Presupuestos deben considerar trabajo de las mujeres en el hogar

LABORAL
   Para abatir el impacto de la crisis
Presupuestos deben considerar trabajo de las mujeres en el hogar
Por: Guadalupe Cruz Jaimes
CIMAC | México DF.- 19/08/2009

Para abatir el "enorme" impacto de la crisis económica sobre las mujeres se requiere que desde los presupuestos nacionales se tome en cuenta la "economía del cuidado", es decir, el trabajo que realizan las mujeres en sus hogares y el tiempo que dedican a la crianza de sus hijas e hijos, para que de este modo se alcancen modelos de desarrollo que contemplen sus necesidades.

Así lo indicó ayer Graciela Rodríguez, coordinadora de International Gender and Trade Network (IGTN), durante el foro Impacto de la crisis financiera en la fuerza laboral de las mujeres, convocado por la fundación alemana Friedrich Ebert, en el marco de su 40 aniversario de establecimiento en México.

En ello coincidió la economista Hilda Salazar, de la Red de Género y Medio Ambiente en México, quien afirmó que para enfrentar la crisis económica, que se agudiza en el país "aún más" por la "dependencia económica" con Estados Unidos, el gasto público debe incluir "la economía del cuidado, ampliar el concepto de trabajo, que articule el remunerado y el no remunerado".

Y añadió que es precisó destinar el gasto público a la población más afectada y dejar de considerar a las mujeres mano de obra barata, en su lugar, se debe hablar de ellas como "mano de obra calificada que aspira a un trabajo decente".

Graciela Rodríguez explicó que la crisis es producto del agotamiento del actual modelo económico capitalista, el cual "aprovecha" la desigualdad de género que coloca a las mujeres en situación de desventaja en el mundo laboral, "está basado en la explotación, dominio y control de la mano de obra femenina y de los recursos naturales".

Asimismo, criticó que el Gobierno mexicano no cuestione el agotamiento de este modelo de producción, donde la desigualdad de género es "uno de sus pies", pues las empresas sin regulación por parte del gobierno toman ventaja, hacen uso de la labor de las trabajadoras sin retribuirles salario digno y prestaciones que por ley les corresponden.

Ante esta crisis, "sistémica, integral, multidimensional, alimentaria, climática", se requiere que "desde las mujeres y la sociedad civil organizada se gesten nuevos modelos de desarrollo sustentables que no agudicen la crítica situación de las mujeres y hagan uso responsable de los recursos del medio ambiente", indicó la coordinadora de la IGTN.

Thomas Wissing, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló en su intervención que en tiempos de crisis económica la participación laboral de las mujeres aumenta más lento, sin embargo, advirtió que se espera el crecimiento del desempleo y la inserción de las mujeres al mercado laboral "en las condiciones que sea".

Los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) indican que en el segundo trimestre de 2009, la tasa de desocupación nacional de mujeres pasó de 3.5 en 2006 a 4.8 este año, mientras que en los varones se incrementó de 2.96 a 5.4 en el mismo periodo de tiempo.

Además hay peligro de que, por "prejuicios y mitos" que colocan a las mujeres como una fuerza laboral secundaria, ellas queden fuera de los programas de apoyo al empleo.

La situación empeora pues otro de los riesgos es que aumente el trabajo no remunerado que realizan las mujeres en el hogar, sumado al que recibe retribución económica, en caso de que conserven su fuente de ingresos, señaló.

Asimismo, Wissing alertó sobre la disminución de prestaciones sociales, como son el servicio médico y el acceso a la salud, y que, en contraste, exista un incremento en la brecha salarial pues actualmente las mujeres económicamente activas (38 por ciento de las mayores de 14 años de edad) perciben en promedio 1.9 salarios mínimos al día, mientras que ellos reciben 2.5.

El panorama para las mujeres se recrudece asimismo al tener una "reducida" participación en la vida sindical, lo que influye en la negociación de los Contratos Colectivos de Trabajo, los cuales son acordados mayoritariamente entre varones y pocas veces contemplan los requerimientos de las trabajadoras.

Frente a esta situación, el Gobierno mexicano debe apegarse al "trabajo decente" y generar medidas de protección social para la población más afectada: mujeres, jóvenes, migrantes y las y los trabajadores de la economía informal, que representa 28.1 por ciento de la población ocupada, es decir, 12.2 millones de personas, de las cuales 29.1 por ciento son mujeres.

CRISIS Y MUJERES, TEMA OCULTO EN LOS MEDIOS

Por su parte, la periodista Lucia Lagunes Huerta, directora de la asociación civil Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) afirmó que, con base en el monitoreo de ocho periódicos de distribución nacional, en lo que va de 2009 el tema de la crisis económica y su impacto en las mujeres "no ocupa primeras planas y tampoco se mira desde lo social, no está desde una visión integral".

Las mujeres aparecen en las notas informativas "como cifras, no está la vida cotidiana de las mujeres". Según el análisis realizado de enero a julio pasado, 51 por ciento de 172 notas registradas se basa en información de fuentes oficiales, 38 por ciento utilizó información desagregada por sexo, 30 por ciento se refieren al autoempleo, 22 por ciento conflicto laborales en las aerolíneas, 5 por ciento a las trabajadoras del hogar y 1 por ciento a las ocupadas en la industria manufacturera.

Lagunes Huerta concluyó que el reto es "colocar el rostro humano y una mirada integral" en la información que se genera en los medios de comunicación para romper con los "discursos hegemónicos" que hablan de la crisis económica en términos macroeconómicos y, de este modo, hacer "contrapeso" en la información sobre la militarización y el narcotráfico.

09/GCJ/GG