Mujeres enfrentaron en 2008 falta de políticas ambientales

   Se organizaron para reclamar acceso a bienes comunes
Mujeres enfrentaron en 2008 falta de políticas ambientales
Por: Sandra Torres Pastrana
CIMAC | México, DF.- 29/12/2008

Debido a las descargas industriales y drenajes municipales que desembocan en los ríos Atoyac y Xochiac, alrededor de 10 por ciento de las mujeres que habitan la región presentan problemas de infertilidad, abortos repentinos y viven con la posibilidad de que la madre gestante pueda transmitir al producto daños genotóxicos (deformaciones).

Organizaciones defensoras del medio ambiente han señalado que la contaminación de estos ríos es "excesiva y evidente" y a su paso afecta a tres entidades federativas del centro del país: Puebla, donde nace el río Atoyac, 11 comunidades de Tlaxcala y Querétaro, donde las familias utilizan el agua para el riego de sus siembras, los animales y el uso del hogar.

Estos datos han sido recogidos por el Comité por un Atoyac con vida y el Centro Fray Julián Garcés de Derechos Humanos, con sede en Tlaxcala, organizaciones de la sociedad civil que se encargaron de llevar el problema ante el Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA) en 2006.

El TLA resolvió en favor de las comunidades demandantes, pero por parte de las autoridades locales no hay aún solución al problema.

El caso forma parte de los 10 que hay en el TLA, otros son: la Parota y la contaminación de la Bahía de Zihuatanejo, Guerrero; el derrame de petróleo en el río y playa de Coatzacoalcos, Veracruz; el río Santiago, en el municipio del Salto, Jalisco; el río Lerma, Estado de México, considerado el segundo más contaminado del mundo.

Los ríos Atoyac y Xochiac se han trasformado en depósitos de las pequeñas lavanderas de la comunidad y de sustancias tóxicas y químicas, por el derrame de los contaminantes de origen industrial, agrícola y urbano que afectan a las comunidades tlaxcaltecas de Villa Alta, Tepetitla, San Mateo Ayecac, San Rafael Tenanyecac y Santiago Michac.

Entre las enfermedades presentadas en las comunidades por la contaminación de los ríos, están la anemia púrpura trombocitopénica y la leucemia, que afecta 60 por ciento a niñas y mujeres y 40 por ciento a niños y hombres, de todas las edades, informó Alicia Lara, médica, promotora del Comité por un Atoyac con vida y habitante de Santiago Michac.

La participación y preocupación de la mujer por la contaminación del estos ríos se debe a que en Tlaxcala hay una gran cantidad de mujeres que por la migración de sus esposos son quienes se encargan de los pequeños cultivos, los animales y sus hogares, muchas son obreras en las fabricas textileras y, por lo mismo, viven expuestas a sustancias que las afectan directamente.

EMPRESARIOS Y GOBIERNO

El principal obstáculo que enfrentan las y los ambientalistas en México es que atrás de proyectos que afectan el medio ambiente se encuentran empresarios y gobierno, quienes resultan ser lo mismo, afirmó, la química y activista ambientalista Rosa María O´leary.

Muestra de esto fueron las acciones de las OSC de mujeres en defensa del medio ambiente en 2008, como en el Parque de Villa de Seris en Hermosillo, Sonora, uno de los dos únicos parques públicos de la ciudad, quienes agredidas por la fuerza pública denunciaron la violencia de que fueron objeto cuatro mujeres ambientalistas, incluida una menor de edad.

El proyecto impulsado por el gobernador de Sonora, Eduardo Bours, y su hermano Ricardo, vicepresidente del fideicomiso del proyecto, consiste en una serie de instalaciones para impartir cursos y realizar eventos artísticos. El Gobernador amenazó a la comunidad defensora del parque diciendo que "a patadas quitará las piedritas que se interpongan en sus planes".

Monterrey fue escenario de amenazas y hostigamiento a la líder ambientalista, Consuelo Morales Elizondo, directora de Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (Cadhac), por oponerse junto con otras Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) a la ejecución de proyectos inmobiliarios y de infraestructura urbana, considerados como "depredadores del ambiente".

En estos proyectos, informaron las OSC, participan empresas estrechamente ligadas con el gobernador de Nuevo León, José Natividad González Parás.

AGUA, LUCHA POR EL BIEN COMÚN

Uno de los bienes comunes donde las mujeres se han convertido en el centro de la lucha, es el agua.

Ellas son las responsables de que el líquido no falte en el hogar para sus hijas e hijos, utilizándola no sólo para uso doméstico, sino también en las zonas rurales para los animales y riego de sus pequeñas parcelas.

En 2008, la lucha de las mujeres por el desarrollo y sustentabilidad de los bienes comunes —recursos naturales como agua, aire, información genética de plantas y animales— se enfrentó a la falta de compromiso y políticas públicas eficientes por parte del Gobierno federal.

Internacionalmente se reconoce que sin la participación de las mujeres no es posible alcanzar un manejo sustentable del medio ambiente, consideró Nieves Rico, oficial de Asuntos Sociales de la División de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), pero "incorporar la perspectiva de género a la formulación, planificación y ejecución de políticas ambientales ha sido un proceso lento y parcial".

Para Maricela Contreras Julián, presidenta de la Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Diputados, este proceso ha sido lento debido a que las mujeres son las que tienen menos acceso a la tierra, a la propiedad y al uso y beneficio de los recursos naturales.

La Fundación Heinrich Böll convocó en noviembre de este año al Foro "Cambios políticos en Latinoamérica. ¿Nuevas políticas del agua?", en la Ciudad de México, concluyendo que la participación social, sustentabilidad, marcos legales y financiamiento para un manejo más justo y democrático del agua son elementales para el buen abastecimiento del agua para la población.

Al respecto Ingrid Spiller, coordinadora regional de la Fundación Heinrich Böll, manifestó su preocupación ante la crisis que se agudizará para el año próximo.

Pondrá a las mujeres ante una disyuntiva, advirtió, "comprar agua limpia o comida y ropa, propiciando el consumo de agua sucia que significará aumento de enfermedades y muertes por consumo de aguas contaminadas".
08/STP/CV/GG