Prevención de la violencia de género

NACIONAL
VIOLENCIA
   Sumarían 20 estados en emergencia por violencia contra las mujeres
En 2018 se resolverán ocho solicitudes de Alerta de Género
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México .- 29/12/2017

En 2018 la Secretaría de Gobernación (Segob), a través de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim) debe resolver si declara la Alerta de Violencia de Género (AVG) en ocho estados del país; de ser así 20 entidades, más de la mitad del país, contarían con este mecanismo de emergencia para asegurar una vida libre de violencia para las mujeres.

El próximo año los estados de Oaxaca, Campeche, Zacatecas, Yucatán y Jalisco deberán informar si cumplieron con las recomendaciones que en 2017 les hicieron los expertos en violencia de género que analizaron las peticiones de Alerta; mientras que en la Ciudad de México, Coahuila y Durango los grupos de especialistas entregarán los informes con las políticas públicas a implementar.

En todos los casos una vez cabe mencionar que las agrupaciones de la sociedad civil presentan una solicitud de AVG, la Conavim lanza una convocatoria para integrar Grupos de Trabajo de expertos que analizan la petición y emiten un informe con recomendaciones que los gobiernos estatales deben implementar. Una vez que se cumple con estas observaciones la dependencia de la Segob decide si procede o no la declaratoria de emergencia.

Hasta el cierre de 2017 los gobiernos de cinco estados: Oaxaca, Campeche, Zacatecas, Yucatán y Jalisco cuentan con un periodo para implementar las políticas públicas de urgencia recomendadas por la  en materia de seguridad, prevención, justicia y para visibilizar la violencia cometida contra la población femenina.

Asimismo, para 2018 se resolverá la solicitud de Alerta para la Ciudad de México. Hace dos meses trascendió que el informe del Grupo de Trabajo se daría a conocer en las primeras semanas de diciembre y aunque concluyó el trabajo de revisión de los expertos, la Conavim no lo publicó y dejó a la sociedad civil a la expectativa.

En este caso la petición de Alerta de Genero en la capital ha generado opiniones encontradas entre las autoridades y las cuatro organizaciones civiles que la solicitaron, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, Justicia Pro Personas, el Centro Fray Francisco Vitoria y la  Red “Todos los Derechos para Todas y Todos”.

Las agrupaciones a favor de la implementación señalan que la AVG es necesaria ante la falta de acceso a la justicia para las víctimas de feminicidio pero el Gobierno capitalino se niega a tener esta declaratoria aludiendo a que “no se necesita” porque ya existe política pública para atender la situación y porque considera que el número de asesinatos no es alarmante.

Por otra parte Coahuila y Durango son dos estados más que esperan tener un resolutivo en 2018 ya que en ambos casos los Grupos de Trabajo entregarán su informe. Una vez que estos documentos se publiquen las autoridades de las entidades tendrán seis meses para acatar las recomendaciones encaminadas a prevenir y atender la violencia de género.

De declararse el mecanismo de emergencia en las ocho entidades, se sumarían a las 12 que ya cuentan con una Alerta: 11 municipios del Estado de México; ocho municipios de Morelos; 14 de Michoacán; siete de Chiapas; 11 de Veracruz (que cuenta con dos Alertas: una por Agravio Comparado y otra por violencia feminicida); cinco de Sinaloa, Nuevo León y Colima, respectivamente; seis de San Luis Potosí; ocho de Guerrero; tres de Quintana Roo; y siete de Nayarit.

2017, EL AÑO DE LAS ALERTAS

Este 2017 se convirtió en el año con el mayor número de emisiones de Alertas de Género. La Segob declaró siete, en Sinaloa, Colima, San Luis Potosí, Guerrero, Quintana Roo, Nayarit y en Veracruz que ya contaba con una por violencia feminicida y que este año acumuló la segunda, esta vez por Agravio Comparado, es decir por tener normas vigentes que violentan los derechos de las mujeres.  

La Segob también negó otras cuatro Alertas que causaron la indignación de la sociedad civil: primero la AVG en Puebla y Tlaxcala, donde se denunciaron los altos números de desapariciones, asesinatos y casos de trata de mujeres y niñas. Asimismo, después de dos años de trámites, se negó la AVG para Cajeme, municipio de Sonora y la solicitud para Tabasco también fue desechada. 

Tras estas resoluciones las agrupaciones y sociedad civil se organizaron y manifestaron en las calles, palacios municipales y en las oficinas de la Segob para mostrar su descontento. Finalmente, las peticionarias de la Alerta en Tlaxcala y Puebla volvieron a tramitar la solicitud. Por su parte, en Sonora, optaron por interponer un amparo que está por resolverse.

