violencia feminicida

OPINIÓN
   MUJER SONORA
   
Alertas que sirven. Sonora y la AVG
Imagen de Silvia Nuñez Esquer
Por: Silvia Núñez Esquer*
Cimacnoticias | Hermosillo, Son.- 12/07/2017

El que Sonora haya hecho del proceso de la Alerta de Género una vacilada, no significa que las alertas de género no sirvan. Dos años para atender la solicitud y una prórroga sin fundamento, son muestras de ello.
 
El mecanismo creado como algo muy novedoso en 2006 en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en México, vislumbraba lo que venía: un incremento en la violencia feminicida, pues ya había evidencia de que no solo en Chihuahua se disponía de la vida de las mujeres, sino en todo México.
 
Y es que esa ley vanguardista en su momento también pensó en la AVG como una protección y un límite, después del cual pararían las muertes violentas de género contra las mujeres.
 
Pero también quienes la hicieron, pensaron en el resguardo de la integridad individual al introducir las órdenes de protección como un mecanismo amplio de urgencia para salvaguardar la vida de las mujeres que estuviera en riesgo de feminicidio.
 
Ninguno de los dos ha funcionado. Pero no por sí mismo, ni porque estén mal diseñados. El problema ha sido la forma en que se han interpretado y manoseado.
 
Visto como una fuente de posibilidades de obtener beneficios políticos, mercantiles y de posición de fuerza entre los grupos internos de los partidos que gobiernan, lo último en lo que se piensa es en las mujeres, candidatas a ser asesinadas. En las preasesinadas.
 
Si habláramos en términos religiosos –lenguaje adoptado por personas políticas- es un pecado el no haber aprovechado los mecanismos de ley, para evitar que murieran más mujeres.
 
Todos los casos de feminicidio ocurridos después de que a través de las solicitudes de AVG se ha advertido por parte de la sociedad civil de que la violencia feminicida se ha recrudecido, pasan a ser responsabilidad del Estado.
 
Ningún gobernador o gobernadora puede criticar el mecanismo de AVG, si no ha hecho nada para tomar los beneficios que éste tiene para que las mujeres no sigan muriendo a manos del machismo brutal.
 
La Alerta de género no solo es un aviso de que en ese territorio se ha incrementado la incidencia de feminicidio, y de actos feminicidas en grado de tentativa –por el momento- que anuncian más muertes. Es también la única posibilidad que tienen las instituciones para demostrar que las vidas de las mujeres y las niñas les importan.
 
A pesar del fondo específico etiquetado para operar las alertas de género que han sido declaradas, cuya convocatoria la abrió la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) el 26 de diciembre de 2016, los gobiernos insisten en lamentar que “no existen recursos para las alertas”.
 
Pero en Sonora no solo se repite esta afirmación imprecisa. El gobierno del estado tenía conocimiento de que los municipios de Cajeme y Hermosillo se encuentran entre los cincuenta de más riesgo en México, y dejó crecer la violencia.
 
En el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2107, publicado el 30 de noviembre de 2016, se destinan 5 mil millones de pesos para el Fortalecimiento del desempeño en materia de seguridad pública a los municipios y demarcaciones territoriales de la Ciudad de México y en su caso, las entidades federativas (Fortaseg 2017).
 
El Fortaseg  enlistó los 50 municipios de mayor riesgo y los cuales deberían ser atendidos con perspectiva de prevención. Ahí figuran Hermosillo y Cajeme.
 
El 1 de enero de 2017, emitió los lineamientos para el otorgamiento del subsidio en materia de seguridad pública a quienes ejerzan de manera directa o coordinada la función.
 
Tema prioritario en el decreto son la capacitación y certificación de las policías, así como el fortalecimiento del Sistema de Justicia Oral. La bolsa concursable era de 5 mil millones de pesos.
 
Someterse a un riguroso proceso de transparencia y rendición de cuentas, es decir hay que presentar proyectos, no solo recibir recursos en forma discrecional. La parte de la fiscalización y auditoría es lo que a muchas instituciones no les gusta.
 
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública dio a conocer los 300 municipios que cuentan con características de riesgo, entre ellos: Caborca, Cajeme, Guaymas, Hermosillo, Navojoa, Nogales y San Luis Río Colorado.
 
Pero los de urgencia son Cajeme y Hermosillo, por lo que se encuentran entre los 50 municipios de atención prioritaria con perspectiva de prevención.  Se asignan para proyectos especiales de prevención social de la violencia y la delincuencia y de atención del delito de homicidio doloso.
 
Los criterios conforme a los cuales se determinan los valores que sirven de base para la selección de los 50 municipios beneficiarios de atención prioritaria con perspectiva de prevención son:
homicidio doloso, rezago social y desigualdad económica.
 
Hasta hoy no conocemos cuáles son los proyectos a través de los cuales se pretende atender con perspectiva de prevención a Cajeme y Hermosillo pues las cifras de muertas y muertos, número de casquillos y armas utilizadas solo aumentan. De cuántas se evitaron no sabemos nada.
 
¿Es la AVGM la responsable? ¿Hay o no recursos para ejercer la prevención? Tal vez las decisiones deban tomarse con otro enfoque y no con un estricto escudo político, que solo está evidenciando la omisión.
 
No queremos más víctimas de feminicidio. No queremos que se siga subvalorando la vida de las mujeres de acuerdo a su actividad económica, por sobre la de niñas y niños. Todas las vidas son importantes. Si no queremos más asesinadas tal vez la respuesta esté en la Alerta de Género, pero con una coordinación seria, responsable, y sobre todo competente y preparada.
 
*Periodista integrante de la Red Nacional de Periodistas y directora del blog Mujer Sonora http://mujersonora.blogspot.mx/
Twitter: @mujersonora
 
17/SNE
 








ESTADOS
VIOLENCIA
   Se desempeñaba como secretario particular de senador del PVEM
Otorgan amparo de excarcelación a feminicida confeso
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Sandra de los Santos
Cimacnoticias/ChiapasParalelo | Tuxtla Gutiérrez, Chis.- 19/10/2017

El feminicida confeso de la joven Viridiana Flores Ramírez, de 21 años de edad, Omar Fernando Rosales Toledano, quien era secretario particular del senador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Luis Armando Melgar, obtuvo un amparo federal de excarcelación, por presuntos problemas de salud.

