Matrimonio infantil

NACIONAL
INFANCIA
   México no logra frenar matrimonios infantiles, dicen ONG
“Niñas casadas” viven más violencia física y sexual
CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Sonia Gerth
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 17/11/2017

En 2015, se contabilizaron en México, más de 300 mil niñas, niños o adolescentes entre 12 y 18 años de edad que estaban casados o unidos informalmente. En total, 6.8 millones de mujeres se casaron antes de la mayoría de edad, advirtieron organizaciones civiles con trabajo en infancia.

Durante el Foro matrimonio infantil, dimensiones, causas y efectos realizado en el Museo Memoria y Tolerencia, las organizaciones no gubernamentales Save the Children, Oxfam y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), señalaron que pese a que en 2014 entró en vigor la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que establece los 18 años como edad mínima para casarse, el matrimonio infantil continúa siendo un gran problema en el país.

México ocupa el último lugar de países de la OCDE en erradicar el matrimonio infantil, aseveró la Directora Ejecutiva México Save the Children, María Josefina Menéndez Carbajal.

EL MATRIMONIO INFANTIL DESTRUYE VIDAS

El matrimonio infantil afecta mucho más a las niñas que a los niños. En promedio, se casan 60 veces más mujeres menores de 15 años que hombres, y seis veces más mujeres de 15 a 17 años que hombres.

“Destruye el proyecto de vida de las niñas, porque quedan embarazadas, y salen de la escuela”, dijo la Experta legal en Género en el Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém do Pará) Eva Villareal.

Según las organizaciones, la mitad de las niñas, niños y adolescentes que se encontraban casadas o casados en 2015, vivía en situación de pobreza; 73 por ciento había abandonado la escuela.

Las niñas y adolescentes que se casaron a temprana edad son mucho más expuestas a la violencia. Comparando este grupo con mujeres que se unieron después de la mayoría de edad, ellas sufren 49 por ciento más violencia física, y 68 por ciento más violencia sexual.

También existen los llamados “matrimonios por honor”. Mujeres menores de 18 años que luego de ser víctimas de violencia sexual, son obligadas por sus familias o la comunidad, a casarse con su agresor. El problema se da no solamente en zonas rurales, sino también en zonas urbanas, afirmaron las activistas.

ENFOQUE DE ACTIVISTAS ESTÁ EN MARCO LEGAL

Las expertas de las organizaciones confían en que la legislación contribuya para disminuir el número de matrimonios infantiles. Para María Josefina Menéndez Carbajal, de Save the Children, sí se notó un decrecimiento, con la entrada en vigor de algunas legislaciones en los estados.

“Eso lo vemos reflejado muy claro en algunas entidades donde la armonización de la Ley General en sus leyes federales fue muy rápida, por lo que sería preocupante la Acción de inconstitucionalidad de la Comisión de Derechos Humanos de Aguascalientes ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para permitir de nuevo matrimonios en personas menores de 18 años bajo la figura de dispensas o excepciones. Si no ganamos, puede ser reversible el hecho de la erradicación del matrimonio infantil. Sería un grave error histórico”, enfatizó.

Cabe recordar que en 2016 la Comisión de Derechos Humanos de Aguascalientes presentó una Acción de Inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para determinar la constitucionalidad o inconstitucionalidad de la reforma al artículo 145 del Código Civil de Aguascalientes, que establece la edad mínima de 18 años para contraer matrimonio en dicho estado.

La acción está para su análisis, en las manos del ministro José Fernando Franco González Salas, y será sometida al pleno, aunque no hay fecha aún.

Hasta la fecha, los estados de Baja California, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro y Sonora permiten los matrimonios infantiles a través de dispensas. En Chihuahua, la edad mínima para casarse son 14 años para mujeres y 16 años para varones.

Cabe mencionar que Save the Children estima la cifra de uniones libres entre menores de edad mucho más alta que la de matrimonios formales. Pero no existen estudios exactos. Josefina Menéndez dice que ya están en charlas con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para tomar en cuenta datos más exactos sobre estas parejas en el próximo censo.

17/SG/LGL








REPORTAJE
INFANCIA
   Necesario registrar relación entre violencia y embarazo: OSC
Violencia y matrimonio infantil sinónimo de MM en niñas
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta y Montserrat Antúnez Estrada
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 06/11/2017

Cimacnoticias consultó los registros de muertes maternas (MM) de la Ss, los cuales revelan que en promedio anual ocurren 7 defunciones de niñas por complicaciones durante o después de un embarazo, situación que lejos de reducirse en estos 14 años se ha mantenido. En 2002 ocurrieron 10 casos, para 2015 apenas se redujeron a 6 defunciones.

Más de la mitad de estas 97 niñas (52 por ciento) no contaba con derechohabiencia para acceder a atenciones médicas especializadas y 26 por ciento tenía Seguro Popular; 7 niñas estaban aseguradas en el IMSS, 2 en el ISSSTE y una en la Secretaría de la Defensa Nacional.

La principal causa de estos decesos fueron crisis convulsivas asociadas a la presión alta (preeclampsia) en 22 por ciento de los casos. En segundo lugar, las hemorragias previas o después del parto cobraron la vida de 15 niñas; y los casos de hipertensión por el embarazo fueron la causa de muerte de 8 niñas.

Aún cuando la ley permite la interrupción legal del embarazo por violación, las mujeres, y en particular las niñas, continúan enfrentando obstáculos para interrumpirlo, como consecuencia 2 niñas fallecieron por una hemorragia derivada de un aborto inseguro.

Otras de las causas de muerte materna en menores de edad, de acuerdo con los indicadores de la Ss fueron complicaciones respiratorias, intoxicaciones por microbios en la sangre después del parto (sepsis puerperal); el desprendimiento prematuro de la placenta y la ruptura del útero durante el parto.

