El ritual de elaboración de las alfareras pames

LABORAL
   "Ollas y comales: más allá del barro. Tesis de Antropología Social
El ritual de elaboración de las alfareras pames
Por: Laura Romero
CIMAC | México, DF.- 12/04/2010

Para las alfareras de la comunidad de Cuesta Blanca, en San Luis Potosí, la fabricación de ollas y comales a base de arcilla es un rito, en el que la presencia de la luna, la tierra (el lomo del diablo), y el fuego, no son mera coincidencia; todos estos elementos y símbolos son considerados como entidades de gran poder que dotan de dureza al barro.

En la tesis de maestría en Antropología Social "Ollas y comales: más allá del barro. La construcción social y simbólica de las alfareras pames de Cuesta Blanca", la antropóloga Mónica Segura Jurado, descubrió que la alfarería para las pames es una actividad mediante la cual reafirman su identidad de género y su función en el mundo.

La investigadora se percató de que la producción de la cerámica entre las pames se halla vinculada directamente con las fases lunares, por ejemplo, en cuarto creciente o "luna tierna", se muele el yeso "para que esté más suave".

En plenilunio y "luna madura o maciza" (cuarto menguante) se recolecta la leña y se moldea la pieza. La elaboración ritual es una enseñanza heredada y transmitida de generación a generación.

También hay mujeres que no ritualizan el proceso. En este caso, la investigación mostró que ellas aprendieron con mujeres foráneas y aunque aprecian su actividad desde una perspectiva mercantil, "dejan de producirla si los ingresos económicos de la familia aumentan".

Para las alfareras pames, la cocina es también un espacio sagrado, allí "me enseñaron la importancia del correcto uso del comal y la olla frijolera, pues establecen un paralelo entre el comal/schie y la luna/nmauu. Aprendí cómo debería cocinar y alimentarme para que, de acuerdo a sus concepciones, mi cuerpo no perdiera el calor; me explicaron la importancia de esta condición y su asociación con la fertilidad femenina a través del alimento, el sexo y la luna", dijo Segura Jurado.

De acuerdo con la cosmogonía pame, las mujeres son "frías" por ser hijas de la luna y asociarse con la tierra, pues su ámbito de pertenencia es el inframundo. Sin embargo, son "calientes" en el sentido sexual por su vínculo con la fertilidad y la gestación humana, el cuidado de la familia y la administración del hogar.

En la primera fase de este proyectoparticiparon la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI); la Casa del Artesano, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Económico de San Luis Potosí; y el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías.

En la próxima segunda etapa del proyecto, la investigadora atenderá la problemática de la equidad de género, en atención a que las indígenas partícipes suelen aumentar su carga de trabajo, toda vez que socialmente ya tienen labores asignadas.

Mónica Segura detalló que existen diferentes tipos de alfarería: la de fines comerciales; la de autoconsumo, que comprende las ollas, comales y cajetes de uso cotidiano; la empleada por brujos o curanderos en ritos de curación; y la utilizada en rituales agrícolas, los que son encabezados por el jefe de familia o su representante (hijo mayor o curandero) para bendecir la milpa.

El ritual de elaboración que siguen las alfareras busca la buenaventura de la deidad lunar y la autorización del "Lomo del Diablo", que es la tierra como entidad femenina de carácter dual: buena/mala. Este rito es una proyección de la capacidad femenina de gestación, razón por la cual no la realizan los hombres.

Para las alfareras que ritualizan, su actividad es parte de un destino impuesto por los dioses celestes y del inframundo. La luna como deidad femenina es un símbolo que determina su identidad de género y su participación en la organización social.

La especialista independiente obtuvo por este trabajo mención honorífica dentro del Premio "Fray Bernardino de Sahagún", del Instituto Nacional de Antropología e Historia.


10/LR/LGL