En junio del 2013 Omar Fernando Rosales Toledano asesinó a la joven Viridiana y arrojó su cuerpo al puente San Cristóbal. Fingió que la joven fue secuestrada y hasta pidió un rescate a sus padres, quienes sospechaban de él porque su hija había sostenido una relación sentimental y lo abandonó por sufrir violencia física. Fernando Rosales Toledano se dio a la fuga, pero fue aprehendido días después.

El padre de Viridiana, Juan Carlos Flores Santiago, dio este miércoles una conferencia de prensa para denunciar que el feminicida de su hija fue excarcelado y desde hace dos meses está en el Sanatorio Rojas, en Tuxtla Gutiérrez.

El amparo se lo concedió el juez quinto, José del Carmen Constantino Avendaño, por presentar supuestamente problemas gastrointestinales y con el nervio ciático. Ambos padecimientos podrían haber sido atendidos al interior del penal, pero la defensa del feminicida argumentó que no había medicamentos en el centro penitenciario.

Los familiares de Viridiana temen que Fernando Rosales se dé a la fuga y responsabilizaron de ello a las autoridades penitenciarias;  al secretario de seguridad pública en el estado, Jorge Luis Llaven Abarca; así como al juez federal que otorgó el amparo.

Exigieron a las autoridades que el feminicida de su hija sea regresado a la cárcel y continúe en ese lugar su tratamiento.

Los padres de Viridiana han tenido que salir a los medios de comunicación en más de una ocasión para denunciar la forma en cómo se ha llevado el proceso del feminicida confeso.

En Septiembre del 2014 denunciaron que el juez Julio César Morales Ríos aceptó llevar a cabo la reconstrucción del crimen, a petición del acusado, con el cuerpo de un cerdo. La diligencia fue suspendida ante la indignación de la familia y la ciudadanía por no respetar la Ley de Víctimas, que establece que éstas deben ser tratadas, aún ya muertas, con humanidad y respeto a su dignidad.

Cabe recordar que el 18 de noviembre de 2016 se declaró en Chiapas la Alerta de Violencia de Género por violencia feminicida. La medida los municipios de Comitán, Chiapa de Corzo, San Cristóbal de las Casas, Tapachula, Tonalá, Tuxtla Gutiérrez y Villaflores, de los 122 que hay en la entidad.

De acuerdo con datos de la Procuraduría General de Justicia del estado, de agosto de 2014 al año 2016, se registraron 104 casos de feminicidio en Chiapas.

17/SDLS/LGL








LENGUANTES
   Lenguantes
Des-romantizar la solidaridad y politizar la respuesta colectiva
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Dirce Navarrete Pérez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 12/10/2017

En el contexto de las movilizaciones del #24A del 2016 en México, algunas feministas del área metropolitana (por no generalizar las experiencias en toda la república), experimentamos una especie de idealización de “la manada” y romantización de la “sororidad”. Es decir, la respuesta a la convocatoria superó lo que en ese momento imaginábamos posible, lo cual nos dio mucha felicidad e hizo sentir que por fin se hacía realidad el “nunca más solas”, el estar todas juntas con todo lo que implica la diversidad al interior del movimiento y a pesar de las dificultades en el exterior.

Este momento de felicidad, mezclada con la digna rabia en un grito que parecía unísono de “estamos hartas, pero estamos juntas”, tuvo su dolorosa caída cuando en los días, semanas y meses siguientes, nos dimos cuenta que quizá habíamos idealizado un poco… solo un poco, nuestro movimiento feminista. Tuvimos que acordarnos de todas aquellas situaciones complicadas que siempre habían estado allí, que no dejaron de estar en la movilización y que seguían luego de ésta, tales como las divisiones confrontativas entre nosotras, violencias en nuestros espacios ejercidas por nosotras y nuestras pocas herramientas para gestionarlo.

Nos dimos cuenta de lo peligroso y doloroso que es romantizar la idea de “sororidad”, sin atender el clasismo, la discriminación, la violencia que nosotras mismas ejercemos y que pone en riesgo nuestros procesos organizativos. Estar con y para las otras, movidas por esta idealización, hace de nuestra sororidad un adorno o una justificación.

Dudé mucho en poner como referencia este proceso, para hablar de la romantización de la solidaridad luego de los sismos de septiembre, pero he decidido hacerlo ya que, desde mi lugar, experimenté una serie de sensaciones y emociones muy parecidas en ambos casos.

No necesito describir una vez más la respuesta ciudadana que se dio ante la catástrofe que vivimos, pues lo hemos visto reiteradamente en medios de comunicación y redes sociales. El dolor y la pérdida parecían sentirse menos cuando, al mismo tiempo, sentíamos que regresaba la esperanza de estar juntas y juntos, haciendo algo por las demás personas, la tan aclamada: solidaridad. Por días experimentamos el ¡Sí se puede! ¡Fuerza México! ¡El pueblo unido! Incluso el ¡Es lo más parecido al anarquismo! Hasta el sentirnos culpables, por no ser “útiles” y estar apoyando en todos lados.

Conforme pasaron los días, el apoyo fue disminuyendo, las manos empezaron a escasear y llegaron más malas noticias de las que, de por sí, ya había. Resulta que durante esos días no dejó de existir todo lo demás que nos afecta como sociedad, ni siquiera en los espacios de rescate y acopios. No dejó de existir el autoritarismo ni la corrupción ejercida desde las instancias gubernamentales, no dejó de existir la mentira en los medios masivos de comunicación.

El Ejército y la Marina no dejaron de ser violentos y prepotentes, no dejaron de seguir instrucciones que ponen en riesgo la vida de las personas y la seguridad de las familias. Hubo voluntarios que se tentaron el corazón para ir a mover escombros pero no dejaron de acosar y violar. Las mujeres no dejaron de desaparecer y los casos de feminicidio siguieron ocurriendo, recordándonos que, en efecto, vivimos en una zona de emergencia, de desastre, igual que hace años.

Aquí fue donde algunas experimentamos el ¡Oh, gran decepción!  Nos sentimos envueltas en un cerco que Televisa supo vender muy bien, desgastadas física y emocionalmente, por hacer una parte de la chamba que no solo no nos tocaba hacer,  ya que es la obligación del gobierno atenderlo, sino que estábamos sirviéndoles también a ellos, llevándoles de comer, asegurándoles agua y bebidas, consiguiéndoles herramientas, resolviéndoles todo y sintiéndonos orgullosas de conformar conjuntamente lo que llaman “El Estado”.

Luego en la recuperación… Pienso en la importancia de darnos cuenta que en efecto, podemos y necesitamos atender de manera colectiva muchas cosas que nos aquejan y que nos cobran muchas vidas diariamente. Sentirnos igualmente capaces y responsables de atender conjuntamente problemáticas como la corrupción, la injusticia, la violencia feminicida.