En tanto, 9 niñas no tuvieron ningún tipo de atención médica al momento de fallecer.

Las cifras alertan que las defunciones de niñas por un embarazo están asociadas a otro problema: el matrimonio infantil. A su corta edad 40 de ellas estaban casadas, 46 en vivían en unión libre y una era divorciada.

El foco rojo se ubicó en Chiapas con 12 defunciones en total. A esta entidad le sigue Chihuahua y la Ciudad de México, cada una contó 8 casos; cabe destacar que dos de los registrados en la Ciudad fueron niñas provenientes del Estado de México, entidad que contó 5 muertes maternas.

Los decesos de niñas no son menores en Veracruz, ahí 6 niñas fallecieron, en Morelos 5 y Coahuila, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, registraron 3 casos respectivamente.

SER NIÑA Y TERMINAR UN EMBARAZO

Para las niñas concluir un embarazo también significa riesgos a su salud física y mental. La ginecóloga y asesora de sistema de salud en Ipas México, Claudia Martínez López, describió en entrevista que después del parto las niñas terminan en situaciones de desnutrición, descalcificación y anemia, porque sus cuerpos no están suficientemente desarrollados para este proceso.

El riesgo también es para los productos. Cimacnoticias consultó los registros del Sistema de Información de Nacimientos (Sinac) de la Ss y encontró que de los 47 mil 211 nacimientos de menores de 14 años, de 2010 a 2014, en 8.4 por ciento de los casos el producto tuvo un peso bajo o muy bajo y 8.1 por ciento nació de forma prematura.

En suma, son niñas propensas a desarrollar depresión, ansiedad, se aíslan de sus entornos sociales o desisten de estudiar, añadió Martínez Lopéz, y el Estado mexicano es incapaz de atenderlas y visibilizar que “hay una violencia sexual explícita hacía ellas”, afirmó en entrevista la doctora, defensora y experta en salud sexual y reproductiva, Raffaela Schiavon Ermani.

ESTADO PASIVO

A nivel nacional, calificó Shiavon Ermani, las acciones gubernamentales, como la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (Enapea), enfocadas a erradicar las gestaciones de niñas “quedan muy cortas” pues “no sólo es necesaria la educación sexual o el acceso a métodos anticonceptivos para adolescentes sino de mecanismos específicos para prevenir, detectar  y atender la violencia hacia las niñas”, aseguró.

Al invisibilizar que estas niñas fueron víctimas de violencia la probabilidad de que vuelvan al entorno de violencia y presenten otro embarazo continúa. Muestra de ello es que en 2016 de los nacimientos registrados en el Sinac en menores de 14 años de edad (11 mil 785) al menos tres por ciento (353) ya habían cursado hasta tres gestaciones.

Las estadísticas también alertan que en los últimos cinco años hubo un incremento de embarazos infantiles en los estados de las fronteras norte y sur del país.

Raffaela Schiavon señaló que estos indicadores son un llamado para dejar de considerar que los embarazos en niñas están asociados únicamente  al nivel de desarrollo de los estados, pues la prevalencia de estos casos también está determinada por el contexto de violencia que caracteriza a estas entidades y alcanza a las niñas.

Tabasco, por ejemplo, en 2011 contaba con una tasa de 37.3 nacimientos en menores de edad por cada 10 mil mujeres de 10 a 14 años de edad, para 2015 la tasa se elevó a 45.4 nacimientos, la más alta del país.

En Coahuila, se registró en 2011 una tasa de 20 nacimientos y para 2015 aumentó a 34.7. En tanto, Durango registró una tasa de 16, cuatro años después incrementó a 24. También sobresale Aguascalientes, donde en 2011 se registraron seis nacimientos por cada 10 mil niñas y para 2015 fueron 21.

Para hacer frente a este problema, explica la especialista en derechos sexuales Shiavon Ermani, urge que el Estado registre la relación entre embarazos tempranos y violencia sexual pues a lo largo de la investigación que esta agencia realizó encontró que no hay registro oficial que permita conocer cuántos de estos embarazos fueron producto de violencia.

El personal de los servicios de salud, de las escuelas, y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia deberían estar obligados  a “reaccionar de forma proactiva” ante la sospecha de violencia sexual hacia las niñas y del embarazo como causa de ellas, con el fin  de que se les garantice su derecho al aborto como lo establece la Norma Oficial Mexicana 046 (NOM 046).

Además de garantizar a las niñas medidas de protección para que no tengan que convivir con sus agresores y accedan a la justicia.

El problema no es menor, en los últimos ocho años (de 2008 a 2016) más de 100 mil niñas llevaron a término un embarazo. Es decir, diariamente 32 niñas se convirtieron en madres en el país.

17/HZM/MMAE

 








NACIONAL
INFANCIA
   Día Internacional de la Niña
Llama ONU a erradicar matrimonio infantil
Imagen retomada del portal Humanas
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 11/10/2017

En el contexto del Día Internacional de la Niña, que se conmemora hoy, diversas organizaciones internacionales, hicieron un llamado a las autoridades mexicanas a terminar con el matrimonio infantil y las uniones tempranas en todo el país toda vez que constituyen una violación a sus Derechos Humanos y tienen múltiples consecuencias en la vida de las niñas.

En un comunicado, ONU Mujeres, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) recordaron que estas prácticas son nocivas porque afectan gravemente su vida, salud, educación e integridad.

Entre éstas destacan la deserción escolar, el embarazo prematuro, la mortalidad materna, la transmisión intergeneracional de la pobreza y, en general, la limitación a las oportunidades de vida de las niñas y adolescentes.

