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NACIONAL
   Lanzan iniciativa en México
   
Girls In Tech alienta a mexicanas a unirse al mundo tecnológico
CIMACFoto: Elizabeth Alvarado
Por: Elizabeth Alvarado
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 11/08/2017

El patio de la azotea de un hotel ubicado en la colonia Juárez, en la Ciudad de México, ayer se llenó de energía y cócteles durante el evento de iniciación de Girls In Tech (Mujeres en Tecnología, GIT por sus siglas en ingles) donde más de 100 mujeres se reunieron para escuchar a las líderes de Google, Netflix, Facebook y otras empresas que se están esforzando por cambiar el campo de la tecnología.

El encuentro se realizó para celebrar el lanzamiento del GIT en la Ciudad de México y para alentar a las mujeres a unirse a este  proyecto que ofrece a sus integrantes programas de aprendizaje y capacitación para avanzar en sus aspiraciones de formación personal y profesional. Estos programas incluyen noches para discutir ideas de negocios, campos de código y conferencias donde se puede encontrar a mujeres que trabajan en la industria de la tecnología.

GIT es una organización global centrada en el compromiso, la educación y el empoderamiento de las niñas y las mujeres que son apasionadas por la tecnología. El proyecto fue iniciado en 2007 por la ingeniera Adriana Gascoigne, quien trabajaba en una empresa de tecnología en Silicon Valley, California, cuando se sorprendió al notar que era la única mujer laborando allí.

Con oficinas en San Francisco, California, en Estados Unidos, y más de 50 mil miembros ubicados en todo el mundo, Gascoigne estuvo emocionada por finalmente traer su organización a la Ciudad de México.

“Estoy presente en el país, en la ciudad, en donde nació y creció mi mamá que ha sido mi primer ejemplo a seguir y el más importante en mi vida. Ella me enseñó a creer en mi misma”, dijo Gascoigne al comienzo del evento, mientras estaba de pie en el pódium y miraba a las mujeres de la audiencia. 

Los aplausos del público se escuchaban mientras Gascoigne recordaba su infancia y cómo su madre siempre apoyó sus esperanzas y sueños.

La oradora principal de la noche fue la directora general de Google México, María Teresa Arnal, quien habló sobre la importancia de involucrar a las niñas en tecnología.

Hablando de su propia experiencia como madre, ella contó una historia sobre su hija de seis años que quería un juguete, el “spinner”. Arnal no se le compró uno pero poco después su hija fue a un campo de verano de código. Cuando la niña regresó a casa ya tenía propio “spinner” que hizo en el campamento usando código y una impresora 3D.

“Lo mejor de esta experiencia fue que ella salió el tercer día con un spinner que hizo ella y lo hizo con código a los seis años. Que increíble que le podemos dar esa experiencia a una niña”, dijo Arnal al hablar de estos programas de código diseñados para el aprendizaje de las niñas. 

Arnal explicó en entrevista con Cimannoticias una de sus filosofías favoritas que se aplica en Google y que, piensa, todas las mujeres deberían seguir. Se trata básicamente de hacer más cosas, ir por más, no conformarse con una pequeña parte. Para ejemplificar su idea de cómo las mujeres deben tener altas expectativas dijo: “No sólo queremos mejorar el tráfico en 10 porciento. No. Nosotras queremos que el tráfico desaparezca”. 

Después del discurso de Arnal, hubo un panel de discusión con mujeres que trabajan para compañías tecnológicas en México, incluyendo a María Cristina Capelo, directora de Política Pública de Facebook; Mary Carmen Albarrán, directora de Relaciones Públicas en Netflix y Google; y María Ariza, directora general de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap), una asociación dedicada a fomentar la industria de capital privado y de riesgo en México. 

A lo largo de esta discusión, las mujeres tuvieron oportunidad de hablar sobre lo que están haciendo sus empresas por los derechos de las mujeres en el lugar de trabajo. Por ejemplo, Netflix se enorgullecie de ofrecer a las mujeres permiso de maternidad con la oportunidad de reanudar sus trabajos cuando vuelvan. Google, el creador de emojis, diseñó emojis mujeres, con una carrera diferente y no tradicional como un astronauta, médica y científica. 