Pienso en lo doloroso y peligroso que resulta quedarnos en la respuesta desde la histeria colectiva que exacerba el patriotismo, pero lo trascendental  y urgente que es responder con la fuerza de la comunidad, sin dejar de ver, señalar y denunciar la incapacidad y falta de voluntad de las instancias gubernamentales y de darnos cuenta de que no, no los necesitamos, pero que tampoco podemos hacer frente de manera desorganizada.

Nunca dejar de mirar, cuestionar y luchar en contra de la violencia machista, el racismo, el clasismo propio y de las demás personas, pues aportar sin cuestionar es asistencialista, es neoliberal. Juntarnos, para reconstruir el tejido social y no solo en forma de unidades habitacionales, que aportan a inmobiliarias voraces que le hacen juego a las políticas urbanas capitalistas.

Politizar, cuestionar, proponer, des-jerarquizar, hacer comunidad. Y ponerlo claro ¡la reconstrucción será feminista! Lucharemos para no quedar excluidas de este proceso de de-construir desde nuestra política en femenino, pensar y hacer desde nosotras el porvenir. ¿Podemos?

*Dirce Navarrete Pérez es politóloga feminista @agateofobia_

17/DNP/LGL








INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   Estado garantiza apoyo económico, psicológico y educación
Aprueban en Buenos Aires, Ley para niñez en orfandad por feminicidio
Imagen retomada del portal lavaca.org
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 03/10/2017

En diciembre de 2014 en Buenos Aires, Argentina, Brisa y sus dos hermanos fueron testigos de cómo su padre asesinó a su madre Daiana Barrionuevo, y arrojó su cuerpo en un río de la ciudad de Moreno. El asesino declaró a la policía local que la madre los había abandonado por otra pareja. Nadie la buscó. Un mes después su cuerpo fue hallado y el hombre detenido. 

Brisa, de entonces 2 años de edad y sus hermanos de 7 años ambos, quedaron en la orfandad, al cuidado de la hermana de su madre, Cintia Barrionuevo, quién además tiene tres hijos. El caso se hizo público y visibilizó que la violencia feminicida tiene afectaciones también a las hijas e hijos de las víctimas y cargas económicas para las familias, por lo que se dio paso a la creación de la “Ley de reparación económica para niñas, niños y adolescentes víctimas colaterales de feminicidio en Buenos Aires”, aprobada por la legislatura local el primero de septiembre de 2017.

La “Ley Brisa” -como también se le conoce motivada por el caso- establece un régimen de reparación económica a la niñez y adolescencia cuyo “progenitor haya sido procesado o condenado como autor, coautor o cómplice del delito de feminicidio de su pareja”.

El gobierno local está obligado a realizar un aporte económico mensual por cada víctima, y dicho apoyo es compatible con otras percepciones monetarias como la cuota alimentaria que debe otorgar el progenitor.

La iniciativa la impulsaron las organizaciones no gubernamentales “Casa del Encuentro” y la “Defensoría del Pueblo”. Para el desarrollo de esta Ley realizaron una investigación en la que registraron dos mil 518 hijos e hijas víctimas de feminicidio en Argentina entre los años 2008 al 2015, de los cuales 64 por ciento eran menores de edad, es decir mil 617 quedaron en la orfandad. En todos estos casos el perpetrador del crimen fue el padre de las víctimas.

Por esta razón la “Ley Brisa” se concentra en la reparación del daño en los casos en los que el padre o pareja de la víctima es quien comete el delito, argumentan las asociaciones, y calculan que en promedio cada semana en Argentina seis menores de edad quedan en la orfandad por un feminicidio.

La Ley establece que el Estado argentino tiene la responsabilidad de garantizar tres ejes básicos para resarcir el daño a la orfandad por feminicidio: la contención y atención psicofísica; el desarrollo educacional; y la asistencia económica a las personas que tomen a su cargo el cuidado de los niños, niñas y adolescentes.

Estos apoyos serán extendidos hasta que las víctimas cumplan los 21 años de edad y para los casos en que presenten alguna discapacidad el recurso no tiene tiempo límite. Para obtener el apoyo únicamente tienen que demostrar que residen en Buenos Aires.

En el caso de la salud la Ley estipula que las víctimas colaterales del feminicidio tendrán derecho a una cobertura integral médica asignada por el Estado, y esta debe contemplar las necesidades de salud física y psíquica por tratarse de una violencia a la que pudieron estar sometidos por un largo tiempo hasta el asesinato de su madre.

“La vivencia del asesinato de la propia madre a manos del padre constituye un trauma severo. El impacto psicológico y los síntomas en las niñas y los niños son múltiples y complejos. En el ámbito emocional un profundo desconcierto, confusión, sentimientos de culpa, miedo, rabia, tristeza, descenso de la autoestima y sensaciones de impotencia”, describe el proyecto de Ley.

De acuerdo con las metas de las organizaciones el siguiente paso en Argentina es conseguir que la “Ley Brisa” sea Federal, con el fin de que todos los hijos e hijas de víctimas de feminicidio del país pueden acceder a la reparación integral del daño como es su derecho.

MIENTRAS TANTO EN MÉXICO…

En el caso mexicano los esfuerzos por resarcir el daño a los hijos e hijas víctimas de feminicidio apenas se comienzan a vislumbrar y son mínimos si se considera que en promedio cada día siete mujeres son asesinadas en el país, según Naciones Unidas.

Sin ninguna política de Estado capaz de reconocer los Derechos Humanos de estas víctimas secundarias, apenas existen tres proyectos que buscan brindarles apoyos sociales. Por ejemplo, en Jalisco este año a las hijos e hijas de víctimas de feminicidio se les da un recurso económico y atención psicológica, sin embargo únicamente es extendida para 66 víctimas por el periodo de un año.

En Ciudad Juárez, Chihuahua, lugar reconocido a nivel mundial por el fenómeno del feminicidio desde los años noventa, los apoyos son dispersos y se extienden a becas de estudio y compra de materiales escolares.

En el Estado de México, donde se encuentra el municipio de Ecatepec considerado también por la ONU como el más peligroso para las mexicanas, en 2017 se comenzaron a dar becas escolares a la niñez y adolescencia en orfandad por feminicidio.

A pesar de la existencia de estos programas no se cuenta en México con cifras que dimensionen dónde están, en qué situaciones viven y cuáles son las necesidades de las hijas e hijos víctimas de feminicidio.

