que estas prácticas pueden garantizar su seguridad. En los entornos inestables y afectados por el conflicto, las niñas son particularmente vulnerables a la violación, la violencia sexual, los embarazos prematrimoniales no deseados, la falta de vivienda, el hambre o el hambre, lo que empuja a las familias a creer que mutilarlas y entregarlas al matrimonio son la única opción.
 
SOLUCIONES BASADAS EN EVIDENCIA
 
Las estrategias para acabar con el matrimonio infantil deben ser transversales e integrarse en un plan integral y multisectorial. Este plan para acabar con estas prácticas debe basarse en soluciones basadas en la evidencia como:
 
1- Empoderar a las niñas y las mujeres con información, habilidades y acceso a educación segura y de alta calidad.
 
2- Proporcionar apoyo económico e incentivos a las niñas y sus familias.
 
3- Cambiar actitudes y creencias a través de la movilización de familias y comunidades, incluyendo a los líderes religiosos para forjar normas sociales.
 
4- Proporcionar servicios de respuesta y apoyo.
 
5- Aplicar la legislación y velar por su cumplimiento.
 
17/AL/GG 







QUINTO PODER
VIOLENCIA
   QUINTO PODER
2016, año de las Alertas de Género
CIMACFoto:César Martínez López
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Camp.- 03/01/2017 En todo 2016 se presentaron al menos 17 solicitudes de declaración de Alerta de Violencia de Género (AVG) para el mismo número de estados, al menos otros 7 estados ya tienen esa declaratoria aunque cada una con un contexto en el que el juego de la política y los acuerdos tuvieron mucho que ver en su dilación u otorgamiento.
 
Al terminar 2016 ya está declarada la AVG en Veracruz, Estado de México, Michoacán, Morelos, Jalisco (autodeclarada), Chiapas y Nuevo León, estas dos últimas después de muchos años de solicitudes, amparos y promociones de parte de las solicitantes, detrás de las cuales hay muchos años de trabajo voluntario.
 
Entre las entidades que tuvieron solicitud se encuentran dos entidades de la península: Quintana Roo y Campeche, aunque en cada uno, las causas son diferentes, en el primero se debe al feminicidio y en el segundo a la violencia económica contra las indígenas.
 
Destaca que la organización que solicitó la AVG para el estado de Puebla es la misma que la promueve en Tlaxcala y también en Campeche, lo cual llama la atención porque se trata de una organización domiciliada en Puebla, que además no tuvo previamente acercamiento con organizaciones que vienen trabajando estos temas en otras entidades.
 
Una de las solicitudes que podría sorprender más, pero que es al mismo tiempo una de las más necesarias, es la del estado de Campeche. Tan sólo en 2016, la Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió una recomendación derivada de la falta de actuación de las autoridades ante la denuncia de violencia que vivía una joven en el municipio de Ciudad del Carmen, y que concluyó con un feminicidio.
 
Solo un caso así amerita una Alerta de Violencia de Género porque evidencia claramente la inacción institucional y la falta de compromiso y responsabilidad de los servidores públicos que representan al mismo tiempo la omisión del Estado mexicano.
 
La solicitud por violencia económica contra las indígenas, por supuesto es también un hecho cierto y que permite visibilizar las condiciones en las que viven las mujeres mayas de la zona norte del estado, pero especialmente y desde el conocimiento práctico del estado, la que viven las mujeres en Calakmul.
 
Aunque Yucatán aún no tiene solicitud de Alerta de Violencia de Género, sus características y problemas se parecen a los que se viven en Campeche y Quintana Roo, entidades –las 3– que se posicionan entre los primeros 5 lugares a nivel nacional de violencia sexual, un delito de género al cometerse particularmente contra las mujeres.
 
Una característica de esa violencia sexual es que se presenta con características de incesto, particularmente contra niñas de las comunidades mayas.
 
Así como en la península, en otras partes del país las distintas violencias contra las mujeres han sido visibilizadas en algunos casos por las mismas alertas, pero aún hay muchos otros temas que se han naturalizado, como el abuso y explotación de las niñas en trabajos forzados, matrimonios serviles, o casi en condiciones de explotación laboral desde temprana edad, pero también con abusos físicos y sexuales.
 
En muchas entidades aún está permitido el matrimonio infantil bajo el argumento de que son ellas las que lo deciden y que son “usos y costumbres”, cuando en realidad constituyen formas de violencia contra las mujeres y las niñas.
 
Sin embargo y pese a esas Alertas, la realidad nos habla de que no se toma en serio la gravedad de la violencia contra las mujeres y las emisiones o admisión de las solicitudes, responden más bien a la presión por el Informe próximo 8vo y 9no de la CEDAW, el cual México deberá presentar a finales de este año.
 
