Pactos sociales, clave para lograr ODM en muerte materna

Mortalidad Materna
   No sólo servicios de salud son responsables: UNFPA
Pactos sociales, clave para lograr ODM en muerte materna
Por: Redaccion
CIMAC | México DF.- 04/07/2008

El desarrollo de pactos sociales para la reducción de la mortalidad materna es esencial para el logro del Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) sobre salud materna en América Latina y el Caribe, dijo la directora regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Marcela Suazo.

Señaló lo anterior en San José, Costa Rica, durante la reunión "La Progresión Hacia el Derecho a la Salud en América Latina y el Caribe", realizada la semana pasada con once directores regionales del sistema de Naciones Unidas en Costa Rica en el lanzamiento del informe Objetivos de Desarrollo del Milenio.

La reducción de la mortalidad materna no es responsabilidad exclusiva de los servicios de salud sino que se extiende a todos y a cada uno de los sectores de la sociedad. Las mujeres, las familias, las comunidades, la sociedad civil, los gobiernos y las agencias internacionales deben construir un medio ambiente protector para contribuir al embarazo saludable y a la atención del parto y puerperio seguros, aseguró Marcela Suazo.

Según señala el informe redactado y coordinado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que contó con el apoyo técnico y financiero del UNFPA, la razón de mortalidad materna en América Latina y el Caribe, entendida como el número de muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos, está descendiendo de manera tan lenta que peligra la consecución del quinto Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM 5), que pretende mejorar la salud materna y evitar la muerte de las mujeres durante el embarazo, parto y postparto.

Mientras que en 1997 el riesgo de muerte materna era 16 veces mayor en la región que en Canadá, en 2004 el riesgo relativo de muerte materna bajó a 14. Este virtual estancamiento de la razón y del número absoluto de muertes maternas debe ser motivo de preocupación, ya que la región no avanza de manera manifiesta hacia la meta de reducir en tres cuartas partes la incidencia de la mortalidad materna entre 1990 y 2015.

MUERTE MATERNA EN AL Y CARIBE

Las tasas de mortalidad materna de los países de la región son muy diversas y las tendencias, divergentes: mejoran en algunos países y empeoran marcadamente en otros. Los niveles del grupo formado por Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba y Uruguay son inferiores a 50 muertes por cada 100 mil nacimientos. El resto presenta razones que oscilan desde 60 en la República Bolivariana de Venezuela hasta Haití, cuyo valor extremo se eleva a 630.

Según el documento, la mortalidad materna en América Latina y el Caribe obedece sobre todo a causas obstétricas directas, como hemorragias (20 por ciento), toxemia (22 por ciento) y complicaciones del puerperio (15 por ciento).

Igualmente, el acceso universal a la salud reproductiva --la otra meta que se definió bajo el ODM 5 durante la Cumbre del Milenio de 2000-- se identifica como el factor más estrechamente asociado con la reducción de la morbilidad y mortalidad maternas. En particular se destaca el papel que juega sobre los niveles de mortalidad materna el gozar de acceso a atención prenatal y personal calificado durante el parto, así como el acceso a métodos de planificación familiar.

De los 45 países estudiados en el informe, 34 ya han alcanzado el umbral del 90 por ciento de nacimientos con atención calificada, establecido como meta para el año 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1999. Sin embargo, países como Paraguay y Guyana, donde más del 85 por ciento de los nacimientos son atendidos por un profesional, presentan razones de mortalidad materna superiores a 150 muertes por cada 100 mil nacimientos vivos.

Marcela Suazo enfatizó que "a pesar de haber experimentado avances significativos en la institucionalización de los nacimientos, y de haber alcanzado el umbral del 90 por ciento en muchos países, nuestras acciones se deben focalizar en el fortalecimiento de las capacidades profesionales y en la calidad de la atención y de los servicios de salud".

08/GG/CV