17/HZM/LGL








MUJERES CAUTIVAS
Trata de Personas
   Mujeres Cautivas
A revisión periódica Plan global de acción para combatir la trata de personas y metas de ODS
Especial
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México .- 19/09/2017

Ahora que se aproxima la revisión periódica del Plan Global de Acción para Combatir la Trata de Personas, que se llevará a cabo los días 27 y 28 de septiembre en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, hay una serie de organizaciones que se hacen llamar “Alianza 8.7 Uniendo Fuerzas Globalmente para Poner Fin al Trabajo Forzado, la Esclavitud Moderna, la Trata de Seres Humanos y el Trabajo Infantil”. Y lo impulsan así porque creen que la Prostitución es trabajo, o a la prostitución infantil le dicen prostitución infantil o niñas prostitutas o “niñas trabajadoras sexuales”.

Nosotras esperamos que esta revisión y su declaración final reflejen un verdadero compromiso con la puesta en marcha y realización del Plan de Acción Global y la Agenda del 2030 para el Desarrollo Sustentable, específicamente de las metas 5.2, 8.7 y 16.2.

En particular, varias organizaciones internacionales entre las que destacan la Coalición Internacional contra el Tráfico de Mujeres y Equality Now (Igualdad Ahora) han manifestado al Secretario General de la ONU que esperan la completa puesta en marcha del Plan de Acción contra la Trata, en concordancia con las metas de desarrollo sustentable. Y, además llamaron a los Estados Parte a incorporar y respetar la definición legal contenida en el Protocolo de Palermo para Prevenir, Erradicar y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niñas/Niños que complementa la Convención contra la Delincuencia Organizada Trasnacional, conocido como el Protocolo de Palermo, que se incluye en el Plan Global de Acción, del que 170 Estados son parte:

“… La explotación incluirá, por lo menos la explotación de la prostitución de otros y otras formas de explotación sexual, trabajos y servicios forzados, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre o la remoción de órganos...”

Las definiciones legales son importantes, son la piedra angular para poder reclamarle a los Estados Parte, entre los que se encuentra México, sus obligaciones. Es indispensable que la definición acordada y aceptada como la definición legal de la trata de personas no se modifique de ninguna manera, esa definición que fue internacionalmente acordada y aceptada, definición que debe ser apoyada e implementada totalmente.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (MDS) nos brinda lineamientos claros para que los gobiernos puedan enfrentar los retos más importantes del mundo. Es imperativo alcanzar las Metas del Desarrollo Sostenible y que todos sus objetivos se alcancen prioritariamente.

Tres Metas de las incluidas en la Agenda para el Desarrollo Sostenible, las metas 5, 8 y 16, se refieren a la trata de personas, desde sus causas y hasta sus consecuencias, más específicamente los objetivos 5.2, 8.7 y 16.2 que se refieren a combatir la trata de personas –desde la trata y explotación sexual de mujeres y niñas (Objetivo 5.2.) –el trabajo forzado y el trabajo infantil (Objetivo 8.7), hasta todas las formas de trata de niños, niñas y adolescentes (16.2).

Cada objetivo es distinto en su marco, igual en importancia e interconectados en sus respectivos panoramas. Esperamos, exigimos que la puesta en marcha de las estrategias dirigidas a cada uno de estos objetivos asegure que la trata y la explotación sexual sean igualmente prioritarias para nuestros gobiernos y las organizaciones internacionales.

Cuando debatimos sobre la trata de personas en situaciones de conflicto, se debe tomar en cuenta el acuciante riesgo de trata y explotación sexual que enfrentan, particularmente, las mujeres y las niñas. Las Naciones Unidas deben reconocer e impulsar la igualdad sustantiva de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, lo que es imposible sin erradicar la violencia feminicida y la discriminación de género, que incluyen la trata y la explotación sexual y la explotación de la prostitución.

De acuerdo al informe 2016, de UNDOC, 71 por ciento de las víctimas de trata de personas son mujeres y niñas, y de esas víctimas 72 por ciento son explotadas sexualmente; mientras que 96 por ciento de todas las víctimas de trata para la explotación sexual son mujeres y niñas.

Es crucial que los Estados Miembros en sus deliberaciones para combatir la trata de personas retomen la legislación internacional que incluye cuatro formas distintas de trata. Los esfuerzos para combatir la trata laboral por organismos internacionales como la OIT y la Alianza 8.7 son necesarios, pero deben reconocer que sus esfuerzos únicamente abordan una de las cuatro formas de trata. Debe quedar claro que la trata para la explotación sexual no es una forma de trata laboral. Los Estados Parte han ratificado un marco legal integral que se enfoca a la trata y la explotación sexual y la explotación de la prostitución, incluyendo el Protocolo de Palermo, la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la Convención para Erradicar la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena (el Convenio de 1949) y la Convención de los Derechos de la Niñez.

El financiamiento intersectorial nacional y global debe concentrarse en financiar los compromisos tendientes a alcanzar la igualdad de género, el empoderamiento de mujeres y niñas; y erradicar la violencia contra las mujeres, especialmente la violencia feminicida, incluyendo la trata de mujeres, niñas, adolescentes y trans y todas las formas y modalidades de explotación, en particular, la explotación de la prostitución, lo que no está sucediendo.

Priorizar la explotación sexual como una de las formas de trata, aumentará la habilidad de los Estados Parte para combatir la trata de mujeres y niñas y la explotación sexual, ya que les permitirá desarrollar planes nacionales relevantes y apropiados, indicadores, llevar a cabo investigaciones e invertir en combatir la trata de personas. Combatir la trata, la explotación sexual de mujeres, niñas, adolescentes y transexuales, requiere inversiones en investigaciones comprensivas o integrales y la recolección de datos desagregados y diferenciados de otras formas de trata y explotación.

En la revisión del Plan de Acción Global se debe tomar en cuenta la legislación internacional existente y los principios de los Derechos Humanos. Es indispensable utilizar la terminología usada para definir la trata de seres humanos. Mientras que los términos “la esclavitud moderna de nuestros días” o “la esclavitud moderna” ayuda a que el promedio de la ciudadanía pueda entender de manera más eficiente la gravedad de la trata de personas, lo cierto es que no son términos que se reflejen en la legislación internacional, en todo caso lo que encontramos es “formas contemporáneas de esclavitud”.

