A/H1N1: pasa la alarma, inician los cuestionamientos

SALUD
   El Poder del Consumidor hace el recuento
A/H1N1: pasa la alarma, inician los cuestionamientos
Por: Alejandra González Méndez
CIMAC | México DF.- 05/05/2009

¿Por qué el Gobierno mexicano no ha logrado explicar de manera convincente que entre el 11 y el 17 de abril negó en dos comunicados oficiales la existencia de alguna epidemia, ante la inquietud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que observaba brotes atípicos de influenza en Veracruz y Oaxaca?, cuestiona la organización civil El Poder del Consumidor (EPC) en un comunicado.

Y también señala: "cuando admitieron que sí había una epidemia, las autoridades emitieron una alarma que mucha gente consideró excesiva. Y esta no es sólo la opinión de gente común, sino incluso de algunos expertos", como el doctor Marc Siegel, especialista en gripe porcina, quien ha cuestionado la excitación mediática creada por las autoridades.

Esto no significa, aclara EPC, que sea falsa la existencia del virus de la influenza A H1N1. "Es más, una sola víctima fatal debe ser motivo suficiente para tomar medidas sanitarias especiales".

Por esa razón, es inaceptable la displicencia de las autoridades veracruzanas y poblanas ante los impactos causados por las Granjas Carroll con sus criaderos industriales de cerdos, como han sostenido las y los pobladores de Perote y que queda de manifiesto en un documental elaborado por la asociación civil Sotavento Creación Interdisciplinaria, cuyos avances se podrán ver en el Canal 11 a las 22:00 horas.

LA REALIDAD DE LAS GRANJAS

Las grandes corporaciones de producción de carne, como Granjas Carroll de México SA, propietaria de 16 establecimientos en Puebla y Veracruz, son las responsables de que el virus de la Influenza A/H1N1 haya surgido en los humanos, y se haya convertido en una pandemia, de acuerdo a la información de la organización civil El Poder del Consumidor (EPC).

El primer caso de Influenza porcina se presentó el primero de abril en La Gloria, poblado en Perote, Veracruz, a los alrededores de uno de los establecimientos de Granjas Carroll, de la cual es dueña Smithfield Foods, la mayor del mundo en producción de carne de cerdo. El niño de 5 años que la contrajo presentó síntomas de una enfermedad respiratoria aguda que, al día siguiente de ser reportada, fue calificada por la Organización Panamericana de la Salud como "causada por un virus desconocido."

"El brote de neumonía, o de una infección respiratoria semejante, afectó en marzo a unas 400 personas (un número altísimo teniendo en cuenta que en La Gloria viven 3 mil habitantes) y causó la muerte de dos niños", señaló en un artículo el destacado periodista Miguel Ángel Granados Chapa.

Sin embargo, observa EPC, las medidas de seguridad general que debe tener una granja no tienen una Norma Oficial Mexicana (NOM). "El transporte es regulado, así como el rastro, pero al parecer no el manejo en las granjas como tales. En cuanto a bienestar animal están regulados también el transporte y la matanza pero no las granjas".

Y en el Manual de buenas prácticas de manejo de granjas porcinas (obtenido de la página web de la Confederación Mexicana de Porcinocultores www.cmp.org) no se hace mención al problema sanitario de la influenza, cuando internacionalmente se conocía, se centra únicamente en la fiebre porcina, detalla EPC

La empresa ha sido denunciada en diversas ocasiones en los Estados Unidos y en las comunidades aledañas a una de sus mayores plantas en el mundo en la región de Perote, donde se levantó un movimiento de protesta contra la contaminación que la planta está generando. El movimiento no solo no fue atendido sino también reprimido, recuerda EPC. Ni la Profepa, ni la Sagarpa, ni la Secretaría de Salud, actuaron a favor de la población.

Gerardo Moncada, coordinador de investigación y comunicaciones de EPC sintetiza: Diversos elementos señalan que las granjas Carroll, puedan ser el origen de la epidemia de influenza porcina, no humana, que vivimos: las advertencias de los estudios científicos, las denuncias de las condiciones de operación de las granjas factorías, la historia de denuncias contra Granjas Carroll en la región de Perote, la epidemia que se presentó en marzo y, nada menos que el primer caso registrado de influenza porcina en México en un niño de la comunidad de La Gloria, coincidentemente a unos kilómetros de Granjas Carroll.


