agenda de género

NACIONAL
Participación Política de las Mujeres
   Tres coaliciones sin propuestas claras
Candidaturas electorales en contra de los derechos de las mujeres
Imágen de Yunuhen Rangel Medina
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México .- 09/01/2018

Divididos en tres coaliciones, el 14 de diciembre los nueve partidos políticos nacionales comenzaron las precampañas rechazando abiertamente los derechos de las mujeres como el aborto y derechos de los grupos de la diversidad sexual como el matrimonio igualitario.

En prácticamente tres semanas de campañas presuntamente internas, se han escuchado escasas propuestas y solo algunas menciones a las mujeres, resaltando las cualidades femeninas y señalándolas como clave de la prosperidad y la historia; sin embargo, lo que ha sido evidente es el rechazo de los partidos políticos a temas como el aborto.

COALICIONES SIN IDEOLOGÍA

Desde la conformación de las coaliciones algunos grupos feministas y lésbico gay llamaron la atención sobre la integración de ideologías totalmente opuestas que sólo se unían para abanderar una candidatura presidencial.

Por ejemplo, la coalición “Por México al Frente”, integrada por los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), suman una visión conservadora y otra progresista sobre los derechos de las mujeres.

En agosto pasado, ante las críticas sobre la conformación de este frente, la secretaria de Igualdad de Género del PRD, Claudia Castello Rebollar, la senadora perredista Angélica de la Peña y la senadora panista Marcela Torres Peibert, pidieron a los líderes de sus partidos incluir a las militantes en las mesas de negociaciones porque aseguraran que tenían coincidencias en sus agendas de género.

Como muestra de lo contrario, en el Legislativo las panistas se han caracterizado por manifestarse en contra de la interrupción voluntaria del embarazo y de los matrimonios igualitarios; mientras que las perredistas han promovido políticas a favor de ambos temas o para apoyar a víctimas de violación sexual y para aligerar las cargas domésticas de las mujeres.

Una forma de promover la agenda panista se concretó en febrero de 2014 cuando el Senado aprobó crear la Comisión ordinaria de la Familia y Desarrollo Humano, presidida por el blanquiazul José María Martínez Martínez y creada para promover la integración familiar, principalmente.

Otra coalición que generó suspicacias fue “Juntos haremos historia”, integrada por los partidos Movimiento Regeneración Nacional (Morena), del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES). Esto porque los dos primeros se dicen de izquierda –aunque Morena siempre ha estado a favor de enviar a consulta pública los temas polémicos– mientras que el PES ha promovido una agenda conservadora, allegada a grupos eclesiásticos y particularmente “provida”.

Tan solo en 2016 las y los diputados federales del PES hicieron suya la iniciativa del Frente Nacional de Defensa de la Familia para modificar el artículo 4 de la Constitución mexicana para “proteger la vida desde la fecundación” y definir “la esencia heterosexual del matrimonio”, lo que para grupos feministas era un paso para limitar la maternidad libre y voluntaria.

El historial de los aliados de Morena hizo que la Secretaría de la Diversidad Sexual del partido de López Obrador y las simpatizantes Jesusa Rodríguez y Elena Poniatowska mostraran su rechazo a la alianza con el PES.

Por su parte la coalición de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza (Panal), que han ido juntos en otros procesos electorales federales, están divididos porque algunas veces apoyan las propuestas de género pero en otras ocasiones las rechazan.

PARIDAD, TEMA EN COMÚN

El único tema en el que todos los partidos han mostrado coincidencia es en fomentar la participación política de las mujeres. Las plataforma electoral de la coalición “Juntos haremos historia” dice que considerará en todo su proyecto de nación el principio de equidad de género y “Por México al Frente” señala que eliminará toda forma de violencia política contra la mujer e impulsará que todo órgano colegiado se integre de manera paritaria.

Estas posiciones las han reafirmado los hasta hoy precandidatos En noviembre pasado el panista Ricardo Anaya Cortés dijo que se debían empujar acciones afirmativas “para lograr la verdadera paridad”. Un mes después, en diciembre, el candidato priista, José Antonio Meade, dijo que tenía que haber paridad de género en los cargos públicos, los negocios y todos los ámbitos.