Finalmente, hacemos un llamado al gobierno de México y demás Estados Partes a respetar el Artículo 9.5 del Protocolo de Palermo, enfocándose en desalentar la demanda que promueve la explotación de la prostitución de mujeres y niñas, que provoca la trata y la explotación sexual. Sin demanda no hay trata de personas.

*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).

Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora

17/TUZ/LGL








MUJERES CAUTIVAS
DERECHOS HUMANOS
   Mujeres Cautivas
   
A revisión periódica Plan global de acción para combatir la trata de personas y metas de ODS
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 20/09/2017

Ahora que se aproxima la revisión periódica del Plan Global de Acción para Combatir la Trata de Personas, que se llevará a cabo los días 27 y 28 de septiembre en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, hay una serie de organizaciones que se hacen llamar “Alianza 8.7 Uniendo Fuerzas Globalmente para Poner Fin al Trabajo Forzado, la Esclavitud Moderna, la Trata de Seres Humanos y el Trabajo Infantil”. Y lo impulsan así porque creen que la Prostitución es trabajo, o a la prostitución infantil le dicen prostitución infantil o niñas prostitutas o “niñas trabajadoras sexuales”.

Nosotras esperamos que esta revisión y su declaración final reflejen un verdadero compromiso con la puesta en marcha y realización del Plan de Acción Global y la Agenda del 2030 para el Desarrollo Sustentable, específicamente de las metas 5.2, 8.7 y 16.2.

En particular, varias organizaciones internacionales entre las que destacan la Coalición Internacional contra el Tráfico de Mujeres y Equality Now (Igualdad Ahora) han manifestado al Secretario General de la ONU que esperan la completa puesta en marcha del Plan de Acción contra la Trata, en concordancia con las metas de desarrollo sustentable. Y, además llamaron a los Estados Parte a incorporar y respetar la definición legal contenida en el Protocolo de Palermo para Prevenir, Erradicar y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niñas/Niños que complementa la Convención contra la Delincuencia Organizada Trasnacional, conocido como el Protocolo de Palermo, que se incluye en el Plan Global de Acción, del que 170 Estados son parte:

“… La explotación incluirá, por lo menos la explotación de la prostitución de otros y otras formas de explotación sexual, trabajos y servicios forzados, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre o la remoción de órganos...”

Las definiciones legales son importantes, son la piedra angular para poder reclamarle a los Estados Parte, entre los que se encuentra México, sus obligaciones. Es indispensable que la definición acordada y aceptada como la definición legal de la trata de personas no se modifique de ninguna manera, esa definición que fue internacionalmente acordada y aceptada, definición que debe ser apoyada e implementada totalmente.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (MDS) nos brinda lineamientos claros para que los gobiernos puedan enfrentar los retos más importantes del mundo. Es imperativo alcanzar las Metas del Desarrollo Sostenible y que todos sus objetivos se alcancen prioritariamente.

Tres Metas de las incluidas en la Agenda para el Desarrollo Sostenible, las metas 5, 8 y 16, se refieren a la trata de personas, desde sus causas y hasta sus consecuencias, más específicamente los objetivos 5.2, 8.7 y 16.2 que se refieren a combatir la trata de personas –desde la trata y explotación sexual de mujeres y niñas (Objetivo 5.2.) –el trabajo forzado y el trabajo infantil (Objetivo 8.7), hasta todas las formas de trata de niños, niñas y adolescentes (16.2).

Cada objetivo es distinto en su marco, igual en importancia e interconectados en sus respectivos panoramas. Esperamos, exigimos que la puesta en marcha de las estrategias dirigidas a cada uno de estos objetivos asegure que la trata y la explotación sexual sean igualmente prioritarias para nuestros gobiernos y las organizaciones internacionales.

Cuando debatimos sobre la trata de personas en situaciones de conflicto, se debe tomar en cuenta el acuciante riesgo de trata y explotación sexual que enfrentan, particularmente, las mujeres y las niñas. Las Naciones Unidas deben reconocer e impulsar la igualdad sustantiva de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, lo que es imposible sin erradicar la violencia feminicida y la discriminación de género, que incluyen la trata y la explotación sexual y la explotación de la prostitución.

De acuerdo al informe 2016, de UNDOC, 71 por ciento de las víctimas de trata de personas son mujeres y niñas, y de esas víctimas 72 por ciento son explotadas sexualmente; mientras que 96 por ciento de todas las víctimas de trata para la explotación sexual son mujeres y niñas.

Es crucial que los Estados Miembros en sus deliberaciones para combatir la trata de personas retomen la legislación internacional que incluye cuatro formas distintas de trata. Los esfuerzos para combatir la trata laboral por organismos internacionales como la OIT y la Alianza 8.7 son necesarios, pero deben reconocer que sus esfuerzos únicamente abordan una de las cuatro formas de trata. Debe quedar claro que la trata para la explotación sexual no es una forma de trata laboral. Los Estados Parte han ratificado un marco legal integral que se enfoca a la trata y la explotación sexual y la explotación de la prostitución, incluyendo el Protocolo de Palermo, la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la Convención para Erradicar la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena (el Convenio de 1949) y la Convención de los Derechos de la Niñez.

El financiamiento intersectorial nacional y global debe concentrarse en financiar los compromisos tendientes a alcanzar la igualdad de género, el empoderamiento de mujeres y niñas; y erradicar la violencia contra las mujeres, especialmente la violencia feminicida, incluyendo la trata de mujeres, niñas, adolescentes y trans y todas las formas y modalidades de explotación, en particular, la explotación de la prostitución, lo que no está sucediendo.

Priorizar la explotación sexual como una de las formas de trata, aumentará la habilidad de los Estados Parte para combatir la trata de mujeres y niñas y la explotación sexual, ya que les permitirá desarrollar planes nacionales relevantes y apropiados, indicadores, llevar a cabo investigaciones e invertir en combatir la trata de personas. Combatir la trata, la explotación sexual de mujeres, niñas, adolescentes y transexuales, requiere inversiones en investigaciones comprensivas o integrales y la recolección de datos desagregados y diferenciados de otras formas de trata y explotación.

En la revisión del Plan de Acción Global se debe tomar en cuenta la legislación internacional existente y los principios de los Derechos Humanos. Es indispensable utilizar la terminología usada para definir la trata de seres humanos. Mientras que los términos “la esclavitud moderna de nuestros días” o “la esclavitud moderna” ayuda a que el promedio de la ciudadanía pueda entender de manera más eficiente la gravedad de la trata de personas, lo cierto es que no son términos que se reflejen en la legislación internacional, en todo caso lo que encontramos es “formas contemporáneas de esclavitud”.