Las organizaciones consideraron que la armonización legislativa en el país referente al matrimonio infantil continúa siendo un desafío ya que el Código Civil Federal establece como edad mínima los 14 años de edad para casarse para las niñas y 16 para los niños; mientras que 5 entidades federativas (Baja California, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro y Sonora) aún aceptan excepciones para contraerlo.

Recordaron que han sido varios los llamados al gobierno para erradicarlo, como la recomendación que hizo el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas en 2015, la cual fue adoptada también por el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, que pide al Estado parte asegure la efectiva implementación del artículo 45 de la Ley General de los Derechos Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA), asegurando que la edad mínima para contraer matrimonio por parte de niñas y niños sea establecida en 18 años en las leyes de todos los estados.

También le pidieron implementar programas integrales de sensibilización con familiares, maestros y líderes indígenas, sobre las consecuencias negativas del matrimonio infantil en niñas.

Recordaron también que en 2015 la ONU inició  la campaña “De la A (Aguascalientes) a la Z (Zacatecas), México sin unión temprana y matrimonio de las niñas en la ley y en la práctica”, que pretendía que los tres niveles de gobierno sumaran esfuerzos para poner fin a estas prácticas a través de: empoderar a las niñas, la promoción de cambios culturales, la protección social integral de niñas y adolescentes, garantizar su permanencia en la escuela, al menos hasta el último año de preparatoria, mejorar la información sobre este tema y realizar campañas de difusión en municipios sobre las consecuencias graves de estas uniones.

Finalmente señalaron que los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, aprobados recientemente en la ONU, establecen en su meta 5.3 la erradicación de prácticas nocivas como el matrimonio infantil y la unión temprana para niñas y adolescentes.

De acuerdo con ONU Mujeres, en México, hasta 2014, una de cada cinco mujeres se casaba antes de cumplir 18 años, pero las niñas hablantes de lengua indígena presentan proporciones muy elevadas de matrimonio infantil, superiores a 40 por ciento en entidades como Chiapas, Guerrero y Veracruz.

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170, en la que declaraba el 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y los problemas extraordinarios a los que se enfrentan en todo el mundo.

17/LGL








INTERNACIONAL
INFANCIA
   En el mundo cada día 41 mil niñas son casadas
   
Matrimonio infantil: pobreza y desigualdad
Especial
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 13/07/2017

Cada día, en el mundo, 41 mil niñas son afectadas por el matrimonio infantil, por lo que de no frenarse esta práctica, prevalecerá la pobreza y la desigualdad y la economía de los países podría tener un impacto en costos que pueden llegar a representar billones de dólares, advirtió un estudio realizado por el Banco Mundial y el International Center for Research on Women (ICRW).

El informe -elaborado por el ICRW, instituto de investigación mundial con la misión de capacitar a las mujeres, promover la igualdad de género y luchar contra la pobreza- define el matrimonio infantil como cualquier matrimonio formal o unión informal donde una o ambas partes son menores de 18 años de edad. Estas niñas –continúa- no tienen una opción y se ven obligadas a casarse.

Dado que la mayoría de estas niñas ya viven en la pobreza, dice el análisis, se convierte en la responsabilidad de cada país proporcionar servicios de salud y educación. Hasta ahora, dice el ICRW, los esfuerzos para parar el matrimonio infantil  han sido muy limitados, por lo que para terminar realmente con él, debe invertirse más en la educación de las niñas, de lo contrario, los resultados se reflejarán en las economías de los países.

Las investigadoras examinaron 25 países, entre ellos Egipto, India y Pakistán, y encontraron que al menos una de cada tres mujeres era casada antes de los 18 años y una de cada cinco mujeres tenía su primer hijo antes de los 18 años de edad.

La directora del proyecto del Banco Mundial y coautora del estudio Quentin Wodon, dijo que "el matrimonio infantil no sólo pone fin a las esperanzas y sueños de las niñas. También obstaculiza los esfuerzos para acabar con la pobreza y lograr el crecimiento económico y la equidad. Poner fin a esta práctica no es sólo moralmente correcto, sino es lo económicamente inteligente que hay que hacer”.

Cuando una niña es casada, hay un ingreso perdido para el país; a mayor nivel educativo, dice el informe, mayor ganancia esperada en la vida. El matrimonio infantil es una de las razones principales por las que adolescentes abandonan la escuela. Es raro que una niña casada se quede en la escuela.

En los países estudiados, se encontró que si las mujeres no se hubieran casado temprano, habría 26 mil millones en ganancias y productividad.
“En todos los países, el matrimonio infantil tiende a reducir los ingresos de las poblaciones en su conjunto en alrededor de uno por ciento en promedio”, dice el estudio. “Para las mujeres y los hogares afectados, las pérdidas en los ingresos tienen impactos aún mayores”.  

La terminación de uniones tempranas tendría un impacto positivo en las niñas porque podrían ir a la escuela y tener ingresos cuando tengan un trabajo. También conduciría a la reducción del crecimiento de la población y de las tasas de mortalidad de niños menores de 5 años. 

Si se reduce la mortalidad infantil en menores de 5 años de edad, para el año 2030, los beneficios estimados podrían representar más de 90 mil millones de dólares anuales.

En Níger, el país con la mayor prevalencia de matrimonios infantiles en el mundo, la población para el año 2030 podría ser cinco por ciento menos si se eliminara.

El estudio dice que mantener a las niñas en la escuela es una de las mejores maneras de evitar que sean casadas a edades muy tempranas. Si las niñas lograran estudiar la secundaria, por cada año, se podría reducir hasta en 5 por ciento la probabilidad de que sean casadas.

El acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva también ayudaría, dice el estudio.