Par las asistentes del evento, como Alicia Villegas y Helena Yang, esta fue una gran oportunidad para escuchar más acerca de un tema que normalmente no siempre se discute: las mujeres en la tecnología. “Creo que es muy interesante participar en eventos como este y ver lo que hacen las mujeres, aquí en México, en el campo de la tecnología”, dijo Yang, quien se dijo fan del discurso de María Teresa Arnal. 

La última hora del evento se pasó con más cócteles y el público tuvo la oportunidad de charlar con las mujeres que hablaron durante el evento. 

En entrevista con Cimacnoticias, la fundadora de GIT, Adriana Gascoigne, compartió su parte favorita de la noche. “La energía. La diversidad de mujeres que están aquí. Hay tantas mujeres con talento que realmente me impresionó. El punto de esta noche es aprender a transformar la parte de las mujeres en el campo de la tecnología”.

17/EA








NACIONAL
VIOLENCIA
   OPINIÓN
“No quiero morir en un país donde digan que lo merecí”
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Laura Viadas/ Gracias a MES*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 10/05/2017

El registro del asesinato de una joven en los terrenos de Ciudad Universitaria en la CDMX desató la indignación, pero más aún, la respuesta por Twitter de las autoridades. Si bien los mensajes fueron borrados y se pidió una “disculpa pública”, muchas usuarias y usuarios decidieron, también de manera pública, “no aceptar la disculpa” y ponerla como claro ejemplo de la manera en que se “victimiza a las víctimas”, en este caso, dentro del marco del incremento tanto en cantidad como en intensidad de violencia mortal contra mujeres y niñas.
 
Las redes sociales, que si bien se integran en una actividad “para socializar”, también se han convertido en un termómetro que nos da referencia actualmente sobre los matices en las actitudes que provocan la culturalización de los temas.
 
Así, desde prácticamente el momento en que se dio a conocer la noticia, Twitter y Facebook se convirtieron en un “hervidero” de comentarios y en esa observación de “las convulsiones en el tejido social”. Desde esta redacción de Cultura, tras mucho leer, encontramos la publicación de una usuaria que nos pareció ser una de las que mejor retratan no sólo la alerta por género, la violencia en general y la inutilidad de las “desbandadas” ya a favor, ya en contra, de una u otra manera, por la polarización de la polémica  sobre si importa más la muerte de una mujer que la de un hombre.
 
Aquí, con el consentimiento de la joven a quien por respeto y seguridad sólo mencionamos por siglas (MES), reproducimos su escrito, deseando por nuestra parte contribuir en algo a la reflexión, pero sobre a la acción y reacción que muchos mexicanos en un afán de unidad deseamos:
 
Facebook/ Muro --- 4 de mayo a las 0:01 · (al darse a conocer la noticia)
 
Mil veces me indignaré... porque de nuevo en México otra muestra más de la impunidad y de la facilidad con que arrebatan la vida.
 
Facebook/ Muro --- 4 de mayo a las 23:12 · (cuando la Procuraduría Capitalina publicó información vía twitter)
 
No considero que una mujer sea débil, no me considero como tal, pero esta situación me tiene asustada. Porque no obstante temer por mi integridad, ahora debo temer que si me matan, mi "historial" será la justificación para el delito.
 
Facebook / Muro 5 de mayo a las 18:30
 
(Día de la Marcha de protesta en Ciudad Universitaria)
 
Muchas de las personas que me conocen saben que no estoy de acuerdo en la lucha excluyente, esa donde se invisibilizan los problemas del ajeno o ajena; si, reconozco que los hombres tienen y han tenido demasiados privilegios ante las mujeres, sin embargo, reconozco de igual manera que muchos hombres hoy en día están en un limbo de exclusión, porque no son bienvenidos en las luchas feministas, porque su palabra ya tuvo privilegios (aunque no se refieran a SUS palabras, sino a las palabras de muchos hombres del pasado).
 
Hablo por esos hombres que no son aceptados por sus compañeras de lucha ni por sus compañeros de vida, aunque demuestran su absoluta solidaridad y compromiso, porque en los grupos sociales autonombrados feministas los tachan de “putos” o “feminazos”.
 
Me pronuncio ante esta situación, debido a que hoy hubo una manifestación en Ciudad Universitaria por la compañera caída; entiendo las opiniones en contra y a favor de muchos compañeros nuestros, sin embargo, yo (…) reconozco que no quiero incluir ni excluir a nadie de la lucha: todas y todos corremos riesgos en este país tan inseguro e impune.
 