Finalmente, hacemos un llamado al gobierno de México y demás Estados Partes a respetar el Artículo 9.5 del Protocolo de Palermo, enfocándose en desalentar la demanda que promueve la explotación de la prostitución de mujeres y niñas, que provoca la trata y la explotación sexual. Sin demanda no hay trata de personas.

*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).

Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora

17/TUZ/LGL








ZONA DE REFLEXIÓN
VIOLENCIA
   Zona de Reflexión
¿Por qué nos matan?
CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta
Por: Lucía Lagunes Huerta*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 18/09/2017

Tras el feminicidio de Mara Castilla, la pregunta vuelve a rondar una y otra vez ¿por qué los hombres asesinan a las mujeres? Y la respuesta es sencilla, porque pueden.

Y cuando hablo de que pueden no me refiero a la fuerza física, me refiero a que históricamente han construido un sistema que les permite violentar a las mujeres, incluso asesinarlas, como un privilegio de poder masculino.

¿Por qué nos matan? porque la vida de las mujeres no les importa. Ni la vida, ni la integridad. No les importa ni la edad, ni la apariencia física; y no les importa porque han aprendido que la vida de las mujeres no importa, porque nada de lo femenino tiene valía en esta sociedad profundamente patriarcal.

Porque antes de asesinar a una mujer aprendieron a devaluar todo lo femenino “porque el que llega al último es vieja”; “porque llorar es de viejas”; “porque el que pega suave, pega como vieja”… y un largo etcétera.

No es que amanecen un día convertidos en asesinos. No. Lo van aprendiendo, sobre todo aquellos que viven en donde la misoginia es aceptada abiertamente.

Por ello se criminaliza a las víctimas, porque también han desarrollado un mecanismo para exculparse y no asumir su responsabilidad.

Por ello tenemos que salir a las calles, porque la rabia se desborda, porque estamos hartas de la violencia y de la inacción del Estado para garantizarnos poder vivir sin miedo.

¿Por qué nos matan? Es una pregunta que ha llevado a las feministas a investigar y documentar por años la respuesta. Porque ellos tienen poder y las mujeres no.

En 1971 la bibliotecaria americana Elizabeth Gould, en su libro “El primer sexo” hizo un recuento de los pretextos empleados para quemar vivas a las mujeres durante la época medieval: “por amenazar a sus maridos, por contestarle a un cura, por rechazar a un cura, por robar, por prostitución, por adulterio, por ‘salir embarazada’ fuera del matrimonio, por permitir la sodomía, aún cuando el marido o el sacerdote que lo practicaban eran perdonados, por masturbarse, por lesbianismo, por descuidar a sus hijos, reprender y regañar y aún por haber tenido un aborto espontáneo, aunque el mismo hubiera sido producto por un puntapié o un golpe propinado por el marido.”

“De este modo la crueldad física y hasta el asesinato, que ha llegado a institucionalizarse, pueden convertirse en cuestiones de costumbre. Los hombres, al incorporar a la cultura dominante sus actitudes inhumanas, evitaban asumir la responsabilidad de sus propias conductas individuales”, afirmó Elizabeth Gould.

Algunos de esos pretextos han sido sustituidos por otros que responden a la actualidad: la ropa que vestimos, el horario en el que transitamos las mujeres o las formas de divertirnos.

Todos ellos pretextos inmundos para deslizar la responsabilidad de la agresión a las víctimas, y tal cual lo señala Gould, evitar asumir la responsabilidad propia de sus conductas individuales y sociales, agregaría yo.

Como colectivo, los hombres deben hacerse cargo de sus responsabilidades. Tolerar cualquier violencia contra las mujeres es aceitar el camino al feminicidio.

No es que haya violencias chiquitas, tolerables, y otras grandotas como el feminicidio, intolerables para algunos. Los chistes misóginos, el cuchicheo masculino sobre la vida sexual de las mujeres, sobre el cuerpo de las mujeres, es parte de esas costumbres de la cultura dominante.

Dudar, casi en automático, de la palabra de las víctimas de cualquier tipo de violencia; divulgar los mitos que mantienen la desigualdad entre mujeres y hombres, es parte de la cultura que permite que ellos puedan matarnos.

A tal grado llega el desdén de la violencia contra las mujeres y el cinismo patriarcal, que un hombre acusado de violencia física por parte de su compañera, puede ser Premio Nobel de la Paz. Me refiero al ex primer ministro de Japón Eisaku Sato, quien recibió el Nobel en 1974, pese a que Hiroko Sato, su cónyuge, denunciara que él la golpeaba. La paz de ella no importó.

De ese poder hablo cuando digo que ellos pueden violentarnos porque han creado un sistema que se los permite.

¿Por qué no han funcionado las leyes que han creado las feministas para desterrar la desigualdad y garantizar la vida y la integridad de las mujeres? ¿Por qué los dineros del erario público gastados para erradicar la violencia contra las mujeres no han tenido buenos resultados? ¿Por qué en las escuelas la violencia contras las niñas sigue creciendo sin que las autoridades hagan algo?

¿Por qué un agresor sexual puede ir a la marcha que busca erradicar todas las violencias contra las mujeres? Es como si un torturador fuera a la marcha de las víctimas de tortura. ¡A ningún torturador se le ha ocurrido este disparate! ¿por qué a un agresor de mujeres sí se le ocurre ir a vender panqués y colocarse justo al lado donde se imprimen las serigrafías de Mara Castilla? Porque aún persiste esta impunidad masculina que les hace creer que no les pasará nada y es necesario que sí les pase.

Eliminar esta impunidad y los pretextos que justifican la violencia masculina, construir realmente una equivalencia humana de las mujeres, es el camino más efectivo para eliminar la violencia contra nosotras.

*Periodista y feminista, Directora General de CIMAC
Twitter: @lagunes28

17/LLGH/LGL








LENGUANTES
VIOLENCIA
   Lenguantes
El género de Jenaro
CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta
Por: Cynthia Híjar Juárez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 18/09/2017

El día de ayer, domingo 17 de septiembre, miles de mujeres acudimos a una manifestación nacional, convocadas por el dolor de saber que, una vez más, México feminicida le arrebató la vida a una mujer de manera espantosa.