Sin embargo, para las autoridades de salud, el hecho de que el primer caso se diera aquí, así como los antecedentes de estas enfermedades respiratorias, no necesariamente significan que éste sea el lugar en donde el virus saltó de los cerdos a los humanos, a pesar de ser el lugar donde se ubica una de las Granjas Carroll, sino que se debe a que existen un alto número de migrantes en estas regiones, que al regresar a sus casas para las vacaciones de Semana Santa, podrían haber traído el virus.

EVIDENCIAS Y ADVERTENCIAS

El Poder del Consumidor ha recopilado evidencia científica que demuestra que habían advertencias de una pandemia de este tipo desde 1988, y desde 1994 se hablaba de que la influenza aviar se podría combinar con la influenza porcina y convertirse en pandemia.

"Un estudio sobre trabajadores porcícolas en Estados Unidos en el 2006, alerta del riesgo de que estos trabajadores tengan gripe porcina y recomienda que estén contemplados en estrategias de vacunación específicas, comentó Guiomar Melgar, asesora en alimentos de El Poder del Consumidor.

La actual producción masiva de carne, como la que se lleva a cabo en las granjas-fábricas como Granjas Carroll y en muchas otras corporaciones de alimentos, ha sido la causante de que virus como la influencia porcina o la aviar sufran mutaciones aceleradas y se vuelvan difíciles de combatir, dice Melgar.

Un artículo de The Independent, publicado en la página de EPC, indica que en las granjas-fábricas "6 mil cerdos son hacinados hocico con hocico en lugares pequeños donde difícilmente se pueden mover, alimentados de por vida con un tentáculo artificial mientras viven encima de las letrinas de sus propias heces"

"El amonio de los desechos del agua sobre la que viven los cerdos quema sus tractos respiratorios, haciendo más fácil la entrada de los virus. Aún más, el sistema inmune del cerdo está en caída libre. Los animales están estresados, deprimidos y permanentemente en pánico, lo que los hace más susceptibles a la infección. No hay aire fresco o luz solar que refuerce sus poderes naturales de resistencia. Viven en aire saturado con cargas virales y están expuestos cada momento a lo que ahí respiran", señala el artículo.

Estas condiciones anti higiénicas generan que los puercos contraigan enfermedades y para que éstos puedan sobrevivir son suministrados con antibióticos, que hacen que los virus muten y se vuelvan más resistentes.

De acuerdo con EPC, en la investigación publicada en el Journal of Virology de 1998 (Vol.72, No.9, p.7367-7373) titulada Bases Moleculares para la Generación en Cerdos de virus de Influenza A con Potencial Pandémico se advirtió que las observaciones biológicas y genéticas sugieren que los cerdos pueden servir como receptáculos de mezcla para la generación de influenza A, similar con aquellos responsables de las pandemias de 1957 y 1968.

Otro artículo publicado en Clinical Infectious Diseases (2007;44:1084-1088) muestra las advertencias sobre la amenaza de las granjas-fábricas de cerdos y concluye que La exposición ocupacional a los cerdos incrementa en alta medida el riesgo de los trabajadores a la infección por influenza porcina. Los trabajadores de las granjas deben ser incluidos en estrategias de inmunización.

"Los estudios científicos han venido advirtiendo que el virus de la influenza aviar podría entrar en los cerdos y que los trabajadores podrían ser infectados por la influenza porcina. La empresa Smithfield Foods, la mayor del mundo en la producción porcina, al parecer, evitó enfrentarse con las posibles consecuencias que ahora conocemos", señala EPC.

De acuerdo con Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, "es preocupante que la OMS haya rebautizado lo que dimos en llamar internacionalmente como Influenza Porcina, para llamarla Influenza Humana. Acción de la OMS que entendemos como protección de esta industria, en vez de lo que debería hacer este organismo: criticar las formas de producción de carne, huevos y leche que están en el origen de estas epidemias.

09/AG/GG