Otro precedente que marcó el año fue la declaratoria de la primer Alerta por Agravio Comparado en Veracruz, es decir, por la existencia de leyes que obstaculizan los derechos de las mujeres, en este caso los derechos sexuales y reproductivos al criminalizar a las veracruzanas que interrumpen un embarazo no deseado y castigándolas con tratamientos psicológicos.

Esta decisión no sólo colocó al estado como el primero en acumular dos Alertas (agravio comparado y feminicidio), también evidenció la crisis de violencia que viven las veracruzanas.

Con la declaratoria el próximo año se espera que el Gobierno de Veracruz cumpla con las obligaciones que dictó la Segob, una de las más importantes es reformar el Código Penal local para despenalizar el aborto de forma voluntaria hasta las 12 semanas de gestación, con lo cual Veracruz podría ser la segunda entidad del país (además de la Ciudad de México) en permitir que las mujeres decidan sobre su maternidad.

Así, para 2018 la Conavim tiene que asegurar que se implementen de forma de correcta y transparente las 13 Alertas de Género hasta ahora emitidas, y resolver las ocho solicitudes.

Cabe mencionar que para esta tarea y para la creación de otros programas y política pública enfocada en prevenir la violencia contra las mujeres, la dependencia de Segob contará con un presupuesto de 256 millones de pesos.

17/HZM








INTERNACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Gobierno desaprovecha experiencia de las organizaciones
Iglesias voceras contra la violencia de género en Nicaragua, advierten OSC
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 12/09/2017

El gobierno de Nicaragua, encabezado por el presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo, se propuso prevenir los asesinatos contra las mujeres pero su intención podría fracasar si su estrategia es hacer una campaña que enaltezca a la Iglesia católica y Evangélica como principales voceras para prevenir la violencia de género.

 

Esta es la consideración de la activista y enlace Nacional de la Red Nacional de Mujeres contra la Violencia, Evelyn Cecilia Flores Mayorga, quien aseguró que es preocupante que el gobierno de su país no aproveche la experiencia y trabajo de la sociedad civil que lleva años trabajando con mujeres y víctimas de violencia.

 

La también integrante de la Iniciativa Nicaragüense de Defensoras de Derechos Humanos estuvo en México para hablar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos del trabajo del movimiento feminista en el país centroamericano y los riesgos que implica; tras su participación con los comisionados charló con Cimacnoticias.

 

Un tema de preocupación surgió la semana pasada cuando la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, se pronunció por los casos de feminicidio luego del revuelo que causó el asesinato de una mujer que fue decapitada por su pareja. Las hijas de la mujer exigieron a su padre saber dónde estaban los restos de su madre. Al respecto la funcionaria condenó los hechos y anunció que el gobierno comenzaría una campaña en contra de violencia, en alianza con la iglesia católica y evangélica.

 

El mensaje del Poder Ejecutivo, expuso en entrevista Flores Mayora, es que la única acción a realizar será en coordinación con las autoridades religiosas cuando Nicaragua es un Estado laico y a sabiendas de que las agrupaciones religiosas siempre han pedido a las mujeres aguantar cualquier sufrimiento en aras de mantener la unión familiar, aunque eso signifique aguantar la violencia de pareja.

 

“El mensaje que siempre están dando (la Iglesia) es que las uniones de la familia se deben principalmente a la disposición y esfuerzo que hace la mujer; y esta política por qué la quiere promover el gobierno de Nicaragua. Nos preocupa”, señaló.

 

Esto sucede mientras en ese país hay un aumento del feminicidio y un incremento de la saña, la misoginia, la crueldad con que están matando a las mujeres: desmembrando sus cuerpos, con decenas de cuchilladas o a machetazos. “Hay una misoginia, un odio muy fuerte y, esto, nosotras no podemos seguirlo permitiendo”.

 

De acuerdo con las agrupaciones feministas en aquel país, en agosto se asesinaron a siete mujeres atrozmente, además se contabilizaron 38 casos de feminicidio y 45 intentos de feminicidio. 

 

La defensora critica las posiciones del gobierno emanado del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) porque no  consideró el trabajo de más de 25 años de experiencia de la sociedad civil que se han esforzado en dar a conocer los distintos tipos de violencia de género, tipificar el feminicidio (nombrado como femicidio) y sacar avante la Ley Integral Contra la Violencia hacia la Mujer (conocida como Ley 779), entre otros logros.

 

“En vez de reconocer esas historias de estos espacios dicen que se van a coordinar con entidades religiosos. Ese es un retroceso para nosotras. Otra de las preocupaciones que también hemos señalado es todo lo que significa la persecución a las defensoras de los derechos sexuales y reproductivos, con énfasis a las defensoras que trabajan las diversas expresiones de la diversidad sexual”.

