Oaxaca: atención materno-infantil, mayoría de quejas ante CEAM

INFANCIA
   90 por ciento de los errores médicos quedan ocultos
Oaxaca: atención materno-infantil, mayoría de quejas ante CEAM
Por: Nadia Altamirano Díaz/corresponsal
CIMAC | Oaxaca, Oax..- 20/02/2009

La negligencia en la atención materno infantil es la principal causa que lleva a las personas a presentar una queja ante la Comisión Estatal de Arbitraje Médico de Oaxaca.

De los 43 expedientes iniciados en el 2008 por esa Comisión, 14 de ellos correspondieron a deficientes servicios médicos prestados durante el embarazo o el parto, en tanto que esa razón está presente en la mitad de las 14 opiniones técnicas que solicitó la Procuraduría General de Justicia del Estado a dicho organismo.

"Son daños irreversibles que se pueden minimizar pero no se pueden revertir, como la pérdida de un hijo o una matriz", señala el presidente de la Comisión Estatal de Arbitraje Médico, Manuel Ortega González, en un intento de dimensionar las secuelas que puede provocar una deficiente atención en el parto, como le ocurrió a Blanca Estela Alberto López.

Antes del 10 de junio del 2008 ella era todavía una joven de 17 años con un embarazo saludable. Su estado físico empezó en declive tras la cesárea que le practicó el médico general Rogerio Antonio Ramírez Buy en su clínica particular ‘Servicios Médicos Pochutla’, en la región de la costa.

Él la dio de alta a pesar del fluido maloliente que emanaba de su vagina, la inflamación en el vientre, los dolores abdominales y la fiebre que presentaba.

En el Hospital Valdivieso, los médicos le practicaron a Blanca una histerectomía (retiraron la matriz) y le extrajeron cinco metros de intestino por la infección puerperial.

Seis meses después, el 19 de diciembre del 2008, el Juzgado Mixto de Primera Instancia de San Pedro Pochutla libró una orden de aprehensión en contra del médico Rogerio Antonio Ramírez por su probable responsabilidad en la comisión del delito "culposo de lesiones con la agravante de responsabilidad médica".

Sin embargo el 22 de diciembre pasado el acusado, quien funge además como regidor de Hacienda del Ayuntamiento de San Pedro Pochutla, promovió un amparo y alcanzó el beneficio de la libertad caucional, lo que le permite continuar su proceso penal en libertad a pesar de que el Juzgado Mixto de Primera Instancia le dictó auto de formal prisión el 4 de enero pasado.

"Lo único que deseo es que Dios me permita tener vida para ver a mi hijo (de ocho meses de edad), dice Blanca Estela. La cesárea que me practicó el doctor Buy me dejo marcada, yo tengo que vivir para cuidar a mi bebé, la economía de mis padres es mala, yo necesito que un doctor especializado me vea, necesito justicia", revela Blanca en entrevista.

Para ella todos los días son difíciles, pues implica una lucha por la vida. Un cambio en su dieta, que debe ser base de fruta y verduras hervidas y dos bebidas Ensures por día, puede propiciarle una recaída mortal.

Antes de su embarazo pesaba unos 70 kilos, ahora no llega ni a 50 kilos y sigue perdiendo peso. "Me estoy consumiendo y es horrible saberlo, temo decaer porque como dicen los doctores ya no tiene el intestino de dónde agarrar, yo no sé si algún día voy a llevar una vida normal o toda la vida voy a ser así, lo único que quiero es vivir, vivir al lado de mi hijo".

En su insistencia por lograr que el médico Antonio Ramírez Buy sea sancionado, Blanca Estela, su tía María Perla Alberto y su padre Jorge Alberto Ziga, presentaron una solicitud para la suspensión o revocación del mandato del también regidor de Hacienda del Ayuntamiento de Pochutla, por estar sujeto a un proceso penal y tener un auto de formal prisión en su contra.

Y es que, de acuerdo a lo previsto en la Ley Municipal del Estado de Oaxaca, en su artículo 89, fracción II, considera "el haberse dictado en su contra auto de sujeción o preso o de formal prisión, como probable responsable en la comisión de un delito" como una de las causas graves para la suspensión del mandato de algún miembro del Ayuntamiento.

Este 19 de febrero el presidente de la Comisión de Salud en el Congreso de Oaxaca, Gerardo García Henestroza, subió a tribuna para exponer la urgencia de que Rogerio Antonio Ramírez Buy sea destituido de su cargo para que enfrente el proceso penal que tiene en su contra por las lesiones que provocó en Blanca Estela por la cesárea que le practicó en su clínica particular sin tener la especialidad en gineco-obstetricia.

BLANCA ESTELA, UN CASO ENTRE 50 MILLONES

Aunque Blanca Estela no murió, la pérdida de su matriz y de gran parte de su intestino son lesiones asociadas a la atención de su parto, lo cual es catalogado como morbilidad materna, una situación que al año afecta a 50 millones de mujeres en el mundo.

Estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalan que por cada muerte materna hay entre 30 y cien mujeres que quedan discapacitadas, en menor o mayor grado. La gran mayoría de ellas no reciben atención alguna.

En Oaxaca, durante el 2008 murieron 67 mujeres por causas asociadas al embarazo, parto o puerperio (Cimacnoticias, 6 enero 09). Sin embargo, en el desglose estadístico de los Servicios de Salud de Oaxaca no se menciona la incidencia de morbilidad materna.

MUERTE DE RECIÉN NACIDOS

La muerte del recién nacido es el "denominador común" de las 14 quejas presentadas ante la Comisión Estatal de Arbitraje Médico de Oaxaca por mala atención materno infantil, algo que también domina en los casos en los que la PGJE le solicitó una opinión técnica.

De las siete opiniones que emitió la Comisión relacionadas con la atención materno infantil, en cinco sí se determinó responsabilidad médica o institucional, "en los otros dos hubo buena práctica y no había razón para señalar que había responsabilidad penal".

Ortega González desglosó que en tres de los cinco casos se registró la muerte del recién nacido o el producto; en los dos restantes hubo daños a la salud de la madre. La pérdida de la matriz a través de una histerectomía o lesiones en las vías urinarias, son los casos más frecuentes.

Los casos denunciados son apenas una ínfima proporción de lo que realmente puede estar ocurriendo con la atención de las mujeres embarazadas. "Lo que conocemos es la punta del iceberg", señala.

Y calcula: "Conocemos un 10 por ciento de los casos y el otro 90 por ciento de los errores médicos quedan ocultos", quizá porque los propios médicos o las instituciones de salud no lo revelan o porque las personas afectadas prefieren no proseguir con una demanda penal porque ignora sus derechos, no conoce la existencia de una comisión, la falta de una cultura de la denuncia o para evitar pérdida de tiempo.
09/NA/GG