Reabre Xóchitl Gálvez albergue para niñas y niños huicholes

INFANCIA
    Brindará oportunidades y conservará la costumbre, promete
Reabre Xóchitl Gálvez albergue para niñas y niños huicholes
Por: Jimena Camacho
cimac | Tuxpan de Bolaños, Jalisco.- 20/03/2002

Se llama Jesús Chino, tiene 13 años, es un niño huichol y vive de lunes a sábado en el hoy reinaugurado albergue escolar Lázaro Cárdenas del Río en Tuxpan de Bolaños, Jalisco. Sentado frente a una computadora escribe en su lengua un cuento que habla sobre una tortuga y un venado que van juntos en busca de un manantial.

"Los albergues eran una vergüenza. Dijimos hasta aquí, queremos para los niños albergues con calidad", dijo Rosa Alicia Rojas, delegada del Instituto NacionaI Indigenista (INI) en Jalisco, al reinaugurar el albergue, junto con Xóchitl Gálvez, titular de la oficina para la representación del desarrollo de los pueblos indígenas.

Asistieron el gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, el gobernador tradicional de Tuxpan de los Bolaños, Salvador Sánchez González, Uberto Aldaz Hernández director general del INI, y Vivian Alegría, directora de la Fundación Coca- Cola, patrocinadora del reacondicionamiento.

"En un año y medio hemos invertido 20 millones de pesos. Queremos tener 14 albergues indígenas rehabilitados en este año. Queremos bonitas instalaciones ¿para qué? Para que los niños vengan con gusto ya que dejan a su familia durante la semana", indicó Rosa Alicia Rojas "para que todos trabajemos por los niños huicholes que son el futuro de Jalisco. En el INI estamos para hacer lo que la comunidad mande."

El albergue tiene cuatro dormitorios, equipo de cómputo, cocina, comedor, biblioteca, baños y salas de usos múltiples. Para la remodelación y habilitación de estos espacios la fundación Coca Cola aportó un millón 282 mil pesos que junto con los recursos otorgados para la obra por parte del INI para la electrificación y equipamiento de las instalaciones, suman más de cinco millones de pesos.

Los habitantes de las comunidades participan, por medio del Programa de Reordenamiento Integral de los Albergues Escolares, participan desde el diseño del proyecto arquitectónico que " siempre busca mantener la armonía con el entorno", explicó en entrevista para cimacnoticias Vivian Alegría.

En este albergue, por ejemplo, la ventilación y la iluminación de los baños recuperan la estructura que tradicionalmente usan los huicholes.

Sentados en bancas y en bardas colocados de frente al presidium, hombres y mujeres huicholes escuchaban atentos los discursos lejanos al colorido de los trajes con tigres, flores y pájaros bordados.

El colorido de los trajes regionales lo lucen ahora los adultos, los niños llevan un uniforme liso: camisa azul rey y pantalón blanco para ellos, blusa naranja y falda azul rey para ellas. Fueron las madres las que escogieron los colores de las telas. Así se les ve antes de entrar en el comedor o jugando: uniformes.

La indígena otomí Xóchitl Gálvez recordó el valor de un maestro bilingüe quien le abrió la oportunidad a la universidad. "Ahora les toca hacer su tarea a los maestros en este albergue. Yo vine a verlo y daba pena, los techos tenían hoyo, en la cocina no sé cómo le hacían las mujeres para cocinar, los niños a veces dormían todos en un cuarto porque era el único sin goteras en la época de lluvias".

Uberto Aldaz, el director general del INI, dijo que "sin la participación de las comunidades no tendríamos estos resultados. Los indígenas no requieren un apoyo paternalista sino un apoyo responsable, coordinado, para que este apoyo los acompañe en sus sueños, en su proyecto de vida, que también es el proyecto de vida de esta nación que es pluricultural. Nadie va a venir a hacer de nuestros pueblos lo que nos compete".

El modelo educativo de estos albergues es un modelo socioeducativo que busca no sólo superar el rezago educativo sino fortalecer su cosmovisión y tradiciones, y una participación comunitaria para la gestión y administración y se imparte educación totalmente bilingüe.

"Queremos hacer bachilleratos indígenas también. Que además de física, química y matemáticas, se enseñen las tradiciones wixarikas las de este pueblo huichol, uno de los cinco gobiernos tradicionales. Que las mujeres no se casen pronto, que estudien hasta la secundaria y la preparatoria. Díganles que sí" -se refirió Gálvez a las huicholes- "pero no cuándo".

Yo me casé hasta los 23 años. Hoy las mujeres tenemos que esperarnos para así poder estudiar - y bromeó abiertamente- en mi pueblo dicen que hay que ser buena para el metate y para el petate... el petate no se me dio mucho porque yo nada más tuve 2 hijos."

Al regresar a su lugar en la banca de las autoridades aclaró de viva voz "bueno, que se casen pero que se cuiden", mujeres y hombres huicholes rieron, y en ese momento brillaron más los colores de sus vestidos, siempre contrastantes con una sierra arropada de café con algunos vivos verdes.

Sin embargo, cuando Xóchitl Gálvez anunció que ya se ha empezado a tender un cableado de 198 mil kilómetros para electrificar varias comunidades huicholas, José, un huichol, exclamó con evidente disgusto "tsssss...son muchos".

Al preguntarle el por qué de su exclamación dijo "algunos pueblitos no lo quieren porque se pierden las costumbres mucho, uno que ya estudió sabe que se necesita pero que sí se pierden pero son sólo algunos pueblos de San Sebastián. Hay otros que están totalmente convencidos".







       
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