Equidad y una vida libre de violencia aún son un anhelo

Especial - XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe 2009
   Crisis y conservadurismo obstruyen DH de mujeres
Equidad y una vida libre de violencia aún son un anhelo
Por: Nancy Betán Santana
CIMAC | México DF.- 09/03/2009

A casi un siglo de la primera conmemoración del Día Internacional de la Mujer, las mexicanas viven violencia, discriminación, represión, inseguridad e injusticia, que se agudizan frente a la crisis y el avance del conservadurismo.

Así lo indican los datos "duros" de instituciones nacionales e internacionales, como Naciones Unidas, la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial de la Salud, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informáticoa (INEGI), secretarías de Estado y sobre todo, las cifras de las instituciones académicas del país, de las Organizaciones No Gubernamentales y de la Sociedad Civil.

La violencia feminicida, lejos de desaparecer, como pretenden algunas autoridades, es una realidad en el país, no sólo en Ciudad Juárez. Cada tercer día una mujer es asesinada en el Estado de México y tan sólo en 2007 más de 150 feminicidios quedaron impunes. De 2005 a 2007 se contabilizaron más de 370 homicidios dolosos contra mujeres tan solo en esa entidad.

Sinaloa y Jalisco ocupan el segundo y tercer lugar en homicidios dolosos contra mujeres, de acuerdo con el Observatorio Ciudadano del Feminicidio.

El 50 por ciento de las mujeres ha sido o es víctima de agresiones físicas, sicológicas y sexuales. 30 por ciento de los casos desde el noviazgo. El entorno ha rebasado por mucho al Estado. La sociedad se manifiesta, pero los resultados son lentos y vagos, señalan datos del INEGI.

La aprobación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la de Igualdad entre Mujeres y Hombres, señalan expertas, activistas y legisladoras, no tiene sentido si no existe un seguimiento adecuado a las denuncias y una debida articulación del aparato legislativo en nuestro país.

La violación sigue formando parte de los cinco principales delitos denunciados en México. Cada cinco minutos una mujer o una niña es violentada sexualmente. Autoridades policíacas o militares han sido señalados como responsables, pero el Estado no ha protegido a las víctimas, como en el caso de Inés y Valentina, violadas por militares en Guerrero.

El fuero militar como escudo protector de soldados que agreden a mujeres prevalece, pese a las reiteradas demandas para juzgarlos por la vía civil. En el Congreso están pendientes solicitudes en este sentido y organismos internacionales, como el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), advierten la urgencia de cambiar la ley.

De las 83 recomendaciones que recibió el Estado mexicano durante el Examen Periódico Universal, realizado por Naciones Unidas el 10 de febrero pasado en Ginebra, Suiza, 17 buscan responder a las preocupaciones de la comunidad internacional en materia de no discriminación y violencia contra las mujeres y sus derechos sexuales y reproductivos.

NOM-046 Y OTROS DERECHOS SyR

Pese a la recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que no se violenten derechos sexuales y reproductivos de las víctimas de violación sexual, funcionarios del Estado mexicano se niegan a respetarlos. El caso de la Norma Oficial Mexicana 046 es un ejemplo. Fue elaborada a raíz del Caso Paulina, niña de 13 años violada y embarazada por un, quien fue impedida por el gobierno panista de Baja California a interrumpir su embarazo, como indicaba la ley.

Funcionarios conservadores de la Secretaría de Salud retrasaron la publicación de la NOM-046, la cambiaron y hoy las víctimas de violación no pueden aún recibir la atención requerida, como indicó la CIDH.

En forma paralela, sectores conservadores realizan en los congresos del país una ofensiva en contra de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), bajo el argumento del "derecho a la vida", que cancelaría la ILE en casos de violación, malformaciones congénitas y riesgo de muerte de la mujer.

Otras más fallecen como consecuencia del cáncer de mama y cervicouterino (primera causa de muerte de la población femenina de entre 30 y 59 años) por y violencia, muchas de las cuales no reciben los servicios adecuados por parte del sector Salud para la ILE y se ven en la necesidad de recurrir al aborto clandestino.

Estima la OMS que por cada 100 mil abortos ilegales en el mundo, se registran mil muertes. De acuerdo con esto, en México habría aproximadamente 850 mil abortos ilegales, lo cual traería consigo la muerte de 8 mil 500 mujeres cada año.

DESIGUALDAD LABORAL

Gran porcentaje de mujeres en México y en el mundo son víctimas de represión y discriminación en sus espacios de trabajo. Despidos por embarazo, salarios inferiores y negación a puestos de alta jerarquía son algunas de las condiciones que enfrentan día a día.

La Constitución Mexicana indica que a puestos iguales salarios iguales, no obstante, en la práctica, además de ser las mujeres quienes ocupan menos del 25 por ciento de los empleos, según datos del INEGI, ganan la mitad del salario que les pagan a los hombres y poseen apenas un 20 por ciento de las representaciones políticas.

Las mujeres se ven obligadas a combinar trabajo remunerado con trabajo doméstico y son cada día más las que se constituyen en cabeza de familia. El trabajo doméstico no es reconocido como contribución al hogar en los códigos civiles y las coloca en una situación de desventaja al divorciarse.

En México, las mujeres cumplen con jornadas dobles y triples de trabajo, tanto en comunidades urbanas como en rurales, donde la pobreza extrema complica su situación.

El desempleo, manifestación de la crisis, afecta ya a las mujeres mexicanas, como indican la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, del INEGI, y las cifras de la OIT. El Consejo Nacional de Población (CONAPO) estima que en promedio más de seis de cada diez pesos de los ingresos monetarios de los hogares provienen de la actividad laboral femenina.

Para 15 millones de mujeres que conforman la población económicamente activa, equivalente al 40 por ciento de 43.6 millones de personas que trabajan en el país, el peligro de perder el trabajo se hace cada vez mayor.

Este 2009, el anhelo de equidad, vida sin violencia y justicia sigue siendo eso…


09/NBS/GG