Yo no quiero que violenten a NADIE como me han violentado a mí, yo no quiero que nadie sufra el acoso sexual, la violencia sexual o la invisibilización que he sufrido, no me interesa si son mujeres, hombres, niñas, niños, ancianos, ancianas, etc.… Me niego rotundamente a ejercer esos tintes de violencia que han ejercido sobre mí.
 
Los hechos de estos últimos días me tienen abrumada, muy indignada y triste; y me posiciono en el lugar que he tenido que ocupar por muchos años, el de “la mujer en casa es mujer de bien”, en donde mi mamá ve mejor que regrese a casa, así sean las 12 am a que me quede en casa ajena. Ese sitio de la mujer con miedo de que cualquier sitio es ideal para ser manoseada, violada o asesinada; yo sé que muchas personas creen que las mujeres exageramos, incluso yo lo pensaba, pero cuando ves tu historia, tus pasos…tus vivencias, te das cuenta que vas por la vida teniendo miedo de que te manoseen o te violen, eso si tienes suerte, porque si no la tienes te van a golpear además de violarte y te van a matar además de usarte.
 
Vivir con miedo no es sencillo de decir, y mucho menos de reconocer, cuesta mucho pensarte vulnerable y ver vulnerable a los demás; yo no sé a ciencia cierta quiénes de mis allegados se hayan sentido así o se sientan así, porque aunque “somos valientes” y “personas fuertes”; la fragilidad de la vida es la misma, porque fortaleza no es pensar que harás “cuando te toque”, sino pensar que no debería sucederte o sucederle a alguien.
 
Me opongo a que digan que “exageramos” cuando hablamos de nuestras mujeres, pero también me opongo a algo más: Hace casi más de un mes, asesinaron a un gran ser humano, un Biólogo Excepcional, José León Pérez, estaba cerca de su casa, cerca de C.U., en altas horas de la madrugada y quienes opinaban decían “seguro se resistió al asalto”; jamás pensé que tal oración fuese suficiente para aceptar el asesinato de un amigo… como si eso fuese una razón válida para ser asesinado, no los culpo, hasta yo he pensado que corres con suerte si solo te arrebatan lo material y no la vida. Sin embargo lo medito con cuidado, y me reitero que en este país tenemos tan poquito que luchamos por lo mínimo obtenido, que no sentimos miedo a defender lo que con tanto esfuerzo nos conseguimos, un celular con lo “básico”, unas monedas para el pasaje o para una comida de $25 en la honorable Facultad; para nosotros ese es nuestro esfuerzo, para quienes roban vidas y bienes, eso es un botín digno para asesinar.
 
Las injusticias todos los días nos aplastan, nos llenan los oídos y las manos de desesperación (…)
 
Ciertamente un hombre muerto no siempre es tan cuestionado (…); pero pienso que el problema es la carente capacidad del gobierno para ejercer justicia, todos los muertos del país tienen justificación, justificación que se usa para no dar justicia a las víctimas, es más fácil para nuestro gobierno lavarse las manos que aceptar el estado fallido: Para el gobierno todas y todos somos responsables de nuestro asesinato, o del asesinato de nuestros allegados, sí tenemos problemas de género pero esto va muy muy relacionado con toda la situación del país en general.
 
Esta vez la justificación fue que “Lesvy no estudiaba, bebía y estaba de noche fuera de su casa”.
 
NO, ambas personas no se comparan, sus muertes no se comparan, pero las justificaciones si tienen una connotación de género, no quiero hablar más del ejemplo, porque no pienso manchar memorias de víctimas solo para explicar cómo ambas justificaciones van ligadas a sus acciones según su “género”; solo me basta decir que estoy indignada, conmocionada, triste y muy asustada; yo no quiero morirme en un país donde mi asesinato sería algo merecido (porque no coopere con un asalto o porque ejercía libertades mal vistas), no quiero seguir viviendo con el miedo de quién te sigue o te dirige una palabra; yo no quiero ver que las demás personas vivan así, no quiero ver más gente violentada como yo lo he sido.
 
*Este artículo fue retomado del portal http://liberacionmx.com
 
17/LV/GG








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