Dan a SCJN documentos para que no exculpe a paramilitares de Acteal

DERECHOS HUMANOS
   Las Abejas reitera su temor de que los declaren inocentes
Dan a SCJN documentos para que no exculpe a paramilitares de Acteal
Por: Guadalupe Gómez Q.
CIMAC | México DF.- 10/06/2009

Ante el riesgo de que "en cualquier momento" la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declare "inocentes" a 14 paramilitares presos por participar en la masacre de Acteal, la Organización de la Sociedad Civil las Abejas entregó ayer a dicha institución el informe "Por la verdad y la justicia, Acteal 11 años 5 meses y 17 días de impunidad ¿Cuántos más?", un pronunciamiento de Las Abejas; un comunicado de las Mujeres de Acteal y el pronunciamiento del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas.

Apelamos, dijeron Las Abejas a las y los ministros, a su ética y a su responsabilidad histórica para que nos escuchen, aunque el "derecho" nos haya negado este derecho por más de 11 años, luego de que fueron masacradas 33 mujeres -14 de ellas niñas- y 12 hombres -4 de ellos niños- tzotziles, el 22 de diciembre de 1997.

Acudimos a la Corte, señalan las Abejas, porque "nos hemos enterado que la SCJN atrajo los expedientes de los juicios de amparo que interpusieron los sentenciados por la Masacre de Acteal y que se encuentran en estudio para su resolución en esta instancia jurisdiccional".

Por eso, en los documentos que les entregamos nosotros, señalaron las y los indígenas a la Corte, "encontrarán referencias y argumentos para que puedan tomar una decisión que no atente contra el Derecho a Vida, a la Integridad y a la Paz para los Pueblos Indígenas de Chiapas y de México".

Las y los sobrevivientes de la Masacre de Acteal apoyaron su solicitud a la Corte "con fundamento en lo establecido por el Artículo 8º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.


Apostados en una jornada de ayuno como símbolo de protesta y solicitud de justicia, Las Abejas reiteraron su advertencia de que "en cualquier momento", la Corte puede declarar "inocentes" y liberar a los 14 paramilitares presos que participaron en la masacre de Acteal, como resultado de la incursión militar en la zona zapatista de los Altos de Chiapas.

El día anterior, en un comunicado, dirigido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a las organizaciones civiles y políticas, a las y los defensores de derechos humanos, a la prensa mundial y a la Otra Campaña, Las Abejas advirtieron que la declaratoria de inocencia de los paramilitares se podría declarar en "complicidad con los otros poderes", con lo cual pondría "su broche de oro" al cobijar a los responsables materiales de la masacre con su sello de impunidad, encaminando una promesa dada de que los culpables vayan a la cárcel y al final saben que saldrán libres.

LOS HECHOS

La masacre del 22 de diciembre de 1997 inició a las 11:30 de la mañana en Acteal, municipio de San Pedro Chenalhó. La comunidad se encontraba rezando en una ermita pidiendo que la paz regresara al lugar, luego del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) el primer día de enero de 1994 y la respuesta militar del Estado en contra también de las comunidades a quienes suponía zapatistas, señala un comunicado del grupo guerrillero.

Un grupo paramilitar, reconocido como miembros del grupo priista Máscara Roja, armados con fusiles AK 47 y M-16 masacraron a 33 mujeres -14 de ellas niñas- y 12 hombres -4 de ellos niños- tzotziles. Utilizaron para ello balas expansivas.

Luego de que asesinaron a las 45 personas, los paramilitares fueron por machetes y por más de sus compañeros. "Hacían bulla, se reían, hablaban entre ellos, `hay que acabar con la semilla´, decían. Desvistieron a las mujeres muertas y les cortaron los pechos, a una le metieron un palo entre las piernas y a las embarazadas les abrieron y sacaron a sus hijitos y jugueteaban con ellos, los aventaban de machete en machete. Después se fueron", relata Micaela, quien tenía 11 años cuando sucedió la masacre, en el libro la Otra Palabra, mujeres y violencia en Chiapas: antes y después de Acteal, coordinada por Rosalía Aída Hernández Castillo y editados por el Ciesas en 1998.

VERSIÓN PARAMILITAR Y DEL CIDE

Algunos de los responsables de la masacre fueron denunciados y presos. Ellos confesaron su participación en el hecho, pero desde el 26 de mayo de 1999, los paramilitares empezaron a cambiar la versión de los hechos en sus declaraciones, dice el comunicado de Las Abejas.

En esa versión, que es la misma que maneja el escritor Héctor Aguilar Camín, la defensa de los paramilitares a cargo de Javier Angulo y el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), dicen que son solo 9 personas las que participaron en la masacre.

Los supuestos culpables, según esta versión del CIDE son: Lorenzo Pérez Vázquez, Mariano Luna Ruiz Segundo, Roberto Méndez Gutiérrez, Felipe Luna Pérez, Alfredo o Agustín Hernández Ruiz, Agustín Sántiz Gómez, José Mucio Vázquez Luna, Antonio López Hernández y Julio López Hernández.

