Es la hora de las mujeres que no quieren ser marginadas

Especial - XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe 2009
   Comisión Independiente de DH de Morelos
Es la hora de las mujeres que no quieren ser marginadas
Por: Juliana G. Quintanilla y José Martínez C. *
CIMAC | México DF.- 08/03/2009

Cuando las mujeres trabajadoras de Textiles Cotton de Nueva York fueron encerradas en la fábrica por el patrón y murieron quemadas por haber iniciado una huelga en demanda de mejores condiciones de trabajo, no pensaron en morir, tal vez no pensaron en que el capitalista las asesinaría por atreverse a exigir sus derechos.

Tal vez no lo pensaron, pero se atrevieron a luchar, y dejaron una lección de dignidad para la humanidad, que en el Congreso de la Internacional socialista en 1910, a propuesta de Clara Zetkin, fue recogido para establecer el 8 de marzo como Día internacional de las mujeres trabajadoras.

Hoy, a 152 años de aquel ominoso hecho, la mejor forma de recordarlas, es luchar por lo que ellas ofrendaron su vida: una vida digna, un trabajo sin explotación, un mundo sin opresión, ni exclusión, ni violencia.

Mujeres trabajadoras como las textileras de Cotton se han multiplicado por millones en todo el mundo. Desafortunadamente, empresarios capitalistas como los que las quemaron, siguen teniendo el poder económico y político en la mayor parte del planeta. Es la hora de la crisis capitalista y la hora de la resistencia y de la lucha por construir un mundo distinto. Es la hora de las mujeres que no están dispuestas a seguir siendo humilladas. Ni utilizadas. Ni marginadas.

Es un día de fuertes contradicciones. Hay que denunciarlas: los gobernantes y capitalistas nos hablan de igualdad cuando se incrementa la opresión y explotación, nos hablan de equidad de genero cuando aumenta la violencia feminicida, nos hablan de igual oportunidad cuando la pobreza tiene cara de mujer, nos hablan de derechos ciudadanos cuando la mayoría de los cargos políticos lo ocupan los hombres.

Los actos oficiales no logran ocultar que cuando se refieren a las mujeres únicamente lo hacen para justificar el papel de sumisión y obediencia que el machismo y el sistema patriarcal nos impone desde cientos de años atrás.

La lucha de las mujeres por hacer prevalecer los derechos humanos tiene en el feminismo su acervo principal. Hay quienes atacan al feminismo acusándonos de pretender ocupar el papel de los hombres. No queremos oprimir, explotar ni violentar. Queremos que se nos respete como mujeres, nuestro derecho a decidir, a ejercer libremente nuestra voluntad y conciencia, a optar en todos los terrenos de la vida: social, económico, político, sexual, afectivo, de forma de pensar.

Esto es lo que reivindicamos este 8 de marzo: que no haya ni una mujer más que muere violentamente por el solo hecho de ser mujer, que nadie tenga que migrar forzadamente, que nadie se vea obligada a tener relaciones sexuales no consentidas, que nadie sea obligada a tener un hijo producto de una violación o de una enfermedad congénita, que seamos las mujeres las que tengamos derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, porque el aborto sea una libre decisión en conciencia y no penalizado por jueces y condenado por sacerdotes.

* Integrantes de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos.

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