Las organizaciones de la sociedad civil, académicas y activistas se preparan a su vez para el informe sombra, en el que el tema de los recursos, su uso, transparencia y eficiencia podría ser una de las preocupaciones por la opacidad que ha prevalecido en su ejercicio.
 
Alrededor de las Alertas de Violencia de Género hay no solo las solicitudes, sino la urgencia de realizar modificaciones a la propia Ley y a su Reglamento, para que deje de ser botín político como se demostró en 2016 que puede ser, porque aún la vida de las mujeres no es un tema prioritario sino tangencial, frente a una realidad de emergencia y urgencia que amerita acciones y respuestas inmediatas.
 
* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.
 
17/AC/KVR
 







NACIONAL
INFANCIA
   Segunda Sala de SCJN resuelve amparo
Constitucional proporcionar información sobre salud sexual y reproductiva a infancia
Foto: ZAQI
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 10/11/2016 La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró constitucional cuatro artículos de la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes que protegen a esta población, prohíben la discriminación por “género y/o preferencia sexual” y garantizan acceso a anticoncepción e información sobre salud sexual y reproductiva.
 
Así lo resolvió este 9 de noviembre al analizar el amparo que presentó una mujer que consideró que los artículos 10; 39 y 57, fracción VII; y 116, fracción IV, de la Ley General –que entró en vigor en diciembre de 2014– violaban el interés superior de la niñez, discriminaban por razón de género, limitan indebidamente la patria potestad de los padres y generaban un ambiente nocivo en detrimento de niñas, niños y adolescentes.
 
La Segunda Sala declaró que los artículos de la Ley reclamada no son contrarios al interés superior del menor y al derecho de los padres de educar a sus hijos por el simple hecho de hacer referencia a la “preferencia sexual” de niñas, niños y adolescentes pues esos artículos no establecen, desarrollan o regulan la sexualidad.
 
En la sesión de ayer los ministros Margarita Luna Ramos, José Fernando Franco, Alberto Pérez Dayán, Eduardo Medina Mora y Javier Laynez Potisek, indicaron que la Ley General no atenta contra la creación de un entorno seguro y propicio para esta población, sino que reconoce y protege el Derecho Humano de igualdad ante la ley como lo establece la Constitución federal, esto es, prohíbe discriminar por género e identidad sexual.
 
Asimismo, la Segunda Sala consideró que el hecho de que la Ley General prevea que las autoridades deben garantizar a los menores de edad el acceso a métodos anticonceptivos, así como proporcionar asesoría y orientación sobre salud sexual y reproductiva, no resulta inconstitucional.
 
Se trata de garantizar información pertinente, adecuada y oportuna –dijeron los integrantes de la Segunda Sala– que tenga en cuenta las diferencias de nivel de comprensión de la niñez y que se ajuste bien a su edad y capacidad, es una de las medidas más eficaces para proteger a los menores de edad contra las infecciones de transmisión sexual, en especial, el VIH y prevenir y hacer conciencia sobre embarazos prematuros.
 
Al respecto, la Segunda Sala precisó que el derecho y acceso a la información sobre sexualidad no se aplica de manera idéntica para cualquier periodo de la infancia, sino que se despliega a medida que aumenta la capacidad y la madurez de los menores de edad; de ahí que tanto el acceso a información e insumos de salud depende de la etapa de la niñez.
 
Por otra parte, la Sala de la Suprema Corte resolvió que los artículos reclamados no desplazan la función educadora de la familia como entorno inmediato de niñas, niños y adolescentes y donde deben discutir abiertamente las cuestiones relativas a la sexualidad, el comportamiento sexual y los estilos de vida peligrosos.
 
En ese sentido, se consideró que el Estado no sustituye la función protectora y orientativa de los padres de familia sobre la salud y desarrollo de los menores de edad, sino que tanto padres como autoridades tienen funciones distintas y complementarias necesarias para la protección de la niñez y la adolescencia.
 
La Segunda Sala concluyó que la protección jurídica de niñas niños y adolescentes no sólo implica que el Estado preste los servicios de salud, sino que también los padres instruyan y orienten a los menores de edad para evitar prácticas nocivas que puedan poner en peligro su integridad –mental psicológica, moral y espiritual–, y les proporcionen información que se dirija a salvaguardar su desarrollo sano y pleno.
 
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REPORTAJE
INFANCIA
   Reproducción de pobreza y falta de oportunidades
Tener 12 años y estar casada
Foto: GAELX
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 07/11/2016 En el país 23 mil 605 niñas de 12 a 14 años están casadas, viven en unión libre o se encuentran separadas de su pareja, es decir, no son solteras, según un análisis de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim). 
 