También en diciembre, Andrés Manuel López Obrador, presentó su propuesta de gabinete en la que incluyó a ocho mujeres y ocho hombres que eventualmente encabezarían las Secretarías de Estado.

Si bien públicamente todos los partidos han apoyado la paridad de género en candidaturas, en su afán por evitar que las mujeres compitan por cargos de representación proporcional en 2017 tres partidos (PES, PT, PVEM) políticos impugnaron un acuerdo del Instituto Nacional Electoral (INE) que promovía la paridad, legislada como principio constitucional desde 2014.

En el acuerdo determinó que la mitad de las candidaturas para las senadurías por voto directo debían ser para las mujeres y que las listas se intercalarían por fórmulas de ambos sexos. En el caso de las senadurías de representación proporcional el organismo dijo que también debían estar encabezadas por mujeres para garantizar que sean las primeras en obtener un escaño por asignación.

En el caso de las diputaciones federales de representación proporcional el INE señaló que por lo menos 2 de las 5 listas de candidaturas debían ser encabezadas por una fórmula ya sea de mujeres o de varones.

Al conocer los criterios los partidos políticos alegaron que el acuerdo del INE excedía sus facultades reglamentarias y vulneraba el principio de autorregulación y autodeterminación de los partidos políticos pero la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación confirmó el acuerdo.

Así en estas elecciones, donde también se renovará el Senado, la Cámara de Diputados, se elegirán ocho gobernadores, un jefe de gobierno, diputados locales e integrantes de ayuntamiento, se espera un incremento de la presencia femenina en los gobiernos y en los Congresos locales.

De acuerdo con el Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México, de forma general, las mujeres han pasado de ser el 3.5 por ciento de presidentas municipales y jefas delegacionales en 2005, a 14 por ciento en 2017, lo que quiere decir que en doce años la cifra aumentó un 400 por ciento; en ámbito Legislativo federal hay 42 por ciento de diputadas y 36 por ciento de senadoras; y en los Congresos locales representan 42 por ciento de legisladoras.

17/AGM








REPORTAJE
POLÍTICA
   Son una buena plataforma pero persisten resistencias
Partidos políticos obstaculizan participación política de mujeres
Imagen retomada de pagina3.mx
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 16/10/2017

Los partidos políticos representan la principal plataforma para llevar a las mujeres a puestos de decisión; pero también el mayor obstáculo para que influyan en la agenda y el debate público.

Los 9 partidos con registro nacional son los responsables de no postular mujeres como candidatas; no consideran a las militantes a la hora de elegir a sus abanderados y tampoco tienen una agenda de género durante y después de las campañas proselitistas. 

Estas son sólo algunas de las razones por las que un reciente estudio de ONU Mujeres y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) concluyó que los partidos políticos no son la mejor vía para que las mujeres ejerzan sus derechos político-electorales.

No obstante, las secretarias de las unidades de género de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD) y de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) aseguran que a pesar de los datos, los partidos trabajan a favor de la participación política de las mujeres. 

PARTIDOS REPROBADOS 

ONU Mujeres y el PNUD elaboraron un índice de Paridad de Género como parte del proyecto “Atenea. Por una democracia 50/50”. De acuerdo con éste, México obtuvo un puntaje de 66.2 sobre 100 al evaluar la aplicación de la paridad de género. 

De ocho rubros revisados, los partidos políticos obtuvieron la menor calificación con 57.4 puntos. Sólo tres reconocen la paridad en sus estatutos; las militantes apenas representan 25.4 por ciento de los órganos directivos partidistas; y aunque ocho cuentan con instancias de igualdad, sólo dos tienen facultades para participar en la selección de candidaturas.

El estudio concluye que es preocupante la distancia que guardan los derechos y obligaciones de la militancia respecto de las prácticas y mecanismos de control de la militancia femenina. Si bien por un lado los líderes dicen estar a favor de la inclusión de más mujeres, en los hechos son quienes han impugnado la paridad a través de juicios o han buscado mecanismos para evadirla.

