Por medio de chats, "cazan" niñas para explotarlas sexualmente

INFANCIA
   Denuncia CATWLAC en una historieta educativa
Por medio de chats, "cazan" niñas para explotarlas sexualmente
Por: Heysel Escamilla Alcántara
CIMAC | México DF.- 09/03/2009

El uso de chats y redes sociales como hi5, Facebook o My Space donde niñas y niños y adolescentes, así como adultos de ambos sexos intercambian información de música, películas, caricaturas, fotografías y datos personales, se han convertido en riesgo para la vida de las y los usuarios.

Así lo denuncia la Coalición Contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC), una organización cuyo objetivo es trabajar en todos los niveles --local, nacional, regional, internacional-- para promover el derecho de las mujeres y las niñas a una vida libre de violencia y explotación sexual.

CATWLAC previene, a través de un testimonio convertido en la historieta educativa "Nunca más será igual", de los peligros que enfrentan las menores de edad. Describe la experiencia de una niña de 13 años de edad que fue víctima del delito de trata de personas con fines de venta y colocación en actividades de explotación sexual y laboral.

Teresa Ulloa, directora regional para América Latina y el Caribe
Coalición Internacional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas denuncia los hechos a través de la historieta donde una niña menor de edad describe cómo fue secuestrada y cómo la vendieron y la obligaron a ejercer la prostitución durante dos años hasta que logró escapar.

Este es un caso más de los ya reportados en México y en América Latina y que confirma lo reportado por la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito en su estudio titulado "Reporte global en la trata de personas", dado a conocer este año.


MUJERES, PRINCIPALES VÍCTIMAS DE MAFIAS

La ONU señala que en la trata de seres humanos y el tráfico de inmigrantes en el mundo las víctimas son principalmente mujeres y niñas y tiene como finalidad la explotación sexual, seguida de trabajo forzoso.

Indica que la explotación sexual representa poco más del 79 por ciento de los casos de tráfico de inmigrantes, en tanto que el del trabajo forzoso es superior al 18 por ciento.

Señala también que de cada cinco seres humanos víctima de trata, uno es menor de edad y que son abusados, explotados sexualmente, inmersos como víctimas de la pedofilia o en la pornografía.

La historieta "Nunca más será igual" expone, a través imágenes y diálogos, el modus operandi de las redes de tratantes y relata el daño emocional de la víctima, quien a los 13 años de edad tuvo su primer acercamiento a Internet para hacer una tarea, cuando estimulada por la curiosidad ingresó a las salas de chat.

PLATICABA CON UNA "CHAVA"

Todos los días, durante dos meses, chateaba con "chavas" con las que compartía los mismos intereses hasta que un día contactó a una que coleccionaba diversos artículos respecto a su programa favorito.

Fue con ella que comenzó a intercambiar otro tipo de información: como dónde trabajaban su mamá y su papá, cómo era su casa, si su familia tenía auto, también sobre los días que iba a tomar danza o a qué lugares iba de vacaciones con su familia.

Un día acordaron reunirse en un punto específico, pero la niña no le avisó a su mamá y a su papá. Fue ese día que un muchacho la secuestró y se hizo pasar por el primo de la "amiga" del chat y con una mentira la convenció de ir a su auto para mostrarle las cosas de colección que le mandaba de regalo.

UNA HISTORIA REAL Y CRUEL

Cuando desperté, dice la niña, "había niñas y niños como yo, tapados de la boca, posteriormente separaron a las niñas más grandes de las más chicas, les cambiaron la ropa y cuando despertamos estaba en otro lugar".

La primera vez la vendieron frente a un grupo de hombres adultos, "nos estaban ofreciendo en venta, como si fuéramos mercancía. ¡Miren, dijo, puras virgencitas que salen más caras!, aunque tenemos algunas en otro lugar que salen un poco más baratas".

A mí me escogió un señor que le pagó al otro y luego me metió a un cuarto que tenía una puerta, una cortina, una cama vieja y sucia, donde fui violada por primera vez.

Pasaron meses, durante todo ese tiempo nunca supe cuántos días estuve en el Distrito Federal o si la trasladaban a otra ciudad.

En una ocasión, los tratantes la llevaron a ella y a otras niñas en una camioneta a un trayecto más largo. Viajamos durante dos o tres días. Al final del viaje llegaron a un lugar parecido a una lonchería o cantina. A partir de entonces, y durante dos años, nos obligaron a "trabajar para ganarnos el pan" y nos trasladaron de pueblo en pueblo.

LA POLICÍA NO LA AYUDÓ

La menor de edad que relata su testimonio en "Nunca más será igual" escapó mientras se celebraba una fiesta, pues "todos estaban bien borrachos", cuenta. Fue así que aprovechó la situación para salir.

Sin tener noción del tiempo pues había estado incomunicada, ni del lugar donde se encontraba "corrí y caminé por muchas horas, hasta que llegué a una zona donde había mucha gente, luego supe que era la ciudad de Tijuana, en la frontera norte con Estados Unidos, muy lejos del Distrito Federal".

"Busqué a la policía y como respuesta sólo recibió ofensas e indiferencia. Seguramente eres una de las prostitutas de siempre, que luego se arrepienten de andar por ahí", cuenta en la historieta.

"Me sentí muy mal, no tenía ni idea de cómo contactar a mi familia, pero además me sentía culpable, sucia, de lo peor. No me sentía digna de buscarlos y, tampoco podía confiar en nadie para contar lo que me estaba pasando".

"Tenía la idea, continúa su relato, de que estaba embarazada y para mantenerme tuve que trabajar hasta que nació mi hijo y sobrevivió gracias a la ayuda de otras mujeres que encontré en Tijuana". A los pocos días de dar a luz, habló por teléfono a la casa de su madre y padre, quienes llegaron más tarde por ella.

Al final, la joven reconoce que a pesar de que desde hace tres años ha tratado de cambiar su vida, ella ya nunca será la misma.

09/HE/CV/LAG/GG