Si los cambios no se hacen, los países en desarrollo van a enfrentarse a situaciones aún más difíciles en 2030.

"La pobreza, la desigualdad de género, el pobre acceso a una educación de calidad y los servicios de salud sexual y reproductiva favorables a las y los jóvenes y la falta de oportunidades de empleo decente contribuyen a perpetuar el matrimonio infantil y los primeros partos”, dijo la directora del proyecto de ICRW y coautora del informe, Suzanne Petroni.

"Todos estos temas tendrán que ser abordados para que los países puedan terminar exitosamente esta peligrosa y costosa práctica", concluyó.

17/EA/LGL








INTERNACIONAL
INFANCIA
   Más de 250 mil niñas casadas en una década, muchas con adultos
En Estados Unidos, matrimonio infantil es legal en 50 estados
Se prevé que la asamblea legislativa de Nueva York aprobará un proyecto de ley que eleva la edad mínima de matrimonio de 14 a 17 años. Crédito: George Gao / IPS
Por: Tharanga Yakupitiyage*
Cimacnoticias | Naciones Unidas.- 09/06/2017

El matrimonio infantil sigue siendo legal en los 50 estados que integran Estados Unidos, donde se casan miles de menores de 18 años por año, aunque la práctica suele vincularse más a países del Sur en desarrollo que a la mayor economía del mundo.
 
“Son leyes antiguas que nunca se modificaron porque la gente no se daba cuenta de lo que sucedía”, aseguró Fraidy Reiss, directora de Al Fin Sin Cadenas, una organización que lucha por erradicar el matrimonio de niñas y niños menores de 18 años en Estados Unidos.
 
Basándose en los datos existentes, la organización calcula que más de 250 mil menores de 18 años contrajeron matrimonio en Estados Unidos entre 2000 y 2010, incluso niñas de 12 años en los estados de Alaska, Carolina del Sur y Luisiana.
 
El Centro de Justicia Tahirih, que protege a mujeres y niñas de situaciones de violencia de género, concluyó que el sudoccidental estado de Texas tiene la segunda mayor tasa de matrimonios infantiles en el país, con unos 40 mil menores de 18 años que se casaron entre 2000 y 2014.
 
La mayoría de los contrayentes son niñas, y aproximadamente 77 por ciento del total se casaron con hombres adultos, a menudo mucho mayores que ellas.
 
Esos casos abarcan diversas religiones, orígenes étnicos y circunstancias, desde una joven de 15 años cuya familia musulmana la obligó a casarse con un hombre de 23 años porque la encontraron citándose con alguien de diferente origen en Nevada, a una joven cuya comunidad cristiana en Colorado la presionó para que se casara porque estaba embarazada.
 
“Creo que es absolutamente escandaloso”, opinó Heather Barr, investigadora de Human Rights Watch. El matrimonio infantil es un problema que sucede en todos los continentes y con consecuencias similares, aseguró.
 
“El daño que sufre una niña que se casa en el estado de Nueva York no es tan distinto al que le sucede a una niña en República Centroafricana”, observó.
 
El matrimonio infantil está estrechamente ligado a las altas tasas de abandono escolar y a la pobreza. Quienes se casan ​​antes de los 18 años tienen tres veces más probabilidades de experimentar violencia de género que aquellas que lo hacen después de cumplir los 21 años.
 
Las mujeres y niñas que contraen matrimonio a una edad temprana también suelen experimentar problemas de salud física y mental, lo que incluye mayores tasas de mortalidad materna e infecciones de transmisión sexual.
 
Reiss señaló a IPS cómo el matrimonio forzado repercute en la salud mental de las niñas, ya que muchas recurren al suicidio como salida. Otras simplemente se rinden y continúan con el matrimonio porque no tienen otra opción.
 
“Saben que al continuar con el matrimonio eso significa que las van a violar en su noche de bodas y a partir de entonces, que las retirarán de escuela, que todos sus sueños para el futuro habrán desaparecido”, sostuvo.
 
Aunque la edad mínima para contraer matrimonio es de 18 años, la mayoría de los estados permiten que las y los menores se casen con el consentimiento de los padres o de un tribunal. Sin embargo, tanto Reiss como Barr consideran que eso es problemático y “ridículo”.
 
“Los matrimonios infantiles a menudo son arreglados o forzados por los padres, por lo que en una situación en la que en realidad son los progenitores quienes obligan a una niña a casarse, el consentimiento… no tienen ningún sentido”, razonó Barr.
 
En cuanto al consentimiento judicial, la ley no especifica ningún criterio que un juez debe considerar antes de aprobar el matrimonio. En 27 estados las leyes no especifican ninguna edad por debajo de la cual una niña o niño no pueda casarse.
 
“La edad mínima para el matrimonio se reduce efectivamente a cero”, según Reiss.
 
INICIATIVAS PARA EVITARLO
 
En los últimos años hubo varias iniciativas para erradicar el matrimonio infantil en Estados Unidos.
 
En mayo, el Congreso legislativo de Texas aprobó un proyecto de ley que fija en 18 años la edad legal para contraer matrimonio. Aunque permite el casamiento a menores de 18 años, solo podrán hacerlo si un juez concluye que viven por su cuenta y ya no dependen de tutores para mantenerse. La iniciativa entrará en vigor una vez que tenga la firma del gobernador Greg Abbott.
 
El Senado de Nueva York aprobó un proyecto de ley que eleva la edad mínima de matrimonio de 14 a 17 años. Se espera que la asamblea legislativa del estado también lo apruebe.
 
No obstante, Reiss criticó el proyecto de ley porque, en su opinión, los menores de 17 años siguen siendo niños.
 