Ella es Mara, el nombre que tocó profundamente nuestras heridas abiertas, las llagas que no cicatrizan nunca, el dolor de sabernos en un país donde diariamente hombres de todas las edades, etnias y clases sociales asesinan, violan, esclavizan y desaparecen a niñas y mujeres. Y concuerdo con el escozor de quien se escandalice y exclame “¡no todos los hombres!” porque es terrible aceptarlo, pero es verdad: a pesar de que el mundo insista en que no todos los hombres son iguales, nosotras aprendemos de la forma más violenta, todos los días, que sí: todas las mujeres hemos sido agredidas por hombres.

Dicho esto, pregunto a usted, lectora consciente y empática: ¿no cree que sea normal que muchas mujeres deseemos compartir nuestros espacios sólo con otras mujeres, al menos los espacios políticos, de activismo, autocuidado o recreación? ¿le parece una medida extrema o violenta el querer evitar sorpresas, acosos, incomodidades, violaciones o feminicidios? ¿le parece una medida fascista decidir con quién queremos estar? Usted y yo sabemos que no, que estamos hablando de nuestro derecho a decir que no.

Las marchas feministas en México se convocan por una red organizada de mujeres que trabajamos todos los días con y para otras mujeres. Mujeres que, a pesar de nuestros debates y diferencias, estamos dispuestas a hacer una pausa en nuestra vida si sabemos que otra necesita nuestro apoyo.

Desde hace muchas marchas hemos hecho un consenso acerca de los contingentes que encabezan nuestras manifestaciones: separatistas y libres de potenciales agresores. Quien quiera marchar con hombres, puede hacerlo en los contingentes mixtos que van en la parte de atrás. Los periodistas varones pueden documentar desde fuera del contingente separatista y en los contingentes mixtos. Sencillo y clarísimo para cualquiera que se quiera enterar de la organización.

Lo que sucede con las marchas feministas, como pasó el #24A de 2016 y el día de ayer, es muy claro: las marchas feministas convocan lo más profundo del odio y los miedos misóginos porque nadie quiere ver a un grupo de mujeres que se defienden y se auto-enuncian. La sociedad mexicana, feminicida por excelencia, no soporta saber que el cuerpo de las mujeres y su devenir colectivo como cuerpo político del feminismo: una marcha de mujeres, decide por sí misma.

Es decir: la exigencia de que aceptemos marchar con hombres en toda la marcha (al frente, a los lados, atrás) no se refiere a que incluyamos o no hombres, sino a que no decidamos por nosotras mismas. Y esto, sinceramente, nosotras ya lo sabemos pero de ninguna manera nos vamos a retractar: después de tanto trabajo que se ha visto sometido al escarnio una y otra vez por una sociedad que se asusta más por los feminismos separatistas que por el feminicidio, es lógico que tengamos claro que nuestras medidas de seguridad son necesarias.

Si hasta este punto de la lectura usted se siente enojada, permítame hacer un parangón: exigirle a otra compañera que marche con quien no quiere es como decirle a una niña que sonría y dé las gracias cada vez que el señor de la tienda le dice que está muy bonita. Si no sonríes, si no agradeces y no te muestras amable, eres una maleducada. Qué importa si el comentario del señor, su acoso sexual, es inapropiado, qué importa si te incomoda, qué importa si no le preguntaste qué opinaba sobre ti. Tienes que agradecer y ser linda para que cuando crezcas, no corras al hombre que se autoproclama tu aliado pero no ha hecho lo mínimo por enterarse de qué va tu petición.

Los aliados van atrás, era claro. Si Jenaro Villamil fuese nuestro aliado, ¿no debería comenzar por enterarse de cuáles son nuestras medidas de seguridad en la marcha? Sí, quizás en su escala de valores –patriarcal- somos unas maleducadas que no le sonreímos al hostigamiento de un varón, pero tenemos claro que el género de Jenaro le impide darse cuenta de esto, de la misma manera que a todas las personas que lo defienden de este “puñado de feministas radicales” que sin embargo, son quienes convocaron la marcha, quienes acompañan todos los días a otras mujeres, quienes trabajan en crear una vida mejor para las mujeres que vienen.

¿A qué me refiero, entonces, con el género de Jenaro? Es claro que no sólo los hombres pueden ser machistas, y ha sido muy claro en este debate, que hay mujeres dispuestas a atacar a otras mujeres para defender a hombres como él de una simple petición de seguridad (los aliados van atrás). Pues bien, me refiero a lo que he dicho desde el principio de este texto: un hombre es siempre un potencial agresor en las marchas de mujeres, aún cuando tenga la mejor intención de ser un aliado.

En el caso de Jenaro, su presencia en el contingente separatista devino agresión por no respetar, en primer lugar, los acuerdos de la marcha: los aliados van atrás (lo escribo tantas veces como sea necesario para dejar claro que ninguna marcha pretende excluir hombres sino respetar la decisión de las mujeres de marchar libres de agresiones). El hecho de presentarse en una manifestación organizada por quienes enuncian su lugar en el mundo y querer hacer lo que se te dé la gana desde un privilegio, es una agresión.

Aquí me imagino a una mujer blanca queriendo tomar el micrófono de forma violenta en una manifestación zapatista ¿se imagina usted, estimada lectora, la reacción de la sociedad? Imaginemos ahora un militar, como mencionaba en sus redes sociales la politóloga Beatriz Quesadas, tomando el protagónico en la marcha por los 43 de Ayotzinapa para decir que “no todos los militares son iguales”, “no todos los militares desaparecen estudiantes”.

Ahora imagíneme a mí peleando con los veteranos del 2 de octubre diciéndoles que me agarren del brazo para la valla humana. Que tengo derecho a estar ahí porque no se me da la gana marchar atrás como toda la gente. ¿Qué dirían los tweets? ¿Alguien les diría fascistas por no aceptar que alguien que no comparte el lugar de enunciación quiera protagonizar una marcha, nada más para decir que es una buena aliada? Yo lo dudo.

El papel de los hombres que quieren forzosamente estar en los contingentes separatistas es violento porque además de generar tensión y una sensación de acoso dentro de nuestros espacios, también incendian a toda la misoginia mexicana para decir que las feministas somos las culpables de que México no avance, de que haya feminicidios, de que las cosas no mejoren. Vaya, una creería que los culpables son los feminicidas, pero según las tendencias en redes sociales, no. Según su forma –patriarcal- de ver la vida, somos las feministas las que tenemos la culpa.

Ahora bien, si usted no entendió todo lo que en este y otros textos se expone, vamos a ponerlo más fácil. Cada vez que quiera meterse a la cama de una compañera, cada vez que desee tocar a una mujer, cada vez que sienta la necesidad de dar una opinión que no fue solicitada, cada vez que quiera exigirle a otra mujer que haga algo que ella no quiere con un hombre, ya sea marchar, hablar o sonreír, por favor, recuerde: NO es NO.