Ejemplo de ello es la elección de 2009, cuando los partidos obligaron a nueve diputadas electas por el principio de representación proporcional a renunciar a sus cargos el día que tomaron protesta para sustituirlas por sus suplentes varones, algunos familiares de ellas. Con esta acción los partidos cumplieron la ley al postular mujeres pero en los hechos los varones ejercieron los cargos.

Ante la resistencia de los partidos para promover más mujeres en órganos directivos y en candidaturas los organismos electorales como el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) crearon un Observatorio para vigilar el cumplimiento de la ley en 2015 y un Protocolo para atender la violencia política contra las mujeres en 2016.

La consejera del INE, Dania Paola Ravel Cuevas señala como preocupante este tema porque a pesar de ello los partidos tienen libertad de autodeterminación para definir sus reglas y órganos internos y las autoridades electorales sólo pueden evaluar que los estatutos no tengan disposiciones inconstitucionales.

Sin embargo, aunque los partidos afirman que buscarán mejorar la calidad de vida de mujeres y hombres, en las plataformas electorales no consideran los temas de género. Por ejemplo, en las elecciones federales de 2012 la colación PRD-Partido del Trabajo-Movimiento Ciudadano fue la única que integró propuestas en materia de salud sexual y reproductiva, igualdad de género, violencia contra las mujeres y participación política.  

FALTA FORTALECER PARTIDOS

El estudio reveló que los partidos mejor posicionados en la evaluación sobre paridad son PRD y PRI que cuentan con unidades de género con facultad para participar en la selección de candidaturas; incluso el PRD fue considerado la entidad que más protege los derechos de sus militantes porque en sus estatutos incluye la garantía de la paridad vertical y horizontal.

Al respecto la secretaria nacional de Igualdad de Género del PRD, Claudia Castello Rebollar, expuso en entrevista con Cimacnoticias que hay partidos que sí están trabajando a favor de la participación de más mujeres pero destacó que falta fortalecer las acciones que ya se hacen para que las ciudadanas puedan llegar a ejercer el poder.

Como muestra del interés de su partido en estos temas, Castello Rebollar dijo que en septiembre crearon su propio Protocolo para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia Política en razón de Género. Ello tras el asesinato de dos de sus militantes por su actividad política: Aidé Nava González, precandidata a la alcaldía de Ahuacuotzingo, en Guerrero, en 2015; y Gisela Mota Ocampo, alcaldesa electa de Temixco, Morelos, en 2016.  

“Si bien los partidos políticos, en general, todavía tienen muchos pendientes en materia de empoderamiento de las mujeres, ahora se nos obliga a aplicar un tres por ciento, se nos incentiva a tener mayor capacitación para nuestras mujeres, pero me parece que todo eso todavía no alcanza para que las mujeres podamos acceder y decidir políticamente en los partidos”, dijo.

Para la senadora y presidenta del Organismo Nacional de Mujeres Priístas (ONMPRI), Hilda Flores Escalera, hay grandes tareas desde los partidos políticos y desde el legislativo. Destacó que recientemente el PRI reformó sus documentos básicos para incluir la paridad de género y el uso del lenguaje incluyente y no sexista y promueve la formación y capacitación de las mujeres a través de la Escuela Nacional de Mujeres Priistas que busca la profesionalización de las militantes.

No obstante, señaló que es necesario tener recomendaciones de las expertas en temas como el uso del tres por ciento del presupuesto que los partidos deben destinar para la formación de liderazgos femeninos.

En el PRI los cargos de dirigencia en los Comités Nacional, estatales, municipales y delegacionales, no pueden incluir una proporción mayor al 50 por ciento de militantes de un mismo sexo, criterio que también aplica para candidaturas en el ámbito federal, local y en ayuntamientos.

Uno de los partidos que no cumple con todos los criterios que contempló el estudio de Naciones Unidas es Morena, que cuenta con una unidad de género pero sin facultad para participar en selección de candidaturas y solo tiene dos mujeres y 17 hombres en la integración de su dirección ejecutiva.

17/AGM/LGL








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