“Esta idea de permitir que las jóvenes de 17 años se casen porque los legisladores suponen que es de alguna manera menos reprobable que el casamiento de una niña de siete años…, (pues) no lo es”, aseguró en diálogo con IPS.
 
En marzo, el estado de Nuevo Hampshire rechazó un proyecto de ley que elevaba a 18 la edad mínima para contraer matrimonio con el argumento de que perjudicaría a las adolescentes embarazadas y a los militares menores de edad, por lo que el límite se dejó en 13 años.
 
En Nueva Jersey, el gobernador Chris Christie vetó condicionalmente un proyecto de ley que prohibía el matrimonio a menores de 18 años porque “no concuerda con las sensibilidades y, en algunos casos, las costumbres religiosas, de la población de este estado”.
 
Tanto Reiss como Barr condenaron la medida y subrayaron que el matrimonio infantil no tiene nada que ver con la religión. “No se trata de un asunto de tradición, sino de derechos humanos”, destacó Barr.
 
DONANTE HIPÓCRITA
 
La actitud de Estados Unidos como país donante resulta hipócrita cuando critica a otros países por su escasa protección contra el matrimonio infantil, comentó.
 
“Realmente socava su credibilidad… creemos que la reforma en este tema en Estados Unidos y otros países occidentales que son países donantes también puede ayudar a apoyar el esfuerzo mundial” contra la práctica, dijo Barr.
 
En 2016, el Departamento de Estado de Estados Unidos calificó el matrimonio infantil de “abuso de Derechos Humanos” que “genera repercusiones devastadoras para la vida de una niña, terminando efectivamente con su infancia”. “Es una batalla cuesta arriba”, añadió Reiss.
 
Según Niñas, No Novias, cada año 1.5 millones de niñas se casan antes de los 18 años. Si la tendencia continúa, para 2050 habrá mil 200 mujeres que contrajeron matrimonio cuando eran niñas.
 
Entre las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible número cinco, relativo a la igualdad de género, se encuentra eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado.
 
*Este artículo fue originalmente publicado por la agencia internacional de noticias IPS.
 
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QUINTO PODER
   QUINTO PODER
La violencia detrás del embarazo adolescente
Cimacfoto: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Cam.- 21/03/2017

Cuando se habla de la prevención del embarazo adolescente se habla también de la prevención de la violencia familiar contra las mujeres, la violencia económica por el empobrecimiento y la criminalización que lleva a muchas mujeres a ser imputadas por delitos de “hambre” o acusadas de ser malasmadres, expulsadas de los hogares familiares y abandonadas a su suerte potenciales víctimas de trata.
 
En muchas áreas geográficas de México, si es que sobreviven al abuso sexual y el hambre, y a la sobrecarga de trabajo, las niñas al llegar a la edad de los 12 años son “sexualizadas”, no solo por el entorno comunitario que empieza a ejercer acoso y hostigamiento, en algunos casos hasta violación por parte de hombres cercanos a su vivienda o escuela, o en algunos casos por familiares que las “toman” considerándolas propiedad del patriarca de la familia.
 
En municipios rurales de México la realidad de las niñas es tan terrible que narrarla supone un esfuerzo anímico. Escucharla, saberla y contarla se vuelve necesario para que nos quitemos la venda de los ojos y aceptemos que los horrores se ensañan en su contra. Si el mundo es injusto para las mujeres, imaginen cómo lo es para ellas.
 
En Campeche un juez no reconoció el testimonio de una niña de 9 años víctima de abuso sexual de un profesor, que tiene 20 años cometiendo estos delitos contra sus alumnas con la total complicidad de la Secretaría de Educación, que ha callado este y muchos otros casos.
 
Tras 4 años en busca de justicia, el juzgado Segundo de Distrito en el estado concedió un amparo que reconoce que los derechos de una mujer y su niña fueron gravemente violentados, entre otras razones porque “el juez local y magistrados de la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Estado no otorgaron valor preponderante a la información testimonial de la víctima –en este caso la niña-, “haciendo no solo excesiva sino ilegal su exigencia de requerimientos de otros medios de prueba” y que “no atendió a la naturaleza del delito sexual”.
 
Esto nos da una idea de que si en la sociedad en la que vivimos la voz de las mujeres no existe ni tiene valor, la de las niñas mucho  menos, por esa razón se cometen a diario abusos y violaciones a lo largo y ancho del país, y cuando las niñas tienen el valor de denunciar no les creerán.
 
El embarazo adolescente es, por donde se le quiera ver, un síntoma de la violencia contra las niñas. A las “adolescentes”, con su minoría de edad, nos lleva a mirarlas desde una perspectiva de género y de derechos humanos como niñas a las que el contexto social las conduce a un escenario de violencia derivada del abandono, el desinterés, la violencia económica o la desatención que viven frente al interés sobre los hijos varones.
 
En muchos de los casos, el embarazo adolescente entraña hechos de violencia sexual, abuso, violación, sometimiento de hombres adultos que, valiéndose de la asimetría emocional, el control y  la subyugación, abusan de ellas y estas presentan embarazo, niñas cuyos parámetros afectivos son del abandono y el desinterés familiar lo que las hace proclives a ser víctimas de esos abusos.
 
Este “caldo de cultivo” de violencias se traduce en la trata, enganchadores, abusadores que las ven como objetos disponibles para su uso y explotación, pero también como cosas que pueden usar porque a nadie le importan, porque ni siquiera hay estadísticas que nos hablen del empobrecimiento al que son sometidas las niñas en el área rural y su pobreza alimentaria.
 
El embarazo adolescente tiene muchas más aristas y todas son caminos distintos hacia un mismo lugar: la violencia.
 