 

En Nicaragua, donde prevalece una política conservadora que criminaliza el aborto, las defensoras de la salud sexual y reproductiva de las mujeres son amenazadas y hostigadas por el simple hecho de dar información sobre el aborto, por promover la salud integral de las nicas o por tratar de prevenir embarazos en adolescentes y de niñas.

 

Con experiencia en grupos feministas como Las Petateras o la Articulación Nacional feminista,  Flores Mayorga ha sido señala por su activismo. “La mayoría de las defensoras hemos vivido más de un tipo de agresión, las principales agresiones que hemos vivido son de intimidación, de amenazas, desprestigio a nuestra labor de defensoras, además de eso hostigamiento, cuando nos andamos expresando en la vía pública”.

 

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos Flores Mayorga informó que han registrado 202 casos de agresiones contra mujeres defensoras de los Derechos Humanos y expresó su preocupación por la impunidad en estos casos y pese a ello asegura que continuarán trabajando en las causas que unen a las nicaragüenses.

 

17/AGM/








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Coordina el Centro de DH Nääxwiin
Rubicelia Cayetano comparte información “para la vida”
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 21/04/2017

Cada vez que Rubicelia Cayetano Pesado mira a los adolescentes ir a la escuela piensa que “una persona mayor informada por lo menos lo piensa dos tres veces” y por esa razón ha dedicado 17 años de su vida a difundir información sobre salud sexual y reproductiva en las escuelas del municipio de Matías Romero, en el estado de Oaxaca.
 
“Nos dedicamos a promover los derechos de las mujeres indígenas, particularmente trabajamos con mujeres indígenas porque vimos la necesidad que tienen en conocer y reconocer que tienen derecho porque existe mucha discriminación”, dice a Cimacnoticias esta mujer hablante de mixe y  coordinadora del Centro de Derechos Humanos Nääxwiin. 
 
Con el nuevo siglo, en el año 2000, un grupo de mujeres indígenas provenientes de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni), una agrupación con más de 30 años de experiencia en procesos organizativos, decidieron salir de esa red y conformar un espacio propio enfocado en los derechos de las mujeres.
 
Entre estas mujeres estaba Rubicelia quien desde niña vio con un interés cómo su madre participaba en Ucizoni, hasta que ya a los 19 años se integró a esta organización. Así comenzó su trabajo en favor de los derechos de las mujeres, una actividad que, dice, le forjó el futuro porque le permitió estudiar, decidir cuándo casarse y cuántos hijos tener.
 
“Estar dentro de la organización digamos que me abrió puertas, me abrió puerta a la vida, por lo menos he decidido mi futuro o mi vida. Pienso que mi vida cambia  cuando entro a la organización porque me da el espacio para seguir estudiando, trabajando a la vez”. 
 
“TODAS CABEMOS”
 
Las mujeres que fundaron Nääxwiinc, palabra mixe que significa “espacio donde todas cabemos”,  imaginaron que era posible tener una red donde se apoyara a cualquier mujer y no sólo a las socias como ocurría en Ucizoni y además soñaban con un espacio donde se valorara la capacidad y las propuestas de las indígenas 
 
Rubicelia, Dora Ávila, Chayo Revueltas, Estela Vélez, Leticia José, Constanza Cruz y Cibeles García no perdieron el tiempo y comenzaron a dar forma a su idea hasta que en el año 2000 lo consiguieron.
 
En la región del Istmo donde era y es común que las mujeres sean golpeadas porque salieron de casa o la comida no está caliente, Rubiciela se dio cuenta que los hombres justificaban los golpes como una “llamada de atención a la mujer”; como algo normal, incluso ellas así lo veías, “que si eran maltratadas era porque no cumplían los roles que la sociedad les pedía”, dice. 
 
“Empezamos en 2003 a trabajar la prevención de la violencia que anteriormente no se hablaba como un tema, la violencia. En las comunidades se conocía como un maltrato y no se reconocía como un problema, sino como algo normal, como algo natural en que los hombres tenían ese poder de maltratar a las mujeres cuando supuestamente no obedecían”. 
 
La organización decidió trabajar la prevención de la violencia pero desde el tema de la salud de las mujeres, porque cuando llegaban a las comunidades y decían: “vamos a hablar de violencia”,  las mujeres no lo reconocían y los hombres lo veían como algo malo.
 

No podíamos hablar de derechos, poquito a poquito fuimos metiendo el tema de derechos: las mujeres tienen derechos a la educación, salud, los derechos básicos. CIMACFoto: César Martínez López.