A su corta edad son niñas que al vivir en pareja corren varios riesgos: embarazos y partos prematuros, muerte por gestación o complicaciones en el parto, deserción escolar y la reproducción de la pobreza en su descendencia.
 
Ante esta realidad el 5 de diciembre de 2014 entró en vigor la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que establece los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio.
 
Esta acción legislativa pretende favorecer el desarrollo y las oportunidades de tener un proyecto de vida de 19.4 millones de niñas y adolescentes de 12 a 17 años de edad (16.2 por ciento de la población mexicana) según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).
 
Sin embargo, la ley no es suficiente porque las uniones libres van en incremento y las niñas y mujeres viven con sus parejas mucho antes de cumplir la mayoría de edad, sin contraer nupcias. La Redim indica que uno de cada 33 adolescentes, mujeres y hombres de entre 12 y 17 años no es soltero. 
 
NIÑAS ESPOSAS
 
Las causas del matrimonio infantil son variadas, explicó en entrevista el sociólogo Claudio Stern, ex director del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México, por ejemplo, una niña de una comunidad rural podría casarse por carencias económicas, pocas oportunidades de desarrollo o para convertirse en persona digna de respeto ya que casarse a temprana edad le da un estatus dentro de la comunidad; mientras que una que vive en entornos urbanos podría ser forzada a formar una familia.
 
El sociólogo abundó que la pobreza, la desigualdad y la prevalencia de valores conservadores son elementos que desencadenan situaciones como el matrimonio infantil.
 
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) aproximadamente 40 por ciento de la población indígena o en áreas rurales es menor de 18 años, lo que sugiere que, en estas poblaciones, niñas, niños y adolescentes enfrentan mayores desventajas que el resto de las personas de 0 a 17 años.
 
Los estados donde hay más niñas casadas o unidas, según la información recopilada por la Redim con datos de Inegi, son Guerrero, Tabasco, Michoacán y Chiapas.
 
El estado sureño de Guerrero, una de las entidades con mayor pobreza, ocupa el primer lugar en matrimonio infantil. Existen 16 mil 909 niñas y adolescentes que no son solteras (18.3 por ciento), de las cuales casi 10 por ciento (mil 645) son niñas de 12 a 14 años.
 
En segundo lugar se encuentra Tabasco donde hay 10 mil 126 niñas y adolescentes casadas o unidas, de las cuales 869 tienen entre 12 y 14 años de edad. En tanto que en Michoacán hay mil 665 niñas de 12 a14 años en esta situación y en Chiapas suman mil 817 niñas.
 
MADRES ADOLESCENTES
 
Una de las consecuencias negativas del matrimonio y las uniones tempranas son los embarazos no deseados o no planeados. La Redim indica que si se compara una niña de 12 años casada o unida con una adolescente soltera de 17 años, la niña tiene más posibilidades de ser madre que la joven.
 
Los embarazos tempranos son un fenómeno creciente. Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014 (ENADID) del Inegi, en el 2009 ocurrieron en el país 70 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años de edad, 5 años después, se incrementó a 77 nacimientos; mientras, los nacimientos registrados en niñas menores de 15 años de 2009 a 2014, fueron 67 mil 379.

Un embarazo en la niñez o adolescencia, de acuerdo con las instituciones de salud pública, con frecuencia es no planeado y no deseado, y aunque lo sea, no existen suficientes alternativas para cubrir de la mejor manera todas las necesidades que la niña o adolescente requerirá durante la gestación y el parto.
 
La Secretaría de Salud indica que ser madre o padre adolescente refuerza condiciones de vulnerabilidad, marca roles de género tradicionales, pero sobre todo, implica perder vivencias y conocimientos propios de la adolescencia.
 
La maternidad y paternidad temprana, suele tener efectos negativos graves en las hijas e hijos de las niñas y adolescentes, exponiéndolos a condiciones adversas que obstaculizan su desarrollo.
 
El embarazo infantil también trunca la educación de las niñas y adolescentes, de acuerdo con cifras del 2010, 17.7 por ciento de las mujeres menores de 18 años y 30.7 por ciento de las menores de 15 años que se embarazaron, dejaron de ir a la escuela.
 
Otro efecto negativo son las oportunidades laborales y los ingresos de las adolescentes. La mayor parte de las madres jóvenes no tiene empleo ni ingreso independiente al momento de tener a sus hijos e hijas y las niñas de 10 a 14 años que son madres tienen mayor probabilidad de trabajar en una etapa en la que deberían estar en la escuela.
 
ESTRATEGIAS
 
Organismos internacionales de Naciones Unidas como  la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW), el Comité de la Convención para la Eliminación de Todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y el Comité de los Derechos del Niño, han llamado a los Estados a eliminar el matrimonio infantil.
 