*Cynthia Híjar Juárez es educadora popular feminista. Actualmente realiza estudios sobre creación e investigación dancística en el Centro de Investigación Coreográfica del Instituto Nacional de Bellas Artes

17/CHJ/LGL








INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   PSOE llevará al congreso petición
   
Presentan iniciativa para madres con hijos asesinados por violencia de género
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción*
Cimacnoticias | Madrid, Esp .- 11/09/2017

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) elevará al Congreso, que las madres cuyos hijos sean asesinados por sus parejas y ex parejas sean consideradas víctimas directas de la violencia de género.

 

La portavoz adjunta de Igualdad por el PSOE en el Congreso de los Diputados y secretaria de Servicios Sociales, Dependencia y Discapacidad del PSOE de Andalucía, Carmen Cuello, manifestó que que “elevará al Congreso iniciativas para que las madres cuyos hijos e hijas sean asesinados por sus parejas y ex parejas sean consideradas legalmente víctimas directas de la violencia de género”.

 

Así lo puso de manifiesto tras mantener un encuentro en Huelva con Ruth Ortiz, en el que también estuvo presente la diputada nacional por Huelva, Pepa González Bayo. La socialista destacó que “desde esta formación vamos a atender las reivindicaciones de todas estas madres que en nuestro país están pasando por una situación similar a la de Ruth”.

 

A juicio de Carmen Cuello, “es una reivindicación lógica y justa que va a tener todo nuestro apoyo”. En esta línea, ha resaltado que “el Pacto de Estado contra la Violencia de Género es un pacto vivo y, por tanto, vamos a estar atentos para recoger todas aquellas demandas que se nos planteen para que se cumplan las expectativas y se resuelvan estas situaciones tan trágicas para muchas familias”.

 

Así, la dirigente socialista indicó que “hasta el momento uno de los avances que se han hecho ha sido reconocer que los hijos e hijas de las mujeres víctimas, sean también víctimas directas de la violencia de género. Por eso, creemos que lo mismo debe ocurrir con las madres cuyos hijos sean asesinados por sus parejas y ex parejas, como ellas mismas reivindican”.

 

Carmen Cuello subrayó que “estas mujeres, al ser consideradas víctimas de violencia de género, tendrán derecho a todas las prestaciones  que vienen recogidas en la Ley Integral, por ejemplo la atención psicológica, el apoyo jurídico y una prestación relativa al traslado de residencia”.

 

La diputada socialista reseñó que “aunque ya hay más de 200 medidas sobre la mesa para este Pacto de Estado contra la Violencia de Género, aún estamos abiertos a todas aquellas peticiones que vengan a enriquecer y a sumarse al mismo. Sin lugar a dudas, todas estas medidas van a ser positivas para las víctimas, por eso desde el PSOE también pedimos celeridad en la aplicación de los acuerdos”

 

Por su parte, Ruth Ortiz agradeció la atención prestada por el PSOE y ha incidido en que “está dispuesta a luchar con todas sus fuerzas, junto a otras madres que han pasado por esta situación, como son Margarita (Galicia), Gema (La Palma del Condado) o María (Cuenca).

 

“Pedimos un cambio legislativo para defender a todas aquellas madres a las que matan a sus hijos, no ya por nosotras, sino por casos futuros que deseamos que ojalá nunca se produzcan”.

 

*Este artículo fue retomado del portal de la revista feminista Tribuna Feminista.

 

17/RED








ESTADOS
DERECHOS HUMANOS
   Emitirán un diagnóstico sobre procesos legales
   
Comisión de DH de Coahuila investigará casos de feminicidio
CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer
Por: Sofía Noriega
Cimacnoticias | Saltillo, Coah.- 02/08/2017

La Comisión de Derechos Humanos del estado de Coahuila inició las indagaciones sobre los asesinatos de mujeres en la entidad para determinar, entre otras cosas, si se trató de feminicidio.
 
Así lo explicó en entrevista con Cimacnoticias, el Visitador General de la Comisión estatal, Eduardo Roque Valdés, quien indicó que esta instancia sigue un proceso paralelo al de la Red de Mujeres de la Laguna, quienes presentaron la petición de Alerta por Violencia de Género ante el Instituto Nacional de las Mujeres.
 
El funcionario detalló que se iniciará una investigación de oficio de cada uno de los homicidios de toda la entidad y no sólo del municipio de Torreón, como solicitaron las activistas de la Laguna.
 
El Visitador, aclaró que se inspeccionará en todo el territorio de Coahuila con base en los expedientes recabados e información de la Procuraduría General de Justicia del Estado y de otras fuentes hemerográficas de prensa.
 
Dijo que se emitirá un diagnóstico sobre los procesos legales que se siguieron a los victimarios, si hubo irregularidades y dilación y por qué se determinó que fueron homicidio o feminicidio.
 
“Estamos en el proceso de recibir los primeros datos de las autoridades, por eso se decidió ampliarla para todo el estado, no solo para Torreón”, insistió.
 
Por su parte la Secretaria de la Mujer, Luz Elena Morales, manifestó que es falso que los casos de feminicidio en la entidad se estén integrando como homicidios, ya que se ha cumplido con la tipificación según las características del crimen.
 
Anunció que se elabora un diagnóstico sobre violencia de género en Coahuila en conjunto con la ONU y otras personas expertas, para dejar un antecedente a la siguiente administración.
 
"El pasado mes de febrero tuvimos una reunión con la Red de Mujeres de la Laguna,  conocieron a grandes rasgos como estaba trabajando la Procuraduría y es falso que se estén calificando solo como homicidios”, dijo.
 
Por otro lado y luego de que la Red de Mujeres de la Laguna mencionara la cifra de 48 homicidios de mujeres en esa región de Coahuila, esto desde el 2013, la Procuraduría General de Justicia en el estado (PGJE) dio a conocer que desde esa fecha se han tipificado doce casos como feminicidio.
 
La directora general de investigaciones especiales de la PGJE, Martha Rosario Rivera Hernández, explicó  que desde que se tipificó el delito de feminicidio en el mes de noviembre del 2012,  el registro de casos ha ido en incremento.
 
En 2013 se registraron dos hechos de este tipo; en 2014 fueron 10; en el año 2015 se presentaron 16 casos de feminicidio; a 2016 fueron 15 casos, mientras que en el 2017 se han registrado seis con esta tipificación.
 
17/SN








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