 
"No podíamos hablar de derechos, poquito a poquito fuimos metiendo el tema de derechos: las mujeres tienen derechos a la educación, salud, los derechos básicos pero en particular los derechos como mujeres, que las mujeres también valemos lo mismo que los hombres y poco a poco se empieza a hablar de estos temas en la región”.
 
Hoy en día es más común que las defensoras de Derechos Humanos hablen de estos temas, den talleres o pláticas al respecto y aunque todavía hay algunos hombres que no lo ven bien, se ha extendido la idea de que las indígenas tienen derechos y valen lo mismo que sus pares varones.
 
EDUCACIÓN PARA EL FUTURO 
 
Además de la prevención de los derechos de las mujeres Nääxwiinc también promueve la salud sexual y reproductiva. Las mujeres van a las escuelas a dar talleres con los jóvenes para hacer conciencia de sus derechos, de su cuerpo, su plan de vida y de las implicaciones de la maternidad a edades tempranas.
 
“Nosotras que estamos trabajando con las escuelas, también damos platicas a madres y padres de familia para hablar sobre temas de sexualidad. Por ejemplo, un papá te dice 'los maestros están mal informando a nuestros hijos, hasta dibujos tiene de cómo va a tener relaciones sexuales', pero  más bien se está informando”.
 
Ahora la estrategia que están implementado, cuenta Rubiciela, es trabajar dos años con las y los jóvenes y la planta docente, en dos ciclos escolares para tener mejores resultados. “Cuando trabajamos con ellos es trabajar su plan de vida ¿que están pensando a futuro, están  pensando en formar una familia, en seguir estudiando?”.
 
La idea, dice, es hacer un trabajo coordinado, con maestros, familias y estudiantes.  “A ellos mismos a veces les da pena hablar del tema de sexualidad o a veces no cuentan con la mayor información o con las herramientas; a veces también por el miedo y el temor a los padres de familia”, asegura. 
 
Además la educación puede cambiar la vida como le pasó a ella, una mixe que pudo ser madre adolescente y quedarse en casa pero el destinó y sus deseos de ver más allá de su casa hizo que después de varios malabares lograra terminar la secundaria abierta y estudiar enfermería, una especialización que le dio herramientas para apoyar a sus hermanas indígenas.
 
VIOLENCIA SEXUAL
 
Como las indígenas viven situaciones diversas, ahora en Nääxwiinc han conocido de casos de abuso sexual a niñas, la activista dice que quizás antes no había estos casos no porque no sucediera sino porque era algo normal, natural y privado y ahora que la organización tiene una presencia consolidada en Matías Romero, una ciudad estratégica en la región, conocen de estos casos.
 
Este fortalecimiento también es porque coordinan la Casa de la Mujer Indígena, un proyecto que tomaron en 2013 cuando la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) comenzó  con esta iniciativa de crear espacios para promover la igualdad de género en las zonas rurales.
 
Recientemente Rubiciela, quien es madre de dos hijas, conoció de un caso que le hizo reafirmar su interés de seguir en una agrupación de la sociedad civil. El caso de una niña de 12 años violada sexualmente por su padre. Ella denunció cuando presentó un embarazo pero llevó a terminó la gestación y tuvo a su bebé.
 
El proceso de denuncia, investigación y sanción duró dos años, al final su padre fue condenado a 27 años de prisión pero, dice, con el nuevo sistema de justicia de juicios orales se confrontó varias veces con su agresor. “Imagínate, una chica de 12 años y estar recordando constantemente, enfrentándose con su papá”.
 
Una historia de esta naturaleza prácticamente nunca tiene un fin que se acerque a la satisfacción. Este caso no fue la excepción. La niña se convirtió en madre, pero además se llenó de una culpa que no era suya. A la niña le quedó la sensación de que esa agresión obligó a su madre, quien se dedica a hacer totopos, a trabajar más y más para mantener a sus hermanos.
 
A la niña, hablante de mixe, se le brindó apoyo psicólogo y jurídico pero eso de nada sirvió para evitar que ahora tenga que trabajar para mantener a su hijo.
 
Al recordar aquel testimonio, la defensora asegura. “La violencia es un problema social que no se le está dado la atención o la importancia porque el sector salud no hace nada de prevención, las instituciones de justica mucho menos, cuando llegan estos casos lo alargan”.
 
Si ella piensa qué es lo que se puede hacer ante esto, ella responde que es necesario continuar con la sensibilización, decir qué significa hablar de estos temas, hablar de la importancia de nuestro cuerpo, de la salud y el contexto de la situación.
 
17/AGM/GG
 








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