Aclaramos, dicen Las Abejas en su comunicado del 9 de juno, que Antonio López Hernández es miembro de nuestra Organización de las Abejas y que es un testigo clave de cómo se repartieron las armas entre los paramilitares, y por eso lo culpan de tener responsabilidad. De igual manera, para defenderse ellos, tratan de involucrar a algunos de los sobrevivientes, acusándolos de tener armas.

En su intento de calumniar a los sobrevivientes y de confundir a la opinión pública, advierte Las Abejas, no les importa caer en contradicciones. En algunas ocasiones señalan a miembros de las Abejas como si fueran zapatistas y en otras, llegan al absurdo de acusar a esas mismas personas de haber participado en la planeación y ejecución de la masacre de sus propios familiares.

También culpan a la Policía de Seguridad Pública de haber participado activamente en la masacre. Nos preguntamos ¿por qué Aguilar Camín y el CIDE, que se han dedicado a construir su versión de los hechos a partir de la declaración de los paramilitares, guardan silencio sobre esta acusación a la Policía de Seguridad Pública?

NO FUE CONFLICTO INTERRELIGIOSO

La Abejas reiteran que la Masacre no se generó por un conflicto religioso ni un conflicto inter-comunitario. Tampoco es verdad que fue un enfrentamiento entre zapatistas y el grupo de paramilitares. Todo fue planeado desde el mismo Gobierno mexicano y fueron directamente a matarnos a la comunidad de Acteal el 22 de diciembre de 1997.

Por lo cual exigen castigo a los exfuncionarios federales: Ernesto Zedillo Ponce de León, presidente de la República Mexicana; Emilio Chuayfet Chemor, secretario de Gobernación; General Enrique Cervantes, Secretario de la Defensa Nacional; Mario Renán Castillo, Comandante de la VII Región Militar (1995-1997) y Comandante de la Fuerza de Tarea Arcoiris; José Gómez Salazar, Comandante de la VII Región Militar (1997-2000).

También e los exfuncionarios estatales: Julio Cesar Ruiz Ferro, Gobernador del Estado de Chiapas; Homero Tovilla Cristiani, Secretario General de Gobierno; Uriel Jarquín Gálvez, Subsecretario general de gobierno; Marco Antonio Besares Escobar, Procurador General de Justicia del Estado; David Gómez Hernández, Sub-procurador de Justicia Indígena y Antonio Pérez Hernández. Secretario de Atención a Pueblos Indios.

Si la SCJN libera a los paramilitares, afirman Las Abejas, entonces los nombres de los ministros de la SCJN se sumaría a la lista de los autores y cómplices de la Masacre y sus nombres aparecerían también Ministro Presidente Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, Ministro Mariano Azuela Güitrón, Ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano, Ministro José Ramón Cossío Díaz, Ministro José Fernando Franco González Salas, Ministro Genaro David Góngora Pimentel, Ministro José de Jesús Gudiño Pelayo, Ministra Margarita Beatriz Luna Ramos, Ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero de García Villegas, Ministro Juan N. Silva Meza, Ministro Sergio Armando Valls Hernández.

Aclaran también Las Abejas que es mentira que solo participaron 9 personas. "Eran más de 100 paramilitares vestidos de azul y negro como los de Seguridad Pública que nos rodearon y que aproximadamente cada 10 minutos disparaban provocando una lluvia de balas durante 6 horas. Y cuando ya veían a la gente disparaban sin alguna compasión, ni misericordia. Algunos dicen que Chiapas es un paraíso, para nosotros ha sido un campo de batalla; donde paramilitares andan libres, las armas siguen enterradas y los responsables intelectuales sin castigo".

Recuerdan que hay sobrevivientes que identifican perfectamente a los paramilitares que actualmente están en la cárcel y que la Suprema Corte de Justicia de la Nación quiere dejar en libertad.

"Nuestra palabra, dicen, es verdadera porque nuestros ojos presenciaron ese crimen, nuestros oídos escucharon las balas, nuestros pies nos ayudaron a correr para refugiarnos y nuestro corazón dolió al ver a nuestros hermanos mutilados".

Y dicen a la SCJN que pretenden saber de los hechos, que ese no se logra viendo los papeles en la mesa, se logra escuchando al pueblo el sufrimiento de la guerra de baja intensidad y a los sobrevivientes de la masacre, "porque somos nosotros los que lo vivimos en la zona y nos preocupa que la posible liberación de los paramilitares reactive nuevamente las agresiones como ya la hemos vivido en nuestras comunidades".

Al no haberse hecho justicia después de once años de la Masacre, advierten, vemos el riesgo de que la estrategia contrainsurgente paramilitar vuelva a reactivarse y Masacres como la de Acteal se vuelva a repetir en nuestros pueblos. "Queremos que sepan que en nuestra memoria se guarda la historia y organizaremos nuestra lucha para seguir buscando desde nosotros una justicia verdadera".

Finalmente, afirman: "abonaremos nuestra esperanza con la fuerza y el corazón de cada uno de nuestros hermanos del mundo, porque no estamos solos".

09/GG