Muerte materna frente al desarrollo

Mortalidad Materna
    NUEVA IDENTIDAD
Muerte materna frente al desarrollo
Por: Mónica Pérez
cimac | México, DF.- 07/02/2005

La muerte materna es un indicador de desarrollo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para designar a las mujeres que mueren durante el embarazo, el parto y el puerperio, defunciones que ocurren entre la concepción y hasta 42 días después del parto.

Esta instancia de las Naciones Unidas calcula que cada año ocurren en el mundo 515 mil muertes maternas, cifra que equivale a casi un fallecimiento por minuto. Asimismo, indica que 99 por ciento de estos decesos tienen lugar en los países menos desarrollados.

Según información del Comité Promotor por una Maternidad sin Riesgos, en México se registran anualmente mil 253 muertes maternas, cuatro al día en promedio, con un nivel de riesgo de una por cada 220.

No obstante, las triplemente excluidas; mujeres, pobres e indígenas, presentan tres veces mayor riesgo que el resto de las mujeres mexicanas de morir por causas relacionadas con la maternidad, según un estudio coordinado por la académica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Gisela Espinosa.

Esta investigación de 2003 sobre mortalidad materna en zonas indígenas de México, señala que el sureño estado de Guerrero es el que más casos presenta, con 283 defunciones de mujeres por cada 100 mil nacidos vivos, mientras que la tasa global en ese mismo estado es de 70 mujeres.

Asimismo, muestra que mientras la tasa de muerte materna en el estado de Chipas es de 70, la tasa de muerte en zonas indígenas asciende a 110. También señala que en Hidalgo esa tasa es de 54, pero en zonas indígenas el número se eleva hasta 91.

Por último, indica que mientras en Oaxaca la tasa global es de 58 muertes maternas; en zonas indígenas alcanza hasta 120 decesos. Todas las tasas se calcularon por cada 100 mil nacidos vivos.

A esta información hay que agregar que según datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO) y de la Secretaría de Salud la tasa nacional de muerte materna es de 51; mientras que en zonas indígenas es de 151 por cada 100 mil nacidos vivos.

Tal y como lo demuestra el estudio, en algunas partes del país la situación para las mujeres es muy más grave. Destaca el caso de Guerrero donde para una mujer indígena de esa entidad el riesgo de morir por causas relacionadas con la maternidad es casi seis veces mayor que para una no indígena de cualquier zona urbana de otro estado del país.

Según información del Centro para los Derechos de la Mujer, Fundar y el Foro Nacional de Mujeres y Políticas de Población, en los años recientes, 67.3 por ciento de las muertes maternas registradas se concentró en los estados del sur y sureste del país, zonas donde un significativo número de habitantes carece de seguridad social, vive en condiciones de pobreza extrema y es indígena.

De acuerdo con información de Fundar, en nuestro país se mantienen las mismas causas de muerte materna desde 1985: toxemia (presencia de toxinas en la sangre); hemorragias del embarazo, parto y puerperio; todos los tipos de aborto y sepsis del puerperio (enfermedad producida por la presencia en la sangre de microorganismos durante el período que transcurre desde la expulsión de la placenta hasta aproximadamente seis semanas después del parto).

La Secretaría de Salud estima que existe un subregistro de mortalidad materna de entre 30 y 40 por ciento, el cual se da sobre todo en zonas marginadas o con población indígena, donde este problema llega a triplicar la media nacional.

MUERTE MATERNA Y ABORTO

El aborto es la tercera causa de muerte materna a nivel nacional y representa uno de los principales problemas de salud pública en México, según la organización civil Salud Integral para la Mujer (SIPAM) en su informe Los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres en la Política de Salud del Gobierno Federal 2003.

Este documento señala que el aborto, como causa de muerte materna, es también una expresión de injusticia y desigualdad social, pues son las mujeres sin recursos económicos las que más arriesgan su vida al abortar en condiciones de clandestinidad e insalubridad.

Según datos del Comité Promotor por una Maternidad Sin Riesgos en México, se calcula que en el país se realizan un millón 700 mil legrados al año, incluyendo abortos espontáneos e inducidos, mientras que el CONAPO sólo refiere 200 mil, 100 mil inducidos y 100 mil espontáneos.

No obstante, esta instancia gubernamental reconoce la existencia de un subregistro de mortalidad materna y una incorrecta asignación de ciertas causas de defunción, en particular cuando las mujeres mueren por abortos.

MÉXICO EN EL PANORAMA INTERNACIONAL

Las cifras de mortalidad materna en México, donde cuatro mujeres mueren cada día por causas vinculadas con el parto y embarazo, son más cercanas a las registradas en Asia o África que a las de los países industrializados, revelan estudios de organismos internacionales.

El Departamento de Investigación de Salud Reproductiva de la OMS explica que en los países desarrollados, prácticamente cada mujer recibe cuidado regular en el embarazo y atención especializada durante y después del parto.

Las investigaciones de ese organismo ubican a México incluso por debajo de algunos países de América Latina, de Asia y de África, ya que sólo el 71 por ciento de las mujeres cuentan con servicio médico durante la gestación, cifra igual a la de Túnez, pero inferior a las correspondientes a Vietnam, con 78 por ciento, Camerún con 73, Namibia con 88 y Tailandia con 77.

De los países de América Latina el porcentaje en México de atención para mujeres durante el embarazo y el parto, se sitúa por debajo de Chile, con 91 por ciento; Colombia 83; Panamá 72; Venezuela 74; Costa Rica 95; República Dominicana 97 y Brasil 74, según la misma fuente.

La estadística refiere que el 69 por ciento de las mexicanas recibe atención especializada en el parto y después de él, rango igual al de Zimbawe, muy similar al de Namibia, con 68 puntos porcentuales y de Tailandia con 71.

De las cifras de la OMS se desprende que México se encuentra por debajo, inclusive, del promedio de América Latina, que es de 73 por ciento para el rubro de cuidado prenatal y del 75 en cuanto a servicio médico especializado durante y posterior al parto.

2005/MP/SJ