Hablamos de casos en los que las niñas-madres son casadas (matrimonio infantil) con hombres mayores que las maltratan y explotan en condiciones de matrimonio servil, a las que abandonarán apenas lleguen a los 25 años de edad con dos o tres hijos e hijas, sin educación formal para valerse por sí mismas y proclives a los abusos.
 
Se trata de historias de adolescentes embarazadas por sus padres-abuelos que, con total y absoluta impunidad, continúan historias de abusos de los que sus propias madres no han logrado escapar.
 
Se trata de las mujeres que están encarceladas y cuyas vidas tienen en común el embarazo temprano, obligadas a ser madres por las circunstancias, sin acceso a la educación y al empleo, empobrecidas y con dependencia emocional de parejas que las conducen a la comisión de delitos bajo ese esquema de subyugación y control.
 
Cuando se habla de embarazo adolescente hay que hablar no solo de métodos anticonceptivos o de las jóvenes que se embarazan y serán “mamás luchonas”. Detrás hay miles de historias de abuso y violencia sexual que se pretende caricaturizar incluso con una lona institucional que habla de las “mujeres que se embarazan antes de los 18 años”, así, solas, sin que veamos la violencia sobre las niñas porque si no lo vemos, nadie tiene que hacer nada para cambiar esa realidad.
 
* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.
 
17/AC/GG
 








QUINTO PODER
DERECHOS HUMANOS
   QUINTO PODER
Las niñas invisibles
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Cam .- 14/03/2017

A Malena, una niña invisible que se quedó en la memoria
 
Cada año en México y en el mundo, un alto número de niñas mueren de hambre, en partos a temprana edad, son víctimas de feminicidio y, si sobreviven, lo hacen en condiciones de explotación, trata, con altos riesgos de contraer VIH, con alimentación deficiente y escasas oportunidades de asistir a la escuela.
 
Guatemala, Nigeria, Europa del Este, Perú, México son lugares donde existe el matrimonio infantil, la trata de personas, la venta de niñas, la explotación en el matrimonio servil, donde las  niñas mueren a diario por el abandono y la indiferencia de un sistema social-patriarcal que valora más la vida de los niños. Y donde, desde el momento en el que una mujer sabe que está embarazada lo común es que se lamente por la conciencia de que “las niñas sufren más”.
 
Lo que persiste es el abandono. De las niñas nadie se acuerda, no es de ahora, es de siempre y en el mundo prevalece la violencia contra las niñas, principalmente la violencia estructural y la íntima violencia que se ejerce en los hogares donde las niñas son un mal inevitable.
 
Cuando tenía 6 años conocí a Malena y su historia, que la nombro para no olvidarla, como a tantas otras, como a las que se van sin que nadie las note.
 
Malena, también de 6 años, murió envenenada porque a alguien se le ocurrió que podía confundir el polvo de leche con el veneno para ratas y servirlo a una niña sin padre y cuya sonrisa solo su madre recordaría.
 
Al saber de las niñas víctimas de la violencia del Estado en Guatemala, pienso en todas las niñas que como ellas, como “Lulú”, una joven que buscaba a su familia al ser rescatada en el Hogar de Michoacán, donde una mujer prácticamente acumulaba a personas a las que aisló del resto del mundo.
 
Por todas las niñas Malenas que son borradas, porque las "niñas a nadie les importa", si viven, si comen, si mueren de hambre, si son encerradas, si alguien las abusa o si sus propios padres se van y las dejan abandonadas a sus suerte para morir de hambre, condenadas al abuso y a la violencia.
 
Por las niñas de Guatemala, por las de México, las de África y la India, por las niñas que nombramos para no olvidarlas.
 
Es solo el panorama global de la violencia contra las mujeres desde sus primeros años. Al menos en América Latina se habla de 70 mil jóvenes adolescentes que mueren al año por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. Tan solo en México, la tasa de fertilidad en adolescentes es de 65 mujeres por cada mil.
 
Según datos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en 2014, 55.2 por ciento de los niños y niñas de entre 2 y 5 años de edad vivían en pobreza y 13.1 por ciento en pobreza extrema. A esto se suma que el 60.5 por ciento de ellos presentaba carencias en el acceso a la seguridad social y 25.8 por ciento en el acceso a la alimentación.
 
Aunque el preescolar es obligatorio en México, únicamente el 42.2 por ciento de los niños y niñas de 3 años de edad fueron atendidos por una institución educativa durante el ciclo escolar 2014-2015; para los de 4 años fue el 89 por ciento; y para los de 5, el 84.3 por ciento, estos y otros números nos dan una idea de la situación de las niñas.
 
En México, se habla de que 7 de cada 10 personas que desaparecen en el rango de edad de 15 a 19 años de edad, son mujeres. Los casos de feminicidio de niñas entran en una categoría de subregistro que se diluye ante el enorme número de casos.
 
Aunque no se precisa a detalle cómo está la situación para las niñas, es claro a nivel internacional que en todas las sociedades se privilegia a los niños nacidos sobre las niñas, por las creencias de que ellos serán los que continúen con los “apellidos” o los que se encarguen de la continuación de una etnia o costumbres y tradiciones.
 
En Estados Unidos y Canadá, las mujeres de los pueblos originarios han denunciado la marginación y la violación de sus derechos a la propiedad de la tierra, apoyados por sentencias de jueces que reconocen el derecho de la comunidad a restringir la herencia para las mujeres que se casan con hombres que no pertenecen a sus mismos pueblos, pero no aplica lo mismo para los hombres de la comunidad.
 
Este panorama nos pone en oportunidad de reflexionar sobre la realidad en la que se violentan los derechos de las niñas y el caso de Guatemala es la punta del iceberg de la problemática en Latinoamérica, que evidencia una desvalorización de la vida de las niñas.
 
