Baja en Tantoyuca el rango de edad para ser madre

Mortalidad Materna
   En explosión demográfica inusitada
Baja en Tantoyuca el rango de edad para ser madre
Por: Livia Díaz
CIMAC | Tantoyuca, Ver..- 10/09/2009

En los últimos 18 meses ha habido un crecimiento alarmante de población en la entidad y las nuevas madres son, en su mayoría, adolescentes tének y náhuatl, no tienen empleo y sus estudios no rebasan la educación secundaria.

Conforman un grueso de población completamente dependiente de sus padres, de los programas sociales y de los ingresos que consigan en ocupaciones no formales, pues no están registradas con ningún empleo fijo o asalariado.

De acuerdo con datos del Registro civil, este aumento, reportado el año pasado, cuando se disparó la natalidad de tres mil a más de cinco mil bebés, debe ser igual o superior en lo que va de 2009, pues actualmente arroja un registro promedio de 15 niños y niñas al día, para sumar 5, 400 niño. En 2008 fueron 4,191; en 2007 2, 984; en 2006 3,100 y en 2005 2,831.

En la ciudad hay 38 colonias, 26 de éstas consideradas de alta marginación o "populares", y las congregaciones suman 29. En 2005, en Tantoyuca había 487 comunidades, cifra que en 2009 se elevó a 539.

Diez mil personas tienen derecho a Oportunidades, aunque actualmente se realiza una georreferenciación de beneficiarios para considerar la zona urbana.

En cuanto a programas municipales y estatales, en becas de no deserción escolar el actual gobierno entrega dos mil cada bimestre, y las de excelencia académica suman 3, 185.

En todo el municipio se calcula viven 135 mil personas, pero la cabecera municipal concentra unos 50 mil, y de ahí siguen, como centros de mayor población, San Sebastián, Ixcanelco y San Diego.

MADRES CADA VEZ MÁS JÓVENES

Las madres más jóvenes tienen 14 años. Antes se daba un caso cada año, pero ahora se da uno por mes, lo que vuelve preocupante esta frecuencia.

Una de cada seis de las madres en este rango de edad es soltera, pero tanto ellas como las casadas o que viven en unión libre se dedican a labores del hogar y tienen un nivel académico que no rebasa la educación primaria.

Son mujeres jóvenes vulnerables, del todo manipulables y que con facilidad se ven atrapadas por sus necesidades, lo que las vuelve objeto de intereses electorales.

Además de que se les motiva y moviliza mediante el atractivo de dádivas, despensas y otros "beneficios", la mayoría de estas mujeres --muchas veces desesperadas-- no tienen quién les ayude. En estas circunstancias puede presentárseles alguien y decirles: "ven, te doy", convirtiéndose en presa fácil de muchos mensajes, no sólo políticos, también sociales y espirituales.

Lo más preocupante de este de esta situación es que las jovencitas viven una vida que no es la que corresponde a su edad o al desarrollo humano que se tiene como propio, en tanto cambian las expectativas y responsabilidades que deberían ser naturales para las adolescentes.

Las mujeres que tienen entre 16 y 19 años, en su gran mayoría cargan en sábanas blancas a sus hijos recién nacidos, van descalzas y medio vestidas, y si no hablan español se quedan aún más marginadas.

La mayoría de las mujeres que han doblado esa edad enviaron a sus hijos a escuelas bilingües para tener un traductor en la casa.

Sobre los hombros de una generación de niños y jóvenes recae obligación y necesidad de sostener a la familia y seguir estudiando, lo que estoicamente hace la mayoría de los niños y niñas desde los seis años de edad. Lo anterior puede observarse lo mismo en la zona rural como en la urbana de Tantoyuca.

Aquí, las mujeres decidieron tener más hijos porque así se les facilitaba entrar a Oportunidades. Los supervisores de este programa social refieren que los mensajes actuales que actualmente maneja éste deben cambiarse, empleando términos que se entiendan perfectamente, pues de lo contrario, a larga, perjudicará a la familia con más hijos, pues no podrá darle preparación ni alimentación adecuada lo que, en efecto en cascada, perjudicará a la comunidad entera.


09/LD/LG