Ante estos llamados y considerando que esta práctica pone en riesgo la salud sexual y reproductiva de las niñas –porque por sus características (biológicas, psicológicas y sociales) se exponen a consecuencias negativas– el Gobierno Federal también lanzó una estrategia para disminuir el embarazo en adolescentes.
 
En 2015 se implementó la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), que tiene como objetivos reducir en 50 por ciento la tasa de fecundidad de las adolescentes entre 15 a 19 años y erradicar embarazos en niñas de 14 años o menos, para el año 2030.
 
La estrategia que incluye acciones como reformas para que el matrimonio sea hasta los 18 años de edad, promover educación integral en sexualidad en escuelas; servicios y clínicas amigas de los y las adolescentes; y campañas en medios de comunicación, entre otras.
 
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NACIONAL
POBLACIÓN Y DESARROLLO
   Presentan Estado de la Población Mundial 2016
Una de cada tres niñas es casada antes de cumplir 18 años: UNFPA
Presentación del informe sobre el "estado de la Población Mundial 2016" | CIMACFoto: César Martínez López
Por: Gema Villela Valenzuela
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 20/10/2016 Asegurar el acceso a la educación, postergar el matrimonio y maternidad en las niñas y adolescentes, así como generar un trabajo digno para adultos, son las recomendaciones hechas a nivel global por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en su informe sobre el Estado de la Población Mundial 2016, para reducir la desigualdad que viven las niñas por motivos de género.
 
El UNFPA presentó su informe sobre el “Estado de la Población Mundial 2016” en el Museo Memoria y Tolerancia, con el mensaje “Invertir en Niñas y Adolescentes como Objetivos Claves de Desarrollo”, ya que la vida de las niñas cambia cuando cumplen 10 años de edad como consecuencia de las desigualdades de género y los tipos de violencias que enfrentan.
 
El director regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, Esteban Caballero, mencionó que una de las recomendaciones principales en el mundo es asegurar la escolarización de niñas y adolescentes toda vez que 62 millones de ellas no asiste a la escuela. Entre los motivos por los cuales dejan de ir son la inseguridad en sus comunidades, pero también la maternidad y el matrimonio infantil a temprana edad, y la situación de pobreza.
 
Por ello la segunda recomendación es generar empleo digno para adultos, para que así se reduzcan los índices de falta de escolaridad en las niñas y adolescentes por motivos económicos. Y la tercera es postergar el matrimonio y maternidad para asegurar sus proyectos de vida.
 
El informe “Estado de la Población Mundial 2016”, indica que 47 mil 700 niñas de todo el mundo contraen matrimonio antes de los 18 años de edad y que una de cada 3 niñas de los países en desarrollo (entre ellos los de América Latina) contraen matrimonio antes de cumplir 18 años.
 
El documento señala que los registros de violencia sexual en mujeres se da por primera vez durante la adolescencia y está relacionado las uniones o matrimonios a temprana edad. En el análisis de los datos se vincula la violencia por motivos de género en todas sus modalidades (sexual, física y psicológica) con uniones o matrimonios infantiles y embarazos a temprana edad, lo cual tiene repercusiones en la salud y proyecto de vida de las niñas y adolescentes, pues en su mayoría son forzadas a unirse con adultos que les doblan la edad y eso las coloca en estado de vulnerabilidad ante la violencia ejercida por sus parejas, o bien al riesgo de fallecer por muerte materna.
 
MÉXICO
 
El Oficial Nacional de Programas del UNFPA, Javier Domínguez del Olmo, dijo que la violación en menores de 15 años de edad es un fenómeno no documentado en estadísticas, y a falta de presupuestos el tema, queda en manos de instituciones encargadas de hacer censos a nivel nacional.
 
También advirtió que la violencia sexual de niñas y adolescentes se refleja en los índices de embarazos en la adolescencia y matrimonios infantiles, de manera que los retos y recomendaciones para los tres niveles de gobierno en México, de acuerdo al UNFPA, son: la homologación de leyes en derechos de la infancia, educación sexual y servicios de salud reproductiva de calidad, brindar aborto seguro, la aplicación de los protocolos para investigar y sancionar la violencia sexual y combatir la trata de personas.
 
Según los datos del Consejo Nacional de Población (Conapo) expuestos por su secretaria general, Patricia Chemor Ruiz, del año 2000 al 2004, 8 mil niñas de 10 a 14 años de edad fueron madres; de ellas 14.48 por ciento estaban unidas o casadas con adultos que les llevaban hasta 10 años de diferencia. La mayoría tuvieron que postergar sus proyectos de vida para dedicarse a labores del hogar.
 
Aproximadamente 4.4 por ciento de las niñas de 10 años no asiste a la escuela y 37.3 por ciento de las adolescentes de 15 a 19 años de edad, se ven obligadas a abandonar su educación.
 
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