Necesitamos construir y trabajar por un mundo en el que las mujeres al saberse embarazadas no se angustien al saber que parir una niña será sinónimo de una historia de sufrimiento y dolor.
 
* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.
 
17/AC/GG
 








INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   ONG impulsaron enmienda
Malawi prohíbe que las niñas se casen, aunque padres aprueben
Imagen retomada del portal Tribuna Feminista.
Por: la Redacción*
Cimacnoticias | Madrid, Esp .- 23/02/2017

Malawi ha hecho una enmienda histórica a su Constitución para prohibir totalmente el matrimonio infantil, tras una campaña de un año de duración por parte de grupos y organizaciones de ese país.
 
La enmienda para prohibir totalmente el matrimonio infantil en Malawi fue votada por el Parlamento el pasado 14 de febrero. Elimina una laguna legal que ha permitido que niñas de entre 15 y 18 años se pudieran casar. Las y los parlamentarios de Malawi votaron 131 frente a 2, en favor de la eliminación de esta disposición.
 
CAMPAÑA DIRIGIDA POR JÓVENES
 
Memoria Banda, de 20 años, una de las jóvenes que ha dirigido la campaña, afirma: “Cuando mi hermana pequeña tenía sólo 11 años, la obligaron a casarse porque presentó un embarazo. En ese momento, yo era muy joven y pensaba que era normal. Pero rápidamente me di cuenta del impacto devastador que tuvo sobre ella, sufrió abusos constantes en el matrimonio. Cuando llegó a casa, vi que la persona que había sido mi hermana pequeña ya no era mi hermana pequeña.
 
Ahora, dice, junto con un equipo de jóvenes activistas apoyados por Plan International, hemos trabajado con el gobierno para enmendar la Constitución de nuestro país para ayudar a terminar con el matrimonio infantil de una vez por todas “.
 
En 2015 Malawi tenía la novena tasa más alta de matrimonio infantil en el mundo (el 46 por ciento de las niñas se casa antes de los 18 años). La práctica está técnicamente prohibida por la ley en Malawi, habiendo sido prohibida en 2015 con la Ley de Matrimonio, Divorcio y Relaciones Familiares, que aumentó la edad mínima de matrimonio de 15 a 18. Pero a pesar de este importante paso, la Constitución contenía una laguna legal que todavía permitía que niños y niñas entre 15 y 18 años se casaran con el consentimiento de los padres.
 
ACABAR CON EL MATRIMONIO INFANTIL
 
La ONG Plan Internacional es una de las que ha estado apoyando a las organizaciones de Malawi para cambiar esta ley. Lilly Omondi, directora de Plan International Malawi, afirma: “Este es un cambio trascendental para las futuras generaciones de Malawi, y estamos muy contentas de que la juventud haya jugado un papel importante en este éxito. Para los ministros pertinentes y otros encargados de la toma de decisiones, escuchar a los propios jóvenes fue crucial para el proceso. Al asegurarse de que se han escuchado sus voces, estos jóvenes han ayudado a asegurar la salud y la felicidad de millones de jóvenes malawianas que vienen”.
 
*Este artículo fue retomado del portal de la revista feminista Tribuna Feminista.
 
17/RED/GG








INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Combatirlos requiere plan integral y multisectorial
Mismas causas y factores detrás de Ablación y matrimonio infantil
Imagen retomada del portal de AmecoPress.
Por: Ana de León
Cimacnoticias/AmecoPress | Madrid, Esp .- 03/02/2017

La mutilación genital femenina (MGF) y el matrimonio infantil son dos de las prácticas tradicionales más perjudiciales que afectan con mayor frecuencia a las mujeres y niñas hoy en día. Las devastadoras consecuencias que tienen para la salud, la educación y la igualdad de las mujeres y niñas las convierten en obstáculos significativos para el desarrollo.
 
La ablación y el matrimonio infantil comparten numerosas causas y factores sociales que incluyen la desigualdad de género, normas sociales establecidas, un deseo por controlar la sexualidad femenina, creencias religiosas, y oportunidades económicas limitadas para mujeres y niñas. Esto pone en alerta la necesidad de trabajar de manera integrada ambos temas cuando coexisten en el mismo contexto. La experiencia con la que ya cuenta la ONG World Vision de tratar ambas prácticas en conjunto ha proporcionado información útil para una programación eficaz, incluida la necesidad de implicar a los líderes religiosos, así como a mujeres y niñas en las comunidades donde estas prácticas se llevan a cabo.
 
CAUSAS SUBYACENTES
 
La primera causa son las normas culturales y las prácticas tradicionales. Estas incluyen comportamientos asociados con la religión, roles de género obsoletos, ritos de pasajes, códigos de honor de la familia y la comunidad y mecanismos de justicia. Estas prácticas se han llevado a cabo durante generaciones y el significado social subyacente puede variar en función del contexto.
 
Otra causa también se debe a las normas de género y la desigualdad. Las niñas y los niños a menudo experimentan la violencia de manera diferente, debido a cómo son vistos y valorados por la sociedad. Los niños pueden ser considerados "más valiosos" para la familia como proveedores de ingresos. Sin embargo el honor familiar está ligado a la virginidad de una hija. Como resultado, las niñas son obligadas a ser mutiladas para probar su virginidad.
 
La tercera causa es la pobreza. En muchas partes del mundo, los padres ven a sus hijas como una carga financiera, por lo que el matrimonio infantil facilita la salida de la niña a una edad muy temprana. Es una estrategia para la supervivencia económica. También la falta de acceso a una educación segura y asequible fomenta esta práctica ancestral. Se consideran más aceptables en contextos en los que hay limitadas alternativas disponibles, particularmente en la forma de educación y empleo.
 
La última causa es utilizar estas prácticas como salvaguardia.
 
Existen algunas comunidades donde las niñas corren un alto riesgo de abuso y violencia, las familias a menudo creen que estas prácticas pueden garantizar su seguridad. En los entornos inestables y afectados por el conflicto, las niñas son particularmente vulnerables a la violación, la violencia sexual, los embarazos prematrimoniales no deseados, la falta de vivienda, el hambre o el hambre, lo que empuja a las familias a creer que mutilarlas y entregarlas al matrimonio son la única opción.
 
SOLUCIONES BASADAS EN EVIDENCIA
 
Las estrategias para acabar con el matrimonio infantil deben ser transversales e integrarse en un plan integral y multisectorial. Este plan para acabar con estas prácticas debe basarse en soluciones basadas en la evidencia como:
 
1- Empoderar a las niñas y las mujeres con información, habilidades y acceso a educación segura y de alta calidad.
 
2- Proporcionar apoyo económico e incentivos a las niñas y sus familias.
 
3- Cambiar actitudes y creencias a través de la movilización de familias y comunidades, incluyendo a los líderes religiosos para forjar normas sociales.
 
4- Proporcionar servicios de respuesta y apoyo.
 
5- Aplicar la legislación y velar por su cumplimiento.
 
17/AL/GG 








QUINTO PODER
VIOLENCIA
   QUINTO PODER
2016, año de las Alertas de Género
CIMACFoto:César Martínez López
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Camp.- 03/01/2017

En todo 2016 se presentaron al menos 17 solicitudes de declaración de Alerta de Violencia de Género (AVG) para el mismo número de estados, al menos otros 7 estados ya tienen esa declaratoria aunque cada una con un contexto en el que el juego de la política y los acuerdos tuvieron mucho que ver en su dilación u otorgamiento.
 
Al terminar 2016 ya está declarada la AVG en Veracruz, Estado de México, Michoacán, Morelos, Jalisco (autodeclarada), Chiapas y Nuevo León, estas dos últimas después de muchos años de solicitudes, amparos y promociones de parte de las solicitantes, detrás de las cuales hay muchos años de trabajo voluntario.
 
Entre las entidades que tuvieron solicitud se encuentran dos entidades de la península: Quintana Roo y Campeche, aunque en cada uno, las causas son diferentes, en el primero se debe al feminicidio y en el segundo a la violencia económica contra las indígenas.
 
Destaca que la organización que solicitó la AVG para el estado de Puebla es la misma que la promueve en Tlaxcala y también en Campeche, lo cual llama la atención porque se trata de una organización domiciliada en Puebla, que además no tuvo previamente acercamiento con organizaciones que vienen trabajando estos temas en otras entidades.
 
Una de las solicitudes que podría sorprender más, pero que es al mismo tiempo una de las más necesarias, es la del estado de Campeche. Tan sólo en 2016, la Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió una recomendación derivada de la falta de actuación de las autoridades ante la denuncia de violencia que vivía una joven en el municipio de Ciudad del Carmen, y que concluyó con un feminicidio.
 
Solo un caso así amerita una Alerta de Violencia de Género porque evidencia claramente la inacción institucional y la falta de compromiso y responsabilidad de los servidores públicos que representan al mismo tiempo la omisión del Estado mexicano.
 
La solicitud por violencia económica contra las indígenas, por supuesto es también un hecho cierto y que permite visibilizar las condiciones en las que viven las mujeres mayas de la zona norte del estado, pero especialmente y desde el conocimiento práctico del estado, la que viven las mujeres en Calakmul.
 
Aunque Yucatán aún no tiene solicitud de Alerta de Violencia de Género, sus características y problemas se parecen a los que se viven en Campeche y Quintana Roo, entidades –las 3– que se posicionan entre los primeros 5 lugares a nivel nacional de violencia sexual, un delito de género al cometerse particularmente contra las mujeres.
 
Una característica de esa violencia sexual es que se presenta con características de incesto, particularmente contra niñas de las comunidades mayas.
 
Así como en la península, en otras partes del país las distintas violencias contra las mujeres han sido visibilizadas en algunos casos por las mismas alertas, pero aún hay muchos otros temas que se han naturalizado, como el abuso y explotación de las niñas en trabajos forzados, matrimonios serviles, o casi en condiciones de explotación laboral desde temprana edad, pero también con abusos físicos y sexuales.
 
En muchas entidades aún está permitido el matrimonio infantil bajo el argumento de que son ellas las que lo deciden y que son “usos y costumbres”, cuando en realidad constituyen formas de violencia contra las mujeres y las niñas.
 
Sin embargo y pese a esas Alertas, la realidad nos habla de que no se toma en serio la gravedad de la violencia contra las mujeres y las emisiones o admisión de las solicitudes, responden más bien a la presión por el Informe próximo 8vo y 9no de la CEDAW, el cual México deberá presentar a finales de este año.
 
Las organizaciones de la sociedad civil, académicas y activistas se preparan a su vez para el informe sombra, en el que el tema de los recursos, su uso, transparencia y eficiencia podría ser una de las preocupaciones por la opacidad que ha prevalecido en su ejercicio.
 
Alrededor de las Alertas de Violencia de Género hay no solo las solicitudes, sino la urgencia de realizar modificaciones a la propia Ley y a su Reglamento, para que deje de ser botín político como se demostró en 2016 que puede ser, porque aún la vida de las mujeres no es un tema prioritario sino tangencial, frente a una realidad de emergencia y urgencia que amerita acciones y respuestas inmediatas.
 
* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.
 
